Utilizamos cookies, propias y de terceros, para mantener sus preferencias y analizar sus hábitos de navegación en nuestra página web, con la finalidad de garantizar la calidad, seguridad y mejora de los servicios ofrecidos a través de la misma. Las cookies pueden ser aceptadas, rechazadas, bloqueadas y borradas, según desee. Ello podrá hacerlo mediante las opciones disponibles en la presente ventana o a través de la configuración de su navegador, según el caso. Más información en el apartado Política de Cookies de nuestra página web.


Aceptar Rechazar

Blog Con Aval Sí

Contabilidad: Información financiera y contabilidad para pymes y autónomos

Página 1
errores financiar pyme

Muchas pymes necesitan financiación en algún momento a lo largo de su vida, ya sea al inicio de la actividad o más adelante, para superar un bache financiero o ampliar sus operaciones. Existen diferentes opciones de financiación, pero todas no son igualmente válidas o ventajosas. Elegir la financiación inadecuada puede llegar a ser un error costoso que termine poniendo en riesgo la supervivencia del negocio.

Las cinco equivocaciones más comunes al buscar financiación

1. Elegir el instrumento de financiación inadecuado

Un error común a la hora de financiar una pyme consiste en elegir modalidades de financiación que no se ajustan a las necesidades del negocio. Pedir un crédito a corto plazo para cubrir necesidades a largo plazo, como puede ser el proceso de internacionalización de tu pyme, hará que tengas que amortizar el préstamo antes de que la inversión comience a dar sus frutos, lo cual pondrá en una situación muy delicada las finanzas de la empresa.

2. Realizar un apalancamiento excesivo

Solicitar una financiación excesiva, más allá de las posibilidades de la pyme, es un error que suele pagarse caro. Como regla general, el nivel de endeudamiento no debe superar 3 veces el EBITDA, el beneficio bruto de explotación antes de deducir los gastos financieros. Si la empresa está creciendo y vas a destinar esa financiación a impulsar la expansión de tu pyme o proyectos de gran envergadura, la deuda puede ser mayor, pero aun así no debe superar 5 veces el EBITDA.

3. Apostar por la concentración bancaria

Un error habitual a la hora de financiar la pyme consiste en concentrar toda la deuda en una sola entidad bancaria, generalmente porque es aquella con la que se trabaja. El problema es que, si el banco reduce sus niveles de riesgo, es probable que tengas dificultades para refinanciar la deuda porque aumentarán las tasas de interés.

De la misma forma en que adoptas estrategias para diversificar tus clientes y proveedores para reducir tu nivel de exposición al riesgo, también debes diversificar las entidades bancarias con las que trabajas. Lo ideal es que cuentes con fuentes de financiación alternativas a la banca, como el crowdlending, la deuda privada o la financiación pública.

4. No buscar alternativas a la financiación

En 2018, el 28,2 % de las pymes españolas recurrieron a una línea de crédito y el 20,6 % a un préstamo bancario para satisfacer sus necesidades de financiación, según el VIII Informe sobre Financiación de la Pyme, realizado por Cesgar. Más allá del crédito bancario, que a menudo aplica unas tasas de interés elevadas y demanda plazos de amortización demasiado cortos, existen otras formas de financiación para pymes que pueden ayudarlas a conseguir la financiación necesaria .

Antes de pedir un crédito, es importante valorar las diferentes opciones y elegir la que mejor satisfaga las necesidades de la pyme. El leasing y el renting, por ejemplo, son dos opciones que están creciendo en popularidad entre las pymes, ya que son alternativas excelentes para utilizar determinados bienes o inmuebles sin necesidad de comprarlos. Además, al no considerarse crédito bancario, no afectan a la capacidad crediticia de tu pyme.

5. Descuidar los plazos de amortización

Antes de firmar un crédito, es importante que te asegures de que podrás cumplir con los plazos de amortización previstos. Un error común de los emprendedores consiste en ser demasiado optimistas y pensar que podrán saldar la deuda rápidamente. Para evitar esta situación es importante que estimes cuánto tiempo necesitarás para recuperar la inversión y luego añadas, al menos, seis meses más para estar seguro de que podrás cumplir con los plazos. Ten en cuenta que incumplir los plazos no solo afectará al historial crediticio de tu pyme, dificultándole el acceso futuro a otros créditos, sino que también aumentará los intereses a pagar.

Autor: ConAvalSí
Categoría: Contabilidad
declarar el IVA tienda online

El comercio electrónico no para de crecer. Con 7 de cada 10 internautas españoles comprando online, el tercer trimestre de 2018 cerró con 10 000 millones de euros en ventas en España, casi el 30 % más respecto al año anterior, según la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia. Si te estás planteando aprovechar el potencial de este sector y abrir tu propio e-commerce, es importante que tengas claro el sistema de tributación.

No olvides que el IVA a la tienda online repercutirá sobre el precio final de tus productos y, por ende, en tus ventas y ganancias. Saber cuánto tendrás que pagar trimestralmente a Hacienda también te permitirá formarte una idea más precisa de tus gastos, para que puedas estimar tus beneficios y tomes medidas correctoras a tiempo.

¿Tengo que declarar el IVA de mi tienda online?

Ante todo, ten en cuenta que para operar una tienda online debes darte de alta en Hacienda y en la Seguridad Social, aunque no vendas mucho ya que la obligatoriedad de regularizar tu situación fiscal proviene de la regularidad con que realizas la actividad, no de los ingresos que obtienes. No obstante, la declaración de IVA de tu tienda e-commerce dependerá de la figura fiscal que elijas.

