Utilizamos cookies, propias y de terceros, para mantener sus preferencias y analizar sus hábitos de navegación en nuestra página web, con la finalidad de garantizar la calidad, seguridad y mejora de los servicios ofrecidos a través de la misma. Las cookies pueden ser aceptadas, rechazadas, bloqueadas y borradas, según desee. Ello podrá hacerlo mediante las opciones disponibles en la presente ventana o a través de la configuración de su navegador, según el caso. Más información en el apartado Política de Cookies de nuestra página web.


Aceptar Rechazar

Blog Con Aval Sí

Legal: Consejos e-información legal para pymes y autónomos

Página 1
subida cuota autonomos 2021

Con el nuevo año también suelen llegar novedades fiscales de las que los autónomos deben estar pendientes. 2021 no es la excepción, la cuota de autónomos vuelve a subir para encadenar doce años en los que la cotización por la base mínima ha experimentado un incremento total del 15,56 %. Para comprender los aumentos que se aplicarán este año es necesario remontarse a 2018 y considerar el aplazamiento de las cuotas que se produjo en 2020.

¿Por qué sube la cuota de autónomos?

En 2018 se aprobó un Real Decreto-ley que incluía un aumento progresivo de los tipos de cotización, aplicables por contingencias profesionales y por cese de actividad a los trabajadores autónomos incluidos en el Régimen Especial de la Seguridad Social de los Trabajadores por Cuenta Propia o Autónomos y en el Régimen Especial de la Seguridad Social de los Trabajadores del Mar.

La ley indicaba que esos incrementos se aplicarían de forma gradual hasta 2021, momento a partir del cual el tipo de cotización quedaría establecido en la Ley de Presupuestos Generales del Estado. De hecho, el aumento de la cuota de autónomos es independiente de las revisiones de las bases mínimas de cotización al RETA, que suele realizarse cada año cuando se presentan los Presupuestos Generales del Estado.

Esa subida anual se debe a una recomendación realizada en el Pacto de Toledo, en el cual se recogen diferentes acuerdos sobre el sistema de la Seguridad Social para estabilizar las reformas que se vayan introduciendo, independientemente del partido político que gobierne. El objetivo es ir acercando las cotizaciones de los autónomos a las de los trabajadores asalariados, una medida que en aquel momento contó con el apoyo de las organizaciones de autónomos más representativas.

Los aumentos que quedaron pendientes en 2020

Desde el 1 de enero de 2019 todos los autónomos han tenido que cotizar por contingencias profesionales, cese de actividad y formación bonificada, por eso se produjo un aumento del tipo general y de la base de cotización.

Debido al aumento progresivo del tipo por contingencias profesionales y cese de actividad, en 2020 la cuota de autónomos a la Seguridad Social también debía haber subido un 0,3 %, pasando a un tipo de cotización del 30,3 %. Por tanto, un autónomo que cotizara por la base mínima tendría que haber pagado 2,8 euros más al mes, hasta los 286,15 euros, mientras que el autónomo que cotizara por la máxima tendría que haber pagado 12,2 euros más cada mes.

Sin embargo, la Tesorería General de la Seguridad Social postergó esa subida debido a la pandemia. El Gobierno solo la hizo efectiva el pasado mes de octubre, pero la aplicó con carácter retroactivo, lo cual significa que los autónomos tendrán que pagar a lo largo de 2021 los cargos pendientes del 2020.

Los autónomos tienen pendientes ocho meses de incremento, ya que la Seguridad Social aplicó una primera compensación de la deuda en noviembre, aplicando un recargo adicional de entre 2,8 y 12,2 euros más, según la base de cotización. Esa deuda se irá liquidando de manera progresiva y, aunque todavía no se conocen las fechas exactas en que se cobrará, es probable que se siga saldando la diferencia a lo largo del 2021.

¿Cómo queda la nueva cuota de autónomos en 2021?

En 2021 se volverá a aplicar otro incremento de los tipos de cotización por cese de actividad y contingencias profesionales, de manera que el tipo de cotización total aumentará hasta el 30,6 %. Esto supone un incremento de entre 2,8 y 12,2 euros más al mes, dependiendo de si el autónomo cotiza por la base mínima o por la máxima. 

Por tanto, en 2021, el autónomo que cotice por la base mínima pagará 289 euros y 1.245,4 euros aquel que cotice por la máxima. La cuota del autónomo societario y de aquellos que tienen 10 o más trabajadores a su cargo quedaría en 365,88 euros al mes. Todavía no se conoce en qué momento se aplicará ese aumento, pero es probable que se produzca a inicios de año.

No obstante, debido a las cuotas atrasadas de 2020 (entre 22,4 y 97,6 euros según la base de cotización), es probable que durante los próximos meses la Seguridad Social sume el incremento de entre 2,8 y 12 euros previsto para 2021 y otros 2,8 o 12,2 euros para amortizar la deuda acumulada, dividiéndola en mensualidades. De esta manera, durante los primeros meses de 2021 la nueva cuota del autónomo que cotice por la base mínima podría ser de 291,8 euros.

¿Afectan estas subidas a la tarifa plana?

El aumento de la cuota de autónomos no se aplica a los beneficiarios de la tarifa plana. En ese caso, la cotización es una cuantía fija de 60 euros durante los primeros 12 meses a partir del alta, desde enero de 2019, momento en el que ya se había incrementado la cuota. Esa tarifa plana también se aplica a los nuevos autónomos que la soliciten en 2021.

