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Blog Con Aval Sí

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Consigue un aval para obtener financiación de circulante

 

Si tienes un negocio, una de tus principales preocupaciones será encontrar nuevos clientes e incrementar las ventas. Sin embargo, si no reparas en tu política de cobros, es probable que se produzca un desfase temporal entre los pagos a los proveedores y los de los clientes.

En ese caso, el activo circulante de la empresa no será suficiente para cubrir los pagos. Esta situación es más habitual de lo que parece: el 75,9% de las pymes que necesitaron ayuda financiera en 2022, la destinaron precisamente a financiar el circulante, según el XII Informe sobre la Financiación de la Pyme de Cesgar , una necesidad que lleva tres años consecutivos ganando peso.

¿Qué es la financiación de circulante?

La financiación de circulante es aquella que consigue la empresa para hacer frente a sus pagos a corto plazo. Cuando existe una gestión financiera inadecuada, el negocio puede incurrir en un gasto excesivo que le impide afrontar los pagos, por lo que necesita acceder a una fuente de financiación adicional que le permita cumplir con los compromisos económicos contraídos, ya se trate de los pagos a proveedores o los costes de personal.

Tipos de financiación de circulante

La financiación de circulante se utiliza para cubrir diferentes activos a corto plazo, por lo que es importante que elijas la modalidad más conveniente para tu pyme entre las principales fórmulas que se aplican en la actualidad:

Préstamo a corto plazo

El banco ofrece a la empresa una cantidad fija a devolver en un plazo de tiempo relativamente corto, que no suele superar los 18 meses. Puedes recurrir a este tipo de financiación de circulante para cubrir la compra de existencias, realizar anticipos de clientes, proceder con los pagos de nóminas o satisfacer otras necesidades de liquidez del negocio.

La principal ventaja de esta forma de financiación es la facilidad de acceso, pues, al tratarse de cantidades más pequeñas, se exigen menos requisitos y, en algunos casos, incluso puedes solicitarla online. Aun así, debes tener en cuenta que aumentará el endeudamiento de tu empresa y tendrás que pagar unos intereses elevados.

Línea de crédito

La empresa puede disponer de los fondos que le concede el banco durante un periodo de tiempo determinado, generalmente durante un año. A diferencia del préstamo, no tienes que utilizar todo el importe, sino tan solo aquel que necesites en cada momento. Por tanto, es una alternativa de financiación ideal cuando no conoces el importe exacto a financiar o careces de ingresos regulares, ya que no tendrás que pagar cuotas periódicas, sino tan solo al final de la vigencia de la línea de crédito.

Más allá de la flexibilidad, inmediatez y comodidad que representa esta solución, debes saber que sus gastos asociados pueden ser más elevados que los de otras vías de financiación. Es cierto que solo pagarás intereses por la cantidad que realmente utilizas, pero en muchos casos también se aplica un pequeño porcentaje por el capital no dispuesto, lo cual se conoce como comisión de disponibilidad. También tendrás que afrontar gastos de formalización y una comisión de apertura.

Línea de descuento comercial

El banco concede una línea de descuento cuando la empresa presenta títulos de crédito a descontar, ya sean facturas, letras, pagos domiciliados o pagarés antes de su vencimiento. El banco aplica intereses según el plazo de vencimiento y un recargo de devolución cuando el crédito no es atendido.

Este instrumento financiero es muy flexible, puesto que te permite acceder a los recursos a medida que los vayas necesitando. También destaca por su rapidez, una vez que la línea de descuento esté abierta. Pese a ello, suele demandar un esfuerzo económico elevado cuando se suman los costes de la operación, sus intereses y las respectivas comisiones. Otro inconveniente que debes valorar es el riesgo de sobrefinanciación, pues puede ser difícil ajustar los recursos económicos a tus necesidades específicas de financiación.

Descubierto en cuenta corriente

La entidad bancaria permite que la empresa disponga de cierta cantidad por encima de su saldo. En práctica, cuando tu cuenta se queda en números rojos, el banco te concede una especie de crédito para que puedas evitar los impagos y sigas trabajando con normalidad.

Este tipo de financiación de circulante es muy conveniente para salir de un apuro puntual rápidamente, pero suele estar sujeta a elevadas comisiones e intereses. La posibilidad de seguir operando, generalmente, se grava con una comisión por descubierto que se aplica al saldo adeudado más alto y, si tardas en volver a tener liquidez, estarás sujeto a intereses de demora y una comisión por reclamación de descubierto.

Anticipo de recibos o facturas

Es una especie de cesión de crédito comercial, ya que el banco anticipa los recibos de la empresa antes de que esta los cobre, de manera que dispones inmediatamente de liquidez. De hecho, es una solución a la que puedes recurrir para compensar el desajuste temporal que suelen causar los clientes que pagan a plazo.

Con este tipo de financiación del circulante podrás sacar partido a la liquidez de tus activos comerciales, ingresando el dinero que han generado tus operaciones lo antes posible. También podrás reducir el ratio de endeudamiento a nivel contable, pero recuerda que esta opción también implica el pago de intereses y comisiones, que pueden llegar a ser elevadas si algunos recibos quedan desatendidos en el momento del vencimiento.