Si te das de alta como autónomo, debes indicar tu sector en el epígrafe de Impuesto de Actividades Económicas. Las tiendas online se pueden catalogar como “Comercio al por menor por correo o por catálogo”. Eso significa que tu negocio online se encuentra bajo el régimen fiscal de recargo de equivalencia, de manera que cuando compres a tu proveedor, tendrás que pagar un recargo adicional al IVA.

Los tipos de recargo de equivalencia que se aplican en la actualidad son:

IVA general al 21 % – recargo de equivalencia de un 5,2 %

IVA reducido al 10 % – recargo de equivalencia de un 1,4 %

IVA superreducido a un 4 % – recargo de equivalencia de un 0,5 %

La principal ventaja de este régimen es que no necesitas declarar a Hacienda el IVA de la tienda online en tus impuestos trimestrales, lo cual facilita la contabilidad. El aspecto negativo es que no puedes deducir el IVA de tus compras, ya que este sistema está pensado para que pagues directamente este impuesto a tus proveedores. También debes valorar que, al aplicar el recargo de equivalencia, si quieres ser rentable, tendrás que aumentar las ventas o alzar el precio al consumidor.

Si no quieres tributar según el recargo de equivalencia, que es obligatorio para los autónomos minoristas, o sea, aquellos que actúan como intermediarios entre el mayorista y los clientes finales, ya que no se aplica si vendes tus propios productos, debes gestionar el IVA de tu tienda online como una sociedad mercantil. Eso significa que tendrás que declarar y devolver a Hacienda todo el IVA que incluyes en cada una de tus ventas online, aunque también podrás deducir el IVA que pagues por tus compras.

¿Qué sucede si trabajo con proveedores extranjeros?

Si tus proveedores no están en España, no tendrás que pagarles el IVA, pues esas empresas no son responsables de ingresar ese dinero a la Agencia Tributaria española. En ese caso, tendrás que declarar el IVA e ingresarlo a Hacienda trimestralmente, además de pagar el recargo de equivalencia sobre las compras realizadas a tus proveedores.

Si tus proveedores son de la Unión Europea, debes presentar el modelo anual informativo de operaciones intracomunitarias. De hecho, tienes que estar dado de alta en el registro de operadores intracomunitarios y tener el VAT, el número de identificación de quienes realizan operaciones a nivel europeo. Si tus proveedores se encuentran fuera de la Unión Europea, tendrás que pagar el IVA y el recargo de equivalencia directamente en Aduana.
Autor: ConAvalSí
Categoría: Contabilidad
Qué es un aval

La financiación para pymes y autónomos es fundamental para el crecimiento del negocio, aunque no siempre es fácil encontrar la fórmula adecuada. Según el VIII Informe de Financiación de la Pyme, el año pasado el 36,5 por ciento de las pymes españolas necesitaron financiación y  el 34,6 por ciento  de ellas tuvieron dificultades para acceder a la misma. El mayor obstáculo es la falta de garantías solicitadas. Si ese es tu caso, tendrás que presentar un aval.

¿Qué es un aval?

El aval es un contrato en el que se refleja el compromiso de cumplimiento de ciertas obligaciones ante un tercero. En práctica, una persona o entidad se compromete a garantizar tu deuda o las obligaciones no dinerarias que hayas contraído ante el acreedor, ya sea un banco, la Administración u otra empresa. Para que ese compromiso sea válido, debe existir un contrato por escrito, que se suele firmar ante notario.

¿Qué partes intervienen en un aval?

-       Avalado. Es quien contrata el aval y se compromete a cumplir con la obligación principal.

-       Beneficiario. Es el receptor del aval, quien ha solicitado la presentación del mismo, generalmente la entidad bancaria.

-       Avalista. Es la empresa u organización, como las SGR, que garantiza por medio del aval que el avalado cumplirá sus obligaciones, respondiendo por éste ante el beneficiario en caso de incumplimiento.

Los tipos de avales

-       Aval financiero. Este tipo de aval respalda las obligaciones financieras que contraen las empresas frente a terceros, ya se trate de líneas de crédito, préstamos bancarios o letras financieras.

-       Aval técnico. Estos avales garantizan que la empresa cumplirá con los compromisos no dinerarios que ha contraído. Son comunes para respaldar importaciones y la ejecución de obras. También suelen ser un requisito para participar en concursos públicos y licitaciones, así como para garantizar las obligaciones legales contraídas con la Administración cuando se reciben subvenciones estatales.

-       Aval comercial. Esta modalidad de aval se usa en las compraventas para garantizar el pago de la cantidad acordada. Se puede utilizar para avalar todo tipo de bienes, así como el fraccionamiento de los pagos a los proveedores o las sumas que se entregan de manera anticipada.

¿Cuándo se necesita un aval?

A lo largo de la vida de una empresa, es probable que atraviese por diferentes situaciones en las que necesitará recurrir a un aval. Lo más común, según el citado informe, es pedir avales financieros para acompañar las solicitudes de financiación bancaria al circulante. Generalmente se trata de préstamos a corto plazo que la empresa utiliza para hacer frente a los pagos.

Los avales técnicos son menos comunes, el año pasado solo los solicitaron el 5,3 por ciento de las empresas para garantizar que iban a entregar el producto o servicio contratado en tiempo y forma. Es probable que necesites recurrir a estos avales si vas a participar en licitaciones y concursos públicos, ya que la Administración querrá cerciorarse de que puedes cumplir con las obligaciones que contraigas. También los necesitarás para acceder a proyectos de gran envergadura en el sector privado.

Las empresas también suelen solicitar avales para obtener la financiación bancaria que necesitan para realizar inversiones. Esos avales pueden servirles para mejorar la infraestructura de la empresa, ampliar el almacén, contratar más personal o incluso comenzar un proceso de internacionalización.

Las empresas de reciente constitución, que suelen tener más dificultades para acceder a préstamos por la falta de historial crediticio y garantías, también suelen recurrir a los avales para financiar la compra de equipamiento o el alquiler del local.

