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Legal: Consejos e-información legal para pymes y autónomos

Ayudas para autónomas y embarazadas

A finales de 2017 en España había 1,1 millones de trabajadoras autónomas, las cuales representaban el 35,3 % de este colectivo. Si tú también trabajas por tu cuenta y estás esperando a un bebé, es importante que sepas que tienes derecho a distintas ayudas para autónomos que te facilitarán el embarazo y el periodo de lactancia.

¿Cuáles son los requisitos para optar por la baja maternal?

Los derechos de las autónomas embarazadas son los mismos que los de las trabajadoras por cuenta ajena, por lo que si cumples con los requisitos de cotización podrás disfrutar de una baja por maternidad de 16 semanas, de las cuales puedes ceder diez al padre, siempre que no sean las seis primeras.

Los requisitos para cobrar la baja maternal para las autónomas embarazadas son:

  • Estar dada de alta en la Seguridad Social en el momento del embarazo.
  • Si tienes entre 21 y 26 años, haber cotizado un periodo de 90 días en los últimos siete años o 180 durante toda tu vida laboral.
  • Si tienes más de 26 años, haber cotizado un mínimo de 180 días en los últimos siete años o 360 durante toda tu vida laboral.

Desde el 1 de marzo de 2018, para calcular la prestación por maternidad debes tener en cuenta las bases de cotización de los seis meses previos, sumando cada una de ellas y dividiéndolas entre 180 días. Dado que ahora puedes cambiar de base de cotización hasta cuatro veces a lo largo de un año, si quieres recibir una prestación más alta puedes aumentar la base de cotización durante los seis meses antes de solicitar el permiso.

Mientras estés de baja por maternidad no tendrás que pagar la cuota de autónomos a la Seguridad Social y durante ese tiempo recibirás el 100% de la base reguladora. Otra alternativa consiste en pedir una ayuda a tiempo parcial, de manera que si reduces tu actividad en un 50 % recibas una prestación del 50 % sobre la base de cotización.

¿Qué ocurre si enfermas durante el embarazo?

Si enfermas durante el embarazo, puedes causar baja por incapacidad temporal y cobrar los porcentajes que determina la ley para todos los trabajadores: el 60 % de la base de cotización desde el día 4 hasta el 21 de la incapacidad temporal y el 75 % a partir de esa fecha.

Si la baja se debe a que tu trabajo representa un peligro para la gestación, se tramita como una baja por riesgo en el embarazo. En ese caso tienes derecho a cobrar una prestación del 100 % de la base de cotización.

Esa prestación también se aplica cuando el trabajo que realizas es incompatible con la lactancia, es lo que se conoce como prestación de riesgo durante la lactancia. La fatiga, ciertas condiciones ambientales, el estrés o la exposición a productos contaminantes se consideran factores de riesgo que pueden afectar tu capacidad de lactar. Esta prestación se mantendrá durante un periodo máximo de 9 meses.

Ayudas para retomar la actividad laboral después del parto

La Ley de Reformas Urgentes del Trabajo Autónomo prevé una tarifa plana de 50 euros durante los primeros doce meses para quienes coticen por la base mínima. Si has cursado baja en el régimen de autónomos por la maternidad y quieres volver, puedes aprovechar esa bonificación, siempre y cuando lo hagas durante los dos años después del parto. Si decides cotizar por la base superior, la ayuda para los autónomos mujeres consiste en una reducción del 80 % de la cuota.

Deducción del IRPF

También puedes deducir de la declaración de la renta 1.200 euros anuales por cada hijo menor de tres años. Puedes cobrar esa cantidad en pagos fraccionados mensuales de 100 euros, que debes solicitar a través del modelo 140, o deducir el total del IRPF.

Categoría: Legal
Tags: Autónomos
Aval internacional para exportaciones

La crisis financiera de 2008 produjo una contracción de la economía española que afectó a muchas pymes. Un aspecto clave para la recuperación a nivel nacional fue la internacionalización de las empresas, la cual también ayudó a salir a flote a muchas pymes. El mecanismo más usado para entrar en los mercados exteriores fue la exportación, una solución sencilla que requiere poca inversión ideal para las pymes, quienes, por su tamaño relativamente pequeño, suelen necesitar una ayuda para exportar, ya sean créditos o avales y garantías internacionales.

¿Qué es un aval internacional?

Toda relación comercial siempre implica cierto grado de riesgo, sobre todo a nivel internacional. Por eso no es inusual que las grandes empresas o los organismos públicos soliciten un aval internacional que sirva de garantía para acceder a los procesos de licitación o a operaciones comerciales de cierta envergadura.