Factoring

En este caso, se cede el derecho a cobro de los créditos comerciales de la empresa, de manera que el banco se encarga de gestionar su cobro y te los pagará por anticipado para que tengas liquidez. Como norma, podrás recibir por adelantado entre el 80 y el 95% del importe de las facturas, así como los documentos que hayas cedido a la entidad financiera.

Suele ser una opción interesante para los proveedores de grandes empresas que pagan más tarde o como medio de financiación para los negocios en expansión que quieren seguir creciendo. Esta alternativa permite reducir los riesgos financieros y elimina el trabajo burocrático y de gestión de cobros, ayudándote a incrementar tu solvencia. A pesar de ello, suele tener un interés elevado, normalmente mayor que el descuento comercial convencional, y no es raro que se excluyan ciertas operaciones o clientes, lo cual limita tus posibilidades de hacer negocios.

Descubre más sobre el factoring en nuestro artículo.

Confirming

La empresa cede al banco la gestión de los pagos a proveedores y éste les da la opción de adelantar el importe antes del vencimiento, previo pago de intereses y comisiones. Por tanto, es una especie de factoring inverso. Con este tipo de financiación de circulante ahorrarás costes administrativos, podrás unificar los pagos, mejorar las previsiones de tesorería y, al mismo tiempo, brindar un servicio de financiación a tus proveedores.

En su caso, es una solución para obtener liquidez inmediata anticipando el cobro de sus facturas, lo cual les proporciona más seguridad y reduce el riesgo de impago. No obstante, a pesar de las ventajas para todas las partes implicadas, el confirming suele implicar el cobro de comisiones que aumentarán tus costes operativos. Además, puede generar cierta dependencia financiera en la empresa y limitar su flexibilidad económica ante situaciones imprevistas, por lo que es importante que te asegures de contar con los recursos suficientes para saldar tus compromisos de pago en las fechas previstas.

Conseguir un aval para obtener financiación de circulante

Si necesitas ampliar tu activo circulante, con el respaldo de un avalista podrás negociar mejores condiciones de financiamiento con la banca o, incluso, acceder a una línea de crédito más amplia. Las sociedades de garantía (SGR) ofrecen diferentes tipos de avales, especialmente pensados para facilitar las distintas operaciones a través de las cuales puedes acceder a la financiación de circulante.

Solo tienes que elegir una SGR de la zona en la que opere tu pyme y enviar la documentación necesaria para realizar el análisis de la operación. Si no tienes claro qué tipo de financiación de circulante necesitas, en la propia SGR podrán brindarte un servicio personalizado de asesoramiento financiero.

 

Categoría: Contabilidad
Qué es un aval

 

En España existen más de 3 millones de empresas, aunque la inmensa mayoría son pymes, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística. Todos esos negocios generan riqueza y puestos de trabajo, pero, en algunas ocasiones, necesitan financiación externa para llevar a cabo sus proyectos, ya sea en sus inicios, para comenzar la actividad, o más adelante, para ampliar sus operaciones o afrontar una mala racha. 

Uno de los principales escollos que encuentran tanto las pymes como los autónomos en su camino hacia la financiación suele ser el aval, un requisito que exigen muchas entidades financieras para proteger su inversión, exigencia también cuando se participaen la licitación de obras y concursos públicos.

¿Qué es un aval exactamente?

El aval es un contrato en el que se refleja el compromiso de cumplimiento de ciertas obligaciones ante un tercero. En práctica, una persona o entidad se compromete a garantizar tu deuda o las obligaciones no dinerarias que hayas contraído ante el acreedor, ya se trate de un banco, la Administración u otra empresa.

También conocido como fianza o afianzamiento, es un elemento complementario al contrato principal y se utiliza para aportar seguridad jurídica a las transacciones antes de llevarlas a cabo. Mediante este instrumento, el prestatario o receptor de los servicios reduce el riesgo al que se expone, pues si faltas a tus obligaciones, reclamará al avalista.

No obstante, para que ese compromiso sea válido, debe existir un contrato por escrito, que se suele oficializar con un aval notarial para proporcionarle un mayor respaldo legal, sobre todo en las transacciones comerciales. En ese caso, interviene un notario en el procedimiento para legitimar las partes, autentificar las firmas y asegurar la legalidad del aval.

¿Qué partes intervienen en un aval?

En un aval intervienen tres figuras perfectamente diferenciadas que cumplen distintos roles legales:

  • Avalado. Es quien contrata el aval y se compromete a cumplir con la obligación principal, ya se trate de una pyme, un autónomo o una persona física.
  • Beneficiario. Es el receptor del aval, quien ha solicitado la presentación del mismo, generalmente una entidad bancaria o la Administración pública.
  • Avalista. Es la empresa u organización, como las Sociedades de Garantía Recíproca, que garantiza por medio del aval que el avalado cumplirá sus obligaciones, respondiendo por este ante el beneficiario en caso de incumplimiento.