SGR: La vía más sencilla, rápida y económica para obtener un aval

Durante 2018, las Sociedades de Garantía (SGR) concedieron un 15 por ciento más de avales que el año anterior, financiando proyectos por valor de 1 300 millones de euros, según datos de CESGAR. El principal objetivo de estas sociedades es facilitar el acceso a la financiación a pymes y autónomos. Con el aval de una SGR estarás en una posición más ventajosa para negociar con la entidad bancaria, de manera que podrías obtener una reducción de los tipos de interés y/o una ampliación de los plazos de devolución.

La gama de productos para autónomos de las SGR y los avales para pymes es muy amplia. Pueden avalarte tanto si necesitas un microcrédito de 25 000 euros, como si solicitas un préstamo de hasta 100000 euros, ya sea ante entidades bancarias o el ICO. También pueden ayudarte si necesitas aplazar el pago de las compras a proveedores, recibir un anticipo de subvenciones o realizar operaciones de leasing.

¿Qué pasos seguir para solicitar un aval?

Cada entidad determina el proceso a seguir para los solicitantes de avales, pero suelen establecer dos requisitos fundamentales: la empresa no puede estar en concurso de acreedores y debe encontrarse al corriente de los pagos en la Seguridad Social y la Agencia Tributaria.

Tendrás que presentar diferentes documentos, entre ellos la memoria de la actividad económica, donde se reflejen tus principales objetivos de negocio, así como los productos y/o servicios que ofreces. También tendrás que presentar la cuenta de pérdidas y ganancias de los dos últimos ejercicios cerrados y del actual. Si se trata de una empresa nueva, tendrás que presentar el plan de negocio, en el cual debe quedar claro su viabilidad y la estimación de los beneficios, ya que estos serán los que te permitan devolver el préstamo.

Con esta información en mano, el banco o la SGR evaluarán el nivel de riesgo que representa la operación, y decidirán si pueden avalarte o no. Si consideran que la operación es viable, te informarán sobre los costes y condiciones ulteriores.

¿Qué comisiones se aplican a los avales?

El aval suele estar sujeto a tres tipos de comisiones. Te cobrarán una comisión única inicial por el estudio y la apertura. También te aplicarán, según el contrato que hayas firmado, una comisión de riesgo que se paga de manera trimestral, semestral o anual. A estos costes tendrás que sumar los gastos de notario, que normalmente representan el 0,3 por ciento de la operación. 

Una de las principales ventajas de los avales de las SGR es que tienen costos más reducidos. Estas sociedades suelen aplicar una comisión de estudio y una comisión de aval anual. Cuando acepten tu proyecto, tendrás que adquirir participaciones en proporción al préstamo solicitado, pero cuando termine la operación podrás recuperar ese capital.

Autor: ConAvalSí
Categoría: Contabilidad
La financiación de la pyme española

El tejido empresarial español se encuentra formado principalmente por pequeñas y medianas empresas, siendo éstas uno de los principales motores que impulsan la economía. Según el  VIII informe “La financiación de la pyme en España”, publicado por SGR-Cesgar, (link a la web de Cesgar) reveló que en 2018 se crearon 55.000 pymes más que el año anterior, sumando 3.593.369 empresas en total.

El 75,5 % de ellas se concentran en el área de los servicios, pero las telecomunicaciones y las tecnologías de la información son el sector que más ha crecido. El 95,3% de las pymes cuenta con menos de 10 empleados, predominando aquellas que solo tienen una persona empleada.

Más facturación, pero menos innovación

En sintonía con el crecimiento de la economía española, las pymes también han aumentado su facturación media. Ahora más empresas facturan entre 300.000 y 600.000 euros, un crecimiento que también se debe a la apuesta por la internacionalización. Las pymes que exportan aumentaron del 7,7 % en 2016 al 8,8 % en 2018, aunque durante el último trimestre se ha apreciado una ligera desaceleración.

No obstante, la perspectiva de crecimiento a corto plazo de estas empresas en España ha experimentado cierto retroceso respecto a 2017. El 44,8% cree que su facturación seguirá estable y el 13,4% prevé una disminución, si bien el 41,8% espera aumentar su facturación el próximo año.

Sin embargo, la innovación sigue siendo una asignatura pendiente. En el último año, el porcentaje de pymes que han realizado actividades innovadoras se ha reducido del 20,1% de 2016 al 16,8% en 2018.

Las necesidades de financiación de la pyme

La financiación es esencial para muchas pymes, sobre todo para aquellas que exportan o están innovando. En 2018, el 36,5% de las pymes españolas necesitaron financiación, una cifra que asciende al 43,8% en las empresas con más de 10 trabajadores.

La buena noticia es que el acceso a la financiación está mejorando. El 65,4% de las pymes que han necesitado financiación reconocen no haber encontrado dificultades. También se aprecia una tendencia a recurrir cada vez más a los bancos, que el año pasado fueron la fuente de financiación del 68,5% de estas empresas.

¿A qué se destina la financiación?

-       El 68,1% de las pymes destina la financiación a cubrir sus necesidades de circulante.

-       El 36,7% dedica el importe financiado a la compra de equipo productivo.

-       El 8,4% necesita la financiación para invertir en inmuebles.

-       El 2,7% destina la financiación a llevar adelante procesos de innovación.

-       El 2,5% de las empresas usa la financiación para expandirse en los mercados nacionales y

-       el 0,7% a la internacionalización.

El principal obstáculo a la financiación: La falta de garantías solicitadas

Casi una de cada dos empresas que han recibido financiación bancaria han tenido que presentar avales o garantías, una tendencia en aumento, en sintonía con la decisión de optar por los bancos. Las garantías más demandadas son aquellas que acompañan las solicitudes de financiación bancaria destinada al circulante, aunque el 5,3% de las pymes ha solicitado avales técnicos y el 4,1%, garantías para obtener financiación bancaria destinada a realizar inversiones.

