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Blog Con Aval Sí

Autor: ConAvalSí

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Cómo calcular el finiquito de un trabajador

Cuando un trabajador abandona una empresa, ya sea por voluntad propia o por un despido, es importante seguir el procedimiento estipulado para evitar reclamaciones. En esos casos, la Ley del Estatuto de los Trabajadores deja claro que todo trabajador tiene derecho al finiquito. Esa compensación económica no está vinculada a la causa de la extinción laboral, sino que se aplica lo mismo a la baja voluntaria que al despido laboral o la finalización del contrato laboral.

¿Qué es un finiquito?

Cuando termina la relación laboral entre la empresa y un trabajador, esta debe realizar una propuesta de liquidación de las cantidades que le adeuda, es lo que se conoce como finiquito de trabajo. En ese documento no solo se desglosan los conceptos y cantidades que la empresa debe liquidar al trabajador, sino que también implica que ambas partes están de acuerdo en rescindir el contrato laboral.

¿Qué incluye el finiquito de un trabajador?

En el finiquito de trabajo se suma todo aquello que la empresa debe al trabajador por las funciones desempeñadas, añadiendo la indemnización por despido, si es el caso. Para calcular el finiquito de un trabajador hay que tener en cuenta:

  • La parte de la nómina correspondiente al mes en que finaliza la relación laboral.
  • Los días de vacaciones pendientes que el trabajador no llegó a disfrutar.
  • La parte proporcional a la paga extraordinaria, si se cobra aparte y no está prorrateada en la nómina.
  • Deuda de la empresa de los últimos 12 meses, como alguna comisión que no se percibió en su momento.

¿Cómo calcular el finiquito por baja voluntaria?

La empresa debe confeccionar un documento en el que refleje las remuneraciones devengadas y las que todavía no se han percibido, así como la indemnización, si procede. No existe un modelo estandarizado de finiquito, pero este documento debe reflejar explícitamente su finalidad y contenidos.

Salario pendiente del mes en curso

  1. Dividir el salario por 30 días, para conocer el salario diario.
  2. Multiplicar el salario diario por los días efectivamente trabajados.

Por ejemplo, si el salario mensual del trabajador es de 1.500 €, se divide entre 30 días, obteniendo 50 € diarios. Si el empleado trabajó hasta el día 10 del nuevo mes, se multiplica 10 x 50, lo que arroja 500 €. A esa cantidad se le deben restar las deducciones de Seguridad Social e IRPF que paga la empresa. El resultado es el salario pendiente del mes en curso.

Días de vacaciones no disfrutadas

  1. Contar los días del año trabajados hasta el cese de la relación laboral.
  2. En base a los días de vacaciones por año trabajado que se aplican, se calculan los días de vacaciones acumuladas y se restan los días que ya se hayan disfrutado.
  3. Los días no disfrutados se multiplican por el salario diario.

Si el contrato terminó el 10 de diciembre, por ejemplo, el empleado habrá trabajado ese año 344 días. Dado que cada año se aplican 30 días de vacaciones, hasta ese momento le corresponderían 28,27 días, los cuales se deben multiplicar por los 50 € diarios. Si el empleado ya ha disfrutado de unos días de vacaciones durante ese año, estos se restan al total.

Pagas extraordinarias

Este cálculo se realiza de manera independiente para cada una de las pagas extraordinarias siguiendo la misma lógica que en el cálculo del salario pendiente, excepto porque no se restan las deducciones de Seguridad Social sino tan solo el IRPF correspondiente.

  1. Tomando como referencia los días trabajados, se determina a cuántas pagas extraordinarias tiene derecho el trabajador. Si la relación laboral cesa en septiembre, por ejemplo, el trabajador tendrá derecho a la paga de Navidad que se devenga en enero y a la de verano.
  2. Dividir cada paga entre 360 días para calcular la media de paga extraordinaria diaria.
  3. Multiplicar esa media por los días transcurridos desde que se devengaron las pagas hasta el cese de la relación laboral.

Complementos salariales

Si la empresa brindaba complementos salariales y no salariales, debe incluirlos en el cálculo del finiquito teniendo en cuenta el tiempo trabajado. La antigüedad, nocturnidad, turnicidad, peligrosidad o las primas a la producción son algunos de los complementos salariales más comunes. Dentro de los complementos no salariales se encuentran las compensaciones por los gastos del trabajador mientras desarrollaba su actividad laboral, los pluses de transporte o distancia, así como las dietas de viaje.

Sin embargo, el cobro de algunos complementos está sujeto a que el trabajador siga perteneciendo a la empresa. En ese caso, el empleado pierde el derecho a los complementos y si ha recibido algún anticipo, la empresa tiene derecho a reclamarlo, de manera que el resultado del finiquito podría salir negativo.

Indemnización por despido

El cálculo de este finiquito es más complejo ya que depende de los motivos del despido laboral, aunque básicamente se trata de multiplicar los días por año trabajado según el tipo de despido por el salario diario, sumándole el resultado de dividir el total de pagas extras entre los 365 días del año.

En el caso del despido improcedente, por ejemplo, se calculan 33 días por año de trabajo hasta un máximo de 24 mensualidades. En los despidos colectivos o causas de fuerza mayor se prevén 20 días por año de trabajo hasta un máximo de 12 mensualidades.

Al final, la suma de todas las partes dará como resultado el finiquito de trabajo que la empresa debe pagar.

¿Cuál es el plazo para recibir el finiquito?

Si el finiquito responde a un despido o a la finalización del contrato laboral, la empresa debe entregarlo junto a la comunicación del despido o el día en que termine el contrato. Si la empresa da días de preaviso, el finiquito se presentará el último día de trabajo, para ajustar las cantidades a esta fecha.

Si es el trabajador quien pide la baja voluntaria y no ha avisado con antelación, es posible que la empresa no pueda tener listo el finiquito para el último día de trabajo. Sin embargo, tiene la obligación de calcular el finiquito y entregarlo lo antes posible.

La ley no establece un plazo límite para que la empresa ingrese el finiquito, pero lo correcto es realizar ese pago en el momento de entregar el finiquito o en los días inmediatamente posteriores al cese de la relación laboral. En cualquier caso, el trabajador tiene un plazo de un año para reclamar la cuantía que la empresa le adeuda.

