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Financiación Para Pymes

(Financiación para pymes)
Conciliación bancaria

Si tienes una pyme, es importante que tus cuentas estén cuadradas. Un buen control financiero te permitirá vigilar las actividades y movimientos para asegurarte de que todo se ajusta al plan estratégico que has trazado. Una de las herramientas de control económico más importantes es la conciliación bancaria.

¿Qué es la conciliación bancaria?

La conciliación bancaria consiste en comprobar los registros de los libros contables de la empresa con los extractos de las cuentas corrientes para detectar posibles diferencias y realizar las correcciones o ajustes necesarios.

Lo ideal es ir comprobando cada uno de los asientos contables minuciosamente, razón por la cual se recomienda no dejar pasar demasiado tiempo entre una conciliación de cuenta bancaria y otra pues mientras más meses pasen, más difícil será cuadrar las cuentas.

¿Cómo beneficia la conciliación bancaria a tu pyme?

Mayor control de los recursos económicos.

 La conciliación bancaria te permitirá comprobar la veracidad de la información contable, de manera que podrás tener una imagen más exacta de la situación económica de tu pyme.

Facilita la toma de decisiones.

Cuanta más información poseas sobre el estado financiero de tu empresa, mejores decisiones podrás tomar. La conciliación de cuenta bancaria te permitirá tomar decisiones estratégicas basándote en datos fiables y actualizados.

Brinda seguridad ante una inspección.

La conciliación bancaria no es obligatoria, pero tener la contabilidad al día y las cuentas cuadradas te hará sentirte más seguro de cara a una inspección pues ya habrás detectado y corregido los errores o desajustes.

¿Qué tipos de conciliación bancaria existen?

Conciliación individual.

Partiendo del saldo de los libros contables de la empresa, debes encontrar las diferencias con el saldo bancario para hacer los ajustes contables necesarios y actualizar el saldo del libro de bancos, cuya validez depende de que las operaciones mensuales estén verificadas en el extracto bancario.

Conciliación conjunta.

Se realiza un documento con toda la información sobre los asientos que no corresponden para realizar las correcciones, que estarán a cargo del banco o la empresa, de quién sea el responsable de los errores.

¿Cómo hacer la conciliación de una cuenta bancaria?

Registra todos los movimientos contables que se producen en las cuentas bancarias de la empresa. Uno de los libros auxiliares más importantes para realizar la conciliación de cuenta bancaria es el libro de banco, en el que solo registrarás las operaciones que realizas con los bancos que trabajas.

Contrasta tu libro de bancos con el estado de las cuentas. Cada cierto tiempo, normalmente de manera mensual, el banco te enviará un estado de la cuenta con todos los movimientos registrados. Las entidades bancarias se rigen por la norma 43 de la Asociación Española de Banca, la cual regula las características del archivo en el que se reflejan los movimientos de la cuenta corriente y que usarás para realizar la conciliación bancaria. Debes confrontar esos datos con los que has anotado para ver si coinciden. Si no es así, tendrás que encontrar la diferencia o el error.

No es inusual que los saldos sean diferentes. Los errores más comunes consisten en duplicar un registro u olvidar contabilizar un movimiento. También es habitual equivocarse al colocar una coma o invertir el orden de los dígitos.

La diferencia no siempre es un error, en algunos casos puede deberse a la aplicación de un criterio de devengo diferente. Por ejemplo, la entidad bancaria no registra una operación hasta que no la contabiliza, pero como pyme es posible que ya hayas reflejado esa actividad en tus libros contables. En esos casos solo tendrás que realizar una anotación contable para dar un seguimiento a esa diferencia.

Por último, vale aclarar que no vale establecer una partida conciliatoria y olvidarte del descuadre. Si acumulas partidas conciliatorias, terminarás con una contabilidad alejada de la situación real de tu pyme y cada vez será más difícil cuadrar las cuentas.

aval de una SGR para alquilar un local comercial

Los avales no solo son necesarios para acceder a un crédito o a licitaciones públicas. A veces los arrendadores también exigen un aval para asegurarse de que puedes pagar el alquiler del local, oficina o nave industrial. Si trabajas como autónomo o tienes una pyme, conseguir un aval para alquiler no será sencillo ya que los bancos suelen demandar una serie de requisitos difíciles de cumplir. Por suerte, existe otra solución: un aval SGR.

