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Seguridad Social Autónomos

(Seguridad social para autónomos)
Autónomo derecho a la baja laboral

Todos los autónomos tienen derecho a una prestación por incapacidad temporal, lo que se conoce como baja laboral del autónomo. Se trata de una asistencia por parte de la Seguridad Social que recibirás mientras no puedas trabajar, con el objetivo de cubrir tus pérdidas. Sin embargo, el derecho a la baja de autónomo y la cuantía de la prestación dependen de si se trata de una enfermedad común o un accidente laboral.

¿Cuáles son los requisitos para solicitar la baja de los autónomos?

Los autónomos están obligados a pagar una cuota a la Seguridad Social, parte de la cual se destina a las contingencias comunes que garantizan unas prestaciones básicas. Esa cuota cubre las enfermedades comunes y los accidentes no laborales. Los requisitos para acceder a esa prestación son: haber cotizado al menos 180 días durante los últimos cinco años y estar al corriente en el pago de las cuotas. 

Si quieres cubrir las enfermedades profesionales o los accidentes de trabajo, debes cotizar de manera voluntaria por contingencias profesionales, a menos que desempeñes un trabajo catalogado de alto riesgo o seas un autónomo económicamente dependiente, en cuyo caso es obligatorio. Para solicitar la prestación por contingencias profesionales no se exige un periodo previo de cotización, pero este derecho se activa 30 días después de haber comenzado a cotizar.

¿Qué debes hacer para cobrar el subsidio?

Si además de estar dado de alta en el RETA, cotizas por una Mutua “específica” por contingencias profesionales, tendrás que tramitar la baja de autónomos por duplicado, aunque en algunos casos la Mutua puede encargarse de gestionar todo directamente con la Seguridad Social. Deberás presentar:

Parte de baja médica
Formulario para solicitar el pago directo de la prestación de incapacidad temporal
Justificantes de pago de las tres últimas cuotas a la Seguridad Social
Declaración de situación de la actividad

Para realizar estos trámites tienes 15 días como máximo a partir de la fecha de la baja. Si cuentas con un certificado digital, puedes tramitar la baja de autónomo directamente en la Sede Electrónica. Según el tiempo que dure la baja, tendrás que presentarte cada seis meses ante la Mutua con los informes médicos que avalen que las causas no han mejorado. 

¿Cuánto cobrarás?

Enfermedad común o accidente al margen del trabajo.

Recibirás el 60 por ciento de la base de cotización a partir del cuarto día de la baja y hasta el día 20. Desde el día 21, recibirás el 75 por ciento de la base de cotización. Si cotizas por la mínima recibirás 535,86 euros y a partir del día 21 un total de 669,82 euros.

Accidente laboral o enfermedad profesional.

En este caso recibirás el 75 por ciento de la base de cotización desde el primer día en que se produzca la baja. Si cotizas por la base mínima, significa que cobrarás 669,82 euros desde el primer momento hasta el final.

El médico será quien determine el tiempo máximo de la baja, que se puede solicitar hasta un año, prorrogable por otros seis meses si durante ese tiempo se prevé la curación. En cualquier caso, mientras dure la incapacidad temporal debes seguir pagando la cuota correspondiente.

Pluriactividad autónomos

Si trabajas como autónomo y asalariado, es probable que estés pagando de más a la Seguridad Social, ya que cotizas por dos regímenes diferentes. Es lo que se conoce como pluriactividad, una situación en la que se realizan dos o más actividades laborales que obligan a cotizar en más de un régimen. 

La cotización en la Seguridad Social como empleado y autónomo

Cuando trabajas por cuenta ajena, la empresa se encarga de darte de alta en la Seguridad Social y cotizará por ti en el régimen correspondiente, descontando directamente de tu salario la parte que corresponde a las cuotas. Si también trabajas por cuenta propia, debes darte de alta en la Seguridad Social en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos.

