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Contabilidad: Información financiera y contabilidad para pymes y autónomos

Diferencias entre aval y garantía

El año pasado, el 34,2 % de las pymes intentó acceder a líneas de financiación de las entidades de crédito, según el informe CEPYME. Si tienes una pequeña empresa o quieres poner en marcha una idea de negocio, es probable que también debas recurrir a un préstamo. En ese caso te conviene conocer las diferencias entre aval y garantía, dos términos que a menudo se usan indistintamente pero que no son sinónimos.

¿Qué es una garantía? 

La garantía es un contrato mediante el cual, el prestamista se  asegura el repago en caso de impago del préstamo. A través de un acuerdo legal se obliga al prestatario, en este caso el autónomo o la pyme, a brindar una segunda “fuente de pago” a la que el prestatario puede recurrir si no recibe las cantidades pactadas.

Existen diferentes tipos de garantías:

Garantía personal

El solicitante del préstamo responde con su patrimonio en caso de impago. Suele tratarse de una garantía básica, con costes muy reducidos, que se utiliza para cubrir préstamos relativamente pequeños con devolución a corto plazo.

Garantía real

Esta garantía se basa en bienes o derechos concretos, por lo que suele brindar más confianza al prestamista. El ejemplo más común es la garantía hipotecaria sobre un bien inmueble, como puede ser el propio local donde se realiza la actividad, aunque también se puede realizar sobre la maquinaria de producción, por ejemplo, de manera que el prestamista puede requisarla en caso de impago.

¿Qué es un aval?

El aval es un tipo de garantía mediante la cual, un tercero, como puede ser las SGR, se compromete con el prestamista a hacer frente a la deuda si el avalado no cumple con el pago. Así se logra reducir el riesgo que representa la operación para el prestamista y el autónomo o la pyme puede acceder a condiciones de crédito más ventajosas.

Los avales se suelen usar cuando el prestatario no dispone de bienes suficientes para garantizar al prestamista la devolución del préstamo, aunque las empresas de reciente constitución, que no tienen un historial crediticio que las respalde ante el banco, también suelen recurrir a ellos pues saben que para una SGR su proyecto puede ser perfectamente viable. 

Es habitual recurrir a los avales cuando se solicitan importes muy elevados o se desean mejorar las condiciones de financiación, brindando una imagen más profesional y reduciendo el nivel de riesgo al que se expone el banco al conceder el préstamo.

Existen diferentes tipos de avales:

Aval técnico.

Se usa para garantizar la capacidad de la empresa para cumplir con las obligaciones contractuales que ha contraído, de manera que la entidad avalista responde ante el cliente por el incumplimiento de las obligaciones de carácter no económico. 

Aval financiero o económico.

Garantiza las operaciones en las que sea necesario pagar determinadas sumas de dinero en cierto plazo de tiempo. Puede tratarse de un aval comercial, en cuyo caso se garantizan operaciones como la compraventa de bienes y el fraccionamiento de pagos, o un aval financiero, que se utiliza cuando se solicita un préstamo o crédito a un banco.

¿En qué se diferencia el aval de la garantía?

El aval es un tipo de garantía, aunque todas las garantías no son avales. La principal diferencia entre aval y garantía se refiere al garante de la operación. En el caso de la garantía, respondes directamente ante el prestatario con tu patrimonio o el de tu empresa, en el caso del aval entra en juego un tercer actor que responde por ti ante el prestatario. 

El procedimiento a seguir marca otra diferencia entre aval y garantía. Para brindar una garantía personal o real, basta que vincules el patrimonio o los bienes muebles o inmuebles al préstamo, pero para obtener un aval tendrás que presentar tu proyecto empresarial, las cuentas de la empresa y las proyecciones de crecimiento.

Programas de facturación gratuitos

La facturación es una de las tareas contables más importantes de todo negocio, aunque también suele ser una de las más tediosas y que más problemas de contabilidad genera. Si trabajas como autónomo o tienes una pyme, los softwares de facturación se convertirán en tu mejor aliado ya que te ayudarán a agilizar y simplificar este proceso. No solo podrás ahorrar tiempo sino también evitar errores de facturación que puedan dar pie a sanciones de Hacienda.

¿Qué son los programas de facturación?

Un software de facturación es una herramienta automatizada que permite gestionar de manera rápida y sencilla las facturas de un negocio. Su principal objetivo es centralizar todo el proceso de facturación y la información relacionada con los clientes y proveedores.

Estos programas incorporan diferentes plantillas de facturas, aunque algunos incluso permiten diseñar un modelo totalmente personalizado. Generan de manera automática la numeración y fecha de la factura, así como el tipo impositivo a aplicar y el total final a pagar. Algunos softwares de facturación cuentan con un sistema OCR, para reconocer y registrar automáticamente los documentos de gastos, y otros envían recordatorios de las facturas impagadas para que reclames su cobro.