La necesidad de garantías es mayor en algunos sectores: Telecomunicaciones y sociedad de la información, Hostelería y restauración, así como Servicios a las empresas y Construcción. También solicitan más garantías a las empresas innovadoras y exportadoras, así como a aquellas que tienen menos de 10 años de vida. Otro factor es el tamaño de la empresa, pues se solicitan más garantías a las empresas medianas y pequeñas que a las microempresas o a aquellas formadas por un solo empleado.

El papel de las Sociedades de Garantía Recíproca

Cada vez más pymes conocen a fondo la labor de las SGR. En 2018, un 5,9% de las pymes recurrió a los servicios de las SGR, un incremento notable en comparación con el 1,8% del 2016.

Las principales ventajas que aportan las SGR, según las pymes, son:

-       El 80,5% de las empresas señala que las SGR pueden mejorar el acceso a la financiación bancaria.

-       El 78,9% de las pymes resalta la posibilidad de recibir un asesoramiento adecuado.

-       El 75,9% indica la importancia de las SGR para ampliar los plazos de devolución de la financiación.

-       El 69,5% de las pymes reconoce que la participación de las SGR puede ser decisiva para obtener mayores importes en la financiación bancaria.

-       El 65,6% apunta que el respaldo de las SGR les ayuda a reducir los costes de la financiación bancaria.

Por último, vale aclarar que el 15% de las pequeñas y medianas empresas que necesitan financiación se plantean crear empleo si la obtuvieran, lo cual se traduciría en 713.000 nuevos empleos en un plazo de 3 años.

En esta infografía puedes ver los principales datos sobre la financiación de la pyme española:

fynaciación pymes

finacición para pymes

Autor: ConAvalSí
Categoría: Contabilidad
Cómo pagar la declaración de la renta

Este año, la Agencia Tributaria prevé que se presentarán 20,35 millones de declaraciones de la renta, lo que supone un aumento del 1,8 por ciento respecto a 2017. Devolverá, aproximadamente, 10 468 millones de euros a 14,31 millones de contribuyentes, pero a 5,16 millones de contribuyentes les saldrá una declaración de la renta a pagar, según datos publicados por El Confidencial. Si eres una pyme, autónomo o empresario te explicamos cómo pagar la declaración de la renta para que cumplas con tus obligaciones fiscales, manteniendo el margen de liquidez que necesitas para tu negocio.

¿Por qué me sale a pagar la renta?

Que la declaración de la renta salga a pagar o a devolver dependerá de diferentes factores, como los beneficios que hayas obtenido durante el periodo fiscal computado, las retenciones en las facturas que hayas aplicado si trabajas como profesional y los pagos fraccionados que hayas ido realizando a lo largo del año.

En algunos casos, es posible que tanto los pagos fraccionados como las retenciones no se correspondan con lo que realmente te toca pagar, lo cual se debe al carácter progresivo de los impuestos. Por ejemplo, la retención interprofesional que aplica un autónomo en sus facturas es del 15 por ciento, pero los tramos de IRPF van desde el 19 hasta el 45 por ciento. Esa diferencia se suele compensar con los pagos fraccionados trimestrales, aunque no siempre es suficiente.

La cantidad a pagar también dependerá de las circunstancias personales y fiscales. Existen deducciones por maternidad y por tener al cónyuge o hijos a cargo. También se pueden deducir las cuotas a los colegios profesionales, un porcentaje de los seguros contratados y las aportaciones a los planes de pensiones. Si no puedes aplicar estas deducciones, es probable que tu declaración de la renta salga a pagar.

¿Cuál es el plazo para pagar la declaración de la renta?

La campaña de declaración de la renta finaliza el 1 de julio, pero algunos plazos cierran antes. El 26 de junio, por ejemplo, es la fecha límite para la domiciliación bancaria de las declaraciones que salgan a ingresar y aquellas en las que se quiera fraccionar su importe, una opción que no conlleva intereses ni recargos.

Declaración de la renta a pagar: ¿Qué opciones tienes?

Préstamo bancario

Si tienes que pagar un importe elevado y no tienes liquidez suficiente, puedes recurrir a un préstamo. Muchas entidades bancarias han diseñado créditos específicos para pagar la declaración de la renta, cuyo importe máximo oscila entre los 15 000 y los 30 000 euros, aunque lo más conveniente es solicitar solo el importe que necesitas, ya que así tendrás que pagar menos intereses. El plazo máximo de devolución varía entre seis y doce meses, según la entidad.

Fraccionar el pago

Una alternativa más interesante para pagar la declaración de la renta consiste en fraccionar el desembolso, como establece el artículo 65 de la Ley 58/2003. Debes asegurarte de marcar la casilla correspondiente en la última página de la declaración, aunque si utilizas el sistema Renta Web, la opción de pago fraccionado sale por defecto en todas las declaraciones de la renta a pagar.

El primer pago, que corresponde al 60 por ciento del total, se realiza cuando presentas la declaración. En el segundo pago liquidarás el 40 por ciento restante y podrás posponerlo hasta el 22 de septiembre, como señala esta página de la Agencia Tributaria

Es importante que tengas en cuenta que no podrás fraccionar el pago si no presentas la declaración en tiempo y forma; o sea, si la entregas fuera de plazo o presentas una declaración complementaria por error en la declaración original.

Considera que, si decides fraccionar el pago, solo podrás domiciliar el segundo pago si domiciliaste el primero. En ese caso, tendrás que hacer ambas transferencias desde la misma entidad bancaria y cuenta. También tienes la opción de domiciliar el primer pago e ingresar el segundo por vía electrónica o directamente en cualquier entidad bancaria colaboradora.