Dado que pagas una cuota de autónomo y otra como empleado, puedes llegar a superar el techo máximo de cotización, que en 2016 fue de 12.368,23 euros. En ese caso tienes derecho a solicitar que te reintegren la mitad de lo que has abonado en exceso, exactamente el 50 por ciento de la cotización a la Seguridad Social como autónomo.

¿Existe un plazo límite para solicitar la devolución?

Debes mantenerte atento porque la Seguridad Social no te avisará que estás cotizando de más y el reembolso no es automático. Existe un límite de tiempo, pasado el cual, pierdes el derecho a reclamar ese dinero. Según indica la Seguridad Social, tienes cuatro meses una vez finalizado el ejercicio anterior, hasta el 30 de abril de 2017.

Para solicitar la devolución de la cotización a la Seguridad Social debes rellenar este impreso. La buena noticia es que el reembolso es bastante rápido.

¿Qué cuotas debes pagar si comienzas a trabajar ahora como autónomo?

Según la Ley General de la Seguridad Social, Real Decreto Legislativo 8/2015, de 30 de octubre, si estás en situación de pluriactividad la cotización aplicable en 2017 es:

- 50 por ciento de la base mínima de cotización: 446,70 euros
- 75 por ciento de la base mínima de cotización: 669,90 euros
- 85 por ciento de la base mínima de cotización: 759,00 euros

Para evitar que cotices de más, la Orden ESS/106/2017, de 9 de febrero introdujo algunas modificaciones en las cuotas:

- Si tienes una jornada de trabajo por cuenta ajena a tiempo completo, durante los primeros 18 primeros meses puedes elegir el 50 por ciento de la base mínima de cotización establecida anualmente y durante los dieciocho meses siguientes el 75 por ciento.
- Si tu jornada de trabajo por cuenta ajena es a tiempo parcial pero supera el 50 por ciento, podrás elegir durante los primeros 18 meses el 75 por ciento de la base mínima de cotización establecida y el 85 por ciento durante los próximos dieciocho meses.

Vale aclarar que con esta bonificación especial no podrás beneficiarte de la tarifa plana que se aplica a la cotización de autónomos que empiezan su actividad.

Contratación de personal: Los trámites paso a paso

Si has comenzado un negocio y va viento en popa, en algún momento tendrás que enfrentarte al proceso de contratación de personal. Contratar a un trabajador no es complicado, pero si es la primera vez que lo haces, es probable que te asuste la cantidad de documentos a cumplimentar. Te explicamos todos los trámites, paso a paso.

Inscripción como empresario

Antes de contratar un trabajador, debes solicitar tu inscripción como empresario en la Tesorería General de la Seguridad Social (TGSS). Te asignarán un Código de Cuenta de Cotización (CCC), que servirá para identificarte y dar seguimiento a tus obligaciones con la Seguridad Social.

Tendrás que rellenar dos modelos, el TA.6, para inscribirte en el sistema de la Seguridad Social y el TA.7, para solicitar el CCC en cada una de las provincias donde ejerzas tus actividades.

También tendrás que presentar:

Un documento que te identifique como titular de la empresa o, en caso de que sea una sociedad, la escritura de constitución de la misma.

El documento del Ministerio de Economía y Hacienda en el que te asignaron el Número de Identificación Fiscal (NIF), que también refleja la actividad económica de tu empresa.

Afiliación de trabajadores

Para contratar a trabajadores, primero deben estar afiliados a la Seguridad Social. Si el trabajador nunca se ha dado de alta, debe solicitar personalmente su número en la Seguridad Social a través del modelo TA.1. Cuando se trata de jóvenes que acceden al trabajo por primera vez, es importante que verifiques su número de Seguridad Social ya que pueden cometer el error de aportar el número que figura en su tarjeta sanitaria, que corresponde a uno de sus progenitores.

Luego puedes proceder al alta del trabajador. Tendrás que rellenar una solicitud de alta en la Seguridad Social, el modelo TA.2. No olvides que el alta de trabajadores se debe tramitar antes de que comience la relación laboral o, a más tardar, el mismo día en que inicie la actividad.