Los principales tipos de avales con los que trabajan las empresas

En los ámbitos financiero y comercial en los que se desempeñan las empresas, es fundamental conocer la variedad de avales que existen y comprender su uso en los diferentes contextos para elegir la modalidad más adecuada, según la operación que necesitas garantizar:

Aval provisional

Este tipo de aval se usa, fundamentalmente, para participar en licitaciones públicas o subastas, ya que su objetivo es garantizar que la empresa mantendrá la oferta presentada. Actúa como una fianza provisional, por lo que, si el avalado accede al contrato de obra o suministro, tendrá que presentar otra garantía definitiva.

Aval financiero

Este tipo de aval suele ser necesario cuando solicitas un préstamo o crédito, ya que así el banco se asegura de recibir el pago. Se utiliza para respaldar las obligaciones financieras que contraen las empresas frente a terceros, ya se trate de líneas de crédito, préstamos bancarios o letras financieras.

Como este aval reduce el riesgo al que se expone el beneficiario, suele mejorar las condiciones de financiación para que las pymes y autónomos puedan obtener tipos de interés más bajos y plazos de devolución más amplios. También son una opción válida para cubrir el aplazamiento de pago o los préstamos ante la Administración.

Aval técnico

Estos avales garantizan que cumplirás con los compromisos no dinerarios que hayas contraído. Son comunes para respaldar importaciones y la ejecución de obras. También suelen ser un requisito para participar en concursos públicos y licitaciones, así como para garantizar las obligaciones legales contraídas con la Administración cuando se reciben subvenciones estatales.

La principal diferencia entre el aval técnico y económico radica en que el primero garantiza el cumplimiento de tus obligaciones contractuales, mientras que el segundo cubre tus compromisos de índole financiera.

Aval comercial

Esta modalidad de aval se usa en las compraventas para garantizar el pago de la cantidad acordada. Se puede emplear para avalar todo tipo de bienes, así como el fraccionamiento de los pagos a los proveedores, las sumas que entregas de manera anticipada y los pagos a cuenta.

También se puede utilizar para avalar pagos rotativos, como los que se realizan cuando recibes suministros periódicos. De hecho, es habitual en acuerdos de suministros y en las transacciones entre empresas cuando median sumas elevadas.

¿Cuándo se necesita un aval?

A lo largo de la vida de una empresa, es probable que atraviese diferentes situaciones en las que necesite un aval. En 2022, por ejemplo, el 56,2 % de las pymes españolas necesitaron financiación, según el XII Informe de Financiación de la Pyme, lo cual representa un aumento de 21,4 puntos porcentuales en comparación con los datos prepandemia del 2019.

Sin embargo, el 49,2 % de ellas encontraron obstáculos para acceder al crédito, un 12,5 % más en comparación con 2021. El coste de la financiación es el principal escollo, debido, fundamentalmente, al aumento de la inflación y el consecuente incremento de los tipos de interés, pero la segunda barrera más importante es no poder presentar garantías, un problema que afecta al 18,2 % de las empresas y que ha aumentado en 3,4 puntos porcentuales respecto a 2021.

De hecho, según dicho informe, en 2022 se disparó el número de pymes a las que las entidades bancarias les han solicitado avales, pasando del 37,3 % en 2021 al 43,7 % actual.

La mayoría de las empresas pide avales financieros para acompañar las solicitudes de financiación bancaria al circulante. Generalmente, se trata de préstamos a corto plazo que la empresa utiliza para hacer frente a los pagos.

Los avales técnicos son menos comunes: en 2022 los solicitaron el 2,6 % de las empresas para garantizar la entrega del producto o servicio contratado en tiempo y forma. Es probable que necesites recurrir a estos avales si vas a participar en licitaciones y concursos públicos, ya que la Administración querrá cerciorarse de que puedes cumplir con las obligaciones que contraigas. También los necesitarás para acceder a proyectos de gran envergadura en el sector privado.

Las empresas también suelen solicitar avales para obtener la financiación bancaria imprescindible para realizar inversiones. Esas garantías pueden servirte para mejorar la infraestructura de tu empresa, ampliar el almacén, contratar más personal o, incluso, poner en marcha un proceso de internacionalización.

Los negocios de reciente constitución, que suelen tener más dificultades para acceder a préstamos por la falta de historial crediticio y garantías, también recurren a menudo a los avales para financiar la compra de equipamiento o el alquiler del local.

¿Cómo obtener un aval?

Si necesitas presentar una garantía para impulsar tu negocio o garantizar su funcionamiento, debes tener claro el camino a seguir y los documentos a presentar para agilizar el proceso:

  1. Cada entidad determina el proceso a seguir para los solicitantes de avales, pero suelen establecer dos requisitos fundamentales: la empresa no puede estar en concurso de acreedores y debe encontrarse al corriente de los pagos en la Seguridad Social y la Agencia Tributaria.
  2. Tendrás que presentar diferentes documentos, entre ellos la memoria de la actividad económica, donde se reflejen tus principales objetivos de negocio, así como los productos y/o servicios que ofreces. También tendrás que presentar la cuenta de pérdidas y ganancias de los dos últimos ejercicios cerrados y del actual. Si se trata de una empresa nueva, tendrás que presentar el plan de negocio, en el cual debe quedar claro su viabilidad y la estimación de los beneficios, ya que estos serán los que te permitan devolver el préstamo.
  3. Con esta información en mano, el banco o la SGR evaluará el nivel de riesgo que representa la operación, y decidirá si puede avalarte o no. Si consideran que la operación es viable, te informarán sobre los costes y condiciones ulteriores.