¿Qué son las SGR?

Las Sociedades de Garantía (SGR) son entidades financieras sin ánimo de lucro cuyo principal objetivo es facilitar a los autónomos y las pymes el acceso a la financiación en condiciones más ventajosas, gracias a la concesión de avales. Ofrecen tanto avales financieros para realizar operaciones de arrendamiento como  avales técnicos.

Sus condiciones para acceder a los avales suelen ser más flexibles y su coste más contenido, por lo que no es extraño que cada vez más pymes y autónomos recurran a esta solución. Según el último informe de la CESGAR, el año pasado las SGR formalizaron avales por un total de 1. 184 millones de euros lo cual representó el 76 % de las peticiones cursadas. Un total de  126 591 pymes forman parte del sistema de garantías.

¿Qué beneficios aporta un aval SGR?

El aval SGR para alquiler es un contrato de afianzamiento mediante el cual la SGR garantiza la operación y se compromete con el arrendador, asegurándole que vas a cumplir con las obligaciones contraídas. Al conocer la situación financiera de la empresa y tu proyecto de negocio, garantiza al arrendador que vas a poder pagar el alquiler del local y, de no ser así, se compromete a pagar las cuotas en tu lugar. Con el aval SGR podrás tener acceso al alquiler e incluso negociar unas condiciones más ventajosas con el arrendador, proyectando una imagen más profesional

¿Qué proceso debes seguir para conseguir un aval SGR para alquiler?

El primer paso consiste en encontrar la SGR que mejor se adapte a tus necesidades. Existen dos tipos de SGR: generalistas y sectoriales, estas últimas solo brindan avales a determinados tipos de actividades económicas. Algunas operan a nivel nacional y otras se limitan a la Comunidad Autónoma, por lo que tendrás que elegir la SGR más adecuada para el perfil de tu negocio.

Cada SGR establece sus propios requisitos y condiciones para brindar un aval para alquiler. Puedes acceder a la plataforma Con Aval Sí y conocer los pasos a seguir. Normalmente se exige que la empresa no esté en concurso de acreedores y se encuentre al corriente de los pagos en la Seguridad Social y la Agencia Tributaria,  la SGR utilizará tu documentación empresarial y crediticia para analizar el nivel de riesgo.

La SGR valorará rápidamente  tu petición. Si considera que tu solicitud es pre viable, te informará sobre los costes y las garantías que exige para la operación. Si los costes y condiciones te parecen aceptables y has podido aportar las garantías solicitadas, podréis dar el último paso y formalizar la operación.

¿Qué coste tiene un aval SGR?

Los costes del aval SGR consisten en una comisión de estudio y otra de aval, aunque dependerán de las garantías solicitadas, lo cual significa que la entidad valorará tu caso individual analizando la viabilidad de tu proyecto y las garantías que puedas aportar.

Si la SGR aprueba tu solicitud, tienes que convertirte en socio ya que una parte del capital (recursos) de estas entidades lo aportan los socios contribuyendo así a fortalecer económicamente estas entidades . Eso significa que tendrás que aportar capital, al menos una acción, aunque normalmente se calcula en proporción al servicio prestado. No obstante, ese importe se  reembolsa cuando la operación termine aunque son muchas las pymes y los autónomos que deciden quedarse como socios de la SGR para poder seguir beneficiándose de sus servicios.

Cómo pagar la declaración de la renta

Este año, la Agencia Tributaria estima que 13,8 millones de contribuyentes tendrán derecho a una devolución, cuyo importe ascenderá a 9.468 millones de euros. Para otros 5,2 millones de contribuyentes, la declaración de la renta será a pagar. Si es tu caso, te explicamos cómo pagar la declaración de la renta para que puedas cumplir con tus obligaciones fiscales manteniendo cierto margen de liquidez.

Declaración de la renta a pagar: ¿Qué opciones tienes?