Solicitar un aplazamiento

Otra opción para pagar la declaración de la renta consiste en solicitar un aplazamiento y proponer un calendario de pagos con el que te sientas más cómodo y te deje mayor margen de maniobra en tu negocio. No obstante, tendrás que justificar la razón por la cual pides ese aplazamiento, presentando una serie de documentos, entre ellos tus ingresos, las cargas que tienes y las deudas. 

Hacienda se reserva el derecho de rechazar el aplazamiento y, si lo acepta, no te saldrá gratis. Tendrás que pagar un interés de aproximadamente un 3,75 por ciento de la deuda. Si la cantidad a pagar supera los 30.000 euros, te solicitarán un aval o garantía y tendrás la posibilidad de proponer hasta 36 plazos mensuales como máximo.

Si la cantidad a pagar es inferior, el aplazamiento se tramita de manera automatizada pero el máximo es de 12 plazos mensuales. En la Agencia Tributaria puedes encontrar más información sobre el aplazamiento de los pagos.

¿Cómo pagar la declaración de la renta por Internet?

La domiciliación bancaria es la forma más cómoda para pagar la declaración de la renta, pero esta opción solo está disponible si presentas la documentación por medios electrónicos. En ese caso, tienes que acceder a la zona de Pago de Impuestos de la Agencia Tributaria con el certificado o DNI electrónico. Recuerda que con la Cl@vePIN solo está disponible la opción de cargo en cuenta.

Una vez dentro, tendrás que elegir la forma de pago. Tienes dos opciones: cargo en cuenta o con tarjeta. No olvides que solo puedes operar con las entidades colaboradoras que están adheridas al sistema, por lo que es importante que compruebes si tu banco permite pagar mediante alguna de las dos alternativas que acepta Hacienda.

Luego debes seleccionar el concepto de la liquidación y el número de justificante que se encuentra en la carta de pago. Introduce los datos en el formulario y envía. A continuación, aparecerá una ventana con los datos codificados, marca la casilla de conformidad y vuelve a enviar para confirmar el pago.

Si no se ha producido ningún fallo durante el proceso, podrás ver el número de referencia completo, que es el justificante del pago cuando se realiza por Internet, así como un resumen de los datos enviados. Es recomendable que imprimas esa información y la guardes como resguardo del pago realizado.

Autor: ConAvalSí
Categoría: Contabilidad
Declaración de la renta 2018: Guía práctica para pymes y autónomos

Como cada año, ha llegado el momento de presentar la declaración de la renta. En esta ocasión, la Agencia Tributaria espera que se presenten más de 20 millones de declaraciones, de las cuales 10 160 millones de euros serán a ingresar y 10 468 millones a devolver, según apuntó Cinco Días. Esta campaña trae algunas novedades muy interesantes, sobre todo en términos de deducciones para los autónomos.

¿Qué autónomos están obligados a presentar la declaración de la renta 2018?

La mayoría de los autónomos, como contribuyentes, deben presentar la declaración de la renta anual. Existen algunas excepciones: aquellos cuyos ingresos no superen los 22 000 euros anuales, siempre que estos procedan de un mismo pagador.

Si los ingresos proceden de más de un pagador, el límite para no declarar es de 12 643 euros anuales, siempre y cuando la cantidad recibida por los otros pagadores no supere los 1 500 euros anuales. Consulta más detalles sobre quién está obligado a declarar.

Fechas para la declaración de la renta 2018

15 de marzo. La Agencia Tributaria ofrece en su sitio web los datos fiscales del ejercicio 2018 para que el contribuyente pueda consultarlos y descargarlos.

1 de abril. Solicitud de cita previa para la atención telefónica.

2 de abril. Empieza la campaña para la presentación de las declaraciones por Internet y vía telefónica.

9 de mayo. Petición de cita previa para ser atendidos en las oficinas de la Agencia Tributaria y/o las entidades colaboradoras.

14 de mayo. Inicio de la atención presencial para presentar la declaración de la renta.

26 de junio. Termina la campaña para la domiciliación bancaria en las declaraciones a ingresar.

28 de junio. Último día para pedir cita previa para recibir atención telefónica o en oficina.

1 de julio. Cierra la campaña de la declaración de la renta, a las 24 horas.

¿Cómo hacer la declaración 2018?

Identifícate. Puedes identificarte en Hacienda de tres maneras: mediante la Cl@ve Pin, con tu DNI electrónico o con el número de referencia RENØ, el procedimiento más sencillo. Solo tendrás que acceder a la web de Hacienda, introducir tu DNI y el número de la casilla 475 de la declaración de 2017. Si el año pasado no presentaste la declaración, te pedirá los últimos 5 dígitos de una cuenta bancaria en la que constes como titular. Entonces recibirás un código de 6 caracteres con el que podrás operar.

Presenta la declaración. Entra en Renta Web a la opción “Servicio de tramitación borrador/declaración”. Cuando te identifiques, tendrás acceso a tus datos fiscales. Debes corroborarlos porque la Agencia Tributaria dispone de una información limitada sobre tus gastos e ingresos como autónomo y no suele estar al corriente de los cambios en tu status familiar. Cuando los datos estén correctos, genera la declaración y presiona en presentar. Si sale a devolver, debes indicar la cuenta bancaria para recibir el ingreso. Si sale a pagar, puedes seleccionar la opción de domiciliar el pago y fraccionarlo en dos plazos. 

Novedades para autónomos de la declaración de la renta 2018

Aumenta el límite máximo de exención hasta 12 643 euros para los contribuyentes cuyas ganancias procedan de más de un pagador. Aunque para que la Agencia Tributaria devuelva es necesario presentar la declaración.