Las ventajas de los softwares de facturación para las pymes y autónomos

Minimizar los errores. Los programas de facturación asignan de manera automática el número de factura, lo cual te permitirá evitar los típicos errores de numeración. También realizan los cálculos automáticamente, de manera que solo tienes que introducir el importe por unidad y el número de unidades.

Reducir tu carga de trabajo. Estos programas facilitan la emisión de facturas proformas o rectificativas, además de permitirte guardar los datos de los clientes y proveedores para acceder a ellos rápidamente, lo cual representa un ahorro de tiempo y carga de trabajo.

Facilita la toma de decisiones. Incluso los programas de facturación gratuitos permiten apreciar de un vistazo qué facturas han sido cobradas y cuáles no, así como llevar una contabilidad básica de tu negocio para que puedas tomar decisiones estratégicas en base a su funcionamiento real.

Programas de facturación gratuitos que puedes usar en tu negocio

  1. ContaSimple. Este programa de facturación gratis para autónomos y pymes es ideal para quienes están comenzando su actividad empresarial. Te permitirá llevar la contabilidad básica de manera sencilla y crear las facturas en cuestión de segundos en formato PDF para enviarlas directamente por correo electrónico. Soporta diferentes idiomas y permite gestionar los pagos y cobros. También te ofrece resúmenes mensuales, trimestrales y anuales para que puedas formarte una imagen del funcionamiento de tu negocio y permite llevar los libros de contabilidad oficiales.
  2. MyGestion. A diferencia de otros programas de facturación gratuitos para autónomos y pymes, este software no tiene límites de registros. Puedes usarlo para controlar los gastos de tu negocio, realizar presupuestos y facturas, así como para compartir información con tus clientes. También brinda la posibilidad de personalizar los documentos y soporta diferentes idiomas y divisas.
  3. MGest. Este software de facturación cuenta con una versión gratuita denominada Lite. Es muy sencillo de usar y brinda grandes posibilidades de personalización pues si no te basta con la versión gratuita, puedes incluir diferentes módulos según tus necesidades, desde un módulo stocks hasta ventas, TPV o producción. En su versión de pago incluso permite enlazar la tienda virtual y cuenta con un módulo de fidelización de clientes.
  4. FacturaScripts. Se trata de un software de facturación libre basado en un sistema de plugins que permiten personalizar diferentes detalles según tus necesidades. Cuenta con más de 100 plugins, algunos específicos para clínicas veterinarias o negocios de automoción, tanto gratuitos como de pago. Además, permite el acceso desde cualquier dispositivo y posee conectores con las principales plataformas de e-commerce.
  5. Facturae. Este programa de facturación gratuito para pymes y autónomos es del Ministerio de Industria, Energía y Turismo y ha sido especialmente diseñado para generar facturas electrónicas. Además de emitir facturas, permite recibirlas, por lo que es una buena alternativa si tienes clientes y proveedores que ya trabajan con este sistema. También permite llevar el libro de IVA y, gracias a la funcionalidad “Histórico”, brinda una idea general del funcionamiento del negocio.
Autor: ConAvalSí
Categoría: Contabilidad
Tags: Autónomos , Pymes
Tipos de beneficios fiscales para el autónomo

Más del 70 % de los autónomos se sienten muy satisfechos con su trabajo y casi la mitad están al frente de sus negocios desde hace al menos cinco años. No obstante, el 76 % cotiza por la base mínima y al 58,1 % les preocupa la desprotección social en caso de paro, jubilación o enfermedad, según reflejó este estudio. Si estás pensando en emprender por tu cuenta, es importante que conozcas qué tipos de beneficios fiscales puedes aprovechar para que los primeros años no se hagan tan cuesta arriba.

¿Qué son los beneficios fiscales?

Los beneficios fiscales son todas aquellas ventajas desde el punto de vista tributario que se aplican a las empresas, pymes, autónomos y particulares, con el objetivo de reducir la carga impositiva a la que están sometidos.

Las ventajas fiscales están reguladas por la ley y normalmente se otorgan cuando las personas físicas o jurídicas realizan ciertas prácticas positivas, ya sea a nivel social, laboral o medioambiental. También se aplican como parte de programas para incentivar la creación de empleo, por ejemplo, o cuando se desean premiar algunas prácticas de mercado.

¿Cuáles son los tipos de beneficios fiscales para el autónomo?

Existen diferentes tipos de beneficios fiscales dependiendo de su procedencia y actividad. Si eres autónomo, estas son las ventajas fiscales que puedes aprovechar:

Deducciones. Implican una reducción de la base imponible de un impuesto, de manera que disminuyen los ingresos que quedan sujetos a gravamen, siempre y cuando el autónomo cumpla ciertos requisitos.