1. Préstamo bancario.

Si tienes que pagar un importe elevado y no tienes liquidez suficiente, puedes recurrir a un préstamo. Muchas entidades bancarias han diseñado créditos específicos para pagar la declaración de la renta, cuyo importe máximo oscila entre los 15.000 y 30.000 euros, aunque lo más conveniente es solicitar solo el importe que necesitas. El plazo máximo de devolución varía entre seis y doce meses según la entidad.

2. Fraccionar el pago.

Una alternativa más interesante para pagar la declaración de la renta consiste en fraccionar el desembolso, como establece el artículo 65 de la Ley 58/2003. Debes asegurarte de marcar la casilla correspondiente en la última página de la declaración, aunque si utilizas el sistema Renta Web, la opción de pago fraccionado sale por defecto en todas las declaraciones de la renta a pagar.

El primer pago que corresponde al 60 por ciento del total, se realiza cuando presentas la declaración. En el segundo pago liquidarás el 40 por ciento restante y podrás posponerlo hasta el 5 de noviembre, como señala esta página de la Agencia Tributaria donde puedes comprobar todas las fechas límite de pago y domiciliaciones. 

Es importante que tengas en cuenta que no podrás fraccionar el pago si no presentas la declaración en tiempo y forma; o sea, si la entregas fuera de plazo o presentas una declaración complementaria por error en la declaración original.

3. Solicitar un aplazamiento.

Otra opción para pagar la declaración de la renta es solicitar un aplazamiento y proponer un calendario de pagos con el que te sientas más cómodo. No obstante, tendrás que justificar la razón por la cual pides ese aplazamiento presentando una serie de documentos, entre ellos tus ingresos, las cargas que tienes y las deudas. 

4. Hacienda

Se reserva el derecho de rechazar el aplazamiento, y si lo acepta, no te saldrá gratis. Tendrás que pagar un interés de aproximadamente un 3,75 por ciento de la deuda. Si la cantidad a pagar supera los 30.000 euros, te solicitarán un aval o garantía. En la Agencia Tributaria puedes encontrar más información sobre el aplazamiento de los pagos.

¿Cómo pagar la declaración de la renta?

La domiciliación bancaria es la forma más cómoda para pagar la declaración de la renta, pero esta opción solo está disponible si presentas la documentación por medios electrónicos. Si decides fraccionar el pago, debes recordar que ambas transferencias se tienen que hacer desde la misma entidad bancaria y la misma cuenta. También tienes la opción de domiciliar el primer pago e ingresar el segundo por vía electrónica o en cualquier entidad colaboradora.

Factoring y leasing para pequeñas empresas

La mayoría de las pequeñas empresas necesitan financiación para afrontar su día a día o adquirir los recursos imprescindibles para llevar adelante su actividad. En este escenario, contar con diferentes fuentes de financiación puede marcar la diferencia entre un negocio exitoso y un fracaso. El leasing y el factoring son dos vías de financiación menos convencionales, pero muy convenientes para las pymes.

Leasing: ¿Qué es y cuáles son sus requisitos?

El leasing es un tipo de arrendamiento mediante el cual el propietario te cederá los derechos de uso de determinado bien a cambio de una cuota. Los contratos de leasing pueden incluir todo tipo de bienes, desde equipamiento y vehículos hasta muebles, un local o una nave industrial. En el caso de los inmuebles, la duración mínima del contrato es de diez años pero con otros bienes se reduce a dos años.

Es una opción muy interesante para las pymes que están dando sus primeros pasos y no pueden realizar una gran inversión inicial para comprar los medios que necesitan.

También es una buena alternativa para mantener la liquidez pues en vez de comprar, simplemente alquilas pagando una cuota mensual.

Otro aspecto interesante del leasing es que, al terminar el contrato, tienes la posibilidad de comprar por el precio residual; es decir, descontando la cantidad que ya has pagado, lo cual te permitirá repartir el costo de bienes muy caros.