Autor: ConAvalSí
Categoría: Legal
Epígrafes IAE para autónomos

Cuando te das de alta como autónomo, debes cumplir una serie de obligaciones ante la Agencia Tributaria. Uno de los primeros pasos consiste en declarar tu actividad eligiendo la más adecuada de un listado de epígrafes IAE. Es importante que no te equivoques porque la categoría que elijas determinará tu forma de tributación.

¿Qué es el IAE?

Toda persona física o jurídica que desarrolle una actividad profesional, empresarial o artística en España tiene que darse de alta en el Impuesto de Actividades Económicas (IAE). Este impuesto tiene un carácter local, por lo que queda en manos de los Ayuntamientos, pero la administración estatal utiliza la información que recaba para aplicar impuestos como el IRPF  o el  IVA.

A diferencia de otros impuestos, el IAE no se aplica sobre una base imponible ni es un gravamen fijo, sino que la cantidad a pagar se calcula aplicando las tarifas del impuesto. En ese cálculo se tienen en cuenta diferentes variables, desde el tipo de actividad y la superficie donde se desarrolla la misma, hasta la cifra neta de negocios de los dos años anteriores o los recargos municipales y provinciales.

¿Quiénes deben pagar el IAE?

En realidad, los autónomos están exentos de pagar el IAE. No obstante, tienen la obligación de elegir el epígrafe IAE que corresponda a su actividad al darse de alta en la Agencia Tributaria. El IAE solo se aplica a las empresas cuyas ganancias netas anuales sean igual o superior al millón de euros, aunque durante los dos primeros años de actividad todos los negocios están exentos de su pago, independientemente del nivel de facturación.

¿Qué es el epígrafe IAE?

Para darte de alta en la Agencia Tributaria debes rellenar el modelo 036 o 037. En ese momento tendrás que especificar el tipo de actividad o actividades profesionales que vas a desarrollar. En la sección del “Impuesto sobre el Valor Añadido” debes especificar el “régimen aplicable”, indicando el código de actividad correspondiente, según los epígrafes IAE, y justo al lado debes indicar la fecha en que has comenzado a trabajar.

El listado de epígrafes IAE se agrupa en tres grandes secciones:

  1. Actividades empresariales. Incluye las actividades ganaderas independientes, de la construcción, industriales, mineras, comerciales y de servicios.
  2. Actividades profesionales. En este epígrafe IAE se encuentran muchos autónomos, ya que incluye los servicios a empresas y personas en sectores como la sanidad y la educación, así como los servicios financieros, jurídicos y de alquiler.
  3. Actividades artísticas. Contiene las actividades relacionadas con el cine, teatro, música, baile, circo, deporte y espectáculos taurinos.

Actividad empresarial o profesional: ¿Cuál elegir?

Una de las principales dudas a la hora de elegir los epígrafes IAE proviene del hecho de que una misma actividad se califica como profesional y empresarial. Debes tener claro que las actividades empresariales son las que se ejercen en el entorno de una empresa y demandan una infraestructura, como el comercio al por mayor y al por menor, los servicios de alimentación, la hostelería o las telecomunicaciones.

Por otra parte, las actividades profesionales son aquellas que desarrolla una persona física de manera individual, directa y personal. Tal es el caso de los abogados, psicólogos, notarios y arquitectos. Es importante que prestes especial atención a este paso porque si realizas una actividad profesional tendrás que aplicar una retención del 15 % en tus facturas.

La buena noticia es que puedes darte de alta en todos aquellos epígrafes IAE que necesites y se correspondan con la actividad que realices, aunque no guarden relación entre sí. Por ejemplo, si trabajas como autónomo en el sector de la publicidad online pero también das clases de yoga, puedes darte de alta como “Profesionales de la Publicidad” y en el epígrafe “Actividades relacionadas con el deporte”.

Si no encuentras el epígrafe IAE que defina perfectamente la actividad que realizas, puedes elegir actividades más generalistas que sirven, precisamente, para incluir a los autónomos cuyas actividades no se han especificado, como por ejemplo: “Profesionales diversos” o “Profesionales de actividades diversas”.

Autor: ConAvalSí
Categoría: Legal
sistema de pensiones

El sistema de pensiones encadena una larga racha de déficits anuales que lo convierten en una vía insostenible a largo plazo. En la actualidad, en España hay 3 personas en edad de jubilación por cada 10 en edad de trabajar, pero en 2050 habrá un jubilado por 1,72 personas en edad laboral. El impacto del Covid-19 en la economía ha sacado a la luz ese problema con la merma de las cotizaciones a la Seguridad Social, poniendo sobre la mesa la necesidad de realizar una reforma pensional, según un informe de la EAE Business School.

El sistema español de pensiones en el punto de mira

El Instituto de Actuarios Españoles, que se dedica a analizar el riesgo, la incertidumbre y sus repercusiones financieras, realizó un informe sobre el sistema de pensiones en España y concluyó que todos recibimos más de lo que aportamos.

Un trabajador que cotiza por bases medias, por ejemplo, puede llegar a recibir el doble de lo aportado. Sin embargo, un trabajador que cotiza por la base mínima podría recibir 2,48 euros por cada euro ingresado por concepto de cuotas. En términos generales, el sistema devuelve al jubilado un 51 % más de lo que recibe.

