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Contabilidad: Información financiera y contabilidad para pymes y autónomos

Contabilidad en las pymes

Para que una empresa tenga éxito es imprescindible llevar un control de su situación financiera. Los problemas de contabilidad afectan al funcionamiento de un negocio e incluso pueden hacerlo fracasar. El 68,8 % de los emprendedores reconoce que la falta de planificación financiera es una de las principales causas del fracaso de las pymes y el 40,6 % piensa que los problemas se originan por incurrir en gastos recurrentes sin tener garantías de ingresos, según indicó una investigación llevada a cabo en la Escuela de Organización Industrial.

¿Qué es la contabilidad de una empresa?

La contabilidad de una empresa son las técnicas y procedimientos que se utilizan para recoger los movimientos contables de la organización. Esta disciplina analiza las cuentas de la empresa para conocer su situación financiera en todo momento. Su principal objetivo es brindar un cuadro real de los beneficios y pérdidas de la empresa para proyectar planes a medio o largo plazo que estimulen el crecimiento del negocio.

¿Cuáles son los problemas de contabilidad más comunes en las pymes?

Llevar la contabilidad de una empresa, aunque sea pequeña, no implica únicamente reflejar sus ganancias y beneficios, hay mucho más detrás de los asientos contables, por lo que es fácil cometer errores. Los problemas de contabilidad más comunes son:

No organizar bien el trabajo contable

Uno de los principales problemas de contabilidad en las pymes consiste en dejar que se acumule el trabajo debido a que no se instaura un sistema de trabajo metódico, ya sea por falta de tiempo o porque no se dispone de toda la documentación para reflejar en los libros contables. No obstante, si olvidas registrar los movimientos de caja, terminarás perdiendo la pista de ese dinero, y si no haces la conciliación bancaria mensualmente, los registros se acumularán y luego no podrás cuadrar las cuentas.

Otro error común consiste en ahorrar tiempo con algunas partidas contables, sobre todo en los préstamos a largo plazo. Si no los reclasificas en los asientos contables de la empresa hasta el año próximo, a efectos contables tendrás un falso crédito a corto plazo. Este problema de contabilidad afecta a la imagen de solvencia de tu pyme y brinda un escenario falso de su funcionamiento real, por lo que puede conducirte a tomar malas decisiones en base a datos que no se ajustan a la realidad.

Partidas mal asignadas y una pobre estructura de cuentas

Uno de los problemas de contabilidad más comunes en las pymes consiste en asignar determinadas partidas a cuentas contables que no les corresponden. Los gastos de representación, las multas, los comprobantes de pagos, los gastos extraordinarios y los bienes de inversión son los que más dolores de cabeza causan, pues si no tienes experiencia contable, es probable que no sepas en qué libro de contabilidad debes registrarlos.

Otra dificultad de la contabilidad en las pymes es que adolecen del nivel de personalización necesario. Las cuentas no se desglosan con el suficiente nivel de detalle ni se separan los conceptos adecuadamente según la actividad de la empresa. En el caso de las startups tecnológicas, por ejemplo, un error común consiste en reflejar facturas de servicios de software en las cuentas “saco” u “otros servicios”, donde también se suelen reflejar erróneamente las facturas por la publicidad en las redes sociales.

Mezclar las finanzas personales con la contabilidad de la pyme

Dado que las pymes suelen ser sociedades limitadas con capital aportado por los socios, no es inusual que las finanzas personales y de negocios terminen mezclándose. Sin embargo, es un error tan grande poner dinero de tu bolsillo para cubrir los gastos de la empresa como sacar dinero de la empresa para cubrir tus gastos personales.

Por desgracia, no es inusual que los socios se conviertan en los principales acreedores de su negocio, una práctica que afecta al balance anual, brindando una mala imagen de cara a posibles inversores y haciendo que pierdas tanto el control de tus finanzas personales como el de la contabilidad de la empresa, ya que no podrás saber con exactitud cuáles son los gastos y ganancias reales de tu pyme.

Llevar adecuadamente la contabilidad no solo es un deber fiscal sino que también te ayudará a tomar decisiones más estratégicas para tu negocio. Podrás saber en todo momento tus ingresos y costes, los beneficios de las inversiones realizadas así como detectar los gastos superfluos que puedes eliminar para que tu pyme sea más productiva.