SGR: La vía más sencilla, rápida y económica para conseguir un aval

En 2023,  las Sociedades de Garantía Recíproca (SGR) formalizaron avales por valor de 2.568 millones de euros, lo que supuso un incremento del 12% en el importe facilitado a pymes y autónomos con respecto al año anterior.  La financiación facilitada por las SGR ya beneficia a 175.616 pequeñas y medianas empresas y contribuye al mantenimiento de  977.577 puestos de trabajo, según datos de CESGAR.

El principal objetivo de estas sociedades es facilitar el acceso a la financiación a pymes y autónomos. El aval de una SGR te sitúa en una posición más ventajosa para negociar con la entidad bancaria, de manera que podrías obtener una reducción de los tipos de interés y/o una ampliación de los plazos de devolución.

La gama de productos de las SGR para autónomos  y los avales para pymes es muy amplia. Pueden avalarte tanto si necesitas un microcrédito de 25.000 euros como si solicitas un préstamo de hasta 100.000 euros. También pueden ayudarte si necesitas aplazar el pago de las compras a proveedores, recibir un anticipo de subvenciones, realizar operaciones de leasing o acceder a una Línea ICO.

Una característica que distingue a las SGR del resto de entidades financieras es que financian a largo plazo los proyectos empresariales. El 90 % de los proyectos financiados son a más de 3 años, de los cuales el 45 % son a más de 8 años.

¿Qué coste tiene un aval?

El aval es un producto de riesgo, por lo que siempre tiene un coste para quien lo contrata.

Una de las principales ventajas de los avales de las SGR es que tienen costes más reducidos. Estas sociedades suelen aplicar una comisión de estudio al inicio, que se calcula en base al riesgo de la operación, y una comisión de aval anual, que implica un porcentaje sobre el principal pendiente de amortización.

Cuando acepten tu proyecto, tendrás que adquirir participaciones sociales en proporción al préstamo solicitado para adquirir la condición de socio, pero cuando termine la operación podrás recuperar ese capital.

Categoría: Contabilidad
Atención al cliente a traves de redes sociales

Las redes sociales han ido ganando protagonismo en las empresas, no solo en el área del marketing sino también en el departamento de atención al cliente. Estas plataformas se han convertido en un puente de comunicación cercano y ágil con los usuarios a través del cual las marcas aclaran sus dudas, dan seguimiento a las incidencias y solucionan problemas.

Cinco claves para brindar una atención al cliente de calidad en las redes sociales

Las expectativas de los consumidores actuales han cambiado: esperan una atención rápida y soluciones eficientes a sus quejas e inquietudes, por lo que interactuar con ellos mediante las redes sociales es mucho más sencillo y rápido que recurrir a los medios de contacto tradicionales.

Esta vía de comunicación también es más rentable económicamente que utilizar plataformas específicas, ya que no genera grandes costes operativos o logísticos. No obstante, para garantizar una atención de calidad, es necesario tener en cuenta algunos aspectos:

  1. Elige la red adecuada

    Todas las redes sociales no son iguales. Identifica cuáles usan más tus clientes y analiza sus peculiaridades comunicativas. Si ofreces servicios profesionales, es probable que debas enfocarte en LinkedIn, pero si tienes una audiencia joven, deberías decantarte por TikTok o Instagram. Valora, además, la posibilidad de crear un perfil dedicado exclusivamente a la atención al cliente para evitar que esos comentarios e interacciones terminen en la página de marca.

  2. Diseña protocolos de atención

    La atención mediante las redes sociales sigue una dinámica diferente de la que se brinda por teléfono o correo electrónico, por lo que deberías redactar un manual específico. Diseña un “mapa” que incluya pautas de atención y protocolos que ayuden al equipo a abordar las situaciones más habituales, como responder a las preguntas y comentarios de los clientes, atender sus quejas o solucionar incidencias. Y no olvides pedir retroalimentación para actualizar la guía, de manera que puedas ganar en profesionalidad y eficiencia.

  3. Responde rápidamente

    El 32% de las personas que contactan a una marca o empresa a través de las redes sociales espera una respuesta en 30 minutos y el 42% en el plazo de una hora, según una encuesta reportada por Convince & Convert. Por tanto, si quieres garantizar la satisfacción de tus clientes, debes responder rápidamente. Si no es posible, evalúa opciones como instalar un chatbot para gestionar las dudas frecuentes o establecer un horario de atención para moderar las expectativas de quienes te contacten.

  4. Automatiza los procesos

    La tecnología puede convertirse en tu mejor aliada para proporcionar una atención al cliente de calidad a través de las redes sociales. Si incorporas chatbots, podrás reducir los tiempos de espera, responder rápidamente al primer contacto cuando no hay agentes disponibles o solucionar automáticamente las dudas más habituales. También podrás recopilar información sobre los usuarios para comprender mejor sus necesidades y proveer una asistencia más personalizada.