En la actualidad, la cuantía de las cotizaciones no cubre todas las necesidades de la Seguridad Social, que destina unos 10.000 millones de euros mensuales a las pensiones, mientras la deuda del Estado sigue creciendo y en el Fondo de Reserva quedan solo 1.500 millones.

Para que este sistema sea sostenible, el citado informe indicó que el PIB español tendría que crecer un 5,67 % en los próximos 40 años, una cifra a todas luces inalcanzable, sobre todo tras el grave impacto de la pandemia. Eso no deja otro camino que realizar una reforma pensional con urgencia.

¿Qué cambios prevé la reforma de pensiones en 2020?

Es probable que la reforma de pensiones de 2020 no incluya cambios de gran calado como los que se aprobaron en 2011 y 2013, cuando se aumentó la edad de jubilación, se exigieron más años cotizados y se redefinieron las revalorizaciones anuales. No obstante, se espera que las nuevas reformas afecten a las personas a las que les faltan menos de cinco años para cumplir la edad de jubilación, ya que se buscan cambios que surtan efecto a corto y medio plazo.

También se prevén cambios en las prestaciones porque en la actualidad representan un 40 % del gasto de las cuentas públicas que prepara Hacienda. Una alternativa consiste en excluir de la Seguridad Social el pago de prestaciones, como las pensiones de orfandad, las SOVI y/o las pensiones de viudedad, que podrían ser asumidas por los Presupuestos Generales del Estado y, por ende, ser financiadas a través de otros impuestos. Con esta medida se conseguiría aliviar un poco las cuentas de la Seguridad Social.

Es probable que la nueva reforma pensional desincentive las jubilaciones anticipadas ya que, aunque implican penalizaciones que oscilan entre el 6,5 y el 8 % anual, esta modalidad de acceso al sistema ha crecido en un 66 % desde la última crisis. La idea sería aplicar un plan de mejoras fiscales e incentivos económicos para aquellos que esperen hasta la edad de jubilación. Con la reforma de pensiones de 2020 también se podría ampliar el periodo de cálculo de la pensión teniendo en cuenta la vida laboral más allá de los 25 años.

¿Aumentarán las aportaciones de los empleados?

Es probable que una de las medidas que se incluya en la reforma de pensiones 2020 sea que los empleados aporten más a la Seguridad Social. Hasta el momento, las empresas eran las que más aportaban a este sistema. Sin embargo, en la situación actual, con muchas empresas echando el cierre o viendo cómo su volumen de negocio se reduce, es poco probable que les apliquen un aumento en las cotizaciones.

En el caso de los empleados, al aportar menos, existe cierto margen de maniobra para aumentar en algunos puntos su contribución a la Seguridad Social. No obstante, hay que tener en cuenta que los cambios en la reforma pensional también dependen del Pacto de Toledo, por lo que la última palabra aún no está dicha.

¿Cuándo se realizará la reforma de pensiones 2020?

El ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones ya se ha dirigido a organismos como CEOE, Cepyme, CC.OO. y UGT para buscar un nuevo acuerdo sobre el sistema de pensiones. Aunque no existe una fecha concreta, se espera que las primeras negociaciones comiencen en octubre , para llegar a un acuerdo antes de fin de año, momento en el cual debería estar lista la reforma pensional.

Autor: ConAvalSí
Categoría: Legal
tipos de IVA

Todos los autónomos y pymes, así como las sociedades mercantiles, promotores inmobiliarios y arrendadores de bienes o inmuebles, deben presentar la declaración de IVA. Si olvidas liquidar el IVA y Hacienda te lo notifica, te expondrás a una sanción que equivale a pagar el 100 % del valor del impuesto. Los errores en la factura a la hora de aplicar el IVA también se sancionan. Por eso es importante que tengas claro qué tipos de IVA existen y a qué productos o servicios se aplican.

¿Qué es el IVA?

El Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA) es un tributo indirecto que se aplica al consumo doméstico de bienes y servicios, de manera que recae sobre el consumidor final. Los autónomos y las pymes actúan básicamente como intermediarios entre Hacienda y ese consumidor. Por eso debes pagar la diferencia entre el IVA que repercutes y cobras a tus clientes, y el que has soportado al comprar a tus proveedores.

En práctica, debes aplicar el IVA a los productos o servicios que ofreces e ingresarlo en las arcas públicas. En cambio, puedes deducir de tus declaraciones o liquidaciones el IVA que pagas por los productos o servicios que adquieres para desempeñar tu trabajo.

Tipos de IVA

La legislación actual distingue tres tipos de IVA, los cuales se diferencian por el porcentaje que se aplica. La idea es que cuanto más esencial sea un producto, más pequeño será el IVA que se aplica, ya que se considera de primera necesidad.

IVA general

El tipo general del 21 % se aplica por defecto a cualquier producto o servicio. Algunos de los productos y servicios más comunes sujetos al IVA general son:

Tabaco y bebidas alcohólicas

Cosméticos y productos de higiene personal.

Servicios de peluquería.

Accesorios, recambios y piezas de repuesto de equipos, aparatos e instrumental médico.

Suministro y recepción de servicios de radiodifusión y televisión digital.

Material escolar como cuadernos, hojas de papel o rotuladores.

Locales de ocio.