Para acceder al leasing, las pymes tendrán que presentar algunos documentos y garantías:

  • Últimos tres balances firmados por un contable, acompañados de las copias de la Declaración Jurada Fiscal.
  • Detalle anual de ingresos y egresos, así como de activos y pasivos del negocio, certificados por un contable.
  • Flujo de fondos estimado para el periodo que se solicita el leasing.
  • Estado de Responsabilidad Patrimonial de los directores de la empresa.
  • Cotización del seguro destinado a cubrir el bien sujeto al leasing.

Factoring: ¿Qué ventajas aporta a tu pyme y qué requisitos debes cumplir? 

El factoring implica ceder los derechos de cobro de tus facturas a una empresa. En práctica, contratas a una empresa, denominada factor, para que te adelante el importe de las facturas que emites por la venta de productos o la prestación de servicios. A cambio de adelantarte ese dinero, la empresa cobrará una pequeña comisión.

Con esta estrategia las pymes pueden seguir cobrando sus facturas sin tener que esperar a que el deudor las pague. Conseguirás una liquidez inmediata sin solicitar un crédito bancario, de manera que podrás continuar con tu negocio.

Si eliges el factoring sin recurso, la empresa factor asumirá el riesgo de impago por parte del deudor, aunque esta alternativa también es más costosa. En el caso del factoring con recurso, serás tú quien responda en caso de impago de tus clientes.

Para acceder al factoring, las pequeñas empresas tienen que aportar algunos documentos que funcionan como garantías:

  • Balances y cuentas de explotación de los dos últimos ejercicios, certificados por un contable.
  • Acreditación de situación al corriente en el pago de los impuestos.
  • Relación de clientes que se someten al factoring, en la que debes indicar las cifras de venta anuales, los plazos y los sistemas de cobro.

En la mayoría de los casos las pymes también deben presentar avales económicos, que pueden dificultar el acceso al leasing o factoring. Sin embargo, con la garantía de ConAvalSí podrás negociar condiciones más ventajosas para tu negocio. Aportamos las garantías y avales necesarios para facilitar el acceso a líneas de financiación necesarias para hacer crecer tu negocio o poner en marcha tus nuevos proyectos de negocios.

Diferencia entre aval técnico y económico

Los avales son esenciales a la hora de solicitar un crédito o presentar una oferta para un proyecto pues representan la garantía de que una entidad responderá por las obligaciones que contraes. Contar con un aval también le brinda más credibilidad a tu empresa y mejora su imagen de cara a los clientes potenciales, lo que abre nuevas posibilidades para acceder a proyectos de mayor envergadura. 

Puedes recurrir a dos tipos de avales: los técnicos, que garantizan el cumplimiento de tus obligaciones contractuales; y los económicos, que garantizan los compromisos de índole comercial o financiera que adquieras. Puedes obtenerlos a través de plataformas como ConAvalSí, desde donde damos nuestro apoyo a emprendedores, pymes y autónomos para que puedan desarrollar sus proyectos. 

¿Qué es el aval técnico?

El objetivo principal del aval técnico es garantizar tu capacidad para cumplir con las obligaciones contractuales que has contraído. Generalmente se solicita para participar en concursos y subastas públicas, así como para importar mercancías en régimen temporal, la ejecución de obras y los contratos de suministros.

La entidad que te avale responderá ante tu cliente por el incumplimiento de las obligaciones de carácter no económico. En una obra, por ejemplo, cubrirá posibles desviaciones de plazo, calidad y coste. Si no cumples con el plazo de finalización pactado, el cliente para el que trabajas tiene derecho a ejecutar el aval.

Eso no significa que la entidad avalista vaya a asumir tus prestaciones, sino que le indemnizará económicamente según el perjuicio causado y las condiciones que estipule el contrato del aval.

Una de las principales ventajas del aval técnico es que no necesitas inmovilizar cierto capital u ofrecer garantías patrimoniales mientras dure el contrato, por lo que tendrás libres tus recursos financieros, tanto el capital como las líneas de crédito. El costo del aval técnico no difiere mucho del seguro de caución, pero ten en cuenta que la entidad aplicará comisiones de apertura, estudio y/o mantenimiento.

¿Qué es el aval económico?