Categoría: Contabilidad
Tags: Pymes
Deducciones e Impuesto de Sociedades

Todas las empresas con sede fiscal en España están obligadas a pagar el Impuesto de Sociedades, cuya recaudación se destina fundamentalmente a sostener el Estado de bienestar. Los tipos impositivos que se aplican a las sociedades y las deducciones a las que tienen derecho se regulan mediante diferentes leyes publicadas en el BOE, aunque las grandes empresas deben mantenerse atentas porque se perfilan cambios en el horizonte.

¿Qué es el Impuesto de Sociedades?

El Impuesto sobre Sociedades grava las ganancias que obtienen las empresas y entidades jurídicas cuyo domicilio fiscal se encuentre en el territorio español. Este impuesto, que se paga de manera anual, se estructura alrededor de la contabilidad de la empresa y se calcula teniendo en cuenta los resultados obtenidos, según la base imponible. Tiene un carácter personal puesto que valora las circunstancias de cada empresa a la hora de determinar la cantidad que deben pagar.

¿Qué tipos impositivos se aplican actualmente?

  •  Tipo general del 25%, el cual se encuentra vigente desde el 1 de enero de 2016 y se aplica a todas las sociedades.
  •  Tipo reducido del 15% para emprendedores, aplicable solo durante los dos primeros años después de constituir la sociedad, excepto las sociedades patrimoniales. Se aplica en el primer periodo impositivo en que la base imponible sea positiva.
  • Tipo reducido del 20% para cooperativas, el cual se aplica a las sociedades cooperativas protegidas fiscalmente, a excepción de las cooperativas de crédito y las cajas rurales. No obstante, los resultados extra cooperativos tributan al tipo general del 25%.

Al margen de estos tipos impositivos, existen ulteriores reducciones para entidades especiales:

  • Tipo reducido del 10% para asociaciones y fundaciones, siempre que sean declaradas de utilidad pública y estén inscritas en el registro correspondiente.
  • Tipo reducido del 1% para sociedades de inversión, aplicable a todas las sociedades de inversión inmobiliaria, fondos de inversión financieros y sociedades de inversión de capital variable.

¿Qué cambios prevé la reforma del Impuesto de Sociedades?

El Ministerio de Hacienda ha anunciado su intención de aumentar el Impuesto sobre Sociedades, de manera que se comience a aplicar un tipo impositivo mínimo del 15% para las grandes empresas y un 18% para la banca y las compañías petroleras.

En práctica, limitarán las deducciones que permiten que esas sociedades, en vez de tributar por el tipo general del 25% que les corresponde, tributen al 12% o incluso al 7%. El problema es que esas empresas pueden aprovechar diferentes beneficios fiscales, como la libertad para determinar el ritmo de depreciación de sus activos fijos e inversiones inmobiliarias o las deducciones por plusvalías reinvertidas e inversiones en I+D+i.

Como resultado, en 2017 las grandes empresas tributaron a un tipo efectivo sobre el resultado contable en el Impuesto de Sociedades de poco más del 6%, mientras que el resto de las empresas lo hicieron alrededor del 15%. Esto significa que las pymes tienen que soportar una carga fiscal que duplica las obligaciones que se imponen a las grandes empresas, según reveló el Informe Anual de Recaudación Tributaria.

Por esa razón el Gobierno se ha propuesto poner fin a la desigualdad en el trato fiscal, amparada por una compleja arquitectura de deducciones que solo benefician a las grandes sociedades, fijando un tipo impositivo mínimo del 15%, que considera de “justicia social”, por debajo del cual no se podrá aplicar ninguna deducción.

¿Cuándo entrará en vigor el Impuesto de Sociedades al 15%?

Muy pronto se presentará el borrador de los Presupuestos Generales de Estado para 2019. Aunque el Gobierno ha señalado que algunas de las medidas fiscales nuevas no estarán incluidas, éstas se irán pasando al Congreso como propuestas de ley para que entren en vigor.
Categoría: Contabilidad
Tags: Autónomos , Pymes
Libros de contabilidad del autónomo

Como autónomo tienes muchas obligaciones, una de ellas consiste en llevar adecuadamente los libros de contabilidad. La ley indica que “todo empresario deberá llevar una contabilidad ordenada, adecuada a la actividad de su empresa y que permita un seguimiento cronológico de todas sus operaciones, así como la elaboración periódica de balances e inventarios”. Si no llevas bien la contabilidad no solo podrías exponerte a una sanción económica, sino que no podrás tener una imagen real del funcionamiento de tu negocio, lo cual puede conducirte a tomar malas decisiones.

¿Qué son los libros contables?