Se elimina la predeclaración. Puedes imprimir la declaración, pero ya no está disponible la opción de entregarla impresa en el banco.

Reducción de la cuota para los contribuyentes con rentas inferiores a 16 825 euros. La cantidad inicial es de 5 565 euros anuales para quienes ingresan menos de 13 115 euros y una cantidad proporcional para quienes ganan entre 13 115 y 16 825 euros, aunque en esta campaña las cantidades serán menores porque la reducción se aplica a partir del 5 de julio.

Se incrementa al 30 % la deducción de los importes invertidos en una empresa de nueva creación, con una base máxima de deducción de 60 000 euros.

Exención de pago para los ingresos correspondientes a las prestaciones de maternidad y paternidad cobrados en 2018.

Aumenta en 1 000 euros anuales la deducción por maternidad, más los 1 200 euros anuales que ya estaban en vigor, siempre que el contribuyente sufrague gastos de guardería o centros de educación infantil autorizados.

Aumenta la deducción por familia numerosa a 600 euros anuales por cada hijo a partir del cuarto en la categoría general y el sexto en la categoría especial, pero en este ejercicio la deducción máxima será de 250 euros.

Deducción por cónyuge con discapacidad a cargo, inicialmente de 1 200 euros anuales pero dado que la medida se puso en marcha en agosto, en esta campaña el límite es de 500 euros.

Deducción para los contribuyentes que tengan al resto de la unidad familiar en otro país de la Unión Europea, para equiparar la cuota con la que se aplicaría si todos residieran en España.
Autor: ConAvalSí
Categoría: Contabilidad
Consigue un aval para obtener financiación de circulante

Si tienes un negocio, una de tus principales preocupaciones será encontrar nuevos clientes e incrementar las ventas. Sin embargo, si no reparas en tu política de cobros, es probable que se produzca un desfase temporal entre los pagos a los proveedores y los pagos de los clientes. En ese caso, el activo circulante de la empresa no será suficiente para cubrir los pagos. Esta situación es habitual: el 64,1 % de las pymes que necesitaron ayuda financiera el año pasado, la destinaron precisamente a financiar el circulante, según el VII Informe Cesgar.

¿Qué es la financiación de circulante?

La financiación de circulante es aquella que consigue la empresa para hacer frente a los pagos a corto plazo. Cuando existe una gestión financiera inadecuada, la empresa puede incurrir en un gasto excesivo que le impide afrontar los pagos, por lo que necesita acceder a una fuente de financiación que le permita cumplir con los compromisos económicos contraídos, ya se trate de los pagos a proveedores o los costes de personal.

Tipos de financiación de circulante

La financiación de circulante se utiliza para cubrir diferentes activos a corto plazo, por lo que es importante que elijas la forma de financiación más conveniente para tu pyme. Los principales tipos de financiación de circulante son:

Préstamo a corto plazo

El banco ofrece a la empresa una cantidad fija a devolver, en un plazo de tiempo relativamente corto. Puedes recurrir a este tipo de financiación de circulante para cubrir ciertas compras, anticipos de clientes y pagos de nóminas.

Línea de crédito

La empresa puede disponer de los fondos que le concede el banco durante un periodo de tiempo determinado, de manera que solo paga intereses por la cantidad que se ha utilizado. Es ideal cuando no conoces el importe exacto a financiar.

Línea de descuento comercial

El banco concede una línea de descuento cuando la empresa presenta títulos de crédito a descontar, ya sean facturas, letras, pagos domiciliados o pagarés antes de su vencimiento. El banco aplica intereses según el plazo de vencimiento y un recargo de devolución cuando el crédito no es atendido.

Descubierto en cuenta corriente

El banco permite que la empresa disponga de cierta cantidad por encima de su saldo. Este tipo de financiación de circulante es muy cómodo para salir de un apuro puntual, pero suele estar sujeto a elevadas comisiones e intereses.

Anticipo de recibos

El banco anticipa los recibos de la empresa antes de que esta los cobre, de manera que puedes disponer inmediatamente de liquidez, aunque tendrás que pagar los respectivos intereses y comisiones.

Factoring

En este caso se cede el derecho a cobro de los créditos comerciales de la empresa, de manera que el banco se encarga de gestionar su cobro y te los pagará por anticipado para que tengas liquidez.

Confirming

La empresa cede al banco la gestión de los pagos a proveedores y este les da la opción de adelantar el importe antes del vencimiento, previo pago de intereses y comisiones. Con este tipo de financiación de circulante ahorras costes administrativos y brindas un servicio de financiación a tus proveedores.

Conseguir un aval para obtener financiación de circulante

Si necesitas ampliar tu activo circulante, con el respaldo de un aval podrás negociar mejores condiciones de financiamiento con la banca o incluso acceder a una línea de crédito más amplia. Existen diferentes tipos de avales, especialmente pensados para facilitar las distintas operaciones a través de las cuales puedes acceder a la financiación de circulante.

Solo tienes que elegir una SGR de la zona en la que opere tu pyme y enviar la documentación necesaria para realizar el análisis de la operación. Si no tienes claro qué tipo de financiación de circulante necesitas, en la propia SGR podrán brindarte un servicio personalizado de asesoramiento financiero.

Autor: ConAvalSí
Categoría: Contabilidad
Que es el factoring

La gestión de las facturas es uno de los principales dolores de cabeza de muchos autónomos y pymes españolas. Desde 2017 el periodo medio de pago ha ido aumentando, hasta llegar a ser de 88 días, sobre todo cuando los clientes son grandes empresas, de las cuales solo el 12,54 % pagan con puntualidad, según reveló el informe sobre el Comportamiento de Pago de las Empresas Españolas. El factoring es una estrategia interesante para obtener la liquidez que necesitas sin asumir deudas.

¿Qué son las empresas de factoring?