En el caso del IRPF, los autónomos tienen derecho a una serie de deducciones. Por ejemplo, puedes deducir todos los consumos de explotación relacionados con tu actividad profesional, los salarios de los trabajadores, las cuotas a la Seguridad Social, los arrendamientos y cánones, los servicios de profesionales independientes a los que recurras y las primas de los seguros. También podrás deducir los costes de los servicios bancarios, incluidos los gastos financieros que representan los préstamos y créditos.

Exenciones. Las exenciones tributarias eximen al autónomo de soportar la carga fiscal que le correspondería. En algunos casos existe una obligación tributaria, pero esta se condona o reembolsa, como ocurre con la doble imposición internacional.

En otros casos, aunque existe el hecho imponible, no se genera una obligación tributaria. Así ocurre con las prestaciones públicas por nacimiento, parto o adopción de la Seguridad Social, las Comunidades Autónomas o las entidades locales. Algunas actividades profesionales también quedan exentas de IVA, como las clases particulares sobre materias que formen parte del currículo del sistema educativo o las colaboraciones periodísticas.

Bonificaciones. Estos beneficios fiscales implican una reducción en el importe de la base para calcular el impuesto o una deducción en el importe a ingresar por parte del autónomo.

La tarifa plana en la cuota de la Seguridad Social para los nuevos autónomos es una de las bonificaciones más conocidas, aunque existen otras, como los tipos reducidos de IVA y en la retención en el IRPF durante los primeros años de inicio de la actividad. También se aplican bonificaciones para los autónomos colaboradores, se bonifica el 100% de la cuota durante un año para el cuidado de menores de doce años o personas dependientes y existen bonificaciones para la formación.

Aplazamiento de impuestos. Hacienda considera que el aplazamiento del pago o la posibilidad de fraccionar las deudas tributarias es otro tipo de beneficio fiscal ya que produce una merma de sus ingresos, aunque no implica una reducción de la cantidad a pagar; de hecho, conlleva unos intereses de demora.

Esta ventaja fiscal es conveniente cuando enfrentas un periodo de falta de liquidez o se te acumulan los pagos y no puedes hacer frente a tus obligaciones tributarias. Si la deuda es inferior a 30.000 euros, puedes solicitar un aplazamiento del pago del IRPF e IVA con un plazo límite de 12 meses. Si la deuda supera tal cantidad, te solicitarán un aval, garantía hipotecaria o seguro de caución.

Autor: ConAvalSí
Categoría: Contabilidad
Tags: Autónomos
Plan general contable pyme

Tener la contabilidad al día es fundamental para cualquier empresa. No solo te evitará sanciones administrativas, sino que te permitirá conocer la situación de tu negocio en todo momento para que puedas tomar medidas correctivas a tiempo. Las pymes tienen la posibilidad de aplicar el Plan General Contable, el cual les permitirá armonizar su información económica y financiera con la normativa europea.

¿Qué es el Plan General Contable para pymes?

Las empresas deben seguir las normas que establece el Plan General Contable, aprobado mediante el Real Decreto 1514/2007. Se trata de un documento legal adaptado a los procedimientos europeos que persigue el objetivo de uniformar criterios contables.

Las pymes pueden regirse por el Plan General de Contabilidad de Pequeñas y Medianas Empresas, una normativa contable más específica que se adapta mejor a su funcionamiento. El plan de contabilidad para pymes pretende simplificar y agilizar la gestión contable, así como la presentación de las cuentas anuales de manera abreviada, permitiendo además que los emprendedores tengan una imagen fiel de la situación económica de su empresa.

¿Cuáles son los requisitos para aplicar el plan de contabilidad en pymes?

El Plan General de Contabilidad para pymes es opcional, pero para aplicarlo debes cumplir al menos dos de estos requisitos durante dos ejercicios consecutivos:

  • No tener más de 50 trabajadores, como media, durante el ejercicio.
  • El total de las partidas del activo no puede superar los 2.850.000 euros.
  • El importe neto de la cifra anual de negocios no debe ser mayor de 5.700.000 euros.

En el caso de las microempresas, los criterios para aplicar el Plan General Contable cambian:

  • No tener más de 10 trabajadores durante el ejercicio.
  • El total de las partidas del activo no debe superar el millón de euros.
  • El importe neto de la cifra anual de negocios no debe ser mayor de 2 millones de euros.

¿Cómo se estructura el Plan General Contable para pymes?

Marco Conceptual de la Contabilidad.

En esta sección se recogen los principales principios contables, así como las normas de contabilidad y los principales elementos de valoración a la hora de realizar las cuentas anuales.

Normas de Registro y Valoración para pymes.

Se especifican los principios contables que deben aplicar las pymes en diferentes supuestos, desde el arrendamiento hasta las inversiones inmobiliarias, el inmovilizado o los contratos financieros.

Cuentas Anuales.

Se reflejan los resultados que ha obtenido la pyme, incluyendo el balance de la empresa, las cuentas de pérdidas y ganancias, el estado de cambios en el patrimonio y la memoria. Se deben desglosar los activos y pasivos, los ingresos y gastos, así como el patrimonio neto.

Cuadro de Cuentas

En esta sección se detalla la información para elaborar el cuadro de cuentas:

Grupo 1: Financiación Básica. Incluye desde el capital y fondo social hasta las reservas, subvenciones, deudas o pasivos por fianzas.

Grupo 2: Inmovilizado. Recoge tanto las inmovilizaciones materiales como las inversiones inmobiliarias, las inversiones financieras o la amortización del inmovilizado.

Grupo 3: Existencias. Prevé tanto los aprovisionamientos como las materias primas, los productos terminados o en curso y su deterioro.

Grupo 4: Acreedores y deudores. También incluye la información de proveedores, clientes y Hacienda Pública.

Grupo 5: Cuentas financieras. Debe reflejar los empréstitos, deudas a corto y largo plazo, inversiones, fianzas y, por supuesto, la tesorería.

Grupo 6: Compras y gastos. Se incluyen además los gastos de personal, servicios externalizados, tributos y pérdidas.

Grupo 7: Ventas e ingresos. También se contabilizan las subvenciones, donaciones y legados.

Definiciones y Relaciones Contables.

Recoge el patrimonio neto y la financiación externa a largo plazo de la pyme que se destina a financiar el activo no corriente y cubrir cierto margen del corriente, incluyendo además aquellas situaciones transitorias en las que se requiera financiación.

Por último, debes tener en cuenta que, si decides adscribirte al plan de contabilidad para pymes, tendrás que aplicarlo durante al menos tres años, a menos que tu negocio supere los límites establecidos, en cuyo caso tendrás que aplicar el Plan General.

Autor: ConAvalSí
Categoría: Contabilidad
Las SGR mejoran las condiciones de financiamiento de las pymes

Las entidades bancarias siguen siendo la principal fuente de financiación de empresas, sobre todo de las pymes, ya que de esta manera mantienen el control total del capital. Esos préstamos suelen estar sujetos a intereses que oscilan entre el 3,5 y el 7,5 % anual, pero puedes negociar condiciones de financiamiento más ventajosas apoyándote en las Sociedades de Garantía Recíproca (SGR).

Las condiciones de financiamiento de los créditos dependen de los avales

La principal dificultad que encuentran las pymes para acceder a la financiación es que no pueden aportar las garantías que solicitan las entidades bancarias. Este problema es común en las pequeñas empresas y se traduce en un mayor coste del préstamo. Al no poder presentar avales propios, las entidades bancarias consideran que la operación de crédito o préstamo representa un riesgo mayor.

El nivel de riesgo se dispara en las pymes de reciente constitución, pues ni siquiera pueden presentar sus balances de cuentas y no poseen historial crediticio, así como en las empresas que tienen una baja rentabilidad.

Al no contar con un respaldo sólido que sirva como garantía, las pymes acceden al crédito teniendo que pagar intereses más elevados en comparación con las grandes empresas que pueden aportar un aval. A esto se le suma que la caída de los tipos de interés de los préstamos bancarios se ha moderado mientras aumentan otros costes de financiación, como los gastos y comisiones, según una encuesta realizada por el Banco de España. En este escenario, las SGR desempeñan un papel clave para que la pyme tenga acceso a condiciones de financiamiento más ventajosas.

¿Qué son las SGR?

Las SGR son sociedades creadas para facilitar el acceso al crédito a los autónomos y pymes.

Para conseguir el aval, las pymes y autónomos, deber adquirir la condición de socio partícipe, obteniendo a cambio una garantía con la cual negociar en mejores condiciones con las entidades bancarias.

Ese aval puede destinarse a financiar el circulante para hacer frente a las necesidades de tesorería del negocio, pero también puede tratarse de un préstamo de inversión a más largo plazo para financiar activos fijos, internacionalizar la empresa o simplemente poner en marcha una nueva idea de negocio.

¿Cómo un aval de las SGR mejora las condiciones de financiamiento?

Contar con un aval de las SGR no solo brinda acceso al crédito sino que además mejora las condiciones de financiamiento. Un informe realizado por CESGAR reveló que el 78,6 % de las pymes opinan que obtienen mejores condiciones de financiación gracias a las SGR. Por tanto, este aval puede ayudarte a:

-          Mejorar los tipos de interés. El aval de una SGR disminuye el nivel de riesgo que representa la pyme para la entidad bancaria ya que existe una sociedad que la respalda, de manera que puede aplicar tipos de interés más bajos que en las operaciones de riesgo.