El aval internacional es un compromiso ante un tercero, quien garantiza que la empresa cumplirá con sus obligaciones económicas o técnicas. Si esa empresa no puede cumplir las condiciones del contrato, el avalista responderá por ella.

Existen diferentes tipos de avales internacionales, algunos están dirigidos a garantizar el pago de ciertas operaciones y otros aseguran la devolución de los anticipos a cuenta si el contrato no se lleva a término.

Los avales internacionales que más se solicitan suelen ser de licitación, para acceder a ofertas de organismos públicos o privados. También son comunes los avales de cumplimiento, dirigidos a cubrir los daños por el incumplimiento de las obligaciones contractuales, y los avales de concesión de créditos, para garantizar la solvencia de la empresa ante una entidad bancaria extranjera.

¿Cuáles son las ventajas de contar con un aval internacional?

Acceso a licitaciones y grandes proyectos

El aval internacional te permitirá obtener las licitaciones que demandan la presentación de garantías, de manera que podrás acceder a proyectos importantes de mayor envergadura.

Brinda una imagen de solvencia y transmite confianza y seguridad.

Un aval internacional te abrirá las puertas a nuevos negocios ya que brinda la imagen de una empresa sólida, solvente y profesional, lo cual transmite confianza y brinda seguridad.

Amplía la capacidad de negociación.

Un aval internacional mejora la capacidad crediticia de la empresa, brindándole una mayor capacidad para negociar los créditos, para reducir los tipos de interés o ampliar los plazos de amortización.

Apoyo y asesoramiento.

Muchas de las entidades que conceden avales internacionales también brindan un servicio de asesoramiento en materia financiera que puede ser una gran ayuda para exportar.

¿Cómo conseguir un aval internacional?

Las Sociedades de Garantía Recíproca, SGR brindan avales y garantías internacionales para las empresas que quieren internacionalizarse, a través de estos instrumentos:

ICEX-CERSA

El Instituto de Crédito Exterior y CERSA tienen firmado un convenio de colaboración para apoyar a las pymes que quieran internacionalizarse y acceder a licitaciones internacionales brindando avales con un límite máximo por operación que oscila entre 600. 000 y 1.000.000 de eurosdepenciendo del tipo de aval.

ICO
Existen diferentes líneas ICO encaminadas a facilitar a las pymes el proceso de internacionalización. El
Programa de Garantías Internacionales, por ejemplo, otorga una garantía bancaria a la empresa para que pueda participar en procesos de licitaciones internacionales y formalice contratos adjudicados en el exterior en los cuales se exija la aportación de garantías.

Para acceder a estos avales las pymes deben cumplir con ciertos requisitos:

  • No haber tenido pérdidas sistemáticas en los últimos ejercicios.
  • Estar al corriente de las obligaciones con Hacienda y la Seguridad Social.
  • Presentar un proyecto de viabilidad económica.
  • Contar con un aval de las Sociedades de Garantía Recíproca, entidades que se encargan de respaldar a las pymes actuando como garantes para facilitarles el acceso a la financiación o a las licitaciones internacionales.

Brinda una imagen de solvencia y transmite confianza y seguridad.

Un aval internacional te abrirá las puertas a nuevos negocios ya que brinda la imagen de una empresa sólida, solvente y profesional, lo cual transmite confianza y brinda seguridad.

Categoría: Legal
Tags: Pymes
Diferencias de Sociedad Anónima y Sociedad Limitada

Si estás pensando en abrir una actividad o pasar de autónomo a sociedad limitada, uno de los detalles más importantes es elegir la figura fiscal más adecuada pues no solo repercutirá en los impuestos que graven las ganancias de la empresa sino también en las obligaciones fiscales que tendrás al frente de la misma. En España la sociedad limitada es la forma societaria más extendida, aunque no siempre es la más conveniente, sobre todo si pretendes captar a un gran número de inversores.

Características de la Sociedad Anónima y la Sociedad Limitada

Tanto la sociedad limitada como la sociedad anónima tributan por el Impuesto de Sociedades y tienen en común que la responsabilidad se reparte entre los socios, limitándose al capital invertido y a los bienes que se encuentran a nombre de la sociedad. Sin embargo, las semejanzas terminan ahí.

Tipo de actividad empresarial.

Para elegir la figura fiscal hay que tener en cuenta la actividad que desarrollará la empresa. Una sociedad limitada puede ejercer prácticamente cualquier tipo de actividad, pero algunos sectores solo están abiertos para una sociedad anónima, como la gestoría de fondos de pensiones, los seguros o la actividad bancaria. Otra diferencia entre la sociedad anónima y la sociedad limitada es que solo la S.A. puede cotizar en el mercado de valores, algo que no está al alcance de la S.L.