El factoring es una operación mediante la cual la empresa cede sus facturas a otra compañía para que esta gestione los cobros. La empresa que transfiere las facturas se denomina “cedente” y quienes las cobran son las “empresas de factoring” o “factor”. Para realizar esa operación y asumir el riesgo que representan los impagos, la empresa de factoring cobrará un porcentaje de comisión sobre las facturas.

Cinco ventajas de contratar a una empresa de factoring

Obtienes liquidez inmediata

La ventaja más evidente del sistema factoring es que genera una liquidez inmediata. No tienes que esperar hasta que tus clientes paguen ni tendrás que gestionar pagarés para financiar las operaciones, podrás cobrar las facturas apenas las emitas.

Externalizas el cobro de las facturas

El factoring es un servicio externo de gestión del cobro de las facturas, por lo que no tendrás que dedicar recursos adicionales a estas operaciones, lo que te permitirá enfocarte en los procesos esenciales de tu negocio.

Disminuyes el riesgo

La posible insolvencia de los clientes no representa un peligro para tu negocio ya que la empresa de factoring suele asumir ese riesgo. Se trata de un detalle importante ya que el 64 % de las empresas españolas sufre las consecuencias de la morosidad, el 27 % afronta impagos significativos y el 9 % corre riesgo de cerrar por esta razón. La empresa de factoring también asumirá los riesgos que entrañan los pagos en monedas extranjeras, debido a los cambios negativos en el mercado de divisas.

No contraes deudas

A diferencia de las líneas de crédito o los préstamos para hacer frente a la necesidad de liquidez, con el factoring no generarás deudas. Así el balance de tu negocio estará saneado y te resultará más fácil obtener un crédito en el futuro, si lo necesitas.

Cuentas con asesoramiento financiero y comercial

Las empresas de factoring no se encargan únicamente del cobro de las facturas, también brindan servicios financieros y comerciales. El análisis de tu cartera de clientes y el riesgo que implica puede servirte como punto de partida para mejorar o elegir mejor a tus clientes.

¿Cómo funciona el sistema factoring?

La empresa de factoring analizará en profundidad al cedente y sus clientes, para asegurarse de que sean solventes y pueda cobrar las facturas de las que se va a hacer cargo. Luego el factoring se formaliza a través de un contrato, en el que se determinan los clientes con los que se trabajará, se brinda la autorización para el cobro de las facturas y se precisan los servicios que ofrecerá la empresa de factoring.

Ese contrato implica, por una parte, una condición de exclusividad ya que no puedes ceder las facturas a otra empresa y, por otra parte, que cedes todas las facturas a cobrar de los clientes pactados

En este punto puedes elegir entre dos tipos de factoring:

Sin recurso 

Tu negocio no tendrá ninguna responsabilidad si tus clientes no pueden hacer frente a los pagos. La empresa de factoring es quien asume las pérdidas y se encarga de gestionar los impagos. Esta modalidad de factoring es muy segura ya que te protege de la insolvencia de tus clientes, pero también es más cara ya que funciona como una especie de seguro contra impagos.

Con recurso

En esta modalidad la empresa de factoring solo gestiona y cobra las facturas de tus clientes, pero no se hace responsable en caso de impagos. Significa que tendrás que hacer frente a las pérdidas y cobrar las facturas impagadas. Si tienes clientes fiables, pero que suelen tardar en paga, es una opción interesante ya que implica menos comisiones.

Autor: ConAvalSí
Categoría: Contabilidad
Diferencias entre aval y garantía

El año pasado, el 34,2 % de las pymes intentó acceder a líneas de financiación de las entidades de crédito, según el informe CEPYME. Si tienes una pequeña empresa o quieres poner en marcha una idea de negocio, es probable que también debas recurrir a un préstamo. En ese caso te conviene conocer las diferencias entre aval y garantía, dos términos que a menudo se usan indistintamente pero que no son sinónimos.

¿Qué es una garantía? 

La garantía es un contrato mediante el cual, el prestamista se  asegura el repago en caso de impago del préstamo. A través de un acuerdo legal se obliga al prestatario, en este caso el autónomo o la pyme, a brindar una segunda “fuente de pago” a la que el prestatario puede recurrir si no recibe las cantidades pactadas.

Existen diferentes tipos de garantías:

Garantía personal

El solicitante del préstamo responde con su patrimonio en caso de impago. Suele tratarse de una garantía básica, con costes muy reducidos, que se utiliza para cubrir préstamos relativamente pequeños con devolución a corto plazo.

Garantía real

Esta garantía se basa en bienes o derechos concretos, por lo que suele brindar más confianza al prestamista. El ejemplo más común es la garantía hipotecaria sobre un bien inmueble, como puede ser el propio local donde se realiza la actividad, aunque también se puede realizar sobre la maquinaria de producción, por ejemplo, de manera que el prestamista puede requisarla en caso de impago.

¿Qué es un aval?

El aval es un tipo de garantía mediante la cual, un tercero, como puede ser las SGR, se compromete con el prestamista a hacer frente a la deuda si el avalado no cumple con el pago. Así se logra reducir el riesgo que representa la operación para el prestamista y el autónomo o la pyme puede acceder a condiciones de crédito más ventajosas.

Los avales se suelen usar cuando el prestatario no dispone de bienes suficientes para garantizar al prestamista la devolución del préstamo, aunque las empresas de reciente constitución, que no tienen un historial crediticio que las respalde ante el banco, también suelen recurrir a ellos pues saben que para una SGR su proyecto puede ser perfectamente viable. 

Es habitual recurrir a los avales cuando se solicitan importes muy elevados o se desean mejorar las condiciones de financiación, brindando una imagen más profesional y reduciendo el nivel de riesgo al que se expone el banco al conceder el préstamo.

