El permiso laboral remunerado es uno de los mecanismos mediante el cual la legislación laboral permite compatibilizar determinadas circunstancias personales y familiares con la actividad laboral. Así, cuando un trabajador necesite ausentarse de su puesto, puede avisar a la empresa con antelación, aunque no todas las ausencias justificadas tienen dicha consideración ni están sujetas a las mismas condiciones.
El permiso retribuido permite que un trabajador se ausente de su puesto de trabajo durante un tiempo determinado y siga recibiendo su salario con normalidad, siempre que tenga una causa justificada y avise con antelación a la empresa. Reconocido y regulado por ley, los convenios colectivos pueden ampliar el número de días concedidos, las causas para solicitarlos o las circunstancias en las que la empresa debe concederlos.
La Ley del Estatuto de los Trabajadores establece los distintos tipos de permisos retribuidos que las empresas deben otorgar a sus empleados, especificando las condiciones y la duración de los mismos:
Se extiende durante 15 días naturales y corresponde a todos los trabajadores que se casen. Algunos convenios colectivos lo amplían también a quienes formalicen la unión por pareja de hecho.
Siempre que se trate de un familiar de hasta segundo grado, el trabajador podrá tener un permiso retribuido de 2 días, ampliable a 4 días si necesita desplazarse.
La persona podrá ausentarse durante el tiempo indispensable para realizar los exámenes prenatales y las técnicas de preparación al parto. En los casos de adopción, guarda con fines de adopción o acogimiento, también podrá solicitar el permiso para asistir a las sesiones informativas y de preparación, o para someterse a los informes psicológicos y sociales necesarios.
Este permiso concede el derecho a ausentarse durante una hora (o dos periodos de 30 minutos), en caso de tener hijos menores de 9 meses.
En caso de mudanza, el empleado podrá ausentarse durante un día de su puesto, aunque podrían ser más dependiendo del convenio colectivo y la distancia.
Los días dependerán de la actividad en cuestión, pero no deben superar el 20% de las horas laborables en un periodo de tres meses. Además, si el trabajador recibe una indemnización por el cumplimiento de dicho deber, esta se descontará de la nómina.
O relacionadas con la representación de los trabajadores. El tiempo variará según la función desempeñada y de lo que indique el convenio colectivo.
Los trabajadores que estén estudiando para obtener un título académico o profesional, pueden pedir un permiso remunerado para asistir a los exámenes.
Si es imposible acceder al centro de trabajo debido a fenómenos extremos, como inundaciones, incendios o temporales de nieve, es posible ausentarse 4 días al año, prorrogables mientras persista la causa que los ha motivado. No obstante, es imprescindible que exista una alerta oficial de la AEMET o de Protección Civil.
Cuando la ausencia no responde a ninguno de los motivos reconocidos por la ley, el convenio colectivo o el contrato de trabajo, no existe derecho a cobrar ese tiempo. Lo mismo ocurre si se supera el tiempo previsto para el permiso o se incumplen los requisitos de comunicación y justificación. En estos casos, la ausencia puede considerarse no retribuida y, si no está justificada, también podría tener consecuencias laborales.
Si la situación se conoce de antemano, el trabajador debe comunicar a la empresa su intención de acogerse al permiso con tiempo de antelación suficiente. Obviamente, si se trata de un hecho imprevisto, como una urgencia familiar o una circunstancia meteorológica extrema, tendrá que notificar su ausencia lo antes posible.
Lo ideal es que lo comunique por escrito (vía email o usando los canales de comunicación interna de la empresa). También conviene indicar el tipo de permiso, la fecha y la duración prevista. Según la causa, es probable que el trabajador deba presentar una justificación, ya sea un certificado, una citación oficial, un justificante de asistencia o cualquier otro documento acreditativo.
En lo que respecta a la empresa, gestionar correctamente los permisos remunerados no es sólo una cuestión de cumplimiento normativo, también mejora su employer branding, contribuye al bienestar organizacional y aumenta la satisfacción de los trabajadores. Por tanto, es importante que establezca procedimientos claros y ágiles para gestionar esos permisos, de manera que las ausencias no se conviertan en una fuente de malestar y conflictos.
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