  5. Integra la información de los clientes

    Para ofrecer una atención de calidad a través de las redes sociales, debes evitar los cruces de información. El equipo dedicado a estas tareas debe estar al tanto de todos los cambios en los servicios, productos, condiciones y garantías de la empresa, pero también es necesario integrar las consultas que se realizan mediante estas plataformas para evitar que se produzcan fricciones entre los diferentes canales de comunicación, de manera que los usuarios puedan recibir una respuesta eficiente. Puedes recurrir a plataformas de CRM como HubSpot o Zoho para concentrar en un sitio la información generada por las áreas de atención al cliente, marketing y ventas.

Por último, recuerda que en 2023 ya había 40,7 millones de usuarios de redes sociales en España, lo que significa que el 85% de la población las utiliza, según Holded. Comunicarte a través de esos canales aumentará la satisfacción de tus clientes, mejorará tus tasas de fidelización, impulsará las ventas y te ayudará a proyectar una imagen de marca más cercana.

Categoría: Marketing
Que es el IBI y como se calcula

Si eres propietario de un local o una oficina, tendrás que hacer frente a diferentes gastos fijos. Uno de esos gastos es el IBI, que se paga todos los años. Saber cuándo pagar el IBI y cuánto es, te ayudará a evitar multas y a incluirlo en tu presupuesto de negocio para no tener sorpresas.

Tipo de impuestoDirecto
RecaudadorAyuntamiento
¿Quién lo tiene que pagar?Todas las personas físicas y jurídicas que sean titulares de propiedad, superficie, usufructo y concesión administrativa sobre inmuebles, ya sean urbanos, rústicos o de características especiales.
¿Cómo calcular cuánto tendré que pagar de IBI?Para calcular el IBI, se necesita el valor catastral del inmueble, que se determina por el valor del suelo y las construcciones en él.
¿Cómo saber el valor catastral de mi casa?Se puede obtener en el portal de la Dirección General del Catastro del Ministerio de Hacienda (deberás ser propietario del inmueble). También puedes comprobar el valor catastral a través de tu último recibo del IBI.
¿Cuál es la fecha de pago del IBI?El 1 de enero de cada año, pero cada Ayuntamiento decide cómo y cuándo se paga.

¿Qué es el IBI o Impuesto sobre Bienes Inmuebles?

El Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI) es un tributo directo de carácter obligatorio gestionado por los Ayuntamientos, aunque algunos pueden delegar su cobro en otros entes. Este impuesto grava la titularidad de los derechos de propiedad, usufructo, superficie y concesión administrativa sobre inmuebles, ya sean urbanos, rústicos o de características especiales.

La naturaleza de una propiedad, si es rústica o urbana, depende de cómo se clasifica el suelo por la Dirección General del Catastro. Sin embargo, los edificios especiales, como las presas, embalses, túneles de peaje, autopistas, carreteras, puertos comerciales y aeropuertos se clasifican según sus características técnicas. Son conjuntos complejos de uso especializado con diferentes estructuras, considerados como un solo bien inmueble para el catastro.

¿Quién debe pagar el IBI?

Todas las personas naturales o jurídicas que tengan derechos sobre los bienes inmuebles deben pagar el IBI. De hecho, este impuesto no solo se aplica al derecho de propiedad, sino también al derecho de superficie, usufructo o concesión administrativa.

En el caso de las oficinas o locales alquilados, lo habitual es que sea el propietario quien se encargue de pagar el IBI. Si el dueño y el inquilino lo acuerdan en el contrato de alquiler, el propietario puede cobrarle al inquilino el IBI según lo acordado.

Al vender la propiedad, el vendedor paga el IBI porque se aplica desde el primer día del año, cuando el vendedor es el propietario. El vendedor puede ir a los Tribunales para recuperar los días pendientes desde la venta hasta fin de año.

En el caso de los inmuebles con deudas pendientes por IBI, es probable que exijan su pago al nuevo propietario. Por esa razón, antes de adquirir un inmueble es recomendable que investigues si tiene el pago del IBI al día. En la actualidad, los notarios están obligados a pedir esa información y deben facilitarla a los compradores

 

 

¿Cuál es la fecha de pago del IBI?

Este impuesto se paga cada año el 1 de enero, pero cada Ayuntamiento decide cómo y cuándo se paga, así como las facilidades para hacerlo. Ten en cuenta que, si pagas fuera de plazo, incurrirás en una sanción tributaria. Te exigirán la deuda por vía ejecutiva con un recargo que varía desde el 5 hasta el 20% sobre la cuota a pagar.

Existen diferentes opciones para realizar el pago. Puedes hacerlo de manera presencial en las sucursales de las entidades bancarias o por cajero electrónico en las entidades colaboradoras. También podrás pagar el IBI por banca telefónica, a través de Internet o puedes recurrir a la domiciliación bancaria.

¿Cómo calcular el IBI?

Para calcular el IBI, se necesita el valor catastral del inmueble, que se determina por el valor del suelo y las construcciones en él.