Capital social mínimo.

En la sociedad anónima el capital mínimo es de 60 000 euros y se divide en acciones. Para su constitución se exige al menos el 25 % del capital, de manera que es necesario desembolsar 15 000 euros en un primer momento. El resto, que se denomina dividendos pasivos, se puede ingresar posteriormente según reflejen los estatutos de la S.A. Una de las características de la S.L. es que el capital mínimo a aportar es de  sólo 3 000 euros.

Trámites de constitución.

Aunque los pasos para constituir la sociedad anónima y la sociedad limitada son similares, dado que la S.L. cuenta con un capital inferior, normalmente el proceso de constitución es más sencillo y los estatutos exigen menos previsiones. Al contrario, en una S.A. el proceso es más complejo y tendrás que recurrir a un experto independiente, designado por el Registro Mercantil, que emita un informe sobre el valor de lo que se pretende aportar.

Número de socios.

Tanto la sociedad limitada como la sociedad anónima se pueden formar con un solo socio, en cuyo caso se denomina sociedad unipersonal, sin límites específicos de socios. No obstante, la S.L. es una fórmula más adecuada para las empresas con pocos socios que no necesitan aportar un gran capital mientras que la S.A. suele estar compuesta por un mayor número de socios.

Transmisión de las acciones.

En las sociedades, el capital social se divide en partes alícuotas. Una de las características de la S.L. es que ese capital se divide en participaciones, cuya transmisión es más complicada y restringida pues exige el conocimiento del resto de los socios, los cuales tienen un derecho de adquisición preferente frente a terceros. Esto hace que la S.L. sea una empresa cerrada, mientras que en la S.A. pueden entrar fácilmente más socios. De hecho, su capital se divide en acciones y cada accionista tiene libertad para venderlas, de manera que es más fácil que entren nuevos inversores en la sociedad.

Administración.

En la S.L. los trámites para llevar la contabilidad y las cuestiones fiscales son más sencillos, pero en la S.A. se complejizan, lo cual significa asumir un mayor coste, por lo que esta figura fiscal solo se recomienda para proyectos de gran envergadura. Basta saber que cuando en la S.A. hay que tomar una decisión relevante, se debe realizar una convocatoria previa en anuncios de prensa y en el Boletín Oficial del Registro Mercantil. Otra diferencia entre la sociedad anónima y la sociedad limitada es que en esta última el cargo de administrador puede tener un carácter indefinido, pero en una S.A. se limita a un máximo de 6 años.

En resumen, los requisitos y características de la S.A. hacen que sea una figura fiscal interesante para los proyectos muy ambiciosos que van a mover grandes cantidades de capital. La S.L., al contrario, es ideal para sacar adelante proyectos con objetivos más modestos en los que se priorice una gestión ágil y sencilla.

Categoría: Legal
aval de una SGR para alquilar un local comercial

Los avales no solo son necesarios para acceder a un crédito o a licitaciones públicas. A veces los arrendadores también exigen un aval para asegurarse de que puedes pagar el alquiler del local, oficina o nave industrial. Si trabajas como autónomo o tienes una pyme, conseguir un aval para alquiler no será sencillo ya que los bancos suelen demandar una serie de requisitos difíciles de cumplir. Por suerte, existe otra solución: un aval SGR.

¿Qué son las SGR?

Las Sociedades de Garantía (SGR) son entidades financieras sin ánimo de lucro cuyo principal objetivo es facilitar a los autónomos y las pymes el acceso a la financiación en condiciones más ventajosas, gracias a la concesión de avales. Ofrecen tanto avales financieros para realizar operaciones de arrendamiento como  avales técnicos.

Sus condiciones para acceder a los avales suelen ser más flexibles y su coste más contenido, por lo que no es extraño que cada vez más pymes y autónomos recurran a esta solución. Según el último informe de la CESGAR, el año pasado las SGR formalizaron avales por un total de 1. 184 millones de euros lo cual representó el 76 % de las peticiones cursadas. Un total de  126 591 pymes forman parte del sistema de garantías.

¿Qué beneficios aporta un aval SGR?

El aval SGR para alquiler es un contrato de afianzamiento mediante el cual la SGR garantiza la operación y se compromete con el arrendador, asegurándole que vas a cumplir con las obligaciones contraídas. Al conocer la situación financiera de la empresa y tu proyecto de negocio, garantiza al arrendador que vas a poder pagar el alquiler del local y, de no ser así, se compromete a pagar las cuotas en tu lugar. Con el aval SGR podrás tener acceso al alquiler e incluso negociar unas condiciones más ventajosas con el arrendador, proyectando una imagen más profesional

¿Qué proceso debes seguir para conseguir un aval SGR para alquiler?