¿Es obligatorio firmar el finiquito?

El finiquito tiene un valor liberatorio para ambas partes y se considera como la prueba de la extinción del contrato laboral. Sin embargo, ese valor liberatorio no supone que el trabajador renuncie a sus derechos, aunque le resultará más difícil reclamar si ya ha firmado y dado su conformidad.

Por eso los abogados suelen recomendar a los trabajadores firmar el finiquito indicando “no conforme”. Así será más fácil reclamar en caso de que se haya producido algún error o no se reciba el pago. De hecho, la firma del finiquito implica que el trabajador está conforme con el cálculo y que ha recibido la cantidad reflejada en el mismo. Si en el momento de firmar el finiquito todavía no ha recibido el dinero, puede señalar “cantidades no recibidas”.

Si el trabajador no está conforme con el finiquito, puede negarse a firmarlo y presentar una papeleta de conciliación en el juzgado de su domicilio para instar a la empresa a llegar a un acuerdo amistoso que evite la vía judicial.

 

Autor: ConAvalSí
Categoría: Contabilidad
Elaborar un plan de carrera profesional

El talento es el ingrediente más indispensable para tener éxito, pero el éxito también depende de cómo se gestiona ese talento”, escribió Allan Schweyer, especialista en Recursos Humanos. La fuerza de una empresa proviene de sus empleados, por lo que, si tienes trabajadores a tu cargo, debes asegurarte de que se encuentran motivados y comprometidos. El plan de carrera es una excelente herramienta para encauzar tu negocio y motivar a tus empleados, mostrándoles que te preocupa su formación y crecimiento profesional.

¿Qué es un plan de carrera profesional?

El plan de carrera es un proceso mediante el cual se establecen metas profesionales y se identifican tanto los pasos a dar como los recursos que se deben destinar para alcanzarlas. En el caso de las pequeñas y medianas empresa (pymes), el plan de carrera se pacta con cada uno de los trabajadores, teniendo en cuenta sus objetivos e intereses, así como su trayectoria y competencias profesionales.

Esa “hoja de ruta” no solo contempla las necesidades formativas de los trabajadores, sino también los objetivos de negocio de la empresa y las características del sector donde opera. En la práctica, hacer un plan de carrera te servirá para identificar el desarrollo que cada empleado puede tener dentro de tu empresa y satisfacer sus aspiraciones profesionales, así como para gestionar de manera más transparente y eficaz tu negocio. 

Los beneficios de contar con un plan de carrera en tu negocio

  • Armoniza las estrategias de la empresa con los objetivos del personal. El plan de carrera es un instrumento eficaz para potenciar el crecimiento del negocio a través de la formación y capacitación de los trabajadores, ayudándoles a avanzar en su carrera profesional. Es una estrategia con la que todos ganan, pues la profesionalización repercute positivamente en los resultados de la empresa. 
  • Aumenta la motivación y el nivel de compromiso de los empleados con la empresa. El plan de carrera proporciona a los trabajadores nuevos retos y responsabilidades que les permitan seguir creciendo profesionalmente, lo cual suele aumentar su motivación y reconocimiento hacia la empresa.
  • Retiene el talento humano y reduce la tasa de rotación de los empleados. Un plan de carrera proporciona una vía clara de ascenso laboral y ofrece cierta seguridad dentro de la empresa. Si los empleados saben que tienen oportunidades dentro de la organización, no necesitarán buscarlas fuera, de manera que disminuye la rotación laboral y se retiene el talento, lo cual suele implicar un ahorro de costes, tiempo y esfuerzo para la empresa.
  • Mejora la marca empleadora. Una empresa que se preocupa por el desarrollo profesional de sus empleados y mejora sus condiciones laborales comienza a ser percibida como un lugar de trabajo atractivo. Una cultura corporativa que premia el esfuerzo y la dedicación potencia la marca empleadora y aumenta el reconocimiento a nivel social de la empresa, lo cual atraerá a nuevos talentos y le permitirá diferenciarse de la competencia.
  • Aumenta la productividad. Unos empleados más motivados y satisfechos estarán más comprometidos con la empresa y trabajarán mejor. Es probable que dejen de ver sus tareas como obligaciones y comiencen a percibirlas como pequeños pasos en su carrera profesional, lo cual se terminará reflejando en un mejor clima laboral y un aumento de la productividad.

¿Cómo hacer un plan de carrera?

1. Determina las necesidades futuras de tu negocio

Para elaborar un plan de carrera profesional debes planificar tu plantilla, considerando el número de empleados actuales y sus cargos. No olvides detalles como el porcentaje de rotación, la tasa de abandono y las jubilaciones. Por ejemplo, si el encargado de un área se jubilará dentro de cinco años, tendrás que cubrir su puesto, por lo que es recomendable que vayas formando a alguien para que ocupe su lugar.

2. Identifica las competencias necesarias para cada puesto

Cada puesto de tu empresa tiene un perfil por competencias. Por ejemplo, un comercial debe tener buenas habilidades comunicativas, ser empático, tener iniciativa, y saber negociar y llegar a acuerdos. Conocer las competencias de cada puesto te permitirá encontrar a la persona más adecuada para cubrirlo. Puedes comenzar creando un perfil individual de cada uno de tus empleados con estos datos:

  • Nombre del empleado
  • Edad
  • Formación académica
  • Puesto que desempeña
  • Antigüedad en la empresa
  • Puntos fuertes y principales competencias
  • Puntos a mejorar que influyen negativamente en su trabajo
  • Necesidades de capacitación
  • Evaluación de desempeño
  • Posibles puestos a ocupar 

3. Diseña un posible mapa de carrera

Con el organigrama en una mano y las descripciones de los puestos de trabajo en otra, puedes diseñar los vínculos entre los diferentes puestos en tu empresa. El objetivo es crear un mapa de carrera que sea transparente, en el que resumas las demandas de cada puesto y el camino a seguir para llegar hasta ellos. Así, tus empleados tendrán claro desde el primer momento cuáles son sus posibilidades de crecimiento dentro de la empresa y qué pasos necesitan dar para ascender y alcanzar sus metas profesionales.