Registro del contrato de trabajo

Tienes un plazo de diez días para registrar la copia del contrato en el Servicio de Empleo Público Estatal. Es un paso sencillo que puedes realizar,a través de Internet, accediendo al Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE).

Con este trámite comunicas que has contratado a una persona, pero no indicas las condiciones específicas del contrato, por lo que es importante que tanto tú como el trabajador conservéis una copia del mismo, debidamente firmada por ambos.

Ingreso de las cuotas

Cuando decides contratar a un trabajador tienes la obligación de ingresar en la Seguridad Social las cuotas correspondientes, que se pagan a mes vencido.

Para ello tendrás que presentar:

Boletín de cotización (TC -1), que refleja las cuotas que corresponden a la empresa y los trabajadores.

Relación nominal de trabajadores (TC-2), que indica las relaciones nominales respecto a las bases de cotización y sirve de base para rellenar el TC-1.

Aplicación de Retenciones

Al contratar a un trabajador, también debes descontarle las retenciones del IRPF en su nómina e ingresarlas a Hacienda a su nombre. El porcentaje a aplicar, que puedes calcular con este programa, depende de diferentes factores, como el importe del salario, las condiciones familiares del trabajador y las cotizaciones a la Seguridad Social.

Primero es necesario cumplimentar el modelo 145, en el que se recaba la información necesaria para calcular las retenciones a aplicar en la nómina del trabajador, y luego el modelo 111, mediante el cual declaras e ingresas las retenciones. Las cantidades retenidas se deben ingresar trimestralmente y al final del año debes hacerle llegar al trabajador el certificado de retenciones.

Tipos de contratos laborales para empresas

Muchas empresas, pymes y autónomos necesitan contratar personal, ya sea por las características de su negocio o porque les está yendo bien y quieren ampliarse. Si ese es tu caso, debes considerar que contratar un trabajador conlleva ciertos costos y obligaciones, por lo que es importante que elijas el tipo de contrato laboral más adecuado y te informes sobre los incentivos y bonificaciones que puedes aprovechar.

Elegir el contrato que mejor se ajuste a tu negocio es clave para su desarrollo

Contrato indefinido

Si estás seguro de que necesitarás a un trabajador durante los próximos años y valoras la experiencia profesional, este es el tipo de contrato laboral más adecuado. No tiene una duración determinada pero puede ser a jornada completa, parcial o por la prestación de servicios discontinuos. Podrás aprovechar los incentivos del Ministerio de Empleo y Seguridad Social, algunos destinados a facilitar el acceso al empleo de diferentes colectivos, entre ellos los jóvenes y las personas mayores de más de 52 años o con discapacidad.

Contrato temporal

El trabajador prestará sus servicios durante un límite de tiempo determinado, ya sea a jornada completa o parcial. Es una buena alternativa cuando tienes trabajo o pedidos acumulados, en cuyo caso sería un «contrato eventual por circunstancias de la producción», con una duración máxima de seis meses y una única prórroga. También puedes recurrir a esta fórmula para cubrir temporalmente un puesto de trabajo porque la persona está de vacaciones o de baja por maternidad o enfermedad, o cuando necesites un servicio especializado y puntual para terminar un proyecto, en cuyo caso el contrato termina al finalizar el mismo. El contrato temporal también tiene incentivos, que puedes consultar en el Servicio de Empleo Público Estatal.

Contrato en prácticas

Este contrato laboral fomenta la práctica profesional, por lo que el empleo que ofreces tiene que estar relacionado con la titulación de la persona, que no puede llevar más de cuatro años graduada, aunque puedes contratar a personas mayores de 52 años para facilitar su formación y reinserción al mercado laboral. Prevé un plazo mínimo de seis meses hasta un máximo de dos años, ya sea a jornada completa o parcial, y el salario durante el primer año debe ser al menos un 60 por ciento de lo que cobra otro trabajador con experiencia que ocupe el mismo puesto.

Contrato de formación y aprendizaje

Este tipo de contrato laboral está pensado para la cualificación profesional, por lo que solo puedes contratar a jóvenes de menos de 30 años que estén estudiando. En algunos casos se aplica una reducción del 100 por en las cuotas de Seguridad Social y si decides firmar un contrato indefinido, podrás aprovechar las bonificaciones durante un periodo de tres años. Su duración mínima es de un año, hasta un máximo de tres, pero la persona que contrates no puede tener un título profesional reconocido vinculado a la actividad. Además, la retribución no puede ser inferior al salario mínimo interprofesional.

LOPD: En qué consiste y sanciones por incumplimiento

Tanto las pymes como los autónomos tienen la obligación de cumplir con la Ley de Protección de Datos (LOPD) cuando recopilen información de carácter personal que pueda servir para identificar a una persona física. Su incumplimiento puede conllevar sanciones económicas, además de dañar la imagen de tu negocio.

¿En qué consiste la LOPD?

El objetivo de la LOPD es garantizar la adecuada protección y tratamiento de los datos personales que recopilen las empresas, asegurándose de que no serán utilizados para fines diferentes a aquellos para los cuales fueron recogidos. Para ello, establece tres niveles de seguridad:

Básico: datos identificativos como el NIF, número de seguridad social, nombre y apellidos, dirección postal…

Medio: infracciones administrativas o penales, nivel de solvencia, datos tributarios e información sobre el comportamiento de las personas, como sus aficiones y gustos.

Alto. Datos de carácter más personal, como la ideología, religión, creencias y estado de salud.

¿Cómo cumplir con la LOPD en tu negocio?

En una empresa, el encargado de recopilar y gestionar los datos sensibles también es el responsable de cumplir la ley. No solo debe cerciorarse de que la información es veraz, sino que debe protegerla e informar a las personas sobre el consentimiento para la recogida de sus datos, así como del derecho a rectificarlos o cancelarlos.

No obstante, es conveniente que contrates a una empresa especializada en la implantación de la LOPD que pueda brindarte asesoramiento y capacitación. Esta identificará los ficheros que contengan datos personales, como los de los clientes, empleados o proveedores, e indicará el nivel de seguridad a aplicar.

También se encargará de elaborar los documentos de seguridad e inscribir los ficheros en el Registro de la Agencia Española de Protección de Datos. Si manejas datos de nivel de seguridad medio o alto, considera que tendrás que hacer al menos una auditoría cada dos años, que pondrás a disposición de la AEPD.

¿Qué sucede si infringes la LOPD?

Si no cumples esta normativa podrías incurrir en responsabilidades civiles o incluso en competencia desleal. Según la Ley 2/2011, de 4 de marzo de Economía Sostenible, su incumplimiento también puede acarrear sanciones económicas cuyo importe varía desde 900 a 40.000 euros para las infracciones leves hasta multas de 300.001 a 600.000 euros para las faltas muy graves.

Una infracción leve consiste en desatender una solicitud de rectificación o cancelación o no inscribir los ficheros en el Registro General de Protección de Datos. Una sanción grave es no recabar el consentimiento de las personas o no aplicar las medidas de seguridad necesarias. Una sanción muy grave sería recoger datos de manera engañosa y comunicarlos sin permiso legal.

Se avecinan cambios…

Es probable que el nuevo Reglamento UE 2016/679 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 27 de abril de 2016 sobre el tratamiento de los datos personales conduzca a una revisión de la LOPD. No obstante, por el momento las empresas, pymes y autónomos seguirán rigiéndose por la normativa española.

5 errores comunes al darse de alta como autónomo

Darse de alta como autónomo es un proceso rápido, sencillo y sin costo que puedes completar en un solo día. Puedes hacerlo tú mismo en la Agencia Tributaria y la Seguridad Social, pero es importante que te informes bien antes de dar ese paso para que no cometas algunos errores que podrían costarte caro.