El Catastro Inmobiliario calcula el valor de un inmueble. Esto se hace considerando su ubicación, valor en el mercado, coste de construcción, antigüedad, uso, valor del suelo y características urbanísticas. Normalmente, ese valor es menor al 50 % del actual valor de mercado del inmueble y se actualiza anualmente, según los Presupuestos Generales del Estado.

La Administración revisa los valores de los inmuebles cada 10 años, lo que suele resultar en subidas en el importe a pagar.

Sobre la base liquidable, los Ayuntamientos aplican un gravamen que distingue entre los bienes urbanos, rústicos o de características especiales. El tipo de propiedad afecta al cálculo del IBI, especialmente la diferencia entre propiedades urbanas y rústicas en cada municipio.

En el caso de los inmuebles urbanos, ese gravamen oscila entre el 0,4 y el 1,1 %, con algunas excepciones que pueden alcanzar hasta el 1,17 %. No obstante, en el caso de los inmuebles rústicos, el gravamen varía entre el 0,3 y el 0,9 %. Aquí puedes comprobar la actualización de los valores catastrales por coeficientes en tu municipio.

Cabe aclarar que el pago del IBI por el local donde se encuentra tu negocio es un gasto fiscalmente deducible. Si eres autónomo y trabajas en casa, puedes deducir parte del IBI. La deducción se calcula según los metros cuadrados notificados a Hacienda y tu porcentaje de propiedad en el inmueble. Esta posibilidad está contemplada en la Ley de Reformas Urgentes del Trabajo Autónomo, aprobada en 2017.

Exenciones y bonificaciones del IBI

Algunas propiedades del Estado, comunidades autónomas y entidades locales están libres de pagar el IBI. Estas propiedades se utilizan para la seguridad ciudadana, defensa nacional, educación o servicios penitenciarios. También están exentos los bienes comunales del Ayuntamiento que utilicen los vecinos, así como los bienes que pertenecen a la Iglesia Católica y la Cruz Roja.

No pagan el IBI los bienes culturales, los bienes comunales y montes vecinales. Tampoco la superficie de los montes poblados con especies de crecimiento lento. Además, no pagan el IBI los terrenos ocupados por vías de tren y carreteras públicas. Por último, también están exentos del pago del IBI aquellos bienes que tienen exenciones internacionales, como las embajadas o consulados.

Además de las bonificaciones al IBI que aprueben los diferentes Ayuntamientos, a nivel nacional se aplica:

●      Descuento del 50 al 90 % en propiedades para empresas de construcción, urbanización y promoción inmobiliaria.

●      Bonificación del 50 % sobre las viviendas de protección oficial durante los tres primeros años.

●      Bonificación del 95 % sobre los bienes rústicos de las cooperativas agrarias o de explotación comunitaria de la tierra.

●      Descuento de hasta el 50 % en impuestos para inmuebles con infraestructuras de recarga aprobadas por el Ayuntamiento.

 

¿Qué son las exenciones rogadas y potestativas?

Las exenciones rogadas son aquellas que se aplican cuando el interesado lo solicita porque el inmueble cumple con los requisitos legales. Los centros docentes acogidos al régimen de concierto educativo pueden solicitar la exención de impuestos para los inmuebles destinados a la enseñanza. Esta exención se aplica a la superficie ocupada por la enseñanza concertada.

Los monumentos y jardines históricos de interés cultural registrados en el Patrimonio Histórico Español pueden solicitar una exención rogada. Esto también aplica a las áreas de montes donde se hacen repoblaciones forestales o regeneración de árboles.

Sin embargo, para poder solicitar esta exención, es necesario tener proyectos aprobados por la Administración forestal. En ese caso, la exención tendrá una duración de 15 años a partir del periodo impositivo siguiente al que se realizó la solicitud.

En cambio, las exenciones potestativas dependen de los Ayuntamientos. Los centros sanitarios públicos, así como algunas propiedades rurales y urbanas,  están exentos del IBI, si su cuota líquida no supera la cantidad establecida por la ordenanza fiscal. También se pueden aplicar bonificaciones de hasta el 90 % a las familias numerosas.

Hay exenciones para entidades sin fines de lucro como fundaciones, asociaciones de utilidad pública, federaciones deportivas y asociaciones benéficas.

También se suele eximir del pago del IBI a los inmuebles que han sufrido daños considerables por fenómenos meteorológicos adversos o catástrofes. En ese caso, se aprueban decretos-leyes para ayudar a las zonas afectadas y recuperarse de los daños ocasionados.

Categoría: Contabilidad
CNAE

Si te estás planteando emprender una actividad empresarial, tendrás que realizar varios trámites y obtener algunos códigos identificativos que te proporcionen plena competencia jurídica y comercial. Uno de los primeros pasos consiste en elegir el tipo de servicio que proporcionarás o la producción que desarrollarás para determinar el código de la actividad económica que te corresponde.

CNAE: ¿en qué consiste?

La Clasificación Nacional de Actividades Económicas (CNAE) es un sistema de numeración que agrupa y clasifica todas las empresas y autónomos en base a su actividad económica. A cada unidad se le asigna una letra y cuatro dígitos numéricos, el cual se conoce como Código CNAE. Los dos primeros dígitos se refieren a la división, el tercer número indica el grupo y el cuarto especifica la clase para concretar la actividad desarrollada. 