Existen diferentes tipos de avales:

Aval técnico.

Se usa para garantizar la capacidad de la empresa para cumplir con las obligaciones contractuales que ha contraído, de manera que la entidad avalista responde ante el cliente por el incumplimiento de las obligaciones de carácter no económico. 

Aval financiero o económico.

Garantiza las operaciones en las que sea necesario pagar determinadas sumas de dinero en cierto plazo de tiempo. Puede tratarse de un aval comercial, en cuyo caso se garantizan operaciones como la compraventa de bienes y el fraccionamiento de pagos, o un aval financiero, que se utiliza cuando se solicita un préstamo o crédito a un banco.

¿En qué se diferencia el aval de la garantía?

El aval es un tipo de garantía, aunque todas las garantías no son avales. La principal diferencia entre aval y garantía se refiere al garante de la operación. En el caso de la garantía, respondes directamente ante el prestatario con tu patrimonio o el de tu empresa, en el caso del aval entra en juego un tercer actor que responde por ti ante el prestatario. 

El procedimiento a seguir marca otra diferencia entre aval y garantía. Para brindar una garantía personal o real, basta que vincules el patrimonio o los bienes muebles o inmuebles al préstamo, pero para obtener un aval tendrás que presentar tu proyecto empresarial, las cuentas de la empresa y las proyecciones de crecimiento.

Autor: ConAvalSí
Categoría: Contabilidad
Programas de facturación gratuitos

La facturación es una de las tareas contables más importantes de todo negocio, aunque también suele ser una de las más tediosas y que más problemas de contabilidad genera. Si trabajas como autónomo o tienes una pyme, los softwares de facturación se convertirán en tu mejor aliado ya que te ayudarán a agilizar y simplificar este proceso. No solo podrás ahorrar tiempo sino también evitar errores de facturación que puedan dar pie a sanciones de Hacienda.

¿Qué son los programas de facturación?

Un software de facturación es una herramienta automatizada que permite gestionar de manera rápida y sencilla las facturas de un negocio. Su principal objetivo es centralizar todo el proceso de facturación y la información relacionada con los clientes y proveedores.

Estos programas incorporan diferentes plantillas de facturas, aunque algunos incluso permiten diseñar un modelo totalmente personalizado. Generan de manera automática la numeración y fecha de la factura, así como el tipo impositivo a aplicar y el total final a pagar. Algunos softwares de facturación cuentan con un sistema OCR, para reconocer y registrar automáticamente los documentos de gastos, y otros envían recordatorios de las facturas impagadas para que reclames su cobro.

Las ventajas de los softwares de facturación para las pymes y autónomos

Minimizar los errores. Los programas de facturación asignan de manera automática el número de factura, lo cual te permitirá evitar los típicos errores de numeración. También realizan los cálculos automáticamente, de manera que solo tienes que introducir el importe por unidad y el número de unidades.

Reducir tu carga de trabajo. Estos programas facilitan la emisión de facturas proformas o rectificativas, además de permitirte guardar los datos de los clientes y proveedores para acceder a ellos rápidamente, lo cual representa un ahorro de tiempo y carga de trabajo.

Facilita la toma de decisiones. Incluso los programas de facturación gratuitos permiten apreciar de un vistazo qué facturas han sido cobradas y cuáles no, así como llevar una contabilidad básica de tu negocio para que puedas tomar decisiones estratégicas en base a su funcionamiento real.

Programas de facturación gratuitos que puedes usar en tu negocio

  1. ContaSimple. Este programa de facturación gratis para autónomos y pymes es ideal para quienes están comenzando su actividad empresarial. Te permitirá llevar la contabilidad básica de manera sencilla y crear las facturas en cuestión de segundos en formato PDF para enviarlas directamente por correo electrónico. Soporta diferentes idiomas y permite gestionar los pagos y cobros. También te ofrece resúmenes mensuales, trimestrales y anuales para que puedas formarte una imagen del funcionamiento de tu negocio y permite llevar los libros de contabilidad oficiales.
  2. MyGestion. A diferencia de otros programas de facturación gratuitos para autónomos y pymes, este software no tiene límites de registros. Puedes usarlo para controlar los gastos de tu negocio, realizar presupuestos y facturas, así como para compartir información con tus clientes. También brinda la posibilidad de personalizar los documentos y soporta diferentes idiomas y divisas.
  3. MGest. Este software de facturación cuenta con una versión gratuita denominada Lite. Es muy sencillo de usar y brinda grandes posibilidades de personalización pues si no te basta con la versión gratuita, puedes incluir diferentes módulos según tus necesidades, desde un módulo stocks hasta ventas, TPV o producción. En su versión de pago incluso permite enlazar la tienda virtual y cuenta con un módulo de fidelización de clientes.
  4. FacturaScripts. Se trata de un software de facturación libre basado en un sistema de plugins que permiten personalizar diferentes detalles según tus necesidades. Cuenta con más de 100 plugins, algunos específicos para clínicas veterinarias o negocios de automoción, tanto gratuitos como de pago. Además, permite el acceso desde cualquier dispositivo y posee conectores con las principales plataformas de e-commerce.
  5. Facturae. Este programa de facturación gratuito para pymes y autónomos es del Ministerio de Industria, Energía y Turismo y ha sido especialmente diseñado para generar facturas electrónicas. Además de emitir facturas, permite recibirlas, por lo que es una buena alternativa si tienes clientes y proveedores que ya trabajan con este sistema. También permite llevar el libro de IVA y, gracias a la funcionalidad “Histórico”, brinda una idea general del funcionamiento del negocio.
Autor: ConAvalSí
Categoría: Contabilidad
Seguridad Comunicación segura mediante certificado del servidor SSL y el acceso a la información protegida y se almacenada cifrada. Su IP de acceso 66.249.64.241