El primer paso consiste en encontrar la SGR que mejor se adapte a tus necesidades. Existen dos tipos de SGR: generalistas y sectoriales, estas últimas solo brindan avales a determinados tipos de actividades económicas. Algunas operan a nivel nacional y otras se limitan a la Comunidad Autónoma, por lo que tendrás que elegir la SGR más adecuada para el perfil de tu negocio.

Cada SGR establece sus propios requisitos y condiciones para brindar un aval para alquiler. Puedes acceder a la plataforma Con Aval Sí y conocer los pasos a seguir. Normalmente se exige que la empresa no esté en concurso de acreedores y se encuentre al corriente de los pagos en la Seguridad Social y la Agencia Tributaria,  la SGR utilizará tu documentación empresarial y crediticia para analizar el nivel de riesgo.

La SGR valorará rápidamente  tu petición. Si considera que tu solicitud es pre viable, te informará sobre los costes y las garantías que exige para la operación. Si los costes y condiciones te parecen aceptables y has podido aportar las garantías solicitadas, podréis dar el último paso y formalizar la operación.

¿Qué coste tiene un aval SGR?

Los costes del aval SGR consisten en una comisión de estudio y otra de aval, aunque dependerán de las garantías solicitadas, lo cual significa que la entidad valorará tu caso individual analizando la viabilidad de tu proyecto y las garantías que puedas aportar.

Si la SGR aprueba tu solicitud, tienes que convertirte en socio ya que una parte del capital (recursos) de estas entidades lo aportan los socios contribuyendo así a fortalecer económicamente estas entidades . Eso significa que tendrás que aportar capital, al menos una acción, aunque normalmente se calcula en proporción al servicio prestado. No obstante, ese importe se  reembolsa cuando la operación termine aunque son muchas las pymes y los autónomos que deciden quedarse como socios de la SGR para poder seguir beneficiándose de sus servicios.

Ley de contratos públicos. Ventajas para las Pymes

La nueva Ley de Contratos Públicos que entró en vigor en marzo de 2018 ha traído buenas noticias para las pymes. Con esta normativa las pymes tendrán más oportunidades de contratación ya que se eliminan algunas trabas en los requisitos de solvencia, se reduce el tamaño de los proyectos y se simplifica el proceso para acceder a las licitaciones públicas.

Uno de los objetivos de esta ley de contratos en el sector público es impulsar el crecimiento de las pymes liberándolas del yugo que suponen muchas subcontratas de las grandes empresas. La Oficina Independiente de Regulación y Supervisión de la contratación será la encargada de velar por su correcta aplicación.

Las principales novedades de la ley de contratos públicos que benefician a las pymes

División de los contratos en lotes.

Con esta medida es obligatorio dividir los contratos en proyectos más pequeños, de manera que sean más asequibles para las pymes y autónomos. El objetivo del servicio a contratar también debe corresponder con el proyecto y no solo guardar relación con el mismo, lo cual abre las puertas a una mayor especialización.

Primará la oferta con mejor relación calidad/precio.

Con la ley de contratos en el sector público cambian los criterios de valoración, de manera que las entidades no deben limitarse a elegir la oferta económica más baja, sino que también deben considerar la calidad y asignar el contrato al mejor licitador. Así se evita adjudicar los contratos a las ofertas más económicas, que suelen provenir de las grandes empresas pues son quienes pueden ofrecer servicios a un bajo coste.

Control de la morosidad.

Esta ley incorpora una condición especial en ciertos contratos que impide a las empresas adjudicatarias retrasar el pago a sus proveedores. Se intenta evitar que las grandes empresas terminen financiándose a costa de las pymes, que eran quienes soportaban el mayor peso del proyecto, pero se quedaban sin liquidez debido a los impagos. Por primera vez se ha incluido la posibilidad de realizar pagos directos a los subcontratistas, para facilitar el trabajo de las pymes y no dejarlas desprotegidas ante la posición dominante del adjudicatario principal.

Transparencia.

La nueva ley de contratos públicos fomenta un procedimiento más transparente, de manera que las pymes ya no tendrán trabas para presentar sus ofertas a aquellas licitaciones a las que solo se podía acceder mediante invitación pues, debido a su cuantía, no se realizaba publicidad. Ahora todas las licitaciones y sus resultados se publicarán en la Plataforma de Contratación del Sector Público.

Simplificación de los procedimientos administrativos.

Uno de los principales objetivos de la ley de contratos en el sector público es reducir las cargas administrativas, facilitar el procedimiento de licitación y adjudicar rápidamente los contratos. Por tanto, se extiende el uso de la declaración responsable y se pone en marcha un nuevo procedimiento abierto simplificado para contratos de obras por debajo de los 2 millones de euros o para contratos de suministros o servicios hasta los 100 000 euros.

Flexibilización de los criterios de solvencia.

La nueva ley de contratos públicos indica que los requisitos de solvencia se deben adaptar a las características de cada proyecto, de manera que incluso las pymes de reciente creación puedan tener acceso a ellos. Esta flexibilización también implica que no se exigirá la constitución de garantía provisional.

Esta ley de contratos en el sector público no pretende beneficiar a las pymes sino más bien marcar pautas para que todos los licitadores reciban un trato justo e igualitario. Ahora muchas pymes y autónomos podrán ampliar su cartera de clientes accediendo a un mercado que mueve unos 200 mil millones de euros y que hasta el momento era bastante restringido.

Ayudas y subvenciones para autónomos en 2018

Cada vez más personas se animan a emprender un negocio por cuenta propia. La Asociación de Trabajadores Autónomos reveló que durante los primeros cinco meses de 2018 se registró el mayor aumento de afiliados al RETA de todos los tiempos, a razón de 380 autónomos nuevos cada día. Si estás pensando en emprender, te desvelamos cuales son las ayudas y subvenciones a autónomos que puedes aprovechar este año.

Subvenciones a autónomos en situación de desempleo

Con la Ley de Concesión de Subvenciones al Programa de Promoción del Empleo Autónomo se han puesto en marcha una serie de ayudas a los autónomos:

-Subvención máxima de 10 000 euros.

Subvención para las personas en situación de desempleo que comiencen a trabajar como autónomos. En el caso de las mujeres víctimas de la violencia de género, la cuantía aumenta un 10 %, aunque cada Comunidad Autónoma tiene libertad para modificar las cantidades.

Para acceder a esta ayuda debes invertir en activo inmovilizado al menos 5 000 euros, impuestos excluidos, durante los tres meses anteriores al inicio de la actividad y los seis meses posteriores. También debes comprometerte a trabajar de dos a tres años, si cierras antes tu negocio tendrás que devolver esta ayuda para autónomos.

-Subvención financiera.

Esta subvención a autónomos equivale a la reducción de hasta 4 puntos del interés que fije la entidad de crédito pública o privada que te conceda el préstamo que necesitas para emprender tu negocio. El límite, hasta un máximo de 10 000 euros, queda en manos de las Comunidades Autónomas.

Tendrás que destinar al menos un 75 % de este préstamo a financiar inversiones en inmovilizado fijo, en el cual hayas invertido al menos 5 000 euros. No obstante, puedes dedicar hasta un 25 % a financiar el activo circulante.

-Subvención para asistencia técnica.

El objetivo de esta subvención a autónomos es financiar parcialmente la contratación de los servicios externos que necesites para poner en marcha tu negocio, incluyendo los estudios de viabilidad, comercialización y organización. Puedes financiar hasta un 75 % del coste de esos servicios, con un tope de 2 000 euros.

-Subvención para la formación.

Esta ayuda a autónomos está pensada para financiar parcialmente los cursos relacionados con la dirección y gestión empresarial o nuevas tecnologías de la información y la comunicación que necesites para iniciar tu negocio. La cuantía es del 75 % del coste de la formación, con un tope de 3.000 euros.

Bonificación de las cuotas a la Seguridad Social

Puedes aprovechar la tarifa plana de 50 euros al mes durante un año en la base mínima de cotización. Si eliges otra base, se aplicará una bonificación del 80 %. Los seis meses siguientes se aplica una reducción del 50 % de la cuota y los otros seis meses una bonificación del 30 %.

Los hombres de menos de 30 años y las mujeres menores de 35 pueden aprovechar una bonificación del 30 % de la cuota un año más. En el caso de las personas con discapacidad y las víctimas de violencia de género y terrorismo, se aplica una bonificación adicional del 50 % durante los siguientes 48 meses.

También puedes aprovechar las bonificaciones a los familiares en calidad de autónomos colaboradores: una reducción de las cuotas a la Seguridad Social del 50 % durante 18 meses y del 25 % durante los seis meses posteriores. De hecho, las ayudas a autónomos se mantienen aunque contrates a otras personas.

Inspección de trabajo en Pymes

Cualquier autónomo, pyme o empresa que tenga empleados en su plantilla puede estar sujeto a una inspección de trabajo. No siempre se debe a una denuncia, en muchos casos se trata de un procedimiento rutinario del Ministerio de Trabajo para asegurarse de que los empresarios cumplen con las condiciones laborales que establece la normativa vigente. 

Si el inspector detecta que estás incumpliendo la ley, puede aplicar diferentes sanciones según la gravedad de la infracción. Esa sanción también implicará la pérdida automática de ayudas, bonificaciones y cualquier beneficio de programas para el empleo y la formación durante dos años, o cinco si se trata de una infracción muy grave. No obstante, si bien es cierto que estar bajo la lupa suele generar tensión, si sigues estos consejos no tendrás que preocuparte.

Muéstrate colaborativo

Una inspección de trabajo puede realizarse sin preaviso, por lo que es importante que estés preparado para recibir al inspector en cualquier momento. Recuerda que todos aquellos comportamientos que retrasen, perturben o impidan la labor del inspector, desde un retraso en la comparecencia hasta intentar impedir que acceda al lugar de trabajo, se consideran obstrucción a la justicia

Lo mejor es facilitar la labor del inspector y poner a su disposición toda la documentación que te pida. No olvides que también puede solicitar el acceso a cualquier zona del lugar de trabajo, tomar declaración a tus empleados, fotografiar el sitio e incluso pedir claves de acceso a los ordenadores. Obviamente, para facilitarle el acceso puedes pedirle que primero se identifique. 

Asegúrate de tener toda la documentación en regla

Si tienes todos los documentos en regla, no tendrás por qué preocuparte, pero recuerda que la inspección de trabajo puede remontarse hasta 4 años atrás, por lo que estás obligado a guardar toda la documentación de ese periodo.

El inspector puede pedirte desde la escritura de constitución de la sociedad y el resguardo de inscripción de la misma en la Seguridad Social hasta la Inscripción y Declaración del Impuesto de Sociedades, las retenciones del IRP, los justificantes del pago de las retribuciones, los registros contables y, por supuesto, los documentos de inscripción, afiliación, alta y baja a la Seguridad Social de los trabajadores, así como los justificantes del abono de las cuotas de la Seguridad Social. Es probable que también quiera echarle un vistazo al calendario de trabajo, el registro diario de las horas de entrada y salida de cada trabajador, las nóminas y los contratos de trabajo.

No olvides el plan de prevención de riesgos laborales

El Ministerio de Trabajo señala que “el empresario debe garantizar la salud y seguridad de los trabajadores a su servicio en todos los aspectos relacionados con su trabajo”, por lo que las inspecciones de trabajo en las pymes suelen hacer hincapié en la prevención de riesgos laborales.

Para cumplir la ley, debes elaborar, implantar y aplicar un plan de prevención de riesgos laborales; que consiste en evaluar los riesgos que existen en tu pyme y diseñar medidas preventivas para evitarlos o minimizarlos en la medida de lo posible. En ese plan debes especificar qué vas a hacer y cómo, así como las tareas que corresponden a cada miembro de la plantilla. Si tienes pocos trabajadores y el nivel de peligrosidad es bajo, puedes realizar un plan de prevención de riesgos laborales simplificado.

Categoría: Legal
Ley de autónomos

En España hay 3,2 millones de autónomos, el 22% de los cuales está generando empleo, pero prácticamente el 90% sigue cotizando por la base mínima y un 97% admite que no llega a ser mileurista.

Para ayudar a este colectivo, el año pasado el gobierno aprobó la Ley de Reformas Urgentes del Trabajo Autónomo, aunque algunas de sus medidas entraron en vigor el 1 de enero de este año. Te contamos cuáles son para que les saques el máximo provecho.

Siete medidas para impulsar el trabajo autónomo

 1. Ampliación de la tarifa plana.

 Con la nueva ley de autónomos, la tarifa plana se amplía durante un periodo de 24 meses. Durante el primer año se aplicará 50 euros. Al año siguiente, los autónomos podrán aprovechar una reducción del 50% (137,97 euros) de la cuota durante los primeros seis meses y del 30% (192,79 euros) durante los seis meses restantes. Las mujeres de menos de 35 años y los hombres menores de 30 pueden aprovechar una bonificación adicional de un año del 30% sobre la cuota por contingencias comunes.

2.   Facilitación de las condiciones de acceso. 

Esta ley de autónomos facilita las condiciones de acceso ya que reduce el plazo permitido sin cotizar a dos años, en vez de cinco, como se exigía antes. En el caso de los autónomos que ya han disfrutado de una bonificación, el plazo será de tres años.

3.    Altas y bajas. 

Podrás darte de alta o de baja hasta tres veces a lo largo de un año natural. Con la nueva ley de autónomos tampoco tendrás que cotizar por el mes completo sino tan solo por los días trabajados efectivamente, contando a partir del día del alta.

4.    Base de cotización. 

Para lograr que el sistema de cotización sea más justo, ahora los autónomos pueden cambiar su base de cotización hasta cuatro veces a lo largo del año natural, una medida muy conveniente para los negocios que tienen una gran estacionalidad.

5.    Deducción de suministros.

Una de las medidas más interesantes de esta nueva ley de autónomos son lasdeducciones del 30% de los suministros del hogar como la electricidad, el agua, la luz e Internet sobre la parte de la vivienda donde realizas la actividad profesional, siempre y cuando hayas declarado los metros cuadrados correspondientes en el modelo 036 o 037. También puedes deducir hasta 27,27 euros diarios en España y 48 euros en el extranjero por concepto de manutención, asegurándote de que esos gastos corresponden a tu actividad económica y tengas la factura correspondiente.

6. Reducción del recargo por deudas. 

Esta ley de autónomos reduce los recargos por deudas con la Seguridad Social del anterior 20% al 10%, siempre que pagues dentro del primer mes natural posterior al del vencimiento del plazo de ingreso.

7.   Facilidades para las personas vulnerables. 

Las personas que tienen una discapacidad superior al 33% y aquellas que hayan sido víctimas de la violencia de género o del terrorismo, pueden aprovechar una reducción de la cuota a la Seguridad Social del 80% durante el primer año y del 50% los siguientes 48 meses.

Aspectos legales del comercio electrónico

Con las herramientas informáticas actuales, poner en marcha una tienda online es relativamente sencillo y, a diferencia de los negocios físicos, no es necesario pedir un permiso de apertura. Esas facilidades, unido al crecimiento sostenido del e-commerce en España, pueden animarte a abrir un negocio online, pero antes de dar ese paso debes conocer cuáles son tus obligaciones fiscales y legales.

Aspectos fiscales

Para facturar las ventas de un negocio online debes estar dado de alta como autónomo o haber creado una pyme.

En dependencia del tipo de producto y su costo, emitirás una factura normal o simplificada. En el caso de los productos digitales, como los ebooks, cursos, música y videojuegos, tendrás que aplicar el IVA vigente en el país del comprador y guardar durante diez años dos pruebas no contradictorias que demuestren la localización del mismo.

Propiedad intelectual

Internet es un medio proclive al robo de la propiedad intelectual, por lo que es importante que no olvides registrar la marca de tu empresa y te asegures la propiedad del dominio que elijas para tu negocio online. Si dejas el desarrollo del e-commerce y la tramitación del dominio en manos de otra persona, podrías descubrir que el dominio no está registrado a tu nombre. Puedes comprobar la propiedad en Whois, donde tu nombre debe aparecer como “Registratario”.

Ley de Ordenación del Comercio Minorista

Desde el punto de vista legal, no existen grandes diferencias entre una tienda física y un negocio online. En las ventas a distancia el plazo de entrega de los productos es de 30 días naturales a partir de la venta. El cliente tendrá un plazo de catorce días para devolver el producto sin tener que alegar ninguna causa y tú tendrás un plazo similar para devolverle el dinero. Si la compra se realizó con una tarjeta no identificada electrónicamente, el titular tiene derecho a exigir la anulación inmediata de la operación.

Ley de Servicios de la Sociedad de la Información y de Comercio Electrónico (LSSI)

La Ley de Comercio Electrónico se asegura de que los usuarios y clientes de los negocios online tengan todos los datos necesarios para tomar decisiones informadas. En la página de “Aviso Legal”, por ejemplo, tienes la obligación de indicar el nombre de tu pyme, su domicilio fiscal, los datos del Registro Mercantil, el NIF y la dirección de correo electrónico. Si eres un profesional autónomo de un sector colegiado, tendrás que indicar además el colegio y número de colegiado. 

La LSSI también regula la política de cookies de tu e-commerce. Tienes el deber de informar de forma clara y visible sobre las cookies que utilizas en tu negocio online para que el usuario pueda dar su consentimiento expreso. Debes explicar qué es una cookie, qué tipos utilizas, cuál es su finalidad y cómo deshabilitarlas. Incumplir la política de cookies se puede multar con hasta 600.000 euros.