4. Planifica la formación

En esta fase debes determinar qué tipo de formación necesita cada uno de tus empleados para que puedan ascender en tu empresa. Es una buena idea partir de las evaluaciones de desempeño, ya que te ayudarán a comprender cuáles son las capacidades y potencialidades de los trabajadores, así como sus puntos débiles y áreas a reforzar.

Puedes aprovechar tanto la formación bonificada y los programas de capacitación como la experiencia de otros trabajadores que pueden formar a los empleados más jóvenes. Incluso puedes hacer rotación de puestos de trabajo para que los empleados puedan conocer las diferentes áreas de la empresa y se formen una imagen más global de su funcionamiento. Sea cual sea la acción formativa que elijas, asegúrate de que siga un plan bien estructurado que prevea la posibilidad de que el trabajador asuma puestos intermedios.

5. Establece el periodo de aplicación

Un plan de carrera profesional sin fechas tope tiene grandes probabilidades de convertirse en papel mojado. Es fundamental que, junto a tus empleados, estiméis un tiempo prudencial para cumplir cada uno de los objetivos. Establece, además, unos plazos de evaluación para que siempre sepas en qué punto del camino os encontráis y si es necesario introducir correcciones. El proceso de evaluación y control del plan de carrera profesional suele ser más sencillo si fijas metas anuales y las compruebas al final de cada año.

Plan de carrera profesional, ejemplo en el sector turístico

Marriott International es un buen ejemplo de un plan de carrera profesional. A pesar de operar en un sector que se caracteriza por la elevada rotación de su personal, el grupo hotelero puede presumir de tener uno de los índices más bajos de rotación de personal (18%) y haber sido catalogada como una de las 100 mejores empresas donde trabajar.

Esta cadena hotelera cuenta con un sólido programa de capacitación y desarrollo de los empleados que se pone en marcha desde el mismo momento en que contrata a una persona. Cada programa sigue trayectorias diferentes para formar a los empleados en las áreas que más les interesen y que necesite la empresa.

Marriot prioriza las promociones internas, brindando a cada empleado la oportunidad de avanzar tan lejos como se lo permitan sus habilidades y capacidades. De hecho, la empresa afirma que el 50 % de sus directivos actuales han sido promovidos desde dentro. Así, el plan de carrera les ayuda a construir un liderazgo sólido, perpetuar una cultura organizacional que fomenta el bienestar de los empleados y los alinea con los objetivos de negocio, además de brindarles una ventaja competitiva en el sector.


Autor: ConAvalSí
Categoría: RRHH
alta como operador intracomunitario ROI

Cada vez más pymes expanden sus horizontes fuera de las fronteras nacionales como una estrategia para aumentar el volumen de negocio y ganar en competitividad. Sin embargo, antes de lanzarte a vender productos al extranjero o dentro de la Unión Europea, necesitas realizar una serie de trámites administrativos. Uno de los trámites más importantes consiste en darse de alta en el ROI para que Hacienda te reconozca como operador intracomunitario.

¿Qué es el ROI?

El Registro de Operadores Intracomunitarios (ROI) es una gran base de datos a nivel europeo en la que se encuentran todos los profesionales, empresarios y empresas que comercializan productos o prestan servicios en el ámbito de la Unión Europea.

El principal objetivo de este censo es facilitar el sistema de intercambio de información sobre el IVA. Un operador intracomunitario puede consultar fácilmente ese registro y comprobar si su cliente también es operador comunitario para no aplicar el IVA en la factura.

¿Quiénes están obligados a darse de alta en el ROI?

Todos los autónomos, empresarios y empresas que presten o reciban servicios en otros estados de la Unión Europea tienen la obligación de darse de alta en el ROI. También es obligatorio para quienes realizan entregas de bienes o adquisiciones intracomunitarias sujetas al impuesto.

La Agencia Tributaria señala que, como vendedor, tienes la obligación de comprobar que tu cliente esté registrado como operador intracomunitario para aplicar la exención de IVA. Es muy sencillo, solo tienes que buscar en el censo VIES el número de IVA que te haya facilitado, indicando además el país de tu cliente. Si la plataforma señala que “el número de IVA no es válido para las operaciones transfronterizas dentro de la UE”, tendrás que cargar en la factura el IVA que se aplica en España.

¿Qué pasos debes seguir para darte de alta como operador intracomunitario?

Para darse de alta en el ROI, debes rellenar el modelo 036. Es la declaración censal que debes presentar para tramitar tu alta en Hacienda. En el apartado 6 “Impuesto sobre el valor añadido”, en la sección referente a “Registros”, debes marcar la casilla 582, que indica “Solicita alta/baja en el Registro de operadores intracomunitarios”. No olvides señalar a continuación la fecha en la que tienes previsto realizar tu primera operación intracomunitaria.

Si ya te has dado de alta en Hacienda, puedes pedir tu número de operador comunitario en cualquier momento posterior. Solo tendrás que volver a presentar ese mismo modelo, marcando la casilla 130, que indica “Solicitud de alta/baja en el registro de operadores intracomunitarios”, la cual señala que se trata de una modificación.

Es importante que tengas en cuenta que se trata de una solicitud, no es el alta ROI definitiva, de manera que tendrás que esperar la tramitación. La Agencia Tributaria tiene un plazo de tres meses para aceptar tu inclusión en el censo. Si no recibes respuesta, significa que la solicitud ha sido rechazada. En ese caso, no podrás emitir o recibir facturas exentas de IVA por las operaciones intracomunitarias.

De hecho, Hacienda puede realizar las comprobaciones que necesite para verificar que realmente necesitas darte de alta en el ROI. Quizá te solicite documentación que demuestre que tienes proveedores o clientes en otros países de la Unión Europea. Para demostrarlo, puedes presentar los pedidos que hayas recibido, peticiones de presupuesto o, incluso, un correo electrónico de solicitud de servicio de clientes europeos potenciales.

Si no hay problemas, la Agencia Tributaria te dará de alta en el ROI y te asignará un NIF-IVA, también conocido como VAT Number. Se trata de un código formado por el prefijo de España (ES) y seguido del Número de Identificación Fiscal (NIF). Con ese número de operador intracomunitario, podrás comenzar a facturar sin IVA a tus clientes europeos y te servirá, a su vez, para que tus proveedores intracomunitarios te facturen sin IVA.