Los despistes y equivocaciones más comunes de los principiantes

1. Retrasar demasiado el alta en la Seguridad Social.

A partir de que te registres en la  Agencia Tributaria, tienes hasta 30 días naturales para darte de alta en el régimen de la Seguridad Social para autónomos. Sin embargo, si te das de alta en Hacienda el 1 de mayo, por ejemplo, y esperas hasta el 15 de junio, tendrás que pagar una cuota atrasada de la Seguridad Social más un 20 por ciento de demora. Además, perderás el derecho a cualquier tipo de bonificación. Para evitar estos problemas es mejor que te des de alta en la Seguridad Social lo más pronto posible, siempre en el mes natural en curso.


2. No solicitar la bonificación correspondiente al registrarte.

Existen diferentes bonificaciones destinadas a reducir la cuota de la Seguridad Social, valora cuál es la que más te conviene pues una vez que te hayas dado de alta como autónomo no podrás solicitarla. Considera además que las bonificaciones suelen ser incompatibles entre sí, por lo que debes elegir cuidadosamente cuál es la que más te permite ahorrar.


3. Comprar material para el negocio antes de registrarte en Hacienda.

Si compras los materiales que necesitas para tu trabajo antes de darte de alta como autónomo en Hacienda, no podrás deducirlos como gastos ya que la factura tiene una fecha anterior. Y no olvides elegir los epígrafes que mejor describan tu actividad ya que de ellos dependerá los gastos que puedas deducir y la forma de tributación.


4. Escoger el método de tributación menos conveniente. 

Al darte de alta como autónomo debes elegir entre dos formas de tributación: la estimación directa o la objetiva. Si elijes la estimación directa pagarás los impuestos según lo que ganes a lo largo de año pero si escoges la estimación objetiva pagarás según la estimación de los beneficios, que se calcula en función de la supuesta rentabilidad del negocio, sin considerar sus altibajos. Por tanto, si al inicio de la actividad tienes más gastos que ingresos, la estimación directa podría ser más conveniente.


5. No registrar tu vivienda en Hacienda, si trabajas en casa.

 Si trabajas en casa puedes deducir un porcentaje de las facturas del hogar, pero es imprescindible que estén a tu nombre y que hayas reflejado la vivienda en la Agencia Tributaria en el momento de darte de alta como autónomo mediante los modelos 036 o 037. Debes indicar cuántos metros cuadrados de la vivienda destinas al trabajo ya que en base a ellos se calcula la proporción de los gastos del hogar que corresponden al negocio.

Cobrar el paro si soy autónomo

En el pasado las palabras paro y autónomos eran prácticamente incompatibles pero, a partir de la Ley 32/2010, de 5 de agosto, quienes trabajan por cuenta propia tienen la posibilidad de acceder a lo que se conoce como prestación por cese de actividad.

Por cada año cotizado podrás cobrar dos meses, un importe que suele ser el 70 por ciento del promedio de las bases por las que has cotizado durante los doce meses anteriores al cese de la actividad. Sin embargo, para cobrar este paro como autónomo no solo debes haber cotizado a la Seguridad Social, sino que también tienes que cumplir una serie de requisitos.

¿Cuáles son las condiciones para cobrar el paro siendo autónomo?

1. Estar dado de alta en la Seguridad Social y haber pagado todas las cuotas. Para cobrar el paro como autónomo, en el momento de presentar la solicitud, que debe ser antes del último día del mes siguiente en el que dejaste de trabajar, todavía debes estar dado de alta en la Seguridad Social. También debes estar al corriente en el pago de la cotización como autónomo, por lo que si tienes pendiente alguna cuota, primero tendrás que saldarla.

2. Cotizar por cese de actividad al menos durante 12 meses. Para tener derecho al paro debes haber cotizado por contingencias profesionales, aunque desde 2015 también se puede cotizar de manera independiente, lo cual representa un costo añadido a la cotización de autónomos del 2,2 por ciento. Además, tienes que haber pagado las cuotas de autónomos de manera sistemática durante los 12 meses previos a la solicitud, incluyendo el mes en que dejaste de trabajar.