¿Para qué sirve el CNAE?

El código de actividad económica es obligatorio para todas las sociedades. De hecho, es imprescindible para todos los agentes económicos que operen en el mercado europeo, ya sean empresas privadas, instituciones financieras o entes gubernamentales. Esta clasificación se utiliza con diferentes fines:

  1. Registro y gestión empresarial. Permite llevar un control más exhaustivo y monitorizar de manera efectiva las empresas que operan en España.
  2. Realizar estadísticas y análisis económicos. Proporciona información detallada sobre la composición de los diferentes sectores, por lo que sirve para recopilar y analizar datos socioeconómicos.
  3. Elaborar análisis de mercado. En el ámbito empresarial, la información del CNAE también se utiliza para realizar análisis de mercado, identificar oportunidades de negocio y elaborar informes sectoriales.
  4. ¿Cómo saber cuál es el CNAE de mi empresa?

El CNAE cuenta con 21 títulos mediante los cuales se intentan cubrir todas las actividades empresariales, divididos en grupos que van de la A a la U. El grupo A, por ejemplo, señala la “Agricultura, ganadería, silvicultura y pesca” mientras que el grupo U se refiere a las “Actividades de organizaciones y organismos extraterritoriales”.

A su vez, cada una de esas categorías generales se subdivide en varios epígrafes, hasta llegar al cuarto nivel. Cada categoría se representa con una cifra que va detallando la actividad de la empresa u organismo. Por ejemplo, en el grupo J, el número 5811 corresponde a la edición de libros y en el grupo L, el código 6810 alude a la compraventa de bienes inmobiliarios por cuenta propia.

Si tienes una empresa, puedes conocer tu código CNAE accediendo al buscador de actividades económicas de la Agencia Tributaria. Introduce tu actividad, como “marketing” o “libros”, y luego haz clic en “Detalle” para ver el código CNAE que se encuentra dentro de la ficha.

¿Es posible convertir el código de IAE a CNAE?

El código IAE no coincide con el número CNAE y ni siquiera tienen las mismas finalidades, aunque se refieran a actividades económicas similares. El IAE tiene implicaciones fiscales, ya que determina la forma en que tributarás, mientras que el CNAE se utiliza para obtener y unificar datos de todas las empresas de los países miembros de la Unión Europea.

Cuando accedas al buscador de actividades económicas de Hacienda, verás que el IAE se estructura en tres secciones correspondientes a las actividades empresariales, profesionales y artísticas. En cada ficha podrás encontrar tanto los epígrafes IAE como los códigos CNAE equivalentes.

¿Dónde aparece el código CNAE?

El código de actividad económica se utiliza en muchos formularios e impresos, tanto oficiales como a nivel interno en la empresa. Las sociedades deben indicarlo en las escrituras de constitución, sus acuerdos sociales y las cuentas anuales que depositan en los registros públicos.

De hecho, si la empresa cambia su actividad económica en algún momento, tendrá que obtener un nuevo código CNAE y validarlo ante notario con la respectiva escritura pública que acredite el cambio del objeto social. Luego tendrás que asentarlo en el Registro Mercantil.

Por último, cabe aclarar que el código CNAE no vence, a menos que cambies tu actividad económica principal. Por tanto, solo tendrás que gestionarlo una vez, cuando empieces tu negocio.

Categoría: Contabilidad
ejemplos de automatizacion en ecommerce

En los tiempos que corren, contar con una tienda online es imprescindible para seguir siendo competitivos. Sin embargo, su correcto mantenimiento demanda tiempo y recursos. Por suerte, el desarrollo de tecnologías, como el aprendizaje automático, hace que sea cada vez más fácil gestionar un ecommerce. Si automatizas las tareas, podrás reducir costes y ser más eficiente mientras dedicas tu energía a seguir innovando y crear valor.

¿Cómo funciona la automatización de un ecommerce?

La automatización de una tienda online implica utilizar softwares para convertir las tareas manuales en flujos de trabajo automatizados que aumenten tu eficacia operativa. Hoy por hoy, es posible automatizar diferentes procesos, sobre todo en el ámbito del email marketing y la gestión de pedidos:

Respuestas automáticas de confirmación. Cuando el cliente realiza la compra, puedes enviarle automáticamente una confirmación de su pedido para que sepa que la actividad se ha registrado de manera correcta.

Seguimiento de pedidos. Los correos electrónicos de seguimiento de pedidos son un ejemplo de automatización particularmente útil para mantener a tus clientes informados sobre el estado de su compra.

Mensajes de agradecimiento y valoración. Estos correos tienen como objetivo mejorar la experiencia del cliente y fomentar su fidelización, incluyendo notas de agradecimiento por su compra o pidiéndole que valore el producto o servicio prestado.

Recordatorio de carritos abandonados. Estos mensajes son muy eficaces para recuperar las ventas perdidas recordándoles a los usuarios sus carritos abandonados. Incluso puedes insertar ofertas o descuentos para animarlos a completar la compra.

No solo puedes automatizar emails relacionados con el procesamiento de pedidos, sino también la generación de facturas y la gestión de envíos. Con las herramientas adecuadas, podrás automatizar el control del inventario, la reposición de stock y la actualización de los productos en tiempo real.

5 herramientas muy útiles para automatizar una tienda online

Más allá de las listas inteligentes de email marketing, las respuestas automáticas o los mensajes vinculados a la gestión de los pedidos, hay muchas otras herramientas eficaces que puedes utilizar para automatizar tu ecommerce:

  1. Reglas de automatización. Son una técnica muy eficaz que puedes usar en la página web o CRM para realizar acciones automáticas cuando un usuario satisface ciertas condiciones. Por ejemplo, podrías enviar un correo de agradecimiento para compras superiores a 50 euros o asignar a los clientes a categorías específicas que puedan interesarles, según sus compras, para futuras campañas de marketing.
  2. Catálogos inteligentes. Es una de las herramientas de automatización de ecommerce más interesantes, ya que permite sustituir los catálogos fijos por un algoritmo que da seguimiento al comportamiento del consumidor para mostrarle los productos que más podrían interesarle. Así, facilita la navegación, mejora la experiencia de compra y aumenta las probabilidades de realizar una venta.
  3. Emails de restock o compras recurrentes. La automatización del ecommerce permite, por ejemplo, avisar a los clientes de que un producto vuelve a estar disponible para que pueda comprarlo apenas llegue a tu tienda. También es útil para indicarle a los clientes que realizan compras recurrentes que su stock se está terminando.
  4. Sistemas de seguridad y anti fraudes. La automatización de la tienda online no solo aumenta las ventas, también puede protegerte de los intentos de estafa y ahorrarte una cantidad de dinero considerable. Existen softwares que se encargan de analizar todas las transacciones para detectar los elementos típicos de una compra fraudulenta y rechazarlas o alertarte.
  5. Atención al cliente. Los consumidores pueden tener muchas dudas en el momento de comprar online, sobre todo relacionadas con los tiempos de entrega, las condiciones de devolución o las características del envío. Contar con un chatbot preparado para responder inmediatamente las preguntas más habituales podrá ayudarlos a decidirse.

¿Qué ventajas te aporta la automatización del ecommerce?

Como podrás intuir, la automatización del ecommerce aporta numerosas ventajas a las empresas. Enviar automáticamente correos electrónicos a los clientes, en función de ciertas acciones, no solo ahorra tiempo, sino que también optimiza las acciones de email marketing, permitiendo una mayor segmentación y personalización.

Eso se traduce en una mayor tasa de conversión de la tienda online, más ventas y clientes más satisfechos que, probablemente, volverán a comprar. Además, permite medir con mayor precisión los resultados de las campañas publicitarias y analizar la efectividad de los mensajes enviados.

De hecho, la automatización acelera los procesos en el ecommerce, reduce los errores y libera parte de tus recursos para que puedas destinarlos a otras actividades más importantes que hagan crecer tu negocio.

Categoría: Marketing
Seguro de responsabilidad civil para autónomos

Si durante el ejercicio de tu actividad como autónomo, causas daño a un tercero, estás obligado a remediarlo. El artículo 1902 del Código Civil indica claramente que todo aquel que “por acción u omisión causa daño a otro, interviniendo culpa o negligencia, está obligado a reparar el daño causado”.

Generalmente se trata de una indemnización económica, pero ese desembolso podría poner en peligro tu patrimonio personal o la viabilidad de tu empresa, en caso de daños graves. Para que eso no ocurra, es conveniente contar con un seguro de responsabilidad civil para autónomos.

¿Qué es un seguro de responsabilidad civil?

El seguro de responsabilidad civil es una póliza que cubre las reclamaciones por daños físicos, materiales o morales causados accidentalmente a un tercero, incluidos los propios empleados. En esos casos, la aseguradora garantiza tu responsabilidad como autónomo, asumiendo la compensación económica correspondiente y costeando tu defensa legal.

¿Qué cubre exactamente un seguro de responsabilidad civil para autónomos?

En sentido general, los seguros de responsabilidad civil para autónomos incluyen dos garantías básicas:

  • Defensa jurídica y fianzas. Cubre la fianza que puedan imponerte y asume las costas y gastos judiciales que tengas que abonar en caso de afrontar un procedimiento judicial. Muchas aseguradoras también pondrán a tu disposición un servicio de asesoramiento jurídico para que puedas proteger tus intereses y reclamar daños propios sufridos en el ejercicio de tu actividad profesional.
  • Responsabilidad civil general o de la explotación. La aseguradora cubre la cuantía de la indemnización por daños causados a terceros durante el desarrollo habitual de la actividad de tu negocio, tanto fuera como dentro de tus instalaciones. Este tipo de póliza también cubre la labor de tus empleados y los problemas que pueda ocasionar el uso de la maquinaria, así como los desperfectos provocados en el edificio donde ejerces tu actividad.

Debido a su flexibilidad, estos seguros permiten contratar diferentes coberturas adicionales, como la responsabilidad civil patronal, si tienes trabajadores a tu cargo, la responsabilidad civil subsidiaria, si recurres a subcontratistas, o la responsabilidad civil de productos, en caso de que fabriques, suministres, vendas o distribuyