Utilizamos cookies, propias y de terceros, para mantener sus preferencias y analizar sus hábitos de navegación en nuestra página web, con la finalidad de garantizar la calidad, seguridad y mejora de los servicios ofrecidos a través de la misma. Las cookies pueden ser aceptadas, rechazadas, bloqueadas y borradas, según desee. Ello podrá hacerlo mediante las opciones disponibles en la presente ventana o a través de la configuración de su navegador, según el caso. Más información en el apartado Política de Cookies de nuestra página web.


Aceptar Rechazar

Blog Con Aval Sí

Página 1
como hacer el cierre contable de tu empresa

El cierre contable es uno de los procesos más importantes en la contabilidad de una empresa. Al revisar y cuadrar las cuentas se puede determinar con exactitud si el negocio ha generado ganancias o pérdidas durante el ejercicio. El cierre contable también proporciona una panorámica general del estado del negocio y se convierte en una valiosa herramienta para la planificación y toma de decisiones de cara al próximo año.

¿Qué es el cierre contable?

El cierre contable es un procedimiento mediante el cual se cuadran y finalizan las cuentas anuales de una empresa dentro de un ejercicio contable, que normalmente implica un periodo de doce meses y se suele asociar al año natural, desde el 1 de enero hasta el 31 de diciembre, haciendo coincidir el fin del año fiscal con el final del año natural. La empresa tiene un plazo de seis meses para trasladar esa información a Hacienda, ya que es la base sobre la que se calculan las obligaciones fiscales correspondientes.

Cierre contable paso a paso

Antes de comenzar el cierre contable de la empresa hay que cuadrar la contabilidad. Por tanto, tendrás que comprobar que los datos coincidan con lo que reflejan los libros de tu negocio y realizar los ajustes necesarios para seguir adelante con el asiento de cierre contable. 

  1. Hacer el balance de comprobación de sumas y saldos. Al comprobar la suma del debe y el haber de las diferentes cuentas y el saldo correspondiente, podrás conciliar el libro mayor con la estructura económica y financiera de la empresa. Esta operación también permite detectar posibles errores en los mayores contables de alguna cuenta del libro diario.
  2. Comprobar el plan general contable. Verifica que no hay errores en la contabilidad de los siguientes grupos o cuentas: Financiación básica, Activo no corriente, Existencias, Acreedores y deudores por operaciones comerciales, Cuentas financieras, Compras y gastos, Ventas e ingresos y Gastos e ingresos imputados al patrimonio neto.
  3. Revisar el recuento de existencias. Tendrás que restar las existencias no consumidas de las compras realizadas a lo largo del año, como las mercancías y las materias primas que se utilizan para fabricar productos. Esa cifra debe cuadrar con el número de existencias que tienes en la actualidad. De hecho, una variación de existencias afectará al resultado de la empresa, originando un ingreso o gasto.
  4. Reclasificar deudas y créditos. Debes reclasificar las obligaciones pendientes del año contable y expresarlas como deudas a corto plazo según la cuantía a pagar en el ejercicio siguiente. Lo mismo se aplica a los créditos a cobrar de manera total o parcial durante el próximo ejercicio contable.
  5. Aplicar los ajustes contables por periodificación. Según el principio de devengo, todos los gastos e ingresos no se tienen en cuenta para realizar el cierre contable, por lo que debes realizar un ajuste en las cuentas. Los gastos que se anticipan para el año próximo o los pagos por adelantado de clientes no se pueden incluir en el ejercicio de ese año.
  6. Regularizar el asiento de pérdidas y ganancias. En este paso del cierre contable debes regularizar las cuentas de pérdidas y ganancias, analizando la diferencia entre ingresos y gastos. También debes regularizar las cuentas de patrimonio neto, el resultado de los gastos imputados al patrimonio neto y los ingresos imputados al patrimonio neto.
  7. Realizar el asiento de amortización del inmovilizado material. Para realizar el cierre contable de la empresa también debes tener en cuenta el precio, estado y valor de compra del inmovilizado material, aplicando los coeficientes de amortización correspondientes.
  8. Cerrar el libro de inventarios y las cuentas anuales. En este libro debe quedar reflejado el balance inicial al comienzo del ejercicio, los balances de comprobación de sumas y saldos, el inventario de cierre y las cuentas anuales.
  9. Asiento de regularización. Para terminar el cierre contable de la empresa debes calcular la diferencia entre ingresos y gastos durante el año. Así sabrás si se han generado pérdidas o ganancias. Luego tendrás que aplicar la cuota de impuesto de sociedades que corresponda, contrastándola con los pagos a cuenta y retenciones durante el ejercicio. Luego debes volver a calcular el asiento de regularización, incluyendo el gasto en impuesto de sociedades.
  10. Asiento de cierre. El último paso en el cierre contable del ejercicio consiste en saldar todas las cuentas abiertas. Tendrás que cargar las que tengan saldo acreedor y abonar las que tengan saldo deudor. A partir de este momento se dejan de registrar las operaciones de este periodo.
Autor: ConAvalSí
Categoría: Contabilidad
subida cuota autonomos 2021

Con el nuevo año también suelen llegar novedades fiscales de las que los autónomos deben estar pendientes. 2021 no es la excepción, la cuota de autónomos vuelve a subir para encadenar doce años en los que la cotización por la base mínima ha experimentado un incremento total del 15,56 %. Para comprender los aumentos que se aplicarán este año es necesario remontarse a 2018 y considerar el aplazamiento de las cuotas que se produjo en 2020.

¿Por qué sube la cuota de autónomos?

En 2018 se aprobó un Real Decreto-ley que incluía un aumento progresivo de los tipos de cotización, aplicables por contingencias profesionales y por cese de actividad a los trabajadores autónomos incluidos en el Régimen Especial de la Seguridad Social de los Trabajadores por Cuenta Propia o Autónomos y en el Régimen Especial de la Seguridad Social de los Trabajadores del Mar.

La ley indicaba que esos incrementos se aplicarían de forma gradual hasta 2021, momento a partir del cual el tipo de cotización quedaría establecido en la Ley de Presupuestos Generales del Estado. De hecho, el aumento de la cuota de autónomos es independiente de las revisiones de las bases mínimas de cotización al RETA, que suele realizarse cada año cuando se presentan los Presupuestos Generales del Estado.

Esa subida anual se debe a una recomendación realizada en el Pacto de Toledo, en el cual se recogen diferentes acuerdos sobre el sistema de la Seguridad Social para estabilizar las reformas que se vayan introduciendo, independientemente del partido político que gobierne. El objetivo es ir acercando las cotizaciones de los autónomos a las de los trabajadores asalariados, una medida que en aquel momento contó con el apoyo de las organizaciones de autónomos más representativas.

Los aumentos que quedaron pendientes en 2020

Desde el 1 de enero de 2019 todos los autónomos han tenido que cotizar por contingencias profesionales, cese de actividad y formación bonificada, por eso se produjo un aumento del tipo general y de la base de cotización.

Debido al aumento progresivo del tipo por contingencias profesionales y cese de actividad, en 2020 la cuota de autónomos a la Seguridad Social también debía haber subido un 0,3 %, pasando a un tipo de cotización del 30,3 %. Por tanto, un autónomo que cotizara por la base mínima tendría que haber pagado 2,8 euros más al mes, hasta los 286,15 euros, mientras que el autónomo que cotizara por la máxima tendría que haber pagado 12,2 euros más cada mes.

Sin embargo, la Tesorería General de la Seguridad Social postergó esa subida debido a la pandemia. El Gobierno solo la hizo efectiva el pasado mes de octubre, pero la aplicó con carácter retroactivo, lo cual significa que los autónomos tendrán que pagar a lo largo de 2021 los cargos pendientes del 2020.

Los autónomos tienen pendientes ocho meses de incremento, ya que la Seguridad Social aplicó una primera compensación de la deuda en noviembre, aplicando un recargo adicional de entre 2,8 y 12,2 euros más, según la base de cotización. Esa deuda se irá liquidando de manera progresiva y, aunque todavía no se conocen las fechas exactas en que se cobrará, es probable que se siga saldando la diferencia a lo largo del 2021.

¿Cómo queda la nueva cuota de autónomos en 2021?

En 2021 se volverá a aplicar otro incremento de los tipos de cotización por cese de actividad y contingencias profesionales, de manera que el tipo de cotización total aumentará hasta el 30,6 %. Esto supone un incremento de entre 2,8 y 12,2 euros más al mes, dependiendo de si el autónomo cotiza por la base mínima o por la máxima. 

Por tanto, en 2021, el autónomo que cotice por la base mínima pagará 289 euros y 1.245,4 euros aquel que cotice por la máxima. La cuota del autónomo societario y de aquellos que tienen 10 o más trabajadores a su cargo quedaría en 365,88 euros al mes. Todavía no se conoce en qué momento se aplicará ese aumento, pero es probable que se produzca a inicios de año.

No obstante, debido a las cuotas atrasadas de 2020 (entre 22,4 y 97,6 euros según la base de cotización), es probable que durante los próximos meses la Seguridad Social sume el incremento de entre 2,8 y 12 euros previsto para 2021 y otros 2,8 o 12,2 euros para amortizar la deuda acumulada, dividiéndola en mensualidades. De esta manera, durante los primeros meses de 2021 la nueva cuota del autónomo que cotice por la base mínima podría ser de 291,8 euros.

¿Afectan estas subidas a la tarifa plana?

El aumento de la cuota de autónomos no se aplica a los beneficiarios de la tarifa plana. En ese caso, la cotización es una cuantía fija de 60 euros durante los primeros 12 meses a partir del alta, desde enero de 2019, momento en el que ya se había incrementado la cuota. Esa tarifa plana también se aplica a los nuevos autónomos que la soliciten en 2021.

Autor: ConAvalSí
Categoría: Legal
¿Cómo finalizar un ERTE? Todos los pasos necesarios

El Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) es una herramienta que permite a las empresas suspender o reducir la jornada laboral de sus trabajadores para hacer frente a periodos difíciles en el negocio. El pasado mes de marzo muchas empresas se acogieron a esta alternativa para lidiar con los cierres forzosos debido al confinamiento por la pandemia de coronavirus. Sin embargo, la “nueva normalidad” ha permitido que algunos negocios recuperen su actividad y reincorporen a sus empleados, por lo que deben finalizar el ERTE.

Las empresas son las encargadas de comunicar la baja en la prestación de todos los trabajadores afectados por la suspensión o reducción de jornada o, en su defecto, la asesoría encargada de estos trámites. La empresa debe comunicar a sus empleados cuándo retomarán la actividad laboral, pero los trabajadores no deben realizar ninguna gestión adicional.

¿Cómo tramitar el fin de ERTE de toda la plantilla?

Dado que los ERTE se han prorrogado e ido adaptando a las circunstancias cambiantes que ha supuesto la pandemia, desde el 30 de septiembre de 2020 la empresa debe presentar este formulario para comunicar la baja de todos los trabajadores, el cual es similar a la solicitud colectiva que originó la prestación.

En ese formulario en formato Excel deben constar los datos de la empresa o de la asesoría que realiza el trámite. También se debe indicar el código de cuenta de cotización (CCC) de la empresa, el número que asigna la Tesorería General de la Seguridad Social a los empresarios y sujetos responsables del pago de las cuotas al Sistema de la Seguridad Social. Obviamente, ese código debe coincidir con el indicado en la solicitud colectiva inicial que se remitió al SEPE.

Hay que señalar, además, el número de trabajadores y el día en que se incorporarán a la actividad laboral. De hecho, cualquier error en la fecha que genere el abono de cantidades indebidas en la prestación a los trabajadores se reclamará posteriormente a la empresa.

La empresa puede incluir en un fichero diferentes centros de trabajo, siempre que hayan finalizado el ERTE y se encuentren en la misma provincia. Si esos centros de trabajo se encuentran en provincias diferentes, será necesario rellenar una plantilla por cada provincia, la cual se enviará a las respectivas direcciones provinciales del SEPE.

No obstante, en este modelo solo se pueden incluir los centros en los que todos los trabajadores hayan terminado el periodo de suspensión o reducción de jornada. O sea, solo se utiliza cuando la empresa finaliza el ERTE y toda la plantilla vuelve al trabajo, ya que el formulario ha sido diseñado para comunicar la baja colectiva de las prestaciones de todos los empleados que se encuentran bajo el mismo código de cotización.

¿Cómo tramitar el fin de ERTE individuales?

Si la empresa todavía no está en condiciones de retomar su actividad a máxima capacidad y solo activará una parte de la plantilla, tendrá que enviar otro formulario. En este caso, debe indicar el NIF/NIE de los trabajadores que finalizan un ERTE y el CCC del centro de trabajo al que están asignados, así como la fecha de baja de la prestación. De esta manera, podrá mantener de alta en la prestación a los trabajadores que sigan afectados por el ERTE.

¿Qué plazo tiene la empresa para comunicar el fin del ERTE?

Para no generar pagos indebidos, la empresa debe comunicar las bajas de prestaciones del mes antes del día 25 del mes en curso. No obstante, desde el mismo SEPE indican que puede acumular las reincorporaciones para realizar menos envíos, pero siempre que éstas se produzcan durante el plazo establecido.

Los formularios se pueden enviar a la Dirección Provincial del SEPE de la provincia donde se encuentra el centro de trabajo mediante el Registro Electrónico Común de las Administraciones Públicas, al que se puede acceder mediante certificado digital o cl@ve. Otra opción más sencilla consiste en enviar el archivo por correo electrónico al SEPE de la provincia.

Autor: ConAvalSí
Categoría: RRHH
vídeo marketing

En un mercado cada vez más competitivo, en el que los consumidores se ven bombardeados constantemente por anuncios publicitarios, a las marcas más pequeñas les resulta difícil destacar. Explorar nuevas formas de promoción, como el vídeo marketing, puede marcar la diferencia, permitiéndote llegar a un público mayor con el que puedes conectar para convertirlos en tus clientes.

¿Qué es el vídeo marketing?

El vídeo marketing es una estrategia de marketing basada en el uso de material audiovisual con el objetivo de promocionar una marca, servicio o producto. Los anuncios que vemos en televisión son el tipo de vídeo marketing más común, pero no son los únicos.

Existen vídeos corporativos, que plasman la cultura empresarial, y vídeos demostrativos de productos y servicios, que resaltan la propuesta de valor y estimulan las ventas. Los vídeos formativos son otra vía para conectar con el público, así como el videoblog, un formato que está ganando protagonismo por su carácter más personal.

Las ventajas del vídeo marketing para pymes y autónomos

Aumenta el engagement. El formato vídeo permite transmitir el mensaje de manera más original y entretenida, favoreciendo además el vínculo emocional con los consumidores.

Consolida el recuerdo de marca. Los vídeos tienen un gran potencial para captar la atención al transmitir la información a través de diferentes vías: imagen, música, texto y voz en off, lo cual hace que la marca sea más memorable.

Genera tráfico de referencia. Los contenidos alojados en plataformas de vídeo suelen convertirse en una fuente de tráfico para el sitio web corporativo o la tienda online.

Mayor alcance. Los vídeos son un tipo de contenido fácil de consumir, por lo que tienen un gran potencial para volverse virales, de manera que una buena campaña de vídeo marketing puede llegar a un público mucho más amplio del previsto inicialmente.

Mejora las conversiones. Casi el 50 % de los internautas ven vídeos relacionados con un producto o servicio antes de visitar una tienda, por lo que no es extraño que estos puedan incrementar en un 144 % las compras, según datos de HubSpot.

Potencia el SEO orgánico. Dado que buscadores como Google favorecen los contenidos con vídeo, estos facilitan el posicionamiento en las palabras clave que más te interesen.

Las claves para sacarle provecho al vídeo marketing

Traza una estrategia. Cualquier vídeo debe formar parte de un plan de marketing general, de manera que su contenido refleje el estilo y los valores de la marca. Por tanto, antes de grabar un vídeo, debes tener claro el público al que te diriges, el formato más adecuado y la propuesta de valor que te diferencia de la competencia. Considera que los vídeos no deben centrarse únicamente en vender, sino que deben aportar valor para que el consumidor recuerde tu marca cuando esté tomando su decisión de compra.

Elige inteligentemente el contenido. Elabora el vídeo pensando en las características, necesidades, preferencias e incluso el lenguaje que usa tu público. Asegúrate de incluir elementos novedosos y creativos que generen una respuesta positiva. También es recomendable recurrir al storytelling, cuenta una historia que emocione y resuene en tu público. Y no olvides comenzar con buen pie porque los primeros 30 segundos son clave para convencer a los consumidores de que vale la pena ver tu vídeo.

Crea vídeos de calidad. La calidad es esencial para que una campaña de vídeo marketing tenga éxito. Los vídeos no solo deben tener una buena resolución, sino también un buen sonido. Un audio deficiente puede arruinar un buen vídeo. Utiliza un buen equipo de grabación y presta atención a las interferencias y ruidos para que no distraigan al público. Y no olvides incluir música o jugar con los silencios.

Elige los canales adecuados. La elección de los canales de difusión es esencial para sacarle provecho a una campaña de vídeo marketing. Aunque YouTube es la plataforma de vídeos por excelencia, si tu público objetivo se encuentra en otra red social, tendrás que utilizarla. Presta especial atención a detalles como la imagen y los textos que acompañan al vídeo, pues no solo influyen en su posicionamiento, sino que también son un reclamo para que los usuarios vean el vídeo.

Autor: ConAvalSí
Categoría: Marketing y Ventas
infraestructura TI de una empresa

La infraestructura de tecnología de la información (TI) se ha convertido en un área estratégica dentro de las empresas para afrontar las exigencias de un mercado en constante evolución y de unos consumidores que eligen y compran cada vez más en el entorno digital. No obstante, cuando la infraestructura TI de una empresa no está bien diseñada puede representar unos costes elevados que lastran la eficiencia y los beneficios corporativos.

Tres soluciones para ahorrar en infraestructura TI y ser más eficientes

Aplicar sistemas de monitoreo de infraestructura TI

La infraestructura TI de una empresa siempre está expuesta a problemas, por lo que es importante estar preparados para solucionarlos con rapidez y minimizar su impacto negativo en el negocio. Para lograrlo, hay que aplicar sistemas de monitoreo que permitan identificar fallas, indisponibilidad y/o exceso de solicitudes.

Realizar pruebas continuas a través de DevOps ayuda a identificar defectos del software de manera temprana, antes de que afecten al funcionamiento de la empresa. También permiten aplicar mejoras continuas para que la empresa pueda sacar el máximo provecho a su inversión en TI. Así se implanta un sistema más robusto y se hace un uso más racional de los recursos.

Evaluar diferentes modelos de licencias

El modelo On-premise, que consiste en comprar el software para instalarlo en la empresa y pagar cada año por su mantenimiento y actualización, está quedando desfasado, ya que aunque brinda más seguridad, tiene un costo elevado. Cada vez más empresas están apostando por el modelo de suscripción, también conocido como modelo SaaS, en el que se paga por el uso del software, pero no se adquieren las licencias, de manera que es mucho más rentable.

De hecho, los modelos de suscripción son ideales para empresas que están creciendo rápidamente o experimentan cambios constantes, ya que permiten ajustar las funciones y recursos a las diferentes necesidades del negocio. Las facilidades de pago son otra ventaja de este tipo de licencia, pues se puede ahorrar realizando una compra anual o extender los pagos en cantidades más pequeñas si se dispone de un presupuesto ajustado.

Otra alternativa para ahorrar en infraestructura TI es el Hybrid Cloud, una mezcla de SaaS y On-premise. En práctica, una parte de los datos y las aplicaciones se guardan en la empresa y la otra en los servidores de un proveedor especializado, mientras la nube híbrida conecta ambos sistemas de manera fluida. Esta solución permite ahorrar costes manteniendo el control del software, siendo muy ágil y escalable, por lo que facilita la digitalización de las pymes.

Apostar por inversiones en la nube y programas de código abierto

A las grandes empresas les resulta más rentable, a largo plazo, invertir en centros de datos dedicados, pero para las pymes la inversión en infraestructura TI de alto nivel suele representar un coste operativo demasiado elevado. Una alternativa consiste en mantener esos centros de datos en la nube. Así se ahorran costes de instalación, ejecución, administración, seguridad y actualización de la tecnología, mientras se automatizan procesos y se mejora la eficiencia operativa.

Otra opción para reducir los gastos en infraestructura TI de una empresa consiste en optar por las soluciones de código abierto. Así no se dependerá de un proveedor individual que pueda bloquear la empresa, sino que el software es proporcionado por desarrolladores especializados. Al contar con múltiples colaboradores, es más fácil detectar y solucionar fallas de seguridad y problemas de rendimiento, así como modificar la tecnología para ajustarla a necesidades de TI únicas.

En cualquier caso, hay que tener presente que cada empresa tiene necesidades tecnológicas diferentes que deben estar alineadas con sus objetivos comerciales y de negocio. Por eso, lo ideal es contratar un servicio de consultoría de TI que realice un diagnóstico individualizado para proponer soluciones que ayuden a reducir los gastos y lograr una infraestructura TI más eficiente.

vender productos españoles extranjero

Vender productos españoles en el extranjero es una estrategia para aumentar el volumen de negocio. La internacionalización facilita el crecimiento de las pymes, les permite ser más competitivas y las protege frente a las crisis internas, pero dar los primeros pasos en el mercado mundial no es fácil. Planificar las diferentes etapas de la exportación y elegir cuidadosamente el país para comenzar son claves para tener éxito.

Las principales ventajas de vender productos en el extranjero

Disminuye la dependencia de los ciclos económicos. Aunque las empresas operan en una economía globalizada, todos los países no se mueven al mismo ritmo. Vender productos españoles en el extranjero permite a las pymes afrontar mejor una reducción en la demanda interna.

Diversifica el riesgo. Las empresas exportadoras que operan en diferentes mercados reducen los riesgos derivados de su actividad comercial al evitar una concentración geográfica excesiva.

Amplía el público potencial. El acceso a nuevos mercados permite a las pymes llegar a un mayor número de clientes potenciales, lo cual se reflejará positivamente en las ventas.

Alarga el ciclo de vida de los productos. En un mercado que cambia constantemente, los productos tienen un ciclo de vida limitado. El acceso a mercados menos maduros permite aprovechar durante más tiempo un producto antes de retirarlo, lo cual mejora su rentabilidad.

Brinda acceso a la economía de escala. Operar en mercados extranjeros permite reducir costes directos o desplazar los mismos para ganar en eficiencia operativa y reducir costes unitarios. Como resultado, la pyme también será más competitiva en el mercado nacional.

Cinco claves para exportar productos al extranjero con éxito

  1. Conocer los requisitos legales. Antes de vender productos españoles en el extranjero, es importante tener claras las normas que se aplican en el país. No solo debes conocer los requisitos de aduanas, sino también las especificaciones técnicas que debe cumplir el producto y los documentos necesarios para exportar desde España.
  2. Identificar las necesidades del nuevo mercado. El hecho de que un producto sea muy demandado en España no significa que será un éxito de ventas en el extranjero. Realiza una investigación de mercado para conocer las necesidades y preferencias de tu público objetivo que te permita determinar la viabilidad de tus productos y el precio idóneo.
  3. Adaptar los productos. Es probable que debas adaptar tu producto al nuevo mercado. No solo tendrás que ajustar el precio, sino también los formatos y el empaquetado para que satisfaga las necesidades de tus nuevos clientes. Una de las claves del éxito internacional de Zara, por ejemplo, es su capacidad para adaptar muchos de sus diseños a los gustos del mercado local.
  4. Lanzar una buena campaña de marketing. La estrategia de marketing es clave para acceder a nuevos mercados y dar a conocer tu marca y productos. Céntrate en el valor añadido que aportas y resalta lo que te diferencia de la competencia. Coca-Cola, por ejemplo, escribe un guion básico para sus anuncios publicitarios, pero adapta diferentes escenas a las costumbres y preferencias locales. Así logra un gran impacto con un coste contenido.
  5. Buscar alianzas. Para dar los primeros pasos en un mercado nuevo, lo ideal es establecer alianzas estratégicas con empresas asentadas en el país que te faciliten la comercialización de tus productos. Esas empresas no solo pueden ayudarte con los trámites burocráticos, sino también encargarse de la logística en el país o ponerte en contacto con otras empresas de transporte o publicidad locales.

Otra alternativa para vender productos españoles en el extranjero y ahorrar costes consiste en apostar por el e-commerce. Esa ha sido la estrategia de la empresa española Deporvillage, que hoy factura millones de euros a través de su tienda online de artículos deportivos con entregas en cinco países europeos. Para ello, necesitarás traducir tu web al idioma de los clientes, asegurarte de que la pasarela de pago está disponible para operaciones internacionales y comprobar los gastos de envío internacionales.

Autor: ConAvalSí
Categoría: Internacionalización
Transformación digital

El desarrollo de la tecnología digital ha cambiado nuestra manera de buscar, comprar y consumir productos y servicios. En medio de la cuarta revolución industrial, las empresas que no apuesten por la digitalización se quedarán rezagadas, mientras que aquellas que se sumen a la transformación digital estarán en una posición privilegiada en los próximos años.

¿Qué es la transformación digital?

La transformación digital es un proceso complejo y amplio que va más allá de tener presencia en las redes sociales, contar con un blog o sitio web corporativo, montar un e-commerce o hacer campañas de marketing digital.

La transformación digital es la integración de la tecnología digital en todas las áreas de la empresa, lo cual supone un cambio en su manera de operar, pues no solo implica reajustes en los procesos del día a día, sino también en el propio modelo de negocio y la cultura organizacional.

Su principal objetivo es lograr que los procesos de la empresa sean más eficientes, desde la cadena de suministro hasta el flujo de trabajo, para aportar un nuevo valor al cliente y mejorar su experiencia en un mundo cada vez más digitalizado.

Las ventajas de la transformación digital para las pymes

Llegar a nuevos mercados. Gracias a las nuevas tecnologías, la ubicación física ha dejado de ser un obstáculo para establecer colaboraciones o buscar nuevos clientes en otros países, de manera que las pymes pueden traspasar las fronteras nacionales e irrumpir en el mercado internacional.

Conocer mejor a los consumidores. Tecnologías como el Big Data permiten a las empresas conocer mejor a su público. El análisis de ingentes cantidades de datos desvela conexiones que pasan desapercibidas para la estadística convencional, permitiendo crear perfiles de consumidor más precisos que mejoran la captación, conversión y fidelización de los clientes, y permiten tomar mejores decisiones para el negocio.

Facilitar el trabajo en equipo. El uso inteligente de las nuevas tecnologías facilita una comunicación más fluida entre los diferentes departamentos de la empresa y las personas que componen los equipos de trabajo. La posibilidad de compartir información, documentos y proyectos en tiempo real facilita la colaboración, reduce los errores y elimina los retrasos.

Mejorar la experiencia del cliente. La transformación digital permite rediseñar todos los puntos de contacto con los clientes para lograr que sean más eficientes y se adapten perfectamente a sus necesidades. Así se logra un mayor engagement de los consumidores y se genera una experiencia más positiva que redunda en su satisfacción.

Reforzar la reputación de la empresa. Las empresas que invierten en transformación digital son mejor valoradas que las que no lo hacen. Los clientes valoran positivamente las ventajas de la omnicanalidad, mientras que la cultura de la innovación atrae a nuevo talento y contribuye a la retención de los trabajadores.

Reducir costes. La inclusión de la tecnología digital en la empresa permite mejorar la producción y optimizar los canales de comunicación, lo cual representa un ahorro de tiempo y recursos. Como resultado, se acortan los plazos de producción y disminuyen los errores, lo cual permite reducir los costes y mejorar la competitividad.

Aumentar la productividad. La transformación digital permite optimizar los procesos internos de la empresa para incrementar la productividad. La capacidad para ubicar y procesar los datos rápidamente, así como una comunicación más fluida entre los diferentes departamentos, optimiza la cadena de valor y aumenta el rendimiento, lo cual se traduce en más ingresos.

Generar nuevas ventajas competitivas. La transformación digital permite a las pymes ponerse un paso por delante de sus competidores. Gracias a la tecnología, no solo pueden mejorar su eficiencia operativa, sino también identificar nuevas áreas de negocio, productos o servicios que permitan a la empresa crecer y diversificarse.

Autor: ConAvalSí
Categoría: Nuevos Negocios
Préstamos con aval

La mayoría de los negocios necesitan financiación externa en algún momento de su vida, ya sea al inicio para comenzar la actividad, en fase de crecimiento para costear inversiones importantes o durante una crisis para financiar el circulante. Los préstamos con aval son una alternativa de financiación para conseguir el capital necesario.

¿En qué consisten los préstamos con aval?

Para acceder a un préstamo, las entidades bancarias suelen exigir determinadas garantías, una de ellas es el aval. Los préstamos con aval son, por tanto, productos financieros en los que, para obtener el capital, es necesario presentar un aval como garantía de pago.

El aval es un contrato a través del cual una persona o entidad se compromete a garantizar tu deuda ante el acreedor, ya se trate de un banco, la Administración u otra empresa. En caso de impago, la entidad que te ha financiado reclamará al avalista la deuda.

Las ventajas de los préstamos con aval

Tipos de interés más bajos. Los préstamos con aval representan un riesgo menor para las entidades bancarias, en comparación con las operaciones financieras que se realizan sin aval, por lo que normalmente aplican tipos de interés más bajos.

Acceso a un capital mayor. Generalmente los bancos ofrecen mayores cantidades de dinero cuando la empresa cuenta con un aval, ya que se trata de una operación más segura, por lo que estos se convierten en una vía para ampliar la financiación.

Acceso a un préstamo sin historial crediticio. En algunos casos, como las empresas de reciente constitución o aquellas que no disponen de bienes suficientes para garantizar la devolución del préstamo, el aval es una condición imprescindible para acceder a la financiación, ya que la entidad bancaria tomará en cuenta el historial crediticio y/o la capacidad económica del avalista.

Tipos de préstamo con aval

Préstamos con aval personal. En este tipo de préstamos el avalista es una persona, quien responderá por la deuda en caso de impago. Se trata de una situación relativamente frecuente en las empresas de reciente constitución, cuando el emprendedor recurre a la ayuda de amigos y familiares que actúan como avalistas para financiar su proyecto.

Préstamos con garantía. En este caso, la empresa que solicita el préstamo ofrece como garantía un bien de valor superior al de la deuda que contrae. Normalmente se trata de una propiedad de la empresa, ya sea un local, terreno, nave, oficina o cualquier otro inmueble.

Una de las principales ventajas de este tipo de préstamos es que no es necesario demostrar ingresos ni facturación de la empresa. No obstante, generalmente la financiación se limita al 40 % del valor del bien en garantía y este debe estar libre de cargas o pagado al menos al 80 %. Además, el tipo de interés suele ser más alto que el de otros productos financieros y el impago de las cuotas puede suponer la pérdida de la propiedad.

Préstamos con aval financiero. En este tipo de préstamo, la empresa cuenta con el respaldo de una entidad externa que actúa como garante de la deuda y responde en caso de impago ante un tercero. Los bancos pueden emitir un aval financiero a sus clientes para que puedan obtener créditos o préstamos con otras entidades, aunque las comisiones que se aplican en estos casos suelen ser altas.

Las Sociedades de Garantía Recíproca (SGR) también brindan avales a las pymes y autónomos que quieran acceder a un préstamo. Las SGR están formadas por socios que aportan fondos según el capital que soliciten, quienes obtienen a cambio un aval que les permite conseguir mejores condiciones de financiación en términos de plazos y tipos de interés con las entidades bancarias. Una de las ventajas de contar con las SGR es que pymes y autónomos también podrán tener el apoyo de expertos que les asesoren durante todo el proceso de búsqueda de financiación.

Autor: ConAvalSí
Categoría: Contabilidad
Epígrafes IAE para autónomos

Cuando te das de alta como autónomo, debes cumplir una serie de obligaciones ante la Agencia Tributaria. Uno de los primeros pasos consiste en declarar tu actividad eligiendo la más adecuada de un listado de epígrafes IAE. Es importante que no te equivoques porque la categoría que elijas determinará tu forma de tributación.

¿Qué es el IAE?

Toda persona física o jurídica que desarrolle una actividad profesional, empresarial o artística en España tiene que darse de alta en el Impuesto de Actividades Económicas (IAE). Este impuesto tiene un carácter local, por lo que queda en manos de los Ayuntamientos, pero la administración estatal utiliza la información que recaba para aplicar impuestos como el IRPF  o el  IVA.

A diferencia de otros impuestos, el IAE no se aplica sobre una base imponible ni es un gravamen fijo, sino que la cantidad a pagar se calcula aplicando las tarifas del impuesto. En ese cálculo se tienen en cuenta diferentes variables, desde el tipo de actividad y la superficie donde se desarrolla la misma, hasta la cifra neta de negocios de los dos años anteriores o los recargos municipales y provinciales.

¿Quiénes deben pagar el IAE?

En realidad, los autónomos están exentos de pagar el IAE. No obstante, tienen la obligación de elegir el epígrafe IAE que corresponda a su actividad al darse de alta en la Agencia Tributaria. El IAE solo se aplica a las empresas cuyas ganancias netas anuales sean igual o superior al millón de euros, aunque durante los dos primeros años de actividad todos los negocios están exentos de su pago, independientemente del nivel de facturación.

¿Qué es el epígrafe IAE?

Para darte de alta en la Agencia Tributaria debes rellenar el modelo 036 o 037. En ese momento tendrás que especificar el tipo de actividad o actividades profesionales que vas a desarrollar. En la sección del “Impuesto sobre el Valor Añadido” debes especificar el “régimen aplicable”, indicando el código de actividad correspondiente, según los epígrafes IAE, y justo al lado debes indicar la fecha en que has comenzado a trabajar.

El listado de epígrafes IAE se agrupa en tres grandes secciones:

  1. Actividades empresariales. Incluye las actividades ganaderas independientes, de la construcción, industriales, mineras, comerciales y de servicios.
  2. Actividades profesionales. En este epígrafe IAE se encuentran muchos autónomos, ya que incluye los servicios a empresas y personas en sectores como la sanidad y la educación, así como los servicios financieros, jurídicos y de alquiler.
  3. Actividades artísticas. Contiene las actividades relacionadas con el cine, teatro, música, baile, circo, deporte y espectáculos taurinos.

Actividad empresarial o profesional: ¿Cuál elegir?

Una de las principales dudas a la hora de elegir los epígrafes IAE proviene del hecho de que una misma actividad se califica como profesional y empresarial. Debes tener claro que las actividades empresariales son las que se ejercen en el entorno de una empresa y demandan una infraestructura, como el comercio al por mayor y al por menor, los servicios de alimentación, la hostelería o las telecomunicaciones.

Por otra parte, las actividades profesionales son aquellas que desarrolla una persona física de manera individual, directa y personal. Tal es el caso de los abogados, psicólogos, notarios y arquitectos. Es importante que prestes especial atención a este paso porque si realizas una actividad profesional tendrás que aplicar una retención del 15 % en tus facturas.

La buena noticia es que puedes darte de alta en todos aquellos epígrafes IAE que necesites y se correspondan con la actividad que realices, aunque no guarden relación entre sí. Por ejemplo, si trabajas como autónomo en el sector de la publicidad online pero también das clases de yoga, puedes darte de alta como “Profesionales de la Publicidad” y en el epígrafe “Actividades relacionadas con el deporte”.

Si no encuentras el epígrafe IAE que defina perfectamente la actividad que realizas, puedes elegir actividades más generalistas que sirven, precisamente, para incluir a los autónomos cuyas actividades no se han especificado, como por ejemplo: “Profesionales diversos” o “Profesionales de actividades diversas”.

Autor: ConAvalSí
Categoría: Legal
ofertas del Black Friday

El Black Friday se ha ido consolidando en España, hasta el punto de que para muchos minoristas se ha convertido en uno de los eventos más importantes del año. Estos descuentos, que comienzan el último viernes de noviembre, se aplican lo mismo en el sector de la tecnología que en el de la moda, por lo que son una excelente oportunidad para que las empresas que participan en el Black Friday se recuperen de las pérdidas que se han producido durante los primeros meses del año debido a la pandemia.

Cinco estrategias para lanzar las mejores ofertas del Black Friday

Comienza tu campaña temprano

Los consumidores comienzan a buscar las ofertas del Black Friday en octubre y muchos aprovechan estas rebajas para realizar sus compras navideñas. Eso significa que no realizan muchas compras por impulso, por lo que es fundamental que lances tu campaña con algunas semanas de antelación.

Puedes empezar a brindar códigos de descuento o cupones e ir activando las campañas de email marketing. El marketing por correo electrónico te permite conectar directamente con tus clientes para proponerles las mejores ofertas del Black Friday como premio por su lealtad, con el fin de que puedan ir planificando sus compras.

Aprovecha el poder de las redes sociales

Las redes sociales son una excelente fuente de información sobre los consumidores en tiempo real, de manera que puedes usarlas para descubrir los productos que más interés están despertando. Así podrás destacarlos en tus anuncios y lograr un mayor retorno de la inversión.

También puedes usar las redes sociales en tu campaña de marketing para brindar códigos de descuento exclusivos o unir fuerzas con micro-influencers que te ayuden a promocionar tus ofertas de Black Friday para llegar a un público objetivo mayor.

Comprueba el funcionamiento de tu tienda online

Este Black Friday será diferente ya que los temores y restricciones debido a la COVID-19 han desplazado gran parte del gasto de los consumidores a las tiendas online. Un estudio realizado por Google reveló que el 27 % de los consumidores españoles que solían hacer sus compras del Black Friday en tiendas físicas afirma que este año lo hará a través de Internet. Por tanto, asegúrate de que tu e-commerce esté preparado para esta campaña.

Pon a prueba tu sitio para comprobar que puede soportar un aumento de tráfico y cerciórate de que carga con suficiente rapidez, ya que muchos compradores abandonarán la cesta de la compra si el sitio web es lento. Verifica, además, que la versión móvil funcione con fluidez y brinde una buena experiencia de compra. Y asegúrate de que los descuentos sean visibles desde la página de inicio para que los clientes sepan desde el primer momento cuánto ahorrarán.

Asegura el inventario

Selecciona los productos que vas a promocionar en el Black Friday lo antes posible para que puedas aprovisionarte con tiempo. Considera que, en algunos sectores, los proveedores han estado operando por encima de su capacidad desde que comenzó la pandemia y necesitarán más margen para preparar los pedidos

Teniendo en cuenta tu experiencia de años previos, la información de las redes sociales, los informes de ventas de plataformas como Shopify y los productos más vendidos de Amazon, podrás pronosticar la demanda para asegurarte el stock suficiente. Considera, además, la tendencia de los productos pandémicos, como los equipos de ejercicio, juegos de mesa, mobiliario para oficinas en casa y productos de cuidado personal.

Determina tu estrategia de precios

Durante el Black Friday los negocios lanzan descuentos de al menos el 20 %. Si quieres ser competitivo, debes analizar los descuentos y promociones de la competencia para planificar una estrategia de precios que atraiga a los consumidores.

Como regla general, una buena estrategia de precios consiste en aplicar descuentos escalonados, de manera que cuanto más compre un cliente en tu negocio, más pueda ahorrar. Así aumentarás su ticket de la compra y podrás deshacerte del inventario difícil. Y no olvides aplicar estrategias de venta cruzada, recomendando artículos relacionados con el producto principal que el cliente pueda necesitar y enriquezcan su experiencia de compra.

 

Autor: ConAvalSí
Categoría: Marketing y Ventas
Seguridad Comunicación segura mediante certificado del servidor SSL y el acceso a la información protegida y se almacenada cifrada. Su IP de acceso 3.239.40.250