3. Justificar el cese de la actividad. Cuando solicites el paro debes explicar por qué has dejado de trabajar, ya sea por motivos económicos, organizativos o técnicos, porque perdiste la licencia administrativa u otras causas. Con la nueva ley de mutuas, puedes aducir motivos económicos si has tenido pérdidas de al menos el 10 por ciento durante el año anterior al cese. Tendrás que entregar una declaración jurada en la que indiques la causa del cese, acompañada de la documentación fiscal que muestre tu situación económica. 

4. Suscribir el compromiso de actividad en el INEM. Tienes que comprometerte a realizar las actividades de los servicios públicos de empleo, como la formación u orientación profesional o los trabajos de colaboración social, así como inscribirte como solicitante de empleo y sellar el paro en las fechas establecidas.
Por supuesto, existen algunas incompatibilidades, como haber alcanzado la edad de jubilación o cobrar otras prestaciones de la Seguridad Social.

¿Puedes recibir el paro y trabajar como autónomo?

Según la Ley de Fomento del Trabajo Autónomo, si estás en paro puedes recibir el 100% de la prestación por desempleo durante nueve meses como máximo aunque te des de alta en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos, una medida dirigida a facilitar la inversión y los gastos iniciales en los que normalmente se incurre para abrir un negocio.

Formación bonificada para pymes y autónomos

El avance de la tecnología y la globalización del mercado enfrentan continuamente a las empresas y profesionales a nuevos retos, por lo que si tienes un negocio y quieres que crezca, debes ser capaz de mantenerlo actualizado. Una de las claves del éxito es la formación continua.

Formar a tus trabajadores no solo aumentará su nivel de motivación y compromiso con la empresa sino que también se traducirá en un modelo de negocio más eficiente y moderno. Si cotizas a la Seguridad Social por la Formación Profesional, tienes la posibilidad de recibir cursos gratis, para ti si eres autónomo o para tus trabajadores si tienes una pequeña empresa.

¿Cómo funciona la formación bonificada?

La Fundación Estatal para la Formación en el Empleo es el organismo encargado de gestionar estos cursos. Cada año el Ministerio de Trabajo ofrece un crédito para la formación de los trabajadores, que proviene del importe que has cotizado por ellos en la Seguridad Social por concepto de Formación Profesional durante el año anterior.

Según el número de trabajadores que tengas contratados, se aplicará un porcentaje de bonificación. Si tienes de 6 a 9 trabajadores, los créditos de bonificación son del 100 por ciento pero si tienes de 10 a 49 empleados, es del 75 por ciento. En cualquier caso, dispones de un crédito mínimo de formación bonificada para empresas de 420 euros al año.

Al finalizar el curso de formación, la empresa formadora te enviará la factura correspondiente y la Fundación Estatal para la Formación en el Empleo te indicará cómo aplicar las bonificaciones en los Seguros Sociales. Luego solo tienes que aplicar las deducciones del importe a bonificar en la Seguridad Social, de manera que la formación no represente ningún coste.

¿Cuáles son los requisitos para acceder a estos cursos?

En el pasado no existía una subvención para la formación de los autónomos pero con la reforma del sistema la formación bonificada para empresas se ha extendido a los trabajadores por cuenta propia. En cualquier caso, para acceder a estos cursos de formación para pymes y autónomos debes cumplir dos condiciones:

- Estar al corriente en el pago de la Seguridad Social, en la que debes haber tributado el año anterior por concepto de Formación Profesional.

- Estar al día en el pago de tus obligaciones tributarias.

¿Cuándo puedes usar los créditos de formación?

Los créditos destinados a la subvención bonificada para empresas y autónomos suelen estar disponibles a partir de la primavera y hasta final de año, pero debes tener en cuenta que no son acumulables, por lo que si no los utilizas un año, los pierdes. 
En la Fundación Estatal para la Formación en el Empleo podrán informarte sobre los créditos que tienes y cómo convertirlos en formación para tus trabajadores o para ti, aunque también puedes calcularlos directamente en este simulador de crédito.

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