Autor: ConAvalSí
Categoría: Internacionalización
analisis CAME

Ya estés dando tus primeros pasos en el mundo del emprendimiento o necesites reorientar la actividad de tu empresa, debes contar con un plan de negocios claro que te permita racionalizar tus recursos y conseguir tus objetivos. El análisis CAME es una herramienta imprescindible que te ayudará a determinar las estrategias más adecuadas para alcanzar el éxito empresarial.

¿Qué es el análisis CAME?

Cuando conoces las debilidades y fortalezas de tu negocio, así como las oportunidades y amenazas a las que se expone, puedes definir las mejores estrategias para alcanzar tus objetivos. El análisis CAME es la técnica que te permitirá establecer un plan de acción después de aplicar la matriz DAFO.

CAME es un acrónimo de Corregir, Afrontar, Mantener y Explotar. Cada una de esas acciones se aplica sobre los principales factores que hayas identificado en tu análisis DAFO:

Corregir las debilidades de tu negocio. Las debilidades son problemas intrínsecos a tu negocio que le restan competitividad en el mercado donde operas. Aplicar acciones correctivas te permitirá solventar o atenuar esas dificultades.

Afrontar las amenazas externas para tu negocio. Las amenazas son factores externos que suponen un riesgo para la estabilidad o el crecimiento de tu negocio. Aunque no siempre puedes controlar esos factores, debes aplicar estrategias de afrontamiento encaminadas a reducir su impacto.

Mantener las fortalezas de tu negocio. Las fortalezas son los puntos en los que destaca tu negocio en el mercado y aportan un valor añadido. Para ganar en competitividad, necesitas seguir desarrollando esas fortalezas con estrategias que te ayuden a sacarles el máximo partido.

Explotar las oportunidades que ofrece el mercado. Los cambios en la sociedad y el mercado pueden representar nuevas oportunidades de desarrollo para tu negocio. Es importante que seas capaz de detectarlas antes que la competencia y cuentes con un plan sólido para aprovecharlas.

Las cuatro estrategias CAME que pueden guiar tu negocio

Si eres un autónomo o tienes una pyme, es probable que dispongas de recursos limitados, por lo que es difícil trabajar todos los aspectos de tu negocio al mismo tiempo. La solución más inteligente es priorizar teniendo en cuenta diferentes factores, desde el presupuesto y el personal del que dispones hasta el tiempo que tardarás en implementar la estrategia CAME y su impacto potencial a medio y largo plazo. En base a esa información, puedes elegir una de estas estrategias CAME:

  1. Estrategia ofensiva. Esta estrategia se enfoca en explotar las fortalezas de tu negocio y aprovechar las oportunidades que ofrece el mercado. Se centra, fundamentalmente, en mejorar el posicionamiento en el mercado, por lo que es ideal para las pymes y los autónomos que aportan un valor diferenciador que los hace únicos.
  2. Estrategia defensiva. Esta estrategia se basa en desarrollar las fortalezas del negocio, aprovechando sus ventajas competitivas, para afrontar las amenazas del mercado. Suele ser una táctica eficaz para los negocios sólidos, que pueden usar su experiencia y posicionamiento para hacer frente a la competencia.
  3. Estrategia de supervivencia. Esta estrategia se centra en enfrentar las amenazas externas que ponen en riesgo el negocio, intentando corregir los problemas y dificultades intrínsecos a la empresa. Suele ser válida para los negocios que están dando sus primeros pasos y tienen ideas muy novedosas, pero se enfrentan a un mercado muy cambiante.
  4. Estrategia de reorientación. Esta estrategia implica cambiar el rumbo del negocio, incluso de manera radical, para aprovechar las nuevas oportunidades que han surgido en el mercado. Es una oportunidad para incursionar en mercados menos competitivos o satisfacer nuevas necesidades de los consumidores.

Para aplicar el plan de acción CAME, es conveniente crear un calendario que recoja las tareas necesarias. Sé preciso: indica la persona responsable, el coste de cada acción, las fechas en que se realizarán, los objetivos a alcanzar y los indicadores para evaluar los resultados. Así, cada trabajador sabrá cómo puede contribuir al negocio y podrás reorientar la estrategia CAME si no está brindando los resultados esperados.

Autor: ConAvalSí
Categoría: Nuevos Negocios
nueva ley cookies

Si tienes un sitio web para promocionar tu negocio o un e-commerce, sabrás que debes cumplir con la ley de protección de datos personales. Esta normativa regula los derechos digitales de los usuarios y el uso de cookies, esos pequeños ficheros que se instalan en los dispositivos cuando se accede a páginas web para recopilar información sobre los hábitos de navegación y preferencias.

A mediados de 2020, la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) actualizó su Guía sobre el uso de las cookies para responder a las nuevas directrices del Comité Europeo de Protección de Datos (CEPD). La nueva normativa brinda una mayor protección a los usuarios, facilitándoles más opciones para gestionar las cookies y proteger su privacidad.

Los 3 cambios principales en la nueva ley de cookies

  1. Eliminar el consentimiento mediante la opción “seguir navegando”. El CEPD considera que no se puede asumir que el usuario brinde su consentimiento a la instalación de cookies con la opción “seguir navegando”. De hecho, considera que se trata de una acción que da pie a la confusión, ya que el usuario no está dando su consentimiento de forma libre e informada. Por tanto, queda prohibida.
  2. Prohibir los “muros de cookies” que bloquean el acceso si el usuario no ofrece su consentimiento. El CEPD asume que los “muros de cookies” son una forma de coerción para que el usuario acepte las cookies. Con la nueva ley de cookies no se puede prohibir el acceso a determinados sitios o contenidos web cuando los usuarios rechacen las cookies, salvo que sean técnicamente necesarias. En su lugar, la web debe ofrecer una alternativa de acceso a un servicio equivalente sin aceptar las cookies, la cual debe ser propia, no ofrecida por terceros.
  3. Brindar la posibilidad de revocar el consentimiento. La nueva ley de cookies también modifica algunos aspectos relacionados con la revocación del consentimiento. La web debe ofrecer la información necesaria en su política de cookies para que los usuarios sepan cómo retirar el consentimiento y eliminar las cookies de sus dispositivos. La forma de revocación debe ser sencilla y el sistema de gestión o configuración de las cookies debe estar siempre disponible.

¿Cómo debe ser el aviso de cookies en tu web?

El banner o pop up que contenga la información sobre las cookies debe ofrecer al menos opciones:

  1. Rechazar cookies o Rechazar todas las cookies excepto las absolutamente necesarias.
  2. Aceptar cookies y/o Configurar Cookies, una opción para que el usuario pueda seleccionar las cookies que se usarán durante su visita.

La ley de cookies también indica que se debe facilitar información clara, transparente, completa, concisa y comprensible para el usuario medio. El aviso debe indicar la utilización de los dispositivos de almacenamiento y recuperación de datos, con especial énfasis en los fines del tratamiento de los datos. Además, esa información debe estar traducida en todos los idiomas que ofrezca la web.

La guía de la AEPD brinda un ejemplo de la información que debe contener ese aviso: “Utilizamos cookies propias y de terceros para fines analíticos y para mostrarte publicidad personalizada en base a un perfil elaborado a partir de tus hábitos de navegación (por ejemplo, páginas visitadas). Clica AQUÍ para más información. Puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar” o configurarlas o rechazar su uso clicando AQUÍ”.

En el caso de las cookies a terceros, aquellas que no gestionas directamente pero que se instalan a través de tu web, la normativa prevé que exista un contrato entre los responsables del tratamiento y los terceros que detalle la forma en que se ofrecerá al usuario la información sobre el uso de cookies, la obtención de su consentimiento y los medios y consecuencias de la revocación del mismo.

¿Qué puede suceder si no adaptas tu web?

La AEPD dio a los editores un plazo de tres meses, hasta el 31 de octubre de 2020, para adaptase a la nueva ley de cookies. Su incumplimiento podría conducir a sanciones económicas cuya cuantía dependerá de la gravedad de la infracción. Para las sanciones leves se prevén multas de hasta 30 000 euros, pero las infracciones muy graves se pueden multar con hasta 600 000 euros.

Autor: ConAvalSí
Categoría: Marketing y Ventas
elegir tu nicho de mercado

Para que un proyecto de negocio tenga éxito, es fundamental elegir el nicho de mercado correctamente. Conocer las características y necesidades insatisfechas de tus clientes potenciales te permitirá crear campañas de marketing a medida, en las que envíes mensajes relevantes que conduzcan realmente a un aumento de las ventas.

¿Qué es un nicho de mercado?

El nicho de mercado es un segmento del mercado compuesto por consumidores con características similares, cuyas demandas y necesidades no están completamente satisfechas con la oferta actual de los principales proveedores del sector.

Generalmente, ese segmento de consumidores tiene necesidades más complejas que la media, de manera que para satisfacerlas necesitarás un grado de especialización mayor. Sin embargo, también suele estar dispuesto a pagar más por esas soluciones a medida, por lo que podría generar una mayor rentabilidad para tu negocio.

Los cinco pasos para elegir tu nicho de mercado

  1. Determina los problemas que puedes resolver
  2. Antes de comenzar a buscar nichos de mercado interesantes, determina cuáles son tus capacidades y talentos. Si ya tienes una empresa, enfócate en sus puntos fuertes y los recursos de los que dispone. Con la vista puesta en lo que sabes hacer bien podrás determinar qué problemas de tus clientes potenciales puedes resolver. Para descubrir sus necesidades insatisfechas, puedes usar las redes sociales y los foros especializados, ya que en estos espacios las personas suelen compartir sus inquietudes, necesidades y preferencias.

  3. Investiga a tu competencia
  4. Encontrar un nicho de mercado sin explotar es el Santo Grial de todo emprendedor. Sin embargo, la presencia de competencia no es necesariamente algo negativo. Al contrario, puede indicarte que has encontrado un nicho interesante y rentable. En ese caso, el primer paso consiste en identificar a los principales competidores.

    Internet es una herramienta excelente para investigar a tu competencia, ya que te permitirá analizar las características de sus productos y servicios o descubrir las claves de su estrategia de marketing. Así podrás comprobar si existen necesidades descuidadas que puedes satisfacer. También es importante que intentes predecir cómo reaccionará tu competencia cuando lances un nuevo producto o servicio.

  5. Estima la rentabilidad del nicho de mercado
  6. Cuando tengas claro el nicho de mercado que te interesa, debes analizar su rentabilidad. Plataformas como Amazon te ayudarán a formarte una idea de la oferta que existe en el mercado, sus precios y características. A veces, no encontrar competencia puede indicar que otros emprendedores no han logrado monetizar ese nicho.

    Considera los costes de producción y comercialización para comprobar si puedes fijar precios competitivos que te dejen un margen de rentabilidad interesante. Calcula cuánto te costará entrar en ese mercado y las inversiones adicionales que tendrás que hacer. Pregúntate, además, cuánto estarían dispuestos a pagar esos consumidores para satisfacer su necesidad insatisfecha.

  7. Analiza el futuro del nicho de mercado
  8. Algunos nichos de mercado pueden ser muy interesantes, pero tienen una vida corta, de manera que tendrás que preguntarte si realmente vale la pena incursionar en ellos, sobre todo si demandan una inversión considerable o representan un nivel de riesgo elevado.

    Analiza las probabilidades de que el nicho de mercado que has encontrado se agote o estanque en poco tiempo. Con la herramienta de análisis de tendencias de Google podrás comprobar el interés por determinados productos o servicios a lo largo del tiempo y, con un poco de suerte, determinar si será estable en el futuro o tendrás que reenfocar tu negocio en pocos años.

  9. Pon a prueba tu idea
  10. Antes de elegir el nicho de mercado definitivamente, es conveniente que pongas a prueba tu idea. Puedes, por ejemplo, configurar una página para la preventa del producto o servicio que estás desarrollando y dirigir tráfico de pago hacia ella para comprobar el interés que despierta. Otra opción consiste en configurar una campaña en sitios como Indiegogo o Kickstarter, de manera que podrás validar tu producto mientras recaudas fondos para financiar su lanzamiento. La idea es crear un producto mínimo viable, con el que puedas llegar a los clientes potenciales y sondear su interés, sin tener que invertir demasiado tiempo y recursos.

Autor: ConAvalSí
Categoría: Nuevos Negocios
Crowdlending

La mayoría de los negocios, ya sea en sus inicios para poner en marcha la actividad o más adelante para impulsar el crecimiento empresarial o expandirse a nuevos mercados, necesitan financiación externa. La elección de la fuente de financiación tendrá un gran peso en el éxito o el fracaso del proyecto. Por eso es importante explorar y sopesar detalladamente las diferentes opciones, incluyendo fuentes de financiación alternativas como el crowdlending.

¿Qué es el crowdlending?

El crowdlending es una forma de financiación colectiva que se está abriendo paso en España. En 2019, este sector generó 72 millones de euros en préstamos a empresas, según el último informe de la Asociación Española de Crowdlending.

En este modelo de financiación colectiva los negocios o proyectos recurren a un grupo grande de personas (crowd) que les prestan dinero (lending) y actúan como inversores. En práctica, muchas personas invierten cantidades relativamente pequeñas a una empresa, que luego se les devuelve, añadiendo el pago de los intereses estipulados en el contrato de préstamo.

A diferencia del crowdfunding, donde existe la figura del accionista o donante, en el crowdlending solo existen prestatarios. Además, las plataformas de crowdlending suelen estar más orientadas a las empresas, mientras que el modelo de crowdfunding está más relacionado con proyectos de carácter social o cultural.

¿Cómo funciona el crowdlending?

En el crowdlending, las empresas y los prestatarios suelen ponerse en contacto mediante una plataforma digital, como Mintos o NEO Finance. Esa plataforma es la encargada de analizar la solvencia de la empresa y determinar las bases del contrato jurídico, clarificando detalles como la cuantía del préstamo, los tipos de interés y el plazo de devolución.

Para acceder a esa financiación, la empresa que solicita el préstamo debe proporcionar la información que la plataforma le solicite para valorar su capacidad crediticia. Luego, los prestatarios pueden valorar las oportunidades y los riesgos que entraña el proyecto para decidir si invertirán su dinero.

Cuando el proyecto empresarial alcance la cantidad suficiente de inversionistas, la plataforma le transfiere los fondos. Entonces, la empresa tendrá que reintegrar el importe de la financiación y los intereses según los plazos pactados.

Las principales ventajas del crowdlending para las empresas

  1. Facilidades de acceso al capital. Los autónomos y las pymes suelen tener más dificultades para acceder al circuito de financiación convencional, ya sea porque acaban de constituir su actividad o debido a que no pueden presentar todos los avales solicitados. En esos casos, el crowdlending es una excelente alternativa para hallar la financiación que necesitan, ya que el proceso suele ser más flexible y menos engorroso.
  2. Tramitación más ágil. Una de las grandes ventajas del crowdlending es que la tramitación suele ser más ágil. A pesar de que el autónomo o la pyme que solicite la financiación debe presentar su información crediticia, todo el proceso está diseñado con la vista puesta en la eficiencia, de manera que podrás saber más rápido si tienes acceso a los fondos o no. A ello contribuye que todos los trámites se realizan online, por lo que evitarás desplazamientos inútiles y ahorrarás un tiempo precioso.
  3. Más flexibilidad en la negociación. En los préstamos, las tasas de interés y los plazos de amortización pueden marcar la diferencia en el desarrollo de un proyecto empresarial. Las plataformas de crowdlending podrían brindarte más facilidades para negociar plazos de devolución lo suficientemente amplios y cuotas asequibles que no representen un problema para tu negocio, de manera que puedas hacer frente a tus obligaciones sin exponerte al riesgo de insolvencia. Además, estas plataformas no trabajan con perfiles empresariales tan rígidos como los que suelen demandar las organizaciones públicas que conceden líneas de crédito.
  4. Costo menor. Algunas plataformas de crowdlending tienen costes reducidos en comparación con la financiación tradicional, en especial para los autónomos, ya que los tipos de interés van desde el 3% y las comisiones de apertura dependen del plazo de amortización. Tampoco te obligarán a contratar otros productos financieros que encarezcan el préstamo, como hacen en ocasiones los bancos. No obstante, recuerda que cada proyecto se evalúa de manera individual. La calificación crediticia que obtenga tu empresa será clave para determinar la tasa de interés que debes pagar.
Autor: ConAvalSí
Categoría: Nuevos Negocios
claves para emprender

Para emprender un negocio y tener éxito es importante no dejar nada al azar. Conocer los pasos para poner en marcha la actividad te permitirá ir tomando las decisiones adecuadas para ir afianzando tu negocio y evitará que incurras en sanciones administrativas que pueden representar un duro golpe económico o dañar la reputación de tu empresa.

¿Qué necesito para abrir un negocio?

1. Haz un análisis de mercado

Para emprender un negocio no basta con tener una buena idea, es necesario lanzarla en el momento adecuado y de la manera adecuada. No es casual que el 95 % de los responsables de innovación de las empresas a nivel mundial admitan que, a menudo, sus proyectos fracasan antes del lanzamiento, según un informe de Kaspersky.

Con un estudio de mercado podrás analizar la oferta y la demanda, así como los diferentes competidores que existen en el sector donde quieres incursionar. También podrás conocer mejor las características de tu público y obtener información relevante sobre sus gustos, preferencias, necesidades y comportamientos de compra. Con esa información podrás validar o pivotar tu idea de negocio para no tomar decisiones erróneas, como abrir en una zona donde hay demasiada competencia o aplicar precios muy elevados.

2. Busca las fuentes de financiación adecuadas

Para emprender un negocio necesitarás financiación, ya sea para alquilar y acondicionar el local comercial, adquirir el material que necesitas para trabajar o poner en marcha la cadena de producción. La elección de la fuente de financiación puede determinar el futuro de tu proyecto empresarial. Por eso es importante saber qué capital necesitarás y valorar atentamente los intereses y plazos de amortización.

No te limites a acudir a una entidad bancaria para solicitar un préstamo, existen otras opciones que debes explorar, desde las líneas ICO hasta el crowdfunding o apoyándote en el aval de una SGR, si tienes una idea de negocio innovadora, o incluso el leasing, de manera que podrás usar los bienes o inmuebles que necesitas pagando una renta durante cierto periodo de tiempo y, al terminar el contrato cuando tu negocio haya prosperado, podrás comprarlos pagando el precio residual.

3. Elige inteligentemente el tipo de empresa

Elegir la forma jurídica más conveniente para tu negocio es clave, pues de ello dependerá la fiscalidad a la que esté sujeta tu actividad y los límites de tu responsabilidad individual. Una opción es trabajar como autónomo, en cuyo caso los trámites para iniciar la actividad son más sencillos y rápidos, pero tendrás que responder por las deudas contraídas con todos tus bienes. Otra alternativa es trabajar como emprendedor con responsabilidad limitada para aprovechar todas las ventajas del autónomo, pero excluyendo tu vivienda habitual de la responsabilidad por las deudas. En ambos casos tributarás por el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF).

Si vas a trabajar con otra persona en calidad de socio, tendrás que constituir una empresa. Puede ser una sociedad civil, una sociedad de responsabilidad limitada, una sociedad anónima o una sociedad comanditaria por acciones, entre otras opciones. En todas estas formas jurídicas tu responsabilidad será limitada y se tributa por el Impuesto sobre Sociedades.

4. Realiza los trámites necesarios

Para emprender un negocio, tendrás que realizar una serie de trámites, según la forma jurídica que hayas elegido. Antes de empezar a operar, tendrás que acudir a Hacienda para realizar una declaración previa, además de darte de alta en el IAE y solicitar un NIF, el número de identificación fiscal imprescindible para facturar y realizar cualquier trámite tributario o aduanero.

Para crear una pyme, los trámites son más complejos. Tendrás que acudir al registro mercantil para inscribir tu negocio como sociedad, legalizar los libros de sociedades y registrar las marcas y/o patentes. Por último, tendrás que ir a la Tesorería General de la Seguridad Social para inscribirte como autónomo o dar de alta a la empresa y a los trabajadores que vayas a tener.

5. Pide la licencia de apertura

Si necesitas abrir un local comercial, nave u oficina para ejercer tu actividad, tendrás que solicitar una licencia municipal de apertura, la cual acreditará que el espacio cumple con las normativas vigentes. Necesitarás presentar un informe o proyecto técnico, realizado por un profesional acreditado, con el correspondiente visado del Colegio Oficial.

Ese informe acredita que el local tiene las condiciones de habitabilidad, cumple con las medidas de seguridad para evitar accidentes, está bien insonorizado, y/o respeta las normas higiénicas en caso de que vayas a desarrollar una actividad de hostelería. Luego tendrás que pagar las tasas municipales y presentar la declaración responsable, junto a la solicitud de licencia de apertura.

Autor: ConAvalSí
Categoría: Nuevos Negocios
suplantacion de identidad

La suplantación de identidad es un problema cada vez más común, sobre todo en Internet. En el año de la pandemia, la suplantación de identidad representó un 67 % de los fraudes que se cometieron en España, según reveló el “Informe Anual de Fraude”. Esta situación preocupa a las empresas, ya que no solo puede generar cuantiosas pérdidas económicas, sino también graves daños a su reputación e incluso problemas legales.

Por eso, el 72% de las empresas están implementando o van a implementar, a lo largo de este año, tecnologías avanzadas para la verificación de identidad, y el 56% se plantean recurrir a la Inteligencia Artificial para mejorar la detección del fraude en sus negocios. Conocer las principales técnicas de suplantación de identidad es el primer paso para protegerse.

Las 3 técnicas de suplantación de identidad más comunes en Internet

  1. Spoofing. Estas técnicas de hacking están dirigidas a suplantar la identidad de empresas o personas en la red para obtener información privada o acceder a páginas con credenciales falsas. Existen diferentes tipos de ataques, como suplantar tu dirección IP para tener acceso a tus redes de confianza, suplantar los DNS y modificar sus direcciones IP para redirigirlas a servidores maliciosos, o colocarse en medio de webs corporativas para monitorizar la actividad de los usuarios y acceder a sus contraseñas y datos personales.
  2. Phishing. Es uno de los métodos de suplantación de identidad más comunes. El estafador se hace pasar por una persona o empresa de confianza en una comunicación aparentemente oficial a través del correo electrónico, las redes sociales o algún sistema de mensajería instantánea para solicitar información confidencial. Como el usuario cree que está tratando con una institución de confianza, facilita la información solicitada, que va a parar a manos del estafador.
  3. Pharming. En esta técnica de suplantación de identidad los datos se consiguen haciéndote creer que estás navegando por un sitio web seguro. La página fraudulenta tiene el mismo aspecto que la original y solo se diferencia por pequeños detalles, por lo que es difícil darse cuenta del engaño. Esta técnica funciona mediante la instalación de virus o troyanos directamente en tu ordenador o a través de lo que se conoce como envenenamiento del servidor DNS.

¿Cómo protegerte de una suplantación de identidad?

Usa contraseñas seguras. Las contraseñas son la primera barrera que encontrarán los hackers cuando intenten robar tu información personal o de negocios, por lo que deben ser lo más seguras posibles. Olvídate de las fechas significativas y los nombres de familiares o mascotas, recurre a combinaciones alfanuméricas y cámbialas cada cierto tiempo.

Comprueba la fiabilidad de los sitios web. No entres a los sitios web haciendo clic en enlaces que recibas por correo electrónico o redes sociales. Escribe siempre la dirección en el navegador y asegúrate de que la url comience con https y cuente con un candado verde, dos señales que indican que es segura.

Extrema las precauciones con los correos. Antes de abrir cualquier correo, verifica el remitente. Jamás descargues archivos de procedencia dudosa o de remitentes desconocidos, ya que podrías estar abriendo la puerta a virus y troyanos. Tampoco respondas a ningún correo electrónico que te pida información personal. Las entidades serias nunca solicitan claves o datos por correo electrónico o SMS.