Los avales económicos se centran en garantizar las operaciones en las que sea necesario pagar una cantidad determinada en un plazo de tiempo específico, cubren los compromisos y obligaciones de pago que contraigas con una persona o empresa. Los avales económicos se dividen a su vez en dos categorías:

1. Aval comercial.

La entidad avala el pago de las sumas derivadas de operaciones de naturaleza comercial, como pueden ser: la compraventa de bienes, el fraccionamiento de pagos o los pagos a cuenta. En algunos casos, se pueden avalar pagos rotativos, como los que se realizan cuando se entregan periódicamente suministros. 

2. Aval financiero.

La entidad garantiza el pago del préstamo o crédito que has contraído con otra entidad financiera. Este aval suele ser necesario cuando solicitas un préstamo o crédito, ya que así el banco se asegura los pagos.

En el aval financiero solo pagarás por los gastos de estudio de la operación de financiación y la comisión por la aceptación del aval, no se aplican intereses, por lo que suele ser una opción más económica y conveniente que avalar con el patrimonio personal.

Financiación de la Pyme en España en 2017

En el pasado estudio realizado por CESGAR sobre la situación de la financiación de la pyme en España se analiza el panorama del primer trimestre de 2017 ilustrado en la siguiente infografía.  Recientemente, se ha sido publicado el V Informe que recoge los resultados del panorama de la financiación de la pyme en el segundo semestre.

En esta infografía se ilustra la comparativa de diversos puntos clave del informe del primer y segundo semestre de 2017 con el fin de poder apreciar los cambios y evolución en el panorama de la financiación de la pyme.

Como puntos a destacar, debemos señalar la reducción en más de dos puntos del porcentaje del número de pymes que solicitan financiación en este segundo periodo y como las pymes exportadoras, así como innovadoras, startups en muchos casos, son aquellas que mayor necesidad de financiación requieren.

En lo relativo al destino de la financiación, sigue siendo el circulante la mayor necesidad de las pequeñas y medianas empresas, aumentando la inversión destinada a inmuebles y disminuyendo la inversión en equipo productivo.

Entre los principales productos financieros los bancos siguen representando una de las herramientas más requeridas, sin embargo, son muchas las pymes que ven frenado su solicitud de financiación por la falta de las garantías y avales necesarios requeridos por las entidades bancarias.

Las SGR, con proyectos como ConAvalSí, supusieron en ambos periodos una solución efectiva para ayudar y apoyar a los empresarios en la consecución de las garantías requeridas y en la negociación de mejores condiciones en plazos e intereses del préstamo solicitado. 

Creciendo en casi un 80% las resoluciones positivas en la concesión de financiación bancaria en el segundo. 

Infografía de la situación económica de la Pyme en España

Infografía Situación económica de la pyme en España

Errores al solicitar un préstamo

Ya seas una pequeña empresa (pyme) o un autónomo, es probable que en algún momento necesites un apoyo económico adicional para financiar el circulante, comprar equipos productivos e inmuebles o sacar adelante proyectos de innovación. Solicitar un préstamo puede ser una buena opción, pero debes asegurarte de no cometer algunos errores que, a la larga, podrían salirte muy caros.

Si eres una pyme o un autónomo, ¿qué no debes hacer a la hora de solicitar un préstamo?

1. No buscar opciones.

Si necesitas un préstamo, el primer impulso será acudir a tu banco. Es lógico ya que, al ser cliente, piensas que te darán ciertas ventajas y te facilitarán las condiciones. No siempre es así, por lo que antes de solicitar un préstamo deberías valorar la mayor cantidad de opciones posibles. Es probable que encuentras alternativas más convenientes que no impliquen la mediación de un banco y ofrezcan mejores condiciones de financiación, como el crowdlending o las sociedades de garantía.

2. No presentar un plan de negocios sólido.

Un préstamo siempre representa cierto nivel de riesgo para el inversor, por lo que querrá echar un vistazo a las cifras de tu negocio y saber cómo planeas devolverle su dinero. Además del entusiasmo por el proyecto o tus años de experiencia en el sector, para solicitar un préstamo debes presentar un buen plan de negocios que incluya balances, previsiones de ventas y posibles resultados. Aportar contratos o precontratos con clientes también brinda más seguridad y da una imagen de solvencia.

3. Solicitar el préstamo erróneo.

Un error común que puede conducirte al sobreendeudamiento consiste en pedir un crédito a largo plazo para solucionar problemas a corto plazo. También puede ocurrir lo contrario: solicitar préstamos a corto plazo para financiar activos de largo plazo, un error que puede ahogar tu negocio pues es muy difícil pagar en tres meses un bien que se amortiza en diez años.

Los créditos a corto plazo normalmente se destinan a cubrir necesidades imprevistas como la compra de productos para un nuevo proyecto ya firmado. Los créditos a pagar en un lapso de tres años son adecuados para pequeñas inversiones dirigidas a realizar mejoras y los créditos a largo plazo se deben solicitar solo para realizar inversiones importantes como la compra de un local o bienes muy caros para iniciar o ampliar el negocio.

4. No comprender la letra pequeña.

Algunas entidades publicitan préstamos para autónomos y pymes muy atractivos, pero cuando lees la letra pequeña descubres que en realidad no son tan convenientes. Antes de firmar un préstamo, asegúrate de saber exactamente cuál es la comisión por apertura, si debes pagar el notario, el costo del seguro, la tasa de interés y si se aplica sobre los saldos insolutos. No tengas miedo a preguntar.

5. No presentar los avales necesarios.

El 33,6 por ciento de las pymes consideran que el principal obstáculo para acceder a la financiación son las garantías exigidas, según reveló un informe de CESGAR. Si no cuentas con los avales adecuados, no podrás negociar condiciones más ventajosas. Con la ayuda de iniciativas como Con Aval Sí podrás negociar una reducción de los tipos de interés y la ampliación de los plazos de amortización, así como contar con un asesoramiento financiero durante todo el proceso.

Financiación y créditos para expandir tu pyme

La financiación es una herramienta esencial para las pymes que desean expandir su negocio. Por suerte, según un informe del Banco de España y la BCE, por primera vez desde el inicio de la crisis el coste medio de la financiación de las pymes españolas se sitúa en un 2,4%, una cifra inferior a la media de los países más solventes de la Unión Europea, aunque aún existen trabas para acceder a los créditos.

¿Dónde encontrar créditos para pymes?

Con Aval Sí

El 33,6% de las pymes considera que el mayor obstáculo para acceder a la financiación son las garantías solicitadas, según reveló un informe reciente de la CESGAR. En esos casos, las Sociedades de Garantía pueden actuar como garantes de la deuda para facilitar el acceso a la financiación. Con la ayuda de Con Aval Sí podrás negociar condiciones más ventajosas, como reducir los tipos de interés y ampliar los plazos de amortización. También contarás con asesoramiento financiero durante todo el proceso de financiación y te facilitará la tramitación de subvenciones estatales.


ICO

El Instituto de Crédito Oficial, que ha sido uno de los mayores apoyos para las pymes durante la crisis, mantiene una serie de líneas de financiación pública para impulsar a los emprendedores. Estas son: ICO Empresas y Emprendedores enfocada en las inversiones productivas, ICO Garantías SGR SAECA, ICO crédito comercial dirigida a mejorar la liquidez de la pyme, ICO Internacional e ICO Exportadores. No obstante, debes tener claro que las entidades bancarias aplican sus criterios de concesión ya que son quienes asumen el riesgo de impago.

ENISA

La Empresa Nacional de Innovación, de capital público y adscrita al Ministerio de Industria, Turismo y Comercio, cuenta con tienen tres líneas de financiación. La Línea ENISA Crecimiento se enfoca en financiar proyectos empresariales de expansión y mejora competitiva, la Línea ENISA Emprendedores se centra en las pymes de reciente constitución y la Línea ENISA Jóvenes Emprendedores está dirigida a aquellos de menos de 40 años que creen su propio negocio. Estos créditos se conceden siguiendo criterios más flexibles y suelen ofrecer condiciones muy ventajosas, como pagar intereses mínimos si el negocio tiene pérdidas.

CDTI

El Centro para el Desarrollo Tecnológico e Industrial brinda diferentes vías de financiación de proyectos de I+D+i, así como para la creación y consolidación de empresas de base tecnológica. La Línea de Innovación Global, especialmente diseñada para las pymes, prevé un préstamo de hasta el 75% del presupuesto total financiable. Su objetivo es financiar proyectos de innovación e incorporación de tecnología innovadora que promuevan el crecimiento de la empresa. 

iPyme

Cada comunidad autónoma tiene un plan de impulso a las pymes que prevé la concesión de créditos y ayudas. Como parte de un programa impulsado por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional que se puso en marcha en 2014 y se mantendrá hasta 2020, el Estado amplió las subvenciones a fondo perdido a las autonomías. En iPymes podrás acceder a las últimas ayudas publicadas, muchas de las cuales están dirigidas a la mejora de la competitividad, aunque debes considerar que las subvenciones no están aseguradas y que normalmente pasa un largo periodo de tiempo entre su concesión y el ingreso definitivo.

Otras fórmulas de financiación interesantes para tu negocio

Leasing

Se trata de un contrato de arrendamiento financiero que te permite usar determinados bienes o inmuebles pagando una renta durante cierto periodo de tiempo. Al terminar el plazo puedes renovar el contrato o proceder a la compra pagando el precio residual. Esta opción es interesante porque es de fácil concesión y se puede financiar el 100% de la inversión, aunque a la larga suele ser más costosa.

Renting

Es un contrato de alquiler a largo plazo, por lo que la propiedad continúa siendo del arrendador. A cambio de un importe mensual, tendrás derecho a disfrutar del bien durante un período determinado, además de los servicios asociados al mismo, aunque no tendrás opción a compra. Tiene como ventaja que se puede financiar el 100% de la inversión y es completamente deducible.

Factoring

Es un mecanismo de financiación a corto plazo muy interesante cuando se producen retrasos en el cobro que afectan la liquidez de tu empresa. Consiste en ceder las facturas impagadas a un intermediario comercial o financiero, que te abonará inmediatamente la cantidad acordada, generalmente menor al total de la factura, y se encargará de cobrar al deudor el importe completo. Así podrás reducir los costos administrativos vinculados a la gestión de cobro de las facturas y obtener financiación a partir de las mismas.

Confirming

Te permite cobrar las facturas antes de la fecha de plazo pactada con la empresa. Básicamente, es un servicio de gestión de pagos que corre a cargo de las entidades financieras, que son las que te pagarán de manera anticipada. Por supuesto, la entidad financiera cobrará una comisión por el anticipo y unos intereses en función del tiempo anticipado de cobro.

Forfaiting

Con esta herramienta puedes hacer efectivos inmediatamente los créditos y operaciones con pago diferido, a medio y largo plazo. A diferencia del factoring, lo que cedes son las letras y pagarés y en caso de impago la entidad financiera es la que asume la pérdida. De esta manera mejoras tu liquidez y el ratio de solvencia, además de eliminar el riesgo de impago.

Pyme o empresa familiar

En España la mayoría de las pymes son empresas familiares, aproximadamente el 70 por ciento, pero todas las empresas familiares no son pymes puesto que también existen grandes empresas familiares que forman parte del IBEX 35, como Inditex, Ferrovial y Acciona.

Es importante que tengas claro si diriges una pyme o una empresa familiar, ya que en algunas situaciones se aplica un tratamiento fiscal distinto.

¿En qué se diferencia una empresa familiar de una pyme?

La principal diferencia entre las pymes y las empresas familiares radica en la naturaleza de su propiedad. Para que una empresa sea considerada familiar desde el punto de vista fiscal debe estar constituida como una SL o SA y el grupo familiar debe poseer una participación mínima del 20 por ciento o un 5 por ciento a nivel individual.

Lo usual es que este tipo de negocios comiencen siendo una pyme debido a que durante las primeras etapas es muy difícil acceder a la financiación necesaria para ampliarse. Más adelante, si la familia sabe detectar buenas oportunidades, asume riesgos y encuentra nuevas fuentes de financiación para la pyme y puede seguir creciendo.