IVA reducido

El tipo reducido es del 10 % y se aplica a algunos alimentos, transporte de viajeros y servicios de hostelería o viviendas como, por ejemplo:

Medicamentos para uso animal.

Transporte de viajeros y sus equipajes.

Productos farmacéuticos de uso directo del consumidor, como gasas, vendas, compresas, tampones, protege slips y preservativos.

Productos de uso personal de quienes sufren una discapacidad, como las gafas graduadas, lentillas y productos destinados a su cuidado.

Entradas a bibliotecas, archivos, centros de documentación, museos, galerías de arte y pinacotecas.

Bienes utilizados en la realización de actividades agrícolas, forestales o ganaderas, como semillas, fertilizantes, herbicidas, plaguicidas o plásticos para los cultivos.

Servicios de hostelería, campamento y balneario, los de restaurantes y el suministro de comidas y bebidas para consumir en el acto.

Servicios de limpieza de las vías públicas, parques y jardines públicos.

Exposiciones y ferias de carácter comercial.

Ejecuciones de obras de renovación y reparación realizadas en las viviendas.

IVA superreducido

Con este tipo del 4 % se gravan los productos de primera necesidad, fundamentalmente alimentarios, aunque también se incluyen los medicamentos y productos para las personas con discapacidad. Algunos de los productos o servicios sujetos al IVA superreducido son:

Alimentos básicos, como el pan común, harinas panificables, leche, queso, huevos, frutas, verduras, hortalizas, legumbres, tubérculos y cereales.

Medicamentos de uso humano y preparados oficiales.

Vehículos para personas con movilidad reducida y sillas de ruedas que se destinen a su uso exclusivo.

Prótesis, órtesis e implantes internos para personas que tienen alguna discapacidad.

Viviendas de protección oficial de régimen especial o de promoción pública, siempre y cuando las entreguen los promotores.

En la web de la Agencia Tributaria puedes consultar todos los tipos de IVA vigentes.

Autor: ConAvalSí
Categoría: Legal
autónomo y trabajar por cuenta ajena

La pluriactividad y el pluriempleo no son fenómenos nuevos, pero con el aumento de los empleos a tiempo parcial cada vez más personas compatibilizan dos trabajos. En otros casos, la pluriactividad es una opción para ir desarrollando un proyecto profesional más apasionante, mientras se cuenta con la seguridad económica que brinda un empleo por cuenta ajena.

¿Qué es la pluriactividad?

En el pluriempleo la persona trabaja por cuenta ajena para dos o más empresas diferentes. En situación de pluriactividad, la persona realiza un trabajo por cuenta propia y ajena, de manera que está dada de alta y cotiza en dos o más regímenes del Sistema de la Seguridad Social.

¿Puedo trabajar por cuenta propia y ajena a la vez?

La legislación española contempla la pluriactividad, de manera que puedes trabajar por cuenta ajena y tener una empresa o ser autónomo a la vez. Solo debes estar dado de alta y cotizar por los regímenes correspondientes a la Seguridad Social.

No obstante, antes de poner en marcha un negocio propio, debes asegurarte de que la empresa donde trabajas lo permite. El artículo sobre el pacto de no concurrencia y permanencia en la empresa del Estatuto de los Trabajadores indica que una empresa puede pactar con un trabajador una dedicación exclusiva y que no compatibilice su trabajo con otros empleos, ya sea por cuenta ajena o propia. Esta medida tiene como objetivo proteger a la empresa de una posible competencia desleal.

Si ese es tu caso, puedes rescindir el acuerdo comunicándolo por escrito a la empresa con 30 días de antelación. Sin embargo, si has recibido una formación profesional a cargo de la empresa para poner en marcha determinados proyectos o realizar un trabajo específico, es probable que estés sujeto a un tiempo de permanencia, que no debe superar los dos años. En ese caso, la empresa tiene derecho a una indemnización por daños y perjuicios si abandonas el puesto de trabajo antes del plazo pactado.

Tres ventajas de la pluriactividad

  1. Mayor seguridad económica. Al ser trabajador por cuenta ajena y autónomo tendrás diferentes fuentes de ganancias, lo cual te brindará una base económica más sólida y una mayor estabilidad a largo plazo. Si un negocio va mal, podrás compensar parte de las pérdidas con el otro. 
  2. Conocer el funcionamiento del negocio por dentro. Poner en marcha un negocio desde cero no es sencillo, pero si tienes experiencia en el sector todo será más fácil. Trabajar por cuenta ajena en una empresa consolidada te brindará los conocimientos y habilidades necesarias para tener éxito cuando decidas lanzar tu propio negocio.
  3. Acceder a ayudas y bonificaciones. Los trabajadores en situación de pluriactividad pueden acceder a diferentes ayudas y bonificaciones para reducir la carga fiscal a la que podrían verse sometidos. Si es la primera vez que te das de alta en el RETA, por ejemplo, puedes elegir como base de cotización el 50 % de la base mínima establecida durante los primeros 18 meses y el 75 % durante los siguientes 18 meses. También tienes la opción de acogerte a la tarifa plana para autónomos.

¿Qué tratamiento reciben las cuotas a la Seguridad Social y tu jubilación?

Si estás en situación de pluriactividad, cotizarás en dos regímenes distintos de la Seguridad Social, por lo que si se produce un exceso de cotización, tienes derecho a la devolución de las cuotas. Desde 2017 no es necesario solicitar la devolución del exceso, la Seguridad Social lo reintegra automáticamente. Por tanto, si has cotizado por contingencias comunes más de 13 822,06 euros anuales, tienes derecho a una devolución del 50 % del exceso, hasta un máximo del 50 % de las cuotas ingresadas en el RETA.

En lo que respecta a la jubilación, tendrás derecho a recibir dos pensiones si puedes acreditar los requisitos necesarios para cada una de ellas. Debes haber cotizado un mínimo de 15 años y al menos 2 años en el intervalo de 15 años inmediatamente anteriores a causar el derecho. Si solo causas pensión en uno de los regímenes, las bases de cotización de ambos se sumarán para determinar la base reguladora, aunque esa suma no podrá exceder la base máxima establecida por ley.

Autor: ConAvalSí
Categoría: Legal
pymes y autónomos coronavirus

El coronavirus está extendiéndose por toda Europa, con especial incidencia en Italia y España. Ambos países han tomado medidas excepcionales para intentar detener la infección, como cerrar los comercios minoristas, a excepción de aquellos que brinden productos y servicios de primera necesidad. Para paliar el enorme impacto económico de estas medidas, el gobierno español ha aprobado un paquete que incluye ayudas a pymes y autónomos.  

El plan de ayudas del gobierno a empresas

El plan de ayudas que ha propuesto el gobierno cuenta con 200 000 millones de euros, un presupuesto que representa el 20 % del PIB. Una parte de ese dinero está destinada a ayudar a las pymes y autónomos.

Moratoria de impuestos

Una de las primeras medidas que decretó el gobierno para ayudar a las pymes y autónomos ha sido la moratoria de impuestos. Se aplica tanto al IVA como al Impuesto de Sociedades y se estima que podría aportar unos 14 000 millones de euros de liquidez a los negocios.

Puedes aplazar el pago de estos impuestos hasta 30 000 euros, siempre que tu volumen de operaciones en 2019 haya sido inferior a los 6 010 121,04 euros. Tendrás la posibilidad de aplazar el pago durante seis meses, como máximo. Durante los tres primeros meses no se aplicarán intereses de demora, luego se aplicarán los intereses habituales.

Flexibilización de los ERTE

Muchos de los negocios que han cerrado no pueden hacer frente a los costes de personal durante un periodo de tiempo indeterminado. Por eso el gobierno ha flexibilizado los ERTE (Expediente de Regulación Temporal de Empleo), permitiendo que la empresa pueda suspender de manera temporal la relación laboral con sus trabajadores.

Las empresas que presenten un ERTE no pagarán las cuotas a la Seguridad Social y el gobierno se encargará de dar a los empleados una prestación por desempleo. En el caso de las empresas de menos de 50 trabajadores, el gobierno asumirá la cuota íntegra de cotización y el 75 % en las empresas más grandes. La condición es que las empresas no podrán despedir a los trabajadores que hayan estado bajo un ERTE en los próximos 6 meses.

En el caso de los trabajadores con contratos fijos discontinuos de febrero a junio, la empresa podrá recibir una ampliación de las bonificaciones del 50 % de las cuotas de la Seguridad Social.

Línea de ayudas económicas para las empresas

En el paquete de ayudas del gobierno a las empresas se ha incluido una línea de avales de garantías públicas para facilitar la liquidez a los negocios que la necesiten. De esa manera el gobierno se convertirá en avalista de las empresas que necesiten pedir un crédito a la banca privada.

Esta línea asciende a 100 000 millones de euros y es independiente de la línea de créditos ICO que fue aprobada en el primer paquete de medidas, gran parte de la cual se enfoca en los negocios relacionados con el sector turístico. También se ha creado una línea de ayuda de 2 000 millones para las empresas exportadoras.

A estos avales, se añade la línea especial de apoyo a las sociedades de garantía lanzada por la Compañía Española de Reafianzamiento (CERSA), mediante la cual se mejorarán las condiciones del reaval, dando una especial cobertura del 75% a todas las operaciones de garantía para financiación de las empresas afectadas, a plazos de 2 años o superiores. Gracias a este mayor apoyo de CERSA, las SGR ofrecerán garantías para contribuir a resolver las tensiones financieras de los autónomos y empresas afectados por la crisis del COVID-19, de forma rápida y efectiva.

Programa para fomentar el teletrabajo

El gobierno anima a todas las empresas a fomentar el teletrabajo, de manera que puedan seguir siendo productivas y protejan la salud de sus trabajadores. Ha aprobado un programa de apoyo a la digitalización de las pymes y planes de I+D para impulsar el trabajo a distancia. Ese programa cuenta con una financiación de hasta 200 millones de euros a través del ICO para que las empresas puedan comprar el equipamiento y software necesario para digitalizar su actividad.

Aplazamiento del reembolso de préstamos de la Secretaría General de Industria

Si debes dinero y tu negocio se ha visto afectado por el impacto económico que está teniendo el coronavirus, podrás aplazar los pagos a la Secretaría General de Industria. Solo debes asegurarte de realizarlo dentro del periodo de pago voluntario.

