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Financiero y Contabilidad: Información financiera y contabilidad para pymes y autónomos

¿El alquiler o la hipoteca es un gasto deducible si soy autónomo?

La carga fiscal que soportan los autónomos en España supera en ocho puntos la media europea, por lo que cualquier gasto deducible siempre es bienvenido.

El año pasado se ampliaron los gastos que pueden deducir los autónomos, incluyendo un porcentaje de las facturas del hogar, pero como la Agencia Tributaria mira con lupa estas deducciones, es importante que tengas claro qué condiciones debe cumplir el alquiler o la hipoteca para ser gastos deducibles.

Los requisitos para que un gasto sea deducible

Hacienda aplica tres criterios para determinar los gastos deducibles de los autónomos:

1. Los gastos tienen que estar relacionados con la actividad económica que realices.

2. Cada gasto debe tener su correspondiente factura o recibo.

3. Todos los gastos deducibles tienen que estar registrados en los libros contables.

Cuando trabajas en casa, es más difícil separar los gastos privados de los que corresponden a tu actividad como autónomo. Por eso sólo podrás deducir el porcentaje de los gastos en los que incurres para realizar tu trabajo.

¿Puedes deducir el alquiler de la vivienda?

Para incluir el alquiler de la vivienda dentro de las deducciones de autónomo, tienes que notificar a la Agencia Tributaria el espacio donde desarrollas tu actividad. En el modelo 036 o 037 podrás especificar los metros cuadrados de la vivienda que dedicas a tu negocio. Lo usual es que sea una o dos habitaciones, por lo que representará entre un 15-30% de la vivienda.

Si estás pagando un alquiler, para incluirlo como gasto deducible es imprescindible que el contrato esté a tu nombre y que tengas una factura diferenciada en la que se aplique el IVA ya que el alquiler de locales para negocios se grava con este impuesto. Por tanto, tendrás que pedirle a tu casero que te haga dos facturas, una de ellas con IVA, que es la que incluirás en tus libros contables. 

¿Puedes deducir la hipoteca?

Si estás pagando una hipoteca, tendrás que aplicar la misma regla proporcional, hasta un máximo del 30%, a menos que pruebes que realmente destinas al negocio una superficie mayor de la vivienda. En cualquier caso, no sólo podrás deducir los intereses de la hipoteca, sino también las amortizaciones por el desgaste del inmueble, los gastos del seguro de hogar e incluso los impuestos locales como el IBI. 

No obstante, a la hora de presentar el IRPF se aplican distinciones importantes entre una hipoteca de vivienda no deducible, vigente para los contratos firmados antes de 2013, y una hipoteca de vivienda deducible. En el último caso, no podrás desgravar el porcentaje de la vivienda que dedicas a tu actividad ya que la deducción es por adquisición de vivienda habitual. Ese porcentaje se reserva para las deducciones como autónomo.

Cómo pagar la declaración de la renta

Este año, la Agencia Tributaria estima que 13,8 millones de contribuyentes tendrán derecho a una devolución, cuyo importe ascenderá a 9.468 millones de euros. Para otros 5,2 millones de contribuyentes, la declaración de la renta será a pagar. Si es tu caso, te explicamos cómo pagar la declaración de la renta para que puedas cumplir con tus obligaciones fiscales manteniendo cierto margen de liquidez.

Declaración de la renta a pagar: ¿Qué opciones tienes?

1. Préstamo bancario.

Si tienes que pagar un importe elevado y no tienes liquidez suficiente, puedes recurrir a un préstamo. Muchas entidades bancarias han diseñado créditos específicos para pagar la declaración de la renta, cuyo importe máximo oscila entre los 15.000 y 30.000 euros, aunque lo más conveniente es solicitar solo el importe que necesitas. El plazo máximo de devolución varía entre seis y doce meses según la entidad.

2. Fraccionar el pago.

Una alternativa más interesante para pagar la declaración de la renta consiste en fraccionar el desembolso, como establece el artículo 65 de la Ley 58/2003. Debes asegurarte de marcar la casilla correspondiente en la última página de la declaración, aunque si utilizas el sistema Renta Web, la opción de pago fraccionado sale por defecto en todas las declaraciones de la renta a pagar.

El primer pago que corresponde al 60 por ciento del total, se realiza cuando presentas la declaración. En el segundo pago liquidarás el 40 por ciento restante y podrás posponerlo hasta el 5 de noviembre, como señala esta página de la Agencia Tributaria donde puedes comprobar todas las fechas límite de pago y domiciliaciones. 

Es importante que tengas en cuenta que no podrás fraccionar el pago si no presentas la declaración en tiempo y forma; o sea, si la entregas fuera de plazo o presentas una declaración complementaria por error en la declaración original.

3. Solicitar un aplazamiento.

Otra opción para pagar la declaración de la renta es solicitar un aplazamiento y proponer un calendario de pagos con el que te sientas más cómodo. No obstante, tendrás que justificar la razón por la cual pides ese aplazamiento presentando una serie de documentos, entre ellos tus ingresos, las cargas que tienes y las deudas. 

4. Hacienda

Se reserva el derecho de rechazar el aplazamiento, y si lo acepta, no te saldrá gratis. Tendrás que pagar un interés de aproximadamente un 3,75 por ciento de la deuda. Si la cantidad a pagar supera los 30.000 euros, te solicitarán un aval o garantía. En la Agencia Tributaria puedes encontrar más información sobre el aplazamiento de los pagos.

¿Cómo pagar la declaración de la renta?

La domiciliación bancaria es la forma más cómoda para pagar la declaración de la renta, pero esta opción solo está disponible si presentas la documentación por medios electrónicos. Si decides fraccionar el pago, debes recordar que ambas transferencias se tienen que hacer desde la misma entidad bancaria y la misma cuenta. También tienes la opción de domiciliar el primer pago e ingresar el segundo por vía electrónica o en cualquier entidad colaboradora.

Un error en la declaración de la renta. Presenta la declaración complementaria

¿Sabías que aproximadamente uno de cada tres borradores contiene errores? Si no revisas detalladamente la declaración de la renta puedes cometer fallos u omisiones que den pie a una sanción. Según el error, el importe que se dejó de pagar y el tiempo que haya transcurrido, la penalización puede oscilar entre el 5 y el 150 por cien de la cantidad adeudada a Hacienda. Con la declaración de la renta complementaria puedes corregir cualquier error y evitar una sanción.

¿Qué es la declaración complementaria?

La declaración complementaria es una herramienta que Hacienda pone a tu disposición para que regularices tu situación como contribuyente. Si cometiste un error en la declaración de la renta, con la declaración complementaria puedes corregir los datos y evitar una multa.

Las declaraciones complementarias son un recurso muy útil para los autónomos y las pymes, sobre todo cuando reciben ingresos atrasados por rendimientos del trabajo, como cuando te pagan una factura atrasada, un problema que afecta a 1,2 millones de autónomos, de los cuales más de 400.000 tienen facturas pendientes desde hace más de seis meses, según releva ATA, la asociación mayoritaria de trabajadores autónomos.

¿Cómo hacer la declaración de la renta complementaria para declarar nuevos ingresos?

1. Descarga la declaración de la renta que necesitas rectificar.

La nueva declaración será una copia de la original, modificando simplemente los datos erróneos. En la primera página de la declaración original encontrarás el número de justificante, anótalo en la declaración complementaria. También puedes hacer las modificaciones online mediante el programa Renta Web, siguiendo los pasos que explica la Agencia Tributaria.

2. Rellena la declaración con los datos adecuados y marca con una X la casilla que indica el motivo por el cual presentas la declaración complementaria.

Tienes diferentes opciones, desde incluir los pagos atrasados de las facturas hasta la adquisición de elementos patrimoniales, valores o participaciones. Si tienes dudas, Hacienda te explica qué casilla debes marcar.

3. Indica los nuevos ingresos que complementan la declaración

En la casilla “Resultado a ingresar de la declaración anterior”.

4. Realiza el pago correspondiente.

Generalmente no se permite pagar la declaración de la renta complementaria a través de la domiciliación bancaria, por lo que tendrás que pagar directamente en el banco.

¿Cuál es el plazo para presentar la declaración complementaria?

Si has cometido un error en la declaración de la renta, tienes plazo para subsanarlo hasta que termine el periodo de presentación de la documentación. En ese caso, la Agencia Tributaria no aplicará ninguna sanción, intereses de demora ni recargo.

Si te pasas del plazo pero presentas la declaración complementaria sin requerimiento previo, se aplicará un recargo por tramitación extemporánea del 5% dentro de los tres meses siguientes y del 10% entre los 3 y 6 meses posteriores. 

¿Qué sucede si has pagado de más?

La declaración de la renta complementaria solo se usa para corregir un error u omisión que perjudica a la Agencia Tributaria. Si has cometido un error y has pagado más de la cuenta, tendrás que recurrir a otro recurso: la Rectificación de Declaraciones. En ese caso, Hacienda tiene un plazo de seis meses para decidir si tu reclamación es legítima y devolverte el importe.

Las pólizas de crédito para pymes y autónomos

Si eres autónomo o tienes una pyme, es probable que la falta de liquidez sea uno de tus principales caballos de batalla, aunque tengas un negocio rentable. El retraso en los pagos de las facturas y las trabas para acceder a la financiación agudizan este problema.

Lo confirma el último informe anual del Banco de España, cuyas conclusiones indican que las pymes españolas se están recuperando pero siguen dependiendo excesivamente de los préstamos bancarios. Una fórmula alternativa más interesante para afrontar los gastos imprevistos son las pólizas de crédito.

¿Qué son las pólizas de crédito?

La póliza de crédito es una herramienta para financiar el circulante. Se trata de un préstamo que el banco te concede, para que puedas recurrir a ese dinero cuando lo necesites. En práctica, la entidad bancaria te concede un derecho temporal a acceder a cierto límite de dinero, de manera que tendrás a tu disposición una reserva económica que podrás usar en casos de emergencia, cuando necesites liquidez. 

Las ventajas de las pólizas de crédito

La principal ventaja que reportan las pólizas de crédito para las pymes y autónomos es que representan un capital al que se puede recurrir inmediatamente, por lo que si un cliente se retrasa con los pagos, tu negocio podrá seguir funcionando sin dificultades. Dado que el crédito está tramitado de antemano, podrás acceder rápidamente al dinero que necesitas para afrontar las liquidaciones trimestrales del IVA, comprar materiales o pagar a tus proveedores.

A diferencia de un préstamo, cuando la entidad bancaria te concede una póliza de crédito lo que hace es abrir una línea de financiación. Eso significa que no se ingresará el capital solicitado en tu cuenta sino que se abre un acceso para que lo recibas cuando lo necesites. Por tanto, otra ventaja de las pólizas de crédito para autónomos y pymes es que solo debes pagar intereses por la cantidad que has usado y no por la totalidad del crédito, si bien algunos bancos aplican una pequeña comisión por la cantidad disponible.

¿Cuáles son sus costes?

Además del interés sobre la cantidad solicitada, las pólizas de crédito están sujetas a una serie de comisiones, que varían de una entidad bancaria a otra:

- Comisión de apertura.

Es un porcentaje sobre el total del crédito solicitado, que normalmente oscila entre el 0,25 – 2 por ciento. Esta comisión se aplica independientemente de que uses el dinero o no.

- Comisión de revisión anual.

Se aplica si decides renovar la póliza de crédito, generalmente sobre el total del capital.

- Comisión de disponibilidad.

Cuando llegue el momento de pagar los intereses, se aplicará un porcentaje sobre la cantidad que no has utilizado, aunque suele ser muy pequeño, del 0,1 por ciento.

- Comisión por saldo excedido.

Se aplica si superas el límite del crédito que te concedió el banco.

¿Cómo acceder a una póliza de crédito?

Para obtener una póliza de crédito, el banco o la entidad donde la solicites realizará una evaluación de los riesgos, que implica evaluar el funcionamiento de tu negocio, tu capacidad de endeudamiento y las necesidades económicas de tu actividad empresarial.

Así determina si el crédito es viable y el importe del mismo. Es usual que los bancos soliciten garantías o avales, como los que concede ConAvalSí, que también te permitirán negociar condiciones más ventajosas que supongan un ahorro en términos de comisiones bancarias.

Bitcoin para empresas, ventajas de las criptomonedas

Las criptomonedas se han colado en la agenda económica internacional tras la espectacular revalorización de aproximadamente un 1.500 por ciento que vivió el bitcoin en 2017. El bitcoin, creado en 2009, es la criptomoneda más conocida y de mayor valor, pero existen más de 1.400 monedas virtuales, como Ethereum, Ripple y Litecoin.

Las criptomonedas se han convertido en un medio de pago bastante común en países como Japón y Estados Unidos, donde se puede pagar con bitcoin incluso en los supermercados, por lo que muy pronto podrían despegar en España, el quinto país del mundo por número de cajeros bitcoin, según ATM Radar

¿Qué beneficios reportan los bitcoin a las empresas?

1. Agiliza las transacciones.

Si trabajas con diferentes mercados y tienes clientes de otros países, la tardanza de las transacciones financieras puede ser un dolor de cabeza. En ese caso, comprar y pagar con bitcoin es una herramienta financiera muy interesante para las pymes puesto que agiliza las transacciones económicas. Las transacciones con bitcoin son casi instantáneas y no existe la posibilidad de revocar el pago ni de emitirlo sin tener fondos. 

2. Reduce los errores en las transacciones.

Las transacciones en bitcoin son muy seguras, y siempre quedan registradas en una extensa red descentralizada que no depende únicamente de algunos nodos importantes, como sucede con las redes bancarias. Así se reduce considerablemente la posibilidad de que el dinero no llegue o que sea necesario repetir la operación. Además, Bitcoin puede detectar los errores tipográficos e impide enviar dinero por error a una dirección no válida.

3. Comisiones más bajas.

Los costos que implican las transacciones financieras no son nada despreciables, tanto para las grandes empresas como para las pymes y autónomos. Cada transacción no solo implica pagar comisiones bancarias, sino también pérdidas a la hora de convertir de una moneda a otra. Con el bitcoin el costo de las transacciones se reduce al mínimo ya que las comisiones son muy bajas.

4. Posibilidad de captar nuevos clientes.

El interés que ha despertado el bitcoin, una criptomoneda admitida en todo el mundo, puede ayudarte a captar nuevos clientes. Comprar bitcoin y usarlos en tus transacciones comerciales te permitirá adelantarte a la competencia transmitiendo una imagen de innovación empresarial. También podría impulsar el crecimiento de tu negocio permitiéndote establecer precios más competitivos.

5. Incentivo para los trabajadores.

Algunas empresas ya han comenzado a pagar en bitcoin una parte del salario de los trabajadores, lo cual puede ser un incentivo adicional para retener a aquellos que quieran invertir en esta moneda a largo plazo.

¿Cómo gestionar la volatilidad de las criptomonedas en tu negocio?

Antes de incluir el bitcoin en tu empresa, debes ser consciente del riesgo de volatilidad inherente a las criptomonedas, lo cual significa que pueden sufrir grandes caídas. De hecho, todavía no existen seguros de cobertura de cambio para las criptomonedas. 

Las empresas que usan el bitcoin, como Destinia, explican que no asumen ningún riesgo porque no lo almacenan. Básicamente, lo usan para ofrecer una alternativa de pago adicional a los clientes, por su potencial para reducir a cero el riesgo de fraudes y por la rapidez de las transacciones, pero no lo emplean como herramienta de inversión.

Factoring y leasing para pequeñas empresas

La mayoría de las pequeñas empresas necesitan financiación para afrontar su día a día o adquirir los recursos imprescindibles para llevar adelante su actividad. En este escenario, contar con diferentes fuentes de financiación puede marcar la diferencia entre un negocio exitoso y un fracaso. El leasing y el factoring son dos vías de financiación menos convencionales, pero muy convenientes para las pymes.

Leasing: ¿Qué es y cuáles son sus requisitos?

El leasing es un tipo de arrendamiento mediante el cual el propietario te cederá los derechos de uso de determinado bien a cambio de una cuota. Los contratos de leasing pueden incluir todo tipo de bienes, desde equipamiento y vehículos hasta muebles, un local o una nave industrial. En el caso de los inmuebles, la duración mínima del contrato es de diez años pero con otros bienes se reduce a dos años.

Es una opción muy interesante para las pymes que están dando sus primeros pasos y no pueden realizar una gran inversión inicial para comprar los medios que necesitan.

También es una buena alternativa para mantener la liquidez pues en vez de comprar, simplemente alquilas pagando una cuota mensual.

Otro aspecto interesante del leasing es que, al terminar el contrato, tienes la posibilidad de comprar por el precio residual; es decir, descontando la cantidad que ya has pagado, lo cual te permitirá repartir el costo de bienes muy caros.

Para acceder al leasing, las pymes tendrán que presentar algunos documentos y garantías:

  • Últimos tres balances firmados por un contable, acompañados de las copias de la Declaración Jurada Fiscal.
  • Detalle anual de ingresos y egresos, así como de activos y pasivos del negocio, certificados por un contable.
  • Flujo de fondos estimado para el periodo que se solicita el leasing.
  • Estado de Responsabilidad Patrimonial de los directores de la empresa.
  • Cotización del seguro destinado a cubrir el bien sujeto al leasing.

Factoring: ¿Qué ventajas aporta a tu pyme y qué requisitos debes cumplir? 

El factoring implica ceder los derechos de cobro de tus facturas a una empresa. En práctica, contratas a una empresa, denominada factor, para que te adelante el importe de las facturas que emites por la venta de productos o la prestación de servicios. A cambio de adelantarte ese dinero, la empresa cobrará una pequeña comisión.

Con esta estrategia las pymes pueden seguir cobrando sus facturas sin tener que esperar a que el deudor las pague. Conseguirás una liquidez inmediata sin solicitar un crédito bancario, de manera que podrás continuar con tu negocio.

Si eliges el factoring sin recurso, la empresa factor asumirá el riesgo de impago por parte del deudor, aunque esta alternativa también es más costosa. En el caso del factoring con recurso, serás tú quien responda en caso de impago de tus clientes.

Para acceder al factoring, las pequeñas empresas tienen que aportar algunos documentos que funcionan como garantías:

  • Balances y cuentas de explotación de los dos últimos ejercicios, certificados por un contable.
  • Acreditación de situación al corriente en el pago de los impuestos.
  • Relación de clientes que se someten al factoring, en la que debes indicar las cifras de venta anuales, los plazos y los sistemas de cobro.

En la mayoría de los casos las pymes también deben presentar avales económicos, que pueden dificultar el acceso al leasing o factoring. Sin embargo, con la garantía de ConAvalSí podrás negociar condiciones más ventajosas para tu negocio. Aportamos las garantías y avales necesarios para facilitar el acceso a líneas de financiación necesarias para hacer crecer tu negocio o poner en marcha tus nuevos proyectos de negocios.

Diferencia entre aval técnico y económico

Los avales son esenciales a la hora de solicitar un crédito o presentar una oferta para un proyecto pues representan la garantía de que una entidad responderá por las obligaciones que contraes. Contar con un aval también le brinda más credibilidad a tu empresa y mejora su imagen de cara a los clientes potenciales, lo que abre nuevas posibilidades para acceder a proyectos de mayor envergadura. 

Puedes recurrir a dos tipos de avales: los técnicos, que garantizan el cumplimiento de tus obligaciones contractuales; y los económicos, que garantizan los compromisos de índole comercial o financiera que adquieras. Puedes obtenerlos a través de plataformas como ConAvalSí, desde donde damos nuestro apoyo a emprendedores, pymes y autónomos para que puedan desarrollar sus proyectos. 

¿Qué es el aval técnico?

El objetivo principal del aval técnico es garantizar tu capacidad para cumplir con las obligaciones contractuales que has contraído. Generalmente se solicita para participar en concursos y subastas públicas, así como para importar mercancías en régimen temporal, la ejecución de obras y los contratos de suministros.

La entidad que te avale responderá ante tu cliente por el incumplimiento de las obligaciones de carácter no económico. En una obra, por ejemplo, cubrirá posibles desviaciones de plazo, calidad y coste. Si no cumples con el plazo de finalización pactado, el cliente para el que trabajas tiene derecho a ejecutar el aval.

Eso no significa que la entidad avalista vaya a asumir tus prestaciones, sino que le indemnizará económicamente según el perjuicio causado y las condiciones que estipule el contrato del aval.

Una de las principales ventajas del aval técnico es que no necesitas inmovilizar cierto capital u ofrecer garantías patrimoniales mientras dure el contrato, por lo que tendrás libres tus recursos financieros, tanto el capital como las líneas de crédito. El costo del aval técnico no difiere mucho del seguro de caución, pero ten en cuenta que la entidad aplicará comisiones de apertura, estudio y/o mantenimiento.

¿Qué es el aval económico?

Los avales económicos se centran en garantizar las operaciones en las que sea necesario pagar una cantidad determinada en un plazo de tiempo específico, cubren los compromisos y obligaciones de pago que contraigas con una persona o empresa. Los avales económicos se dividen a su vez en dos categorías:

1. Aval comercial.

La entidad avala el pago de las sumas derivadas de operaciones de naturaleza comercial, como pueden ser: la compraventa de bienes, el fraccionamiento de pagos o los pagos a cuenta. En algunos casos, se pueden avalar pagos rotativos, como los que se realizan cuando se entregan periódicamente suministros. 

2. Aval financiero.

La entidad garantiza el pago del préstamo o crédito que has contraído con otra entidad financiera. Este aval suele ser necesario cuando solicitas un préstamo o crédito, ya que así el banco se asegura los pagos.

En el aval financiero solo pagarás por los gastos de estudio de la operación de financiación y la comisión por la aceptación del aval, no se aplican intereses, por lo que suele ser una opción más económica y conveniente que avalar con el patrimonio personal.

Financiación de la Pyme en España en 2017

En el pasado estudio realizado por CESGAR sobre la situación de la financiación de la pyme en España se analiza el panorama del primer trimestre de 2017 ilustrado en la siguiente infografía.  Recientemente, se ha sido publicado el V Informe que recoge los resultados del panorama de la financiación de la pyme en el segundo semestre.

En esta infografía se ilustra la comparativa de diversos puntos clave del informe del primer y segundo semestre de 2017 con el fin de poder apreciar los cambios y evolución en el panorama de la financiación de la pyme.

Como puntos a destacar, debemos señalar la reducción en más de dos puntos del porcentaje del número de pymes que solicitan financiación en este segundo periodo y como las pymes exportadoras, así como innovadoras, startups en muchos casos, son aquellas que mayor necesidad de financiación requieren.

En lo relativo al destino de la financiación, sigue siendo el circulante la mayor necesidad de las pequeñas y medianas empresas, aumentando la inversión destinada a inmuebles y disminuyendo la inversión en equipo productivo.

Entre los principales productos financieros los bancos siguen representando una de las herramientas más requeridas, sin embargo, son muchas las pymes que ven frenado su solicitud de financiación por la falta de las garantías y avales necesarios requeridos por las entidades bancarias.

Las SGR, con proyectos como ConAvalSí, supusieron en ambos periodos una solución efectiva para ayudar y apoyar a los empresarios en la consecución de las garantías requeridas y en la negociación de mejores condiciones en plazos e intereses del préstamo solicitado. 

Creciendo en casi un 80% las resoluciones positivas en la concesión de financiación bancaria en el segundo. 

Financiación Pyme España 2017

Contabilidad de una empresa pequeña

Si estás pensando en darte de alta como autónomo o abrir una pyme, es probable que uno de los aspectos que más te preocupe sea el tema contable.

No obstante, llevar la contabilidad de un autónomo o de una empresa pequeña no es tan complicado como parece, solo tendrás que registrar todos los movimientos económicos para elaborar los estados contables.

Las primeras nociones para llevar la contabilidad de una empresa

Para llevar la contabilidad de pymes y autónomos es obligatorio guardar todos los documentos, desde las facturas recibidas y emitidas hasta las nóminas, recibos de los pagos a Hacienda, tickets de compras y recibos de la Seguridad Social. Es conveniente que digitalices toda esa información para que no se extravíe. 

Todos esos documentos se reflejan en los libros de contabilidad. El corazón de la contabilidad de las pymes y autónomos es el libro diario, donde debes realizar los asientos contables; es decir, las anotaciones de cada una de tus operaciones económicas. Generalmente se lleva mes a mes e incluye datos como la fecha de la transacción, las cuentas asociadas a la misma, el importe y una breve explicación del movimiento. No obstante, 

¿Qué otros libros de contabilidad debes llevar?

El libro diario se complementa con otros registros obligatorios.

Libro de ingresos.

Es donde registras las facturas emitidas siguiendo un orden cronológico. Gracias a ese libro sabrás cómo va tu facturación de manera mensual, trimestral y/o anual. Recuerda que Hacienda exige que las facturas estén numeradas y no permite duplicados ni saltos.

Otro aspecto fundamental para llevar bien la contabilidad básica es el control de los gastos, para lo cual necesitarás tres libros diferentes. 

Libro de Facturas Recibidas.

Es donde reflejas todas las facturas que te hacen tus proveedores cada vez que recibes un producto o servicio. 

Libro de Registro de Bienes de Inversión.

En este libro debes anotar los bienes que adquieras durante la actividad, que no se consumen a lo largo de un ejercicio y cuyo coste supera los 300 euros. Debes distribuir ese coste a lo largo de diferentes ejercicios siguiendo la clasificación de los bienes de inversión y el tiempo de amortización mínimo y máximo de Hacienda.

Libro de Registro de Gastos.

Es donde reflejas los comprobantes de pago o recibos bancarios que demuestren los desembolsos realizados. Puedes incluir la cuota de autónomos que pagas mensualmente a la Seguridad Social o los gastos de combustible, pero dado que te permite desgravar el IVA, esos gastos tienen que estar directamente relacionados con tu actividad económica.

Declaración de impuestos y balance anual

La contabilidad de una empresa también implica la presentación de los impuestos. Los modelos tributarios difieren si trabajas como autónomo o pyme. El modelo 347, por ejemplo, es una declaración informativa, mientras que el modelo 303 es de autoliquidación.

Con todos estos datos podrás realizar un balance anual que incluya tanto la facturación y los gastos como tus activos y las deudas contraídas, el cual te facilitará una instantánea del funcionamiento de tu negocio para que corrijas el rumbo si es necesario.

La buena noticia es que puedes agilizar este trabajo usando los softwares contables que facilitan llevar la contabilidad de una empresa.

Tags: Pymes
Comprar local o alquilar para montar un negocio

A la hora de abrir un negocio tendrás que tomar decenas de decisiones, muchas de las cuales serán determinantes en términos de rentabilidad. Una de las decisiones más importantes se refiere a la posibilidad de comprar un local u optar por un alquiler. Ambas opciones tienen pros y contras que debes sopesar detenidamente.

3 factores esenciales a valorar antes de comprar o alquilar un local

- Capital inicial.

Comprar un local demanda una inversión inicial importante que no siempre conviene asumir. Si además necesitas pedir un préstamo para hacerle frente al costo del local, es probable que descubras que es más rentable apostar por un local en alquiler para montar tu negocio.

- Nivel de riesgo.

Abrir un negocio nuevo siempre implica cierto nivel de riesgo, el cual se multiplicará si decides comprar un local. Por eso, si no tienes claro el futuro de tu actividad, es más prudente apostar por un local en alquiler que te permita minimizar posibles pérdidas.

- Grado de independencia.

Una de las principales razones que llevan a las pymes y autónomos a comprar un local es no exponerse a los caprichos del arrendador. Cuando el contrato finalice, el arrendador puede aumentar el precio de alquiler del local o decidir que no lo prorrogará. Si tienes que marcharte, podrías perder la clientela, un riesgo que no existe cuando eres el propietario. 

Alquiler de locales vs. Compra de local: ¿Qué es más conveniente?

La ubicación de algunos negocios, así como las características del espacio, pueden ser claves para el éxito de ciertas actividades, pero no siempre es posible comprar un local en una calle céntrica o que disponga de espacio suficiente. En esos casos, alquilar es una buena opción.

Otra ventaja del alquiler de locales es que puedes negociar las condiciones. Por ejemplo, si has hecho una gran inversión en la reforma o ésta ha sido muy larga, puedes pactar un periodo de carencia al inicio del alquiler o firmar un contrato de al menos 10 años que te brinde un mínimo de estabilidad. También podrías pedirle al propietario que asuma gastos como el IBI, la tasa de basuras y el pago de la comunidad, costos que saldrían de tu bolsillo si eres propietario.

Por otra parte, comprar un local puede ser una inversión para tu jubilación pues podría revalorizarse o convertirse en una renta anual. Según el último informe de la consultora JLL, España se ha convertido en un buen país para invertir en activos de retail, los cuales se mantendrán en alza durante los próximos años. Además, los locales comerciales son el producto inmobiliario que ofrece mayor rentabilidad.

Contar con un inmueble también hará que tu negocio sea más solvente, algo interesante si trabajas en el sector de los servicios pues a la hora de solicitar un préstamo te resultará más fácil acceder al mismo y negociar mejores condiciones.

¿Qué hacer? Como regla general, es más conveniente abrir un negocio con un local en alquiler para ir tanteando la viabilidad de la actividad. Cuando el negocio sea sólido, puede ser interesante comprar. No obstante, si tienes el capital y encuentras una buena ocasión, comprar un local te brindará mayor seguridad y se convertirá en una buena inversión a largo plazo.

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