Los libros contables son los archivos donde se recopila la información económica de la actividad que desempeñan las sociedades o los profesionales autónomos. Permiten dar seguimiento a todas las operaciones comerciales, analizar la evolución del negocio y realizar balances trimestrales y anuales.

¿Cómo se llevan los libros contables?

Los libros contables se deben llevar con extrema claridad. Deben seguir un orden cronológico estructurado por periodos de tiempo, ya sea mensual o semanal, si quieres llevar un control más exhaustivo. No puedes alterar el orden de las operaciones referidas ni arrancar hojas o cambiar su orden.

Tampoco puedes dejar espacios en blanco ni realizar tachaduras. Si cometes un error, puedes subsanarlo añadiendo notas aclaratorias al margen que indiquen la equivocación o realizando un nuevo registro. Y no utilices abreviaturas o símbolos que no contemple la práctica mercantil.

Según la normativa fiscal, los libros contables de los autónomos se deben conservar durante al menos 4 años, aunque hayas dejado de trabajar por cuenta propia. No obstante, el artículo 30 del Código de Comercio amplía el plazo: “los empresarios conservarán los libros, correspondencia, documentación y justificantes concernientes a su negocio, debidamente ordenados, durante seis años, a partir del último asiento realizado en los libros”.

¿Qué libros contables debes llevar como autónomo?

La contabilidad del autónomo y sus obligaciones dependen del régimen fiscal mediante el cual tributa:

Estimación directa normal

Libro Diario.

En este libro contable debes registrar todas las operaciones económicas cotidianas de tu negocio. Las operaciones se contabilizan mediante asientos contables según se vayan produciendo, no dejando pasar periodos de tiempo superiores a un mes. En este libro debes indicar la fecha de cada transacción, una breve explicación de la misma, su importe y las cuentas de la operación.

Inventarios y Cuentas Anuales.

Este libro contable seabre con el balance inicial detallado de la actividad económica, en el que se refleja el cierre del ejercicio anterior. También contiene el balance de comprobación de sumas y saldos, que se debe reflejar al menos trimestralmente. Por último, debe incluir el inventario de cierre de la actividad económica y las cuentas anuales.

Estimación directa simplificada

Libro de Ventas e ingresos.

En este libro de contabilidad debes reflejar todas las facturas que emites a tus clientes, siguiendo un estricto orden cronológico. No pueden producirse saltos de numeración ni en las fechas.

Compras y gastos.

En este libro debes anotar todos los gastos en los que hayas incurrido o las compras realizadas para el ejercicio de tu actividad profesional. No es necesario llevar un orden estricto en las fechas, incluso puedes incluir un gasto en el próximo trimestre si olvidaste apuntarlo en su momento.

Libro de bienes de inversión.

En este libro contable se incluyen las compras relacionadas con tu negocio catalogadas como “bienes de larga duración”. Son todos aquellos bienes que irás amortizando con el paso del tiempo, como los equipos informáticos.

Los autónomos que tributan por módulos, en régimen de estimación objetiva, no tienen la obligación de llevar libros de contabilidad, aunque debes guardar todas las facturas, tanto las que emites como las de los gastos ya que Hacienda podría pedírtelas. Si vas a deducir amortizaciones, necesitas llevar un libro registro de Bienes de Inversión.

Categoría: Contabilidad
Tags: Autónomos
cómo solicitar aval de una SGR

Las pymes y autónomos que necesiten financiación pueden obtener el aval de una SGR para poner en marcha su negocio o mejorar el existente.

La gran cantidad de restricciones e impedimentos que obstaculizan el acceso a la financiación ha llevado a crear otras vías que faciliten y garanticen la obtención del  crédito.

Las empresas de nueva creación, de un determinado sector productivo, que quieren expandirse o ampliar su capital son algunas de las que más necesitan obtener un aval que les garantice el acceso a financiación.

La concesión de avales mediante una SGR ayuda a conseguir financiación con garantías, tanto a la pyme como al autónomo.

Cómo solicitar el Aval de una SGR

Categoría: Contabilidad
Tags: SGR
Declarar bitcoins y criptomononedas a Hacienda

Las ventajas de las criptomonedas para las empresas han hecho que muchos inviertan en ellas y las comiencen a utilizar como medio de pago. Otros han visto un filón de negocio en el minado o la compraventa de criptomonedas, una actividad que en los últimos tiempos ha reportado elevados beneficios, despertando el interés de Hacienda.