Facilitar el acceso a la prestación extraordinaria por cese de actividad para los autónomos

Si eres autónomo y has tenido que suspender tus servicios o cerrar tu negocio, este paquete de medidas prevé suavizar el acceso a la prestación extraordinaria por cese de actividad. Podrás acceder a esta prestación si demuestras una disminución del 75 % de la facturación, respecto a la media mensual del último trimestre. Cobrarás el 70 % de la base mínima reguladora por la que estés cotizando durante un mes, salvo que el estado de alarma se prorrogue.
Autor: ConAvalSí
Categoría: Legal
Novedades ley para autónomos en 2020

Con la llegada de un nuevo año, también suelen llegar novedades para los autónomos. Este año no es la excepción. Algunos de los cambios en la ley de autónomos para 2020 ya se han puesto en marcha y es probable que otros se apliquen durante los próximos meses. Estas modificaciones afectan tanto a tus obligaciones como a tus derechos, por lo que es importante que las conozcas.

Los cambios en la ley de autónomos que debes conocer

Aumento de la cuota de autónomos

Siguiendo la estela del aumento progresivo de los tipos de cotización, aplicables por contingencias profesionales y por cese de actividad a los trabajadores autónomos, en 2020 la ley de autónomos prevé un incremento de la cuota a la Seguridad Social del 0,3 %. Para el autónomo que cotice por la mínima, ese aumento supone 2,84 euros al mes, un total de 34,2 euros anuales. En el caso de los autónomos societarios, el incremento mensual será de 3,64 euros, lo cual suma 43,7 euros más al año. Hasta que no se aprueben los Presupuestos del Estado, no se sabrá si se producirá un aumento de la base de cotización.

Subida del Salario Mínimo Interprofesional

El aumento del Salario Mínimo Interprofesional es una de las novedades que puede afectar a los autónomos que tienen trabajadores a su cargo. Por el momento, todo parece indicar que se tratará de un incremento moderado de los 900 euros actuales a 950, quedando aplazado el aumento a los 1 000 euros que se había propuesto inicialmente. No obstante, esa subida se aplicará con efecto retroactivo a partir del 1 de enero de 2020

Acceso a la formación

Si te diste de alta antes de enero de 2019, habrás cotizado por formación, como prevé la ley de autónomos, por lo que en 2020 podrás disfrutar de esa prestación. Aunque todavía no se conoce cómo se ofertarán esos cursos, existen dos opciones. Se pueden realizar como formación a oferta, lo cual significa que la Administración saca a oferta una convocatoria pública, los centros de formación proponen un plan y se elige uno de ellos. También existe la posibilidad de que se realice una formación bonificada, de manera que podrás elegir el curso que quieras y luego deducirlo.

Tres meses de baja por permiso de paternidad

Los autónomos que sean padres en 2020 podrán disfrutar de hasta 12 semanas de permiso, las cuales también se aplican en los casos de adopción y acogimiento. El objetivo de esta medida es igualar las prestaciones de las que disfrutan las madres respecto a las de los padres, aunque aún existe una brecha de 4 semanas. Asimismo, los autónomos que tengan trabajadores a su cargo tendrán que garantizar los mecanismos para que estos puedan compatibilizar la vida laboral y familiar, como reducir la jornada de trabajo, darles flexibilidad horaria o permitirles trabajar a distancia para facilitar el cuidado del lactante.

Nueva prestación por contingencias profesionales para adaptación de local

Los autónomos que hayan sufrido un accidente laboral o una enfermedad profesional pueden acceder a una serie de ayudas para afrontar los gastos en los que incurra a la hora de eliminar las barreras arquitectónicas del local donde desarrolle su negocio o actividad y adaptarlo a sus nuevas necesidades físicas. En ese caso, es necesario presentar un informe médico o de los servicios sociales, un parte del accidente de trabajo o enfermedad profesional, la resolución de la entidad gestora o la sentencia judicial que confirme el carácter profesional de la contingencia y las facturas de los gastos en los que se ha incurrido.

Cambios en la presentación del IRPF

Los autónomos acogidos al régimen de estimación directa simplificada, independientemente del tipo de actividad empresarial o profesional que realicen; aquellos que lleven a cabo una actividad empresarial en estimación directa, que no tenga carácter mercantil según el Código de Comercio; y los autónomos que se encuentren incluidos en el método de estimación objetiva y deduzcan amortizaciones, tendrán que incluir el Número de Identificación Fiscal (NIF) de la otra empresa en los libros de ventas e ingresos. Es decir, en el registro de cada transacción debe quedar reflejada tanto tu identificación como la del otro negocio implicado. Quedan exentos los pequeños negocios, como comercios o bares, que suelen emitir facturas simplificadas y cuyo total de operaciones diarias no supere los 6 000 euros. En ese caso, solo deben constatar el resumen diario de todas las ventas.

Autor: ConAvalSí
Categoría: Legal
cuota autónomos 2020

Con el nuevo año también suelen llegar novedades fiscales a las que los autónomos deben estar pendientes. 2020 no será la excepción, la cuota de autónomos volverá a subir, encadenando una década en la que la cotización por la base mínima ha experimentado un incremento total del 15,56 %.

¿Por qué sube la cuota de autónomos?

El Real Decreto-ley 28/2018, de 28 de diciembre prevé un aumento progresivo de los tipos de cotización, aplicables por contingencias profesionales y por cese de actividad a los trabajadores autónomos incluidos en el Régimen Especial de la Seguridad Social de los Trabajadores por Cuenta Propia o Autónomos y en el Régimen Especial de la Seguridad Social de los Trabajadores del Mar.

Esos incrementos están previstos hasta 2021, a partir de ese momento el tipo de cotización será el que se establezca en la Ley de Presupuestos Generales del Estado. De hecho, el aumento de la cuota de autónomos es independiente de las revisiones de las bases mínimas de cotización al RETA, que suele realizarse cada año cuando se presentan los Presupuestos Generales del Estado.

Esa subida anual se debe a una recomendación realizada en el Pacto de Toledo, en el cual se recogen diferentes acuerdos sobre el sistema de la Seguridad Social para estabilizar las reformas que se vayan introduciendo, independientemente del partido político que gobierne. El objetivo es ir acercando las cotizaciones de los autónomos a las de los trabajadores asalariados, una medida que ha contado con el apoyo de las organizaciones de autónomos más representativas.

¿Qué aumentos se aplicarán?

Desde el 1 de enero de 2019 todos los autónomos tienen que cotizar por contingencias profesionales, cese de actividad y formación bonificada, por eso se produjo un aumento del tipo general y de la base de cotización. Sin embargo, la ley también especifica un aumento progresivo durante los próximos años por: 

-       Tipo por contingencias profesionales del 0,9 % del año anterior, al 1,1 % en 2020 y al 1,3% en 2021.

-       Cese de actividad, pasando del 0,7 % actual al 0,8 % en 2020 y el 0,9 % en 2021.

Eso significa que la nueva cuota de autónomos a la Seguridad Social subirá un 0,3 %. Para un trabajador que cotice por la mínima, ese incremento supone 2,84 euros al mes, un total de 34,2 euros más anuales. En el caso de los autónomos societarios la subida mensual será de 3,64 euros, sumando 43,7 euros más al año.

Más cambios en el horizonte

La OCDE ha recomendado eliminar la posibilidad de que los autónomos elijan sus bases de cotización, una medida que avala el actual gobierno, que ya había propuesto aplicar un sistema de pago según los ingresos reales del autónomo.

Este cambio podría beneficiar a los autónomos que no alcancen los ingresos necesarios para equipararse al Salario Mínimo Interprofesional, los cuales pagarían una cuota más reducida. Sin embargo, es probable que suponga un aumento de las bases de cotización para muchos otros autónomos que cotizan por la base mínima pero que ganan más.

Según un informe de PwC, el 86,3% de los autónomos persona física cotizan por la base mínima pero el 70 % declaran un salario superior al salario mínimo interprofesional, por lo que este cambio supondría una subida de las cotizaciones para la mayoría de estos profesionales, si bien es una medida compleja de poner en práctica.

Otro cambio importante es el aumento del 5,56 % del salario mínimo interprofesional, que pasará a ser de 950 euros al mes. Eso podría significar que cambie la base mínima de cotización sobre la que se calcula la cuota que los autónomos deben pagar a la Seguridad Social, algo que ya ha ocurrido en el pasado. Se especula que, tras las negociaciones del gobierno con las principales asociaciones de trabajadores autónomos, ese incremento no supere el IPC, por lo que no sobrepasaría el 1 %, pero todavía no se conoce la cifra exacta.

Autor: ConAvalSí
Categoría: Legal
Diferencias crédito y préstamo

A lo largo de su vida la mayoría de las pymes necesitan recurrir a la inversión externa, ya sea para poner en marcha el negocio, hacerlo crecer o financiar el circulante. Elegir la modalidad de financiación correcta puede marcar la diferencia entre el éxito o el fracaso de un negocio.

El crédito comercial es el instrumento financiero más utilizado por las pymes españolas, seguido por las líneas de crédito y el préstamo bancario, opciones a las que recurren el 28,2 y 20,6 % de las empresas, según el informe sobre la financiación de la pyme de 2018. Conocer las diferencias entre crédito y préstamo te permitirá elegir el instrumento más adecuado para tu modelo de negocio.

¿Qué es un crédito?

El crédito o línea de crédito es un contrato entre una entidad crediticia y la empresa, mediante el cual se cede cierta cantidad de dinero durante un periodo de tiempo establecido. La entidad crediticia, que suele ser un banco, pone a disposición de la empresa cierta suma, de manera que esta decide cuánto necesita y en qué momento, teniendo flexibilidad a la hora de devolver las cantidades utilizadas, las cuales vuelven a estar disponibles hasta que termine el periodo del crédito. 

¿Qué es un préstamo?

Un préstamo es una operación financiera en la que una entidad, generalmente un banco, concede una cantidad de dinero fija a la empresa, que esta debe devolver dentro de un límite de tiempo determinado. La empresa firma un contrato en el que se indican los intereses que debe pagar y los detalles para la devolución de las cuotas, que suelen tener un carácter regular, ya sea mensual, trimestral, semestral o anual.

Principales diferencias entre crédito y préstamo

Grado de flexibilidad. El crédito es un instrumento financiero más flexible que el préstamo, ya que la pyme podrá disponer del dinero cuando lo necesite, dentro del periodo de tiempo establecido en el contrato. Las condiciones de devolución también suelen ser más cómodas, no son tan rígidas como las cuotas y plazos que imponen los préstamos.

Pago de intereses. Como regla general, las líneas de crédito suelen tener intereses más altos que los préstamos, pero debes tener en cuenta que solo pagarás por la cantidad que uses efectivamente, no por la totalidad del dinero, si bien en algunos casos se puede cobrar una pequeña comisión sobre el saldo que no se ha utilizado. En el caso de los préstamos, los intereses se aplican desde el primer momento sobre la totalidad de la suma recibida.

Posibilidad de realizar aplazamientos. Otra diferencia entre crédito y préstamo se refiere a los aplazamientos. Si has pedido un préstamo, cuando hayas amortizado todo el capital a través del pago de las cuotas, se dará por concluida la operación, sin posibilidad de acceder a más dinero, a menos que pidas otro préstamo. De hecho, solicitar el aplazamiento de un préstamo suele implicar renegociar las condiciones originales del contrato, de manera que es probable que termines pagando intereses más altos. Si has solicitado una línea de crédito, es más probable que puedas renovarla cada año o que la puedas ampliar.

Finalidad. El destino del capital suele ser otra diferencia entre crédito y préstamo. Las líneas de crédito se suelen usar como un colchón financiero, al cual recurrir cuando afrontes una falta de liquidez debido al retraso de pagos de los clientes, para financiar el circulante. Los préstamos, al contrario, se suelen utilizar para financiar actividades de mayor envergadura, como una ampliación del almacén o un proceso de internacionalización.

Necesidad de garantías. Dado que los préstamos se usan para cubrir necesidades mayores de las pymes y autónomos, suele tratarse de cantidades más elevadas que las que otorgan los créditos, por lo que también es más probable que las entidades bancarias soliciten garantías y avales que reduzcan el riesgo de la operación. Considera que aportar esa documentación también suele representar un coste adicional que correrá a cargo de la empresa.

Autor: ConAvalSí
Categoría: Legal
deducir gastos de Navidad

La Navidad es el momento perfecto para reforzar tu estrategia de fidelización y mantener tu marca activa en la mente de los clientes, así como para estrechar los lazos con los empleados que han trabajado a tu lado durante todo el año y con tus proveedores de confianza. Por supuesto, la cena de Navidad, las cestas y los regalos representan un coste adicional para tu negocio, por lo que si eres autónomo es probable que te preguntes si puedes deducir esos gastos.

¿Puedes deducir los gastos de las cestas de Navidad?

Como autónomo, puedes deducir todos aquellos gastos en los que incurras para la realización de tu actividad profesional, siempre que puedas justificarlos y cuentes con la factura o justificante de compra. Los gastos de Navidad no son una excepción, pero existen algunos detalles importantes recogidos en la Ley del Impuesto sobre Sociedades que debes tener en cuenta.

Las cestas de Navidad, por ejemplo, uno de los regalos más comunes en estas fechas, se pueden deducir, pero siempre y cuando formen parte de los usos y costumbres de tu negocio. Eso significa que, para que la Agencia Tributaria considere que tienes derecho a deducir el gasto que representan, debe ser un hábito repetido a lo largo del tiempo.

Por tanto, si nunca has regalado cestas de Navidad o lo has hecho de manera ocasional, no podrás deducir esos gastos. Para poder deducir su importe, tendrás que justificar su naturaleza y sistematicidad. Por consiguiente, el primer año no las podrás deducir, pero si guardas los comprobantes, durante los años sucesivos podrás deducir ese gasto pues se considera que se trata de una costumbre.

¿Puedes deducir los regalos a clientes?

Las cestas de Navidad que regales a clientes, colaboradores o proveedores se consideran gastos de relaciones públicas, por lo que son deducibles bajo este concepto, pero debes cumplir ciertos requisitos. En primer lugar, es importante que la factura refleje que se trata de un obsequio personalizado y que los regalos lleven tu logo.

También puedes regalar muestras de productos, pero en ese caso los obsequios deben carecer de valor intrínseco, por lo que deben llevar grabado de manera indeleble la publicidad de tu marca o indicar que se trata de una “muestra comercial” o que está “prohibida su venta”.

En cualquier caso, este tipo de gastos no puede sobrepasar cierto importe. La ley es muy clara: “los gastos por atenciones a clientes o proveedores serán deducibles con el límite del 1 % del importe neto de la cifra de negocios del período impositivo”. En el caso de las muestras gratuitas de productos, estos no deben superar los 200 euros de importe al año.

¿Puedes deducir el IVA de los gastos de Navidad?

Todo lo relacionado con la aplicación y declaración del IVA está regulado por la Ley del Impuesto sobre el Valor Añadido. En el artículo 7, esta indica que “no estarán sujetas al impuesto las entregas gratuitas de muestras de mercancías sin valor comercial estimable, con fines de promoción de las actividades empresariales o profesionales”.

Si adquieres regalos o cestas de Navidad para tu personal, clientes y/o proveedores, no tendrás que repercutir IVA por la entrega, pero las cuotas soportadas en la adquisición no serán deducibles. No obstante, si los regalos consisten en productos que comercializas habitualmente, tendrás que repercutir el IVA, pero las cuotas soportadas son deducibles. En el caso específico de la cena de Navidad, el IVA soportado no es deducible.

Por último, no olvides que para deducir los gastos de Navidad, estos deben estar debidamente inscritos en tus libros de contabilidad y debes guardar la justificación documental pertinente para presentarla si Hacienda la solicita en el momento de calcular el IRPF.

Autor: ConAvalSí
Categoría: Legal
Seguridad Comunicación segura mediante certificado del servidor SSL y el acceso a la información protegida y se almacenada cifrada. Su IP de acceso 3.239.40.250