Comprueba la identidad de tus nuevos clientes y proveedores. Para evitar la suplantación de identidad empresarial, comprueba siempre que los datos de la firma del correo electrónico corresponden a la empresa que hace el pedido y verifica que sea un negocio real. También puedes confirmar la información llamando por teléfono al número que aparece en la web de la empresa.

Refuerza la seguridad online de tu empresa. Para evitar que los hackers puedan acceder a la información confidencial de tus usuarios, es importante que cuentes con proveedores de hosting y pasarelas de pago seguros, mantengas el software siempre actualizado e instales herramientas de seguridad complementarias para tu web o e-commerce.

¿Cómo proceder si eres víctima de una suplantación de identidad?

El delito de suplantación de identidad se castiga con una pena de prisión de seis meses a tres años. Si detectas que alguien está actuando en tu nombre o el de tu empresa, intenta conseguir todas las pruebas posibles. Textos, capturas de pantalla o cualquier otro dato, como un correo electrónico, pueden brindar alguna pista sobre el usurpador. Con esas pruebas podrás dirigirte a una Comisaría de Policía y poner una denuncia en la Oficina de Seguridad del Internauta.

En caso de que te suplanten la identidad en algún medio online, puedes ponerte en contacto con la plataforma donde se ha producido el delito y solicitarle que cancelen el perfil falso, enviando todas las pruebas recogidas y la correspondiente denuncia.

 

Autor: ConAvalSí
Categoría: Legal
excendencia voluntaria

¿Sabías que un trabajador puede abandonar de manera temporal su puesto de trabajo, acogiéndose a lo que se conoce como excedencia voluntaria? La excedencia laboral, un derecho recogido en el Estatuto de los Trabajadores, se produce cuando un trabajador decide cesar su relación con la empresa por un período de tiempo determinado.

Durante ese tiempo el trabajador podrá emprender un negocio por su cuenta, estudiar o cuidar de sus hijos, pero como no ha renunciado ni lo han despedido, puede conservar su puesto o tener preferencia de reingreso en un puesto similar. No obstante, es importante saber que existen diferentes tipos de excedencia laboral y todas no otorgan los mismos derechos.

Los 5 tipos de excedencia laboral en las empresas privadas

  1. Excedencia voluntaria por interés particular. Para solicitar esta excedencia, el empleado debe haber trabajado al menos un año en la empresa y, si ya ha disfrutado de otro periodo de excedencia, tendrá que esperar 4 años. Durante ese tiempo el trabajador no recibirá retribución económica y tendrá la posibilidad de volver a la empresa, si hay vacantes adecuadas a su perfil profesional en categorías iguales o superiores a la suya.
  2. Excedencia para cuidar a los hijos. Aunque se trata de una excedencia voluntaria, tiene algunas peculiaridades que la hacen única. Esta excedencia, por ejemplo, se puede solicitar hasta que los niños, biológicos o adoptados, cumplan 3 años de edad, y se puede disfrutar de manera fraccionada. No es necesario pedirla inmediatamente después del nacimiento o la adopción, aunque solicitarla más tarde acorta su duración. Lo interesante es que, durante el primer año, el empleado tiene derecho a preservar su puesto.
  3. Excedencia para cuidar a familiares dependientes. El trabajador que necesite cuidar a un padre, pareja, abuelo, hijos mayores de 3 años o cualquier otro familiar de hasta segundo grado de consanguinidad o afinidad, puede pedir una excedencia. La condición es que ese familiar no pueda valerse por sí mismo debido a su edad, accidente, enfermedad o discapacidad.
  4. Excedencia pactada. Esta excedencia laboral se basa en un pacto entre el trabajador y la empresa, en el que se deciden las condiciones y plazos. Ese pacto se puede producir al firmar el contrato laboral o más tarde. 
  5. Excedencia forzosa. Generalmente la excedencia forzosa se produce cuando el trabajador pasa a ocupar un cargo público, ya sea a nivel provincial, autonómico o estatal, que le imposibilita acudir al trabajo. En esos casos, el empleado tiene derecho a conservar su puesto y al cómputo de la antigüedad.

Duración máxima de la excedencia voluntaria

Todos los trabajadores que lleven al menos un año trabajando en una empresa tienen derecho a pedir una excedencia voluntaria. Esa excedencia no será inferior a 4 meses, pero no podrá superar los 5 años. No obstante, el trabajador solo podrá volver a ejercer ese derecho si han transcurrido cuatro años desde el final de la excedencia voluntaria anterior. Cabe aclarar que el tiempo de excedencia voluntaria no computa como antigüedad en la empresa, pero el trabajador no perderá la antigüedad anterior a la excedencia.

En el caso de la excedencia para cuidar a los hijos, su duración máxima es de 3 años, mientras que la del cuidado de familiares dura 2 años, a menos que en la negociación colectiva establezca una duración diferente. En ambos casos la posibilidad de reincorporarse al mismo puesto de trabajo solo se aplica durante el primer año, a excepción de los trabajadores con familia numerosa, cuyo puesto de trabajo se le reservará durante 15 meses o 18 meses si entra dentro de una categoría especial. Ese periodo de excedencia será computable a efectos de antigüedad.

¿Cómo se pide la excedencia voluntaria?

La excedencia voluntaria se debe pedir por escrito, indicando las fechas de comienzo y fin de la misma. No es necesario indicar las razones ni acreditar los motivos de la excedencia. Aunque no existe un plazo de aviso obligatorio, es mejor notificar a la empresa con antelación, para que pueda analizar la solicitud. La empresa debe responder por escrito, ya sea concediendo el permiso o denegando la petición. Lo habitual es que la empresa dé el finiquito al trabajador, por si no regresa.

¿Cómo tramitar el reingreso tras la excedencia?

Una vez disfrutada la excedencia, el trabajador debe solicitar por escrito el reingreso. No es inusual que, al solicitar la vuelta, no exista una vacante disponible, de manera que tendrá que esperar hasta que se libere una plaza. Por eso se recomienda solicitar el reingreso uno o dos meses antes. Si existe una vacante disponible y la empresa niega el reingreso, equivale a un despido, por lo que el trabajador tendrá derecho a interponer una demanda por vía judicial para solicitar su vuelta.

Autor: ConAvalSí
Categoría: RRHH
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