-          Obtener mayores importes de financiación. El aval de una SGR también permite ampliar los importes de financiación cuando la pyme no puede respaldarlos por sí sola. No es inusual que una entidad bancaria niegue el crédito a una startup debido a que no tiene un historial crediticio que le permita acceder al sistema de financiación para empresas convencional, pero para una SGR su proyecto puede ser perfectamente viable.

-          Ampliar los plazos de devolución. El aval de una SGR respalda a la pyme ante el banco, concediéndole más poder para negociar las condiciones de financiamiento. Ello les permite alargar los plazos de devolución, de manera que la pyme pueda trabajar con más tranquilidad para devolver el capital prestado.

Para aprovechar los beneficios que aportan las SGR, es importante que los emprendedores desarrollen una cultura financiera que les permita conocer todas las opciones y herramientas de financiación disponibles. Así podrán hacer crecer sus negocios con una base sólida.

Contabilidad en las pymes

Para que una empresa tenga éxito es imprescindible llevar un control de su situación financiera. Los problemas de contabilidad afectan al funcionamiento de un negocio e incluso pueden hacerlo fracasar. El 68,8 % de los emprendedores reconoce que la falta de planificación financiera es una de las principales causas del fracaso de las pymes y el 40,6 % piensa que los problemas se originan por incurrir en gastos recurrentes sin tener garantías de ingresos, según indicó una investigación llevada a cabo en la Escuela de Organización Industrial.

¿Qué es la contabilidad de una empresa?

La contabilidad de una empresa son las técnicas y procedimientos que se utilizan para recoger los movimientos contables de la organización. Esta disciplina analiza las cuentas de la empresa para conocer su situación financiera en todo momento. Su principal objetivo es brindar un cuadro real de los beneficios y pérdidas de la empresa para proyectar planes a medio o largo plazo que estimulen el crecimiento del negocio.

¿Cuáles son los problemas de contabilidad más comunes en las pymes?

Llevar la contabilidad de una empresa, aunque sea pequeña, no implica únicamente reflejar sus ganancias y beneficios, hay mucho más detrás de los asientos contables, por lo que es fácil cometer errores. Los problemas de contabilidad más comunes son:

No organizar bien el trabajo contable

Uno de los principales problemas de contabilidad en las pymes consiste en dejar que se acumule el trabajo debido a que no se instaura un sistema de trabajo metódico, ya sea por falta de tiempo o porque no se dispone de toda la documentación para reflejar en los libros contables. No obstante, si olvidas registrar los movimientos de caja, terminarás perdiendo la pista de ese dinero, y si no haces la conciliación bancaria mensualmente, los registros se acumularán y luego no podrás cuadrar las cuentas.

Otro error común consiste en ahorrar tiempo con algunas partidas contables, sobre todo en los préstamos a largo plazo. Si no los reclasificas en los asientos contables de la empresa hasta el año próximo, a efectos contables tendrás un falso crédito a corto plazo. Este problema de contabilidad afecta a la imagen de solvencia de tu pyme y brinda un escenario falso de su funcionamiento real, por lo que puede conducirte a tomar malas decisiones en base a datos que no se ajustan a la realidad.

Partidas mal asignadas y una pobre estructura de cuentas

Uno de los problemas de contabilidad más comunes en las pymes consiste en asignar determinadas partidas a cuentas contables que no les corresponden. Los gastos de representación, las multas, los comprobantes de pagos, los gastos extraordinarios y los bienes de inversión son los que más dolores de cabeza causan, pues si no tienes experiencia contable, es probable que no sepas en qué libro de contabilidad debes registrarlos.

Otra dificultad de la contabilidad en las pymes es que adolecen del nivel de personalización necesario. Las cuentas no se desglosan con el suficiente nivel de detalle ni se separan los conceptos adecuadamente según la actividad de la empresa. En el caso de las startups tecnológicas, por ejemplo, un error común consiste en reflejar facturas de servicios de software en las cuentas “saco” u “otros servicios”, donde también se suelen reflejar erróneamente las facturas por la publicidad en las redes sociales.

Mezclar las finanzas personales con la contabilidad de la pyme

Dado que las pymes suelen ser sociedades limitadas con capital aportado por los socios, no es inusual que las finanzas personales y de negocios terminen mezclándose. Sin embargo, es un error tan grande poner dinero de tu bolsillo para cubrir los gastos de la empresa como sacar dinero de la empresa para cubrir tus gastos personales.

Por desgracia, no es inusual que los socios se conviertan en los principales acreedores de su negocio, una práctica que afecta al balance anual, brindando una mala imagen de cara a posibles inversores y haciendo que pierdas tanto el control de tus finanzas personales como el de la contabilidad de la empresa, ya que no podrás saber con exactitud cuáles son los gastos y ganancias reales de tu pyme.

Llevar adecuadamente la contabilidad no solo es un deber fiscal sino que también te ayudará a tomar decisiones más estratégicas para tu negocio. Podrás saber en todo momento tus ingresos y costes, los beneficios de las inversiones realizadas así como detectar los gastos superfluos que puedes eliminar para que tu pyme sea más productiva.

Autor: ConAvalSí
Categoría: Contabilidad
Tags: Pymes
Deducciones e Impuesto de Sociedades

Todas las empresas con sede fiscal en España están obligadas a pagar el Impuesto de Sociedades, cuya recaudación se destina fundamentalmente a sostener el Estado de bienestar. Los tipos impositivos que se aplican a las sociedades y las deducciones a las que tienen derecho se regulan mediante diferentes leyes publicadas en el BOE, aunque las grandes empresas deben mantenerse atentas porque se perfilan cambios en el horizonte.

¿Qué es el Impuesto de Sociedades?

El Impuesto sobre Sociedades grava las ganancias que obtienen las empresas y entidades jurídicas cuyo domicilio fiscal se encuentre en el territorio español. Este impuesto, que se paga de manera anual, se estructura alrededor de la contabilidad de la empresa y se calcula teniendo en cuenta los resultados obtenidos, según la base imponible. Tiene un carácter personal puesto que valora las circunstancias de cada empresa a la hora de determinar la cantidad que deben pagar.

¿Qué tipos impositivos se aplican actualmente?

  •  Tipo general del 25%, el cual se encuentra vigente desde el 1 de enero de 2016 y se aplica a todas las sociedades.
  •  Tipo reducido del 15% para emprendedores, aplicable solo durante los dos primeros años después de constituir la sociedad, excepto las sociedades patrimoniales. Se aplica en el primer periodo impositivo en que la base imponible sea positiva.
  • Tipo reducido del 20% para cooperativas, el cual se aplica a las sociedades cooperativas protegidas fiscalmente, a excepción de las cooperativas de crédito y las cajas rurales. No obstante, los resultados extra cooperativos tributan al tipo general del 25%.

Al margen de estos tipos impositivos, existen ulteriores reducciones para entidades especiales:

  • Tipo reducido del 10% para asociaciones y fundaciones, siempre que sean declaradas de utilidad pública y estén inscritas en el registro correspondiente.
  • Tipo reducido del 1% para sociedades de inversión, aplicable a todas las sociedades de inversión inmobiliaria, fondos de inversión financieros y sociedades de inversión de capital variable.

¿Qué cambios prevé la reforma del Impuesto de Sociedades?

El Ministerio de Hacienda ha anunciado su intención de aumentar el Impuesto sobre Sociedades, de manera que se comience a aplicar un tipo impositivo mínimo del 15% para las grandes empresas y un 18% para la banca y las compañías petroleras.

En práctica, limitarán las deducciones que permiten que esas sociedades, en vez de tributar por el tipo general del 25% que les corresponde, tributen al 12% o incluso al 7%. El problema es que esas empresas pueden aprovechar diferentes beneficios fiscales, como la libertad para determinar el ritmo de depreciación de sus activos fijos e inversiones inmobiliarias o las deducciones por plusvalías reinvertidas e inversiones en I+D+i.

Como resultado, en 2017 las grandes empresas tributaron a un tipo efectivo sobre el resultado contable en el Impuesto de Sociedades de poco más del 6%, mientras que el resto de las empresas lo hicieron alrededor del 15%. Esto significa que las pymes tienen que soportar una carga fiscal que duplica las obligaciones que se imponen a las grandes empresas, según reveló el Informe Anual de Recaudación Tributaria.

Por esa razón el Gobierno se ha propuesto poner fin a la desigualdad en el trato fiscal, amparada por una compleja arquitectura de deducciones que solo benefician a las grandes sociedades, fijando un tipo impositivo mínimo del 15%, que considera de “justicia social”, por debajo del cual no se podrá aplicar ninguna deducción.

¿Cuándo entrará en vigor el Impuesto de Sociedades al 15%?

Muy pronto se presentará el borrador de los Presupuestos Generales de Estado para 2019. Aunque el Gobierno ha señalado que algunas de las medidas fiscales nuevas no estarán incluidas, éstas se irán pasando al Congreso como propuestas de ley para que entren en vigor.
Autor: ConAvalSí
Categoría: Contabilidad
Tags: Autónomos , Pymes
Libros de contabilidad del autónomo

Como autónomo tienes muchas obligaciones, una de ellas consiste en llevar adecuadamente los libros de contabilidad. La ley indica que “todo empresario deberá llevar una contabilidad ordenada, adecuada a la actividad de su empresa y que permita un seguimiento cronológico de todas sus operaciones, así como la elaboración periódica de balances e inventarios”. Si no llevas bien la contabilidad no solo podrías exponerte a una sanción económica, sino que no podrás tener una imagen real del funcionamiento de tu negocio, lo cual puede conducirte a tomar malas decisiones.

¿Qué son los libros contables?

Los libros contables son los archivos donde se recopila la información económica de la actividad que desempeñan las sociedades o los profesionales autónomos. Permiten dar seguimiento a todas las operaciones comerciales, analizar la evolución del negocio y realizar balances trimestrales y anuales.

¿Cómo se llevan los libros contables?

Los libros contables se deben llevar con extrema claridad. Deben seguir un orden cronológico estructurado por periodos de tiempo, ya sea mensual o semanal, si quieres llevar un control más exhaustivo. No puedes alterar el orden de las operaciones referidas ni arrancar hojas o cambiar su orden.

Tampoco puedes dejar espacios en blanco ni realizar tachaduras. Si cometes un error, puedes subsanarlo añadiendo notas aclaratorias al margen que indiquen la equivocación o realizando un nuevo registro. Y no utilices abreviaturas o símbolos que no contemple la práctica mercantil.

Según la normativa fiscal, los libros contables de los autónomos se deben conservar durante al menos 4 años, aunque hayas dejado de trabajar por cuenta propia. No obstante, el artículo 30 del Código de Comercio amplía el plazo: “los empresarios conservarán los libros, correspondencia, documentación y justificantes concernientes a su negocio, debidamente ordenados, durante seis años, a partir del último asiento realizado en los libros”.

¿Qué libros contables debes llevar como autónomo?

La contabilidad del autónomo y sus obligaciones dependen del régimen fiscal mediante el cual tributa:

Estimación directa normal

Libro Diario.

En este libro contable debes registrar todas las operaciones económicas cotidianas de tu negocio. Las operaciones se contabilizan mediante asientos contables según se vayan produciendo, no dejando pasar periodos de tiempo superiores a un mes. En este libro debes indicar la fecha de cada transacción, una breve explicación de la misma, su importe y las cuentas de la operación.

Inventarios y Cuentas Anuales.

Este libro contable seabre con el balance inicial detallado de la actividad económica, en el que se refleja el cierre del ejercicio anterior. También contiene el balance de comprobación de sumas y saldos, que se debe reflejar al menos trimestralmente. Por último, debe incluir el inventario de cierre de la actividad económica y las cuentas anuales.

Estimación directa simplificada

Libro de Ventas e ingresos.

En este libro de contabilidad debes reflejar todas las facturas que emites a tus clientes, siguiendo un estricto orden cronológico. No pueden producirse saltos de numeración ni en las fechas.

Compras y gastos.

En este libro debes anotar todos los gastos en los que hayas incurrido o las compras realizadas para el ejercicio de tu actividad profesional. No es necesario llevar un orden estricto en las fechas, incluso puedes incluir un gasto en el próximo trimestre si olvidaste apuntarlo en su momento.

Libro de bienes de inversión.

En este libro contable se incluyen las compras relacionadas con tu negocio catalogadas como “bienes de larga duración”. Son todos aquellos bienes que irás amortizando con el paso del tiempo, como los equipos informáticos.

Los autónomos que tributan por módulos, en régimen de estimación objetiva, no tienen la obligación de llevar libros de contabilidad, aunque debes guardar todas las facturas, tanto las que emites como las de los gastos ya que Hacienda podría pedírtelas. Si vas a deducir amortizaciones, necesitas llevar un libro registro de Bienes de Inversión.

Autor: ConAvalSí
Categoría: Contabilidad
Tags: Autónomos
cómo solicitar aval de una SGR

Las pymes y autónomos que necesiten financiación pueden obtener el aval de una SGR para poner en marcha su negocio o mejorar el existente.

La gran cantidad de restricciones e impedimentos que obstaculizan el acceso a la financiación ha llevado a crear otras vías que faciliten y garanticen la obtención del  crédito.

Las empresas de nueva creación, de un determinado sector productivo, que quieren expandirse o ampliar su capital son algunas de las que más necesitan obtener un aval que les garantice el acceso a financiación.

La concesión de avales mediante una SGR ayuda a conseguir financiación con garantías, tanto a la pyme como al autónomo.

Cómo solicitar el Aval de una SGR

Autor: ConAvalSí
Categoría: Contabilidad
Tags: SGR
Declarar bitcoins y criptomononedas a Hacienda

Las ventajas de las criptomonedas para las empresas han hecho que muchos inviertan en ellas y las comiencen a utilizar como medio de pago. Otros han visto un filón de negocio en el minado o la compraventa de criptomonedas, una actividad que en los últimos tiempos ha reportado elevados beneficios, despertando el interés de Hacienda.

Este año, por primera vez el Plan de Control Tributario hizo referencia a las criptomonedas indicando que “se estudiará la incidencia fiscal de nuevas tecnologías, como blockchain, y, en especial, las criptomonedas”. Luego señala que “se potenciará el uso por las unidades de investigación de la Agencia Tributaria de las nuevas tecnologías de recopilación y análisis de información en todo tipo de redes”. Esto significa que, si estás minando criptomonedas o realizando acciones de compraventa, tienes que declarar el bitcoin o cualquier otra criptomoneda a Hacienda.

¿Qué son las criptomonedas?

Se trata de divisas virtuales cuya creación se basa en un sistema de criptografía, que también se utiliza para controlar las transacciones financieras y verificar las transferencias de activos. Las criptomonedas operan al margen del control tradicional de los gobiernos e instituciones financieras, aunque se pueden usar para realizar todo tipo de transacciones, incluso fuera del entorno online. En España se aceptan como un medio legal de pago desde el año 2015.

¿Cómo declarar el minado de criptomonedas?

Minar criptomonedas implica destinar la potencia de procesamiento de un ordenador para realizar los cálculos necesarios con el fin de verificar las transacciones de esa moneda digital. Como resultado se recibe una compensación económica en esa criptomoneda.

Según el artículo 78 de la Ley Reguladora de las Haciendas Locales, en el que se indica que “el Impuesto sobre Actividades Económicas es un tributo directo de carácter real, cuyo hecho imponible está constituido por el mero ejercicio, en territorio nacional, de actividades empresariales, profesionales o artísticas, se ejerzan o no en local determinado y se hallen o no especificadas en las tarifas del impuesto”, para minar criptomonedas debes estar dado de alta en el Impuesto de Actividades Económicas.

Dado que en ese proceso no existe un cliente final, no puedes emitir factura, de manera que las operaciones de minado de criptomonedas no están sujetas a IVA, ni en España ni en el resto de la Unión Europea, pero tendrás que presentar trimestralmente el modelo 130, mediante el cual vas pagando un anticipo del 20 % de la declaración de la renta sobre el rendimiento de tu actividad. Luego tendrás que declarar a Hacienda los bitcoins u otras monedas virtuales en el IRPF, aunque decidas conservarlas.

¿Cómo declarar bitcoins si te dedicas a su compraventa?

Si en vez de minar criptomonedas te dedicas a la compraventa de las mismas, el escenario es diferente. En primer lugar, las operaciones de venta están sujetas a IVA, aunque exentas de su pago. En lo que respecta al IRPF, las criptomonedas se consideran simples bienes que pueden ser vendidos o transmitidos y, como tal, generan pérdidas o ganancias, las cuales se deben señalar en el IRPF en la categoría “Ganancias patrimoniales de la Base Imponible del Ahorro”.

Lo usual es declarar las inversiones cuando las conviertes en monedas FIAT; como euros o dólares, aunque también deberías declarar el bitcoin si lo conviertes en otra criptomoneda, pues se considera una alteración patrimonial. El porcentaje a tributar dependerá de los beneficios, oscilando entre el 19% para ganancias inferiores a los 6.000 euros hasta el 23 % para ganancias superiores a los 50.000 euros.

¿Tienes que presentar el modelo 720 para declarar bitcoins u otras monedas virtuales?

El modelo 720 es una declaración informativa cuyo objetivo es evitar el fraude fiscal. No hay cuota a pagar o devolver, pero Hacienda lo usa para conocer tu patrimonio y calcular los posibles rendimientos que debes declarar en el IRPF. En el modelo 720 debes declarar las cuentas, valores, seguros, rentas e inmuebles que tienes en el extranjero.

Las criptomonedas no encajan en ninguna de estas categorías. Hacienda las considera más bien como un derecho a cierta cantidad de dinero, un concepto similar al de los cheques, los cuales no se declaran en el modelo 720.

No obstante, dado que no existe una normativa específica al respecto, hay quienes consideran que es necesario declarar el bitcoin u otras criptomonedas como patrimonio en el extranjero cuando el comercio de divisas se encuentra fuera de España. Por eso, es importante que te informes con un asesor fiscal, el cual valorará tu caso y te indicará la manera correcta de declarar a Hacienda el bitcoin o cualquier otra criptomoneda con la que operes.

Autor: ConAvalSí
Categoría: Contabilidad
Tags: Autónomos , Pymes
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