La página de “Condiciones de Uso” también es vital. Debes dejar claros los derechos y obligaciones del consumidor, las formas de pago y las condiciones de compra, así como la política de devoluciones. Y en el precio de los productos debes indicar si están incluidos los impuestos, gastos de envío o cualquier otro cargo.

Ley de Protección de Datos (LOPD)

Si tienes un e-commerce, almacenarás los datos de tus clientes, trabajadores y/o proveedores. Toda esa información se rige por la Ley de Protección de Datos personales y empresariales, cuyo incumplimiento puede dar pie a sanciones de hasta 600.000 euros.

Si manejas datos de nivel de seguridad medio o alto, debes inscribir los ficheros en el Registro de la Agencia Española de Protección de Datos y hacer al menos una auditoría cada dos años. Con la nueva ley de protección de datos en el ámbito europeo también estás obligado a comunicar a la AEPD cualquier vulneración de la seguridad.

Categoría: Legal
Tags: E-commerce
Ley de Comercio Electrónico: Aspectos clave para tu negocio online

Con las herramientas informáticas actuales, poner en marcha una tienda online es relativamente sencillo y, a diferencia de los negocios físicos, no es necesario pedir un permiso de apertura.

Esas facilidades, unido al crecimiento sostenido del e-commerce en España, pueden animarte a abrir un negocio online, pero antes de dar ese paso debes conocer cuáles son tus obligaciones fiscales y legales.

Aspectos fiscales

Para facturar las ventas de un negocio online debes estar dado de alta como autónomo o haber creado una pyme. En dependencia del tipo de producto y su costo, emitirás una factura normal o simplificada. En el caso de los productos digitales, como los ebooks, cursos, música y videojuegos, tendrás que aplicar el IVA vigente en el país del comprador y guardar durante diez años dos pruebas no contradictorias que demuestren la localización del mismo.

Propiedad intelectual

Internet es un medio proclive al robo de la propiedad intelectual, por lo que es importante que no olvides registrar la marca de tu empresa y te asegures la propiedad del dominio que elijas para tu negocio online. Si dejas el desarrollo del e-commerce y la tramitación del dominio en manos de otra persona, podrías descubrir que el dominio no está registrado a tu nombre. Puedes comprobar la propiedad en Whois, donde tu nombre debe aparecer como “Registratario”.

Ley de Ordenación del Comercio Minorista

Desde el punto de vista legal, no existen grandes diferencias entre una tienda física y un negocio online. En las ventas a distancia el plazo de entrega de los productos es de 30 días naturales a partir de la venta. El cliente tendrá un plazo de catorce días para devolver el producto sin tener que alegar ninguna causa y tú tendrás un plazo similar para devolverle el dinero. Si la compra se realizó con una tarjeta no identificada electrónicamente, el titular tiene derecho a exigir la anulación inmediata de la operación.

Ley de Servicios de la Sociedad de la Información y de Comercio Electrónico (LSSI)

La Ley de Comercio Electrónico se asegura de que los usuarios y clientes de los negocios online tengan todos los datos necesarios para tomar decisiones informadas. En la página de “Aviso Legal”, por ejemplo, tienes la obligación de indicar el nombre de tu pyme, su domicilio fiscal, los datos del Registro Mercantil, el NIF y la dirección de correo electrónico. Si eres un profesional autónomo de un sector colegiado, tendrás que indicar además el colegio y número de colegiado. 

La LSSI también regula la política de cookies de tu e-commerce. Tienes el deber de informar de forma clara y visible sobre las cookies que utilizas en tu negocio online para que el usuario pueda dar su consentimiento expreso. Debes explicar qué es una cookie, qué tipos utilizas, cuál es su finalidad y cómo deshabilitarlas. Incumplir la política de cookies se puede multar con hasta 600.000 euros.

La página de “Condiciones de Uso” también es vital. Debes dejar claros los derechos y obligaciones del consumidor, las formas de pago y las condiciones de compra, así como la política de devoluciones. Y en el precio de los productos debes indicar si están incluidos los impuestos, gastos de envío o cualquier otro cargo.

Ley de Protección de Datos (LOPD)

Si tienes un e-commerce, almacenarás los datos de tus clientes, trabajadores y/o proveedores. Toda esa información se rige por la Ley de Protección de Datos personales y empresariales, cuyo incumplimiento puede dar pie a sanciones de hasta 600.000 euros.

Si manejas datos de nivel de seguridad medio o alto, debes inscribir los ficheros en el Registro de la Agencia Española de Protección de Datos y hacer al menos una auditoría cada dos años. Con la nueva ley de protección de datos en el ámbito europeo también estás obligado a comunicar a la AEPD cualquier vulneración de la seguridad.

Categoría: Legal
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