Este año, por primera vez el Plan de Control Tributario hizo referencia a las criptomonedas indicando que “se estudiará la incidencia fiscal de nuevas tecnologías, como blockchain, y, en especial, las criptomonedas”. Luego señala que “se potenciará el uso por las unidades de investigación de la Agencia Tributaria de las nuevas tecnologías de recopilación y análisis de información en todo tipo de redes”. Esto significa que, si estás minando criptomonedas o realizando acciones de compraventa, tienes que declarar el bitcoin o cualquier otra criptomoneda a Hacienda.

¿Qué son las criptomonedas?

Se trata de divisas virtuales cuya creación se basa en un sistema de criptografía, que también se utiliza para controlar las transacciones financieras y verificar las transferencias de activos. Las criptomonedas operan al margen del control tradicional de los gobiernos e instituciones financieras, aunque se pueden usar para realizar todo tipo de transacciones, incluso fuera del entorno online. En España se aceptan como un medio legal de pago desde el año 2015.

¿Cómo declarar el minado de criptomonedas?

Minar criptomonedas implica destinar la potencia de procesamiento de un ordenador para realizar los cálculos necesarios con el fin de verificar las transacciones de esa moneda digital. Como resultado se recibe una compensación económica en esa criptomoneda.

Según el artículo 78 de la Ley Reguladora de las Haciendas Locales, en el que se indica que “el Impuesto sobre Actividades Económicas es un tributo directo de carácter real, cuyo hecho imponible está constituido por el mero ejercicio, en territorio nacional, de actividades empresariales, profesionales o artísticas, se ejerzan o no en local determinado y se hallen o no especificadas en las tarifas del impuesto”, para minar criptomonedas debes estar dado de alta en el Impuesto de Actividades Económicas.

Dado que en ese proceso no existe un cliente final, no puedes emitir factura, de manera que las operaciones de minado de criptomonedas no están sujetas a IVA, ni en España ni en el resto de la Unión Europea, pero tendrás que presentar trimestralmente el modelo 130, mediante el cual vas pagando un anticipo del 20 % de la declaración de la renta sobre el rendimiento de tu actividad. Luego tendrás que declarar a Hacienda los bitcoins u otras monedas virtuales en el IRPF, aunque decidas conservarlas.

¿Cómo declarar bitcoins si te dedicas a su compraventa?

Si en vez de minar criptomonedas te dedicas a la compraventa de las mismas, el escenario es diferente. En primer lugar, las operaciones de venta están sujetas a IVA, aunque exentas de su pago. En lo que respecta al IRPF, las criptomonedas se consideran simples bienes que pueden ser vendidos o transmitidos y, como tal, generan pérdidas o ganancias, las cuales se deben señalar en el IRPF en la categoría “Ganancias patrimoniales de la Base Imponible del Ahorro”.

Lo usual es declarar las inversiones cuando las conviertes en monedas FIAT; como euros o dólares, aunque también deberías declarar el bitcoin si lo conviertes en otra criptomoneda, pues se considera una alteración patrimonial. El porcentaje a tributar dependerá de los beneficios, oscilando entre el 19% para ganancias inferiores a los 6.000 euros hasta el 23 % para ganancias superiores a los 50.000 euros.

¿Tienes que presentar el modelo 720 para declarar bitcoins u otras monedas virtuales?

El modelo 720 es una declaración informativa cuyo objetivo es evitar el fraude fiscal. No hay cuota a pagar o devolver, pero Hacienda lo usa para conocer tu patrimonio y calcular los posibles rendimientos que debes declarar en el IRPF. En el modelo 720 debes declarar las cuentas, valores, seguros, rentas e inmuebles que tienes en el extranjero.

Las criptomonedas no encajan en ninguna de estas categorías. Hacienda las considera más bien como un derecho a cierta cantidad de dinero, un concepto similar al de los cheques, los cuales no se declaran en el modelo 720.

No obstante, dado que no existe una normativa específica al respecto, hay quienes consideran que es necesario declarar el bitcoin u otras criptomonedas como patrimonio en el extranjero cuando el comercio de divisas se encuentra fuera de España. Por eso, es importante que te informes con un asesor fiscal, el cual valorará tu caso y te indicará la manera correcta de declarar a Hacienda el bitcoin o cualquier otra criptomoneda con la que operes.

Categoría: Contabilidad
Tags: Autónomos , Pymes
Requisitos de la tarifa plana para autónomos

Con la ley de medidas de apoyo al emprendedor, aprobada en 2013, el gobierno puso en marcha una serie de cambios dirigidos a incentivar el autoempleo y facilitar el emprendimiento, entre ellos la aplicación de una tarifa plana para los autónomos.