No obstante, las diferencias entre las pymes y las empresas familiares no se limitan únicamente a la propiedad. Se ha constatado que las empresas familiares suelen crecer de manera más estable y constante a lo largo del tiempo, son más rentables en comparación con las pymes y se gestionan de manera más eficiente y transparente.

¿Existe alguna ventaja fiscal para la empresa familiar?

Las pymes pueden beneficiarse de programas de apoyo público a los que no pueden acceder las grandes empresas, como las ayudas estatales, los fondos estructurales y los programas comunitarios. Con el objetivo de impulsar el crecimiento de las pymes, el Estado les brinda algunos beneficios fiscales, como la posibilidad de deducir totalmente los gastos en inversiones siempre y cuando contraten a nuevos empleados o poder compensar las bases imponibles negativas aplicando una reducción fiscal de hasta un millón de euros a la base imponible positiva.

Todas las empresas familiares que se cataloguen como pymes, lo cual significa que no deben tener más de 50 trabajadores y su nivel de su facturación no puede superar los 5,7 millones de euros, pueden aprovechar esos beneficios fiscales.

La empresa familiar puede acogerse a un beneficio fiscal adicional que no se aplica al resto de las pymes: reducciones de hasta el 95 o el 99 por ciento en comunidades como Madrid de la base imponible en el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones.

Esta reducción se aplica a los descendientes directos o al cónyuge, aunque no es obligatorio que el heredero que asuma la dirección haya tenido participación previa en el negocio. En algunos casos, las acciones de las empresas familiares también pueden estar exentas del Impuesto sobre el Patrimonio.

Qué es un aval

La financiación para pymes y autónomos suele ser un escollo difícil de superar. Según la Confederación Española se Sociedades de Garantía (SGR-Cesgar), casi el 50 por ciento de las empresas que solicitan un crédito tienen problemas porque no pueden aportar las garantías necesarias. Si ese es tu caso, tendrás que presentar un aval, cuyo objetivo es minimizar el riesgo de la operación.

¿En qué consiste un aval?

El aval es un contrato en el que se refleja el compromiso de cumplimiento de ciertas obligaciones ante un tercero. En la práctica, una persona o entidad se compromete a garantizar tu deuda ante un acreedor. Para que ese compromiso sea válido, debe existir un contrato por escrito, que generalmente se firma ante notario.

Los más comunes son los avales económicos, para garantizar un pago futuro. El avalista puede ser de una persona física o jurídica que actúa en nombre propio y garantiza la operación con todos sus bienes, o puede tratarse de un aval bancario emitido por una entidad financiera. También existen avales técnicos, en los que el avalista garantiza que proporcionarás cierto servicio según las condiciones pactadas, habitualmente ante las administraciones.

SGR: La vía más sencilla, rápida y económica para obtener un aval

El 2016 las Sociedades de Garantía (SGR) concedieron un 13% más de avales que el año anterior. El principal objetivo de estas sociedades sin ánimo de lucro es facilitar la financiación para autónomos y pymes, brindándoles la posibilidad de reducir los tipos de interés de la deuda y ampliar los plazos de financiación.

La gama de productos para autónomos de las SGR y los avales para pymes es muy amplia. Pueden avalarte tanto si necesitas un microcrédito de 25.000 euros, como si solicitas un préstamo de hasta 100.000 euros, ya sea ante entidades bancarias o el ICO. También pueden ayudarte si necesitas aplazar el pago de las compras a proveedores, recibir un anticipo de subvenciones o realizar operaciones de leasing.

¿Qué comisiones debes pagar?

El aval suele tener tres tipos de comisiones. Te cobrarán una sola vez por el estudio y la apertura, y según el acuerdo que hayas firmado tendrás que pagar de manera trimestral, semestral o anual una comisión de riesgo. Debes sumar los gastos de notario, que normalmente ascienden al 0,3 por ciento de la operación. 

En el caso de las SGR, éstas aplican una comisión de estudio y, si aceptan tu proyecto, tendrás que adquirir participaciones en proporción a la deuda que vas a contraer. Además, debes pagar una comisión de aval anual.

Si bien, es un proceso sencillo.

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