Desde enero de 2018, el periodo de aplicación de esa tarifa plana se amplió de seis meses a un año, lo cual ha animado a muchas personas a emprender su propio negocio. En el primer semestre de este año el Régimen de Autónomos de la Seguridad Social ganó 44.000 cotizantes, un incremento del 2,2 %, según Cinco Días.

¿Qué es la tarifa plana de autónomos?

La tarifa plana para autónomos consiste en una reducción del pago mensual en las cuotas a la Seguridad Social. En vez de pagar los 278.78 euros que representan la cuota mensual mínima, solo tendrás que pagar 50 euros mensuales durante el primer año de emprendimiento.     

¿Cuáles son las condiciones de la tarifa plana para autónomos?

Los requisitos de la tarifa plana para autónomos han ido cambiando para permitir que más personas puedan beneficiarse de ella, de manera que ya no se aplica únicamente a los menores de 30 años sino a todos aquellos que comiencen una actividad como autónomo y cumplan las siguientes condiciones:

  • No haber estado dado de alta como autónomo en los últimos dos años, o tres si ya habías disfrutado de esta bonificación en el pasado. Existe una excepción: las mujeres que hayan cesado su actividad debido a la maternidad o proceso de adopción y que quieran retomar su negocio profesional, siempre que no hayan pasado más de dos años desde el día del cese.
  • Cotizar por la base mínima, pues si eliges una base diferente, en vez de pagar 50 euros durante el primer año, tendrás derecho a una reducción del 80 % sobre la base que hayas seleccionado.
  • No ser administrador de una sociedad mercantil ni trabajar como autónomo colaborador, aunque la tarifa plana sí aplica a las cooperativas de trabajo asociado.
  • Si estás en condición de pluriactividad; es decir, trabajas por cuenta propia y ajena, puedes elegir entre la tarifa plana para autónomos o las bonificaciones por pluriactividad.

La buena noticia es que, aunque tengas trabajadores a tu cargo, podrás disfrutar de la tarifa plana, algo imposible en el pasado.

¿Es posible que los requisitos de la tarifa plana para autónomos cambien en el futuro?

Solo el 15,5 % de los autónomos que emprendieron una actividad animados por el incentivo de la tarifa plana siguen trabajando, por lo que el gobierno actual se está cuestionando esta medida y ha dejado entrever que, aunque no la eliminará, es posible que establezca nuevas condiciones para la tarifa plana de autónomos.

Según El Economista, es posible que solo puedan acceder a la tarifa plana aquellos autónomos que no superen el Salario Mínimo Interprofesional, 735,90 euros al mes. Esa tarifa se aplicaría durante uno o dos años, aunque sería posible prorrogarla otro año, hasta un máximo de cuatro. El resto de los autónomos tendrían que pagar la cuota a la Seguridad Social en dependencia de sus ganancias reales y según una serie de tramos preestablecidos.

¿Cómo solicitar la tarifa plana de autónomos?

Si cumples con los requisitos para acceder a la tarifa plana para autónomos, debes darte de alta en la Agencia Tributaria, rellenando el modelo 037, y en la Seguridad Social bajo el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos, mediante el modelo TA-0521. Si tienes un certificado digital, podrás realizar estos trámites por vía telemática.

Cuando te des de alta en la Seguridad Social se aplicará automáticamente la tarifa plana sin que tengas que hacer nada más, solo debes asegurarte de elegir la base de cotización mínima en el apartado 4.1 de la solicitud simplificada.

Categoría: Contabilidad
Tags: Autónomos
Blance de situación en las pymes

Si quieres que tu negocio prospere, necesitas aplicar correcciones a tiempo, antes de que sea demasiado tarde, llevando la contabilidad de la empresa de la forma correcta. El instrumento contable ideal para analizar el estado de tu pyme, conocer su situación actual y su evolución a lo largo del tiempo es el balance de situación, el cual se debe realizar desde el primer año de la empresa pues también te ayudará a sentar unas bases económicas sólidas que impulsen el crecimiento del negocio.

¿Qué es el balance de situación? 

El balance de situación es una “instantánea” de la empresa en un momento específico. Se realiza en base a la contabilidad de la empresa, analizando tanto los activos como las deudas y obligaciones, así como el patrimonio neto de la sociedad.

Dado que se trata de una imagen fiel de la situación económica de la empresa, es recomendable realizarlo en diferentes momentos a lo largo del año, sobre todo si tu pyme tiene una gran facturación:

Balance de situación inicial.

Se trata de un balance general que se realiza al inicio del ejercicio para establecer un punto de partida de comparación. En este caso, los saldos se presentan agrupados para facilitar la comparación de los datos.

Balance de comprobación.

Es un balance intermedio entre el inicio y fin del ejercicio para valorar el estado de las cuentas y comprobar el correcto funcionamiento de las operaciones mercantiles, evitando sorpresas al final del ejercicio.

Balance de cierre de ejercicio.

Este balance de situación se realiza al terminar el año con el objetivo de comprobar el funcionamiento de la empresa a lo largo de ese periodo.

¿Quién debe presentar el balance de situación?

Todas las sociedades mercantiles deben presentar un balance de situación. Las pymes y autónomos pueden presentar un balance abreviado, según indica el artículo 257 de la Ley de Sociedades de Capital, siempre que cumplan dos de estas condiciones durante dos ejercicios seguidos:

  • El total del activo no debe superar los cuatro millones de euros.
  • El importe neto de la cifra anual de negocios no debe ser superior a ocho millones de euros.
  • No tener más de 50 empleados durante el ejercicio.

¿Cuál es la estructura del balance de situación?

La estructura del balance de situación se divide en tres partes: activo, pasivo y patrimonio neto.

Activo

El activo de una empresa incluye tanto los bienes y títulos de propiedad como las deudas por cobrar. Se reflejan de menor a mayor liquidez según la facilidad para convertirse en efectivo.

Activo no corriente: Representa todos los bienes, propiedades y derechos de la empresa de difícil conversión en efectivo en el plazo de un año.

  • Inmovilizado material. Son los inmuebles y/o maquinarias a nombre de la empresa.
  • Inmovilizado intangible. Son las patentes, diseños industriales y/o derechos de la empresa.
  • Inmovilizado financiero. Son las inversiones de la empresa a largo plazo.

 Activo corriente. Se trata de aquellos bienes de la empresa que se pueden convertir fácilmente y a corto plazo en efectivo. 

  • Existencias. Son las mercancías de venta y materias primas objeto de venta o facturación.
  • Realizable. Son los derechos de cobro a clientes por las ventas realizadas o servicios prestados.
  • Disponible. Es la liquidez de la que dispone la empresa en efectivo o en sus cuentas corrientes.

Pasivo

Incluye las fuentes de financiación de la empresa.

  • Pasivo no corriente. Deudas con vencimiento a largo plazo, superior a un año.
  • Pasivo corriente. Deudas que vencen a corto plazo, en menos de un año.

Patrimonio neto

Es el conjunto de capital propio con el que se financia el funcionamiento de la empresa, que incluye tanto las aportaciones de los socios como las ganancias acumuladas. 

Para afirmar que la empresa goza de buena salud económica, el activo corriente debe ser mayor que el pasivo corriente, lo cual evitará problemas de liquidez a corto plazo. Por otra parte, el patrimonio neto debe oscilar entre un 35 y 50 %, en dependencia del tipo de actividad. Estos detalles del balance de situación te permitirán formarte una idea de la capacidad de tu pyme para seguir adelante.

Categoría: Contabilidad
Tags: Pymes
Conciliación bancaria

Si tienes una pyme, es importante que tus cuentas estén cuadradas. Un buen control financiero te permitirá vigilar las actividades y movimientos para asegurarte de que todo se ajusta al plan estratégico que has trazado. Una de las herramientas de control económico más importantes es la conciliación bancaria.

¿Qué es la conciliación bancaria?

La conciliación bancaria consiste en comprobar los registros de los libros contables de la empresa con los extractos de las cuentas corrientes para detectar posibles diferencias y realizar las correcciones o ajustes necesarios.

Lo ideal es ir comprobando cada uno de los asientos contables minuciosamente, razón por la cual se recomienda no dejar pasar demasiado tiempo entre una conciliación de cuenta bancaria y otra pues mientras más meses pasen, más difícil será cuadrar las cuentas.

¿Cómo beneficia la conciliación bancaria a tu pyme?

Mayor control de los recursos económicos.

 La conciliación bancaria te permitirá comprobar la veracidad de la información contable, de manera que podrás tener una imagen más exacta de la situación económica de tu pyme.

Facilita la toma de decisiones.

Cuanta más información poseas sobre el estado financiero de tu empresa, mejores decisiones podrás tomar. La conciliación de cuenta bancaria te permitirá tomar decisiones estratégicas basándote en datos fiables y actualizados.

Brinda seguridad ante una inspección.

La conciliación bancaria no es obligatoria, pero tener la contabilidad al día y las cuentas cuadradas te hará sentirte más seguro de cara a una inspección pues ya habrás detectado y corregido los errores o desajustes.

¿Qué tipos de conciliación bancaria existen?

Conciliación individual.

Partiendo del saldo de los libros contables de la empresa, debes encontrar las diferencias con el saldo bancario para hacer los ajustes contables necesarios y actualizar el saldo del libro de bancos, cuya validez depende de que las operaciones mensuales estén verificadas en el extracto bancario.

Conciliación conjunta.

Se realiza un documento con toda la información sobre los asientos que no corresponden para realizar las correcciones, que estarán a cargo del banco o la empresa, de quién sea el responsable de los errores.

¿Cómo hacer la conciliación de una cuenta bancaria?

Registra todos los movimientos contables que se producen en las cuentas bancarias de la empresa. Uno de los libros auxiliares más importantes para realizar la conciliación de cuenta bancaria es el libro de banco, en el que solo registrarás las operaciones que realizas con los bancos que trabajas.

Contrasta tu libro de bancos con el estado de las cuentas. Cada cierto tiempo, normalmente de manera mensual, el banco te enviará un estado de la cuenta con todos los movimientos registrados. Las entidades bancarias se rigen por la norma 43 de la Asociación Española de Banca, la cual regula las características del archivo en el que se reflejan los movimientos de la cuenta corriente y que usarás para realizar la conciliación bancaria. Debes confrontar esos datos con los que has anotado para ver si coinciden. Si no es así, tendrás que encontrar la diferencia o el error.

No es inusual que los saldos sean diferentes. Los errores más comunes consisten en duplicar un registro u olvidar contabilizar un movimiento. También es habitual equivocarse al colocar una coma o invertir el orden de los dígitos.

La diferencia no siempre es un error, en algunos casos puede deberse a la aplicación de un criterio de devengo diferente. Por ejemplo, la entidad bancaria no registra una operación hasta que no la contabiliza, pero como pyme es posible que ya hayas reflejado esa actividad en tus libros contables. En esos casos solo tendrás que realizar una anotación contable para dar un seguimiento a esa diferencia.

Por último, vale aclarar que no vale establecer una partida conciliatoria y olvidarte del descuadre. Si acumulas partidas conciliatorias, terminarás con una contabilidad alejada de la situación real de tu pyme y cada vez será más difícil cuadrar las cuentas.

Cómo calcular el finiquito de un trabajador

Cuando termina la relación laboral entre la empresa y un trabajador, esta debe realizar una propuesta de liquidación, lo que se conoce como finiquito de trabajo. La Ley del Estatuto de los Trabajadores deja claro que todo trabajador tiene derecho a esa compensación económica, independientemente de la causa de la extinción laboral, ya se trate de una baja voluntaria, un despido o la finalización del contrato laboral.

¿Qué incluye el finiquito?

El finiquito de trabajo es la suma de todo aquello que la empresa le debe al trabajador por las funciones desempeñadas, añadiendo la indemnización por despido, si es el caso. Para realizar el cálculo del finiquito de trabajo debes tener en cuenta:

  • Los días de vacaciones pendientes que el trabajador no llegó a disfrutar.
  • La parte de la nómina correspondiente al mes en que finaliza la relación laboral.
  • La parte proporcional a la paga extraordinaria, si se cobra aparte y no está prorrateada en la nómina.
  • Deuda de la empresa de los últimos 12 meses, como alguna comisión que no se percibió en su momento.

El cálculo del finiquito de trabajo paso a paso

La empresa debe confeccionar un documento en el que refleje las remuneraciones devengadas y las que todavía no se han percibido, así como la indemnización, si procede.

Salario pendiente del mes en curso

  • Dividir el salario por 30 días, para conocer el salario diario.
  • Multiplicar el salario diario por los días efectivamente trabajados.

Días de vacaciones no disfrutadas

  • Contar los días del año trabajados hasta el cese de la relación laboral.
  • En base a los días de vacaciones por año trabajado que se aplican, se calculan los días de vacaciones acumuladas y se les resta los días que ya se han disfrutado.
  • Los días no disfrutados se multiplican por el salario diario.

Pagas extraordinarias

Este cálculo se realiza de manera independiente para cada una de las pagas extraordinarias.

  • Tomando como referencia los días trabajados, se determina a cuántas pagas extraordinarias tiene derecho el trabajador. Si la relación laboral cesa en septiembre, por ejemplo, el trabajador tendrá derecho a la paga de Navidad que se devenga en enero y a la de verano.
  • Dividir cada paga entre 360 días para calcular la media de paga extraordinaria diaria.
  • Multiplicar esa media por los días transcurridos desde que se devengaron las pagas hasta el cese de la relación laboral.

Indemnización por despido

Este cálculo es más complejo ya que depende de los motivos del despido, aunque básicamente se trata de multiplicar los días por año trabajado según el tipo de despido por el salario diario, sumándole el resultado de dividir el total de pagas extras entre los 365 días del año.

En el caso del despido improcedente, por ejemplo, se calculan 33 días por año de trabajo hasta un máximo de 24 mensualidades. En los despidos colectivos o causas de fuerza mayor se prevén 20 días por año de trabajo hasta un máximo de 12 mensualidades. Estos son los tipos de indemnización por despido.

Al final, la suma de todas las partes dará como resultado el finiquito de trabajo que la empresa debe pagar.

Consecuencias para las pymes del retraso de pago de facturas

El retraso en el pago de las facturas es uno de los principales problemas con el que tienen que lidiar muchas pymes, sobre todo cuando llega el momento de liquidar ante Hacienda las facturas emitidas y no pueden esperar a su cobro efectivo. En esos casos se suele producir un problema de liquidez que puede llevar a muchas pymes a echar el cierre.

El retraso de pago de facturas pone a las pymes contra las cuerdas

La Ley de lucha contra la morosidad en las operaciones comerciales indica que el plazo de pago a proveedores no puede superar los 60 días, pero lo cierto es que tan solo el 28 % de las empresas lo cumple. El último informe de la Plataforma Multisectorial contra la Morosidad revela que, aunque el año pasado se redujeron los tiempos de pago, aún están lejos de cumplir la norma. En el sector privado la media de pago a proveedores es de 77 días y en el sector público la morosidad duplica lo establecido por ley.

¿Por qué las pymes no reclaman?

Si sufres un retraso de pago, puedes reclamar los intereses de demora y una indemnización por los costes de cobro que has tenido que afrontar. Sin embargo, el 92 % de las pymes no exigen una indemnización legal por los costes de recobro y el 85 % ni siquiera piden los intereses de demora. Esto se debe a que desconocen el sistema de reclamación, pero también porque temen perder al cliente, lo cual no es extraño si se tiene en cuenta que el 72% de las pymes reconocen que les han impuesto plazos de pago superiores a los establecidos por ley.

Los efectos del retraso de pago en las facturas

El retraso de pago no causa un impacto en las grandes empresas que han diversificado más los riesgos, disponen de más recursos económicos y pueden acceder con mayor facilidad a líneas de crédito, pero en las pymes ese retraso al pagar la factura puede ser nefasto pues generalmente estas concentran su actividad en unos pocos clientes.

Si un negocio ya tenía problemas de liquidez, el aplazamiento de los pagos puede convertirse en la gota que colma el vaso, sobre todo cuando el ciclo de cobro suele ser más corto que el de pagos. En ese caso, esa pyme no podrá transformar sus activos en efectivo para afrontar el resto de sus obligaciones, como el pago a sus proveedores, las nóminas y los impuestos.

Esto sucede cuando la pyme se ve obligada a autofinanciar sus proyectos en curso, de manera que si se produce un retraso de pago, toda la cadena se ve comprometida. Al carecer de liquidez, la pyme no podrá financiar ni siquiera los proyectos en curso ni asumir nuevos, lo cual conduce a la quiebra.

Aunque la pyme tenga el músculo financiero necesario para afrontar los retrasos de pago, igualmente estos implican pérdidas económicas y de reputación:

  • Disminuyen los márgenes de beneficio.
  • Gastos bancarios de devolución de efectos impagados.
  • Aumentan los costes debido a las necesidades de financiación por las facturas impagadas.
  • Imagen financiera negativa que puede dificultar el acceso a la financiación.
  • Gastos administrativos adicionales por la gestión de los impagos o el pago a las empresas de recobro.
  • Costes adicionales en los créditos bancarios debido al incumplimiento de los pagos.
Categoría: Contabilidad
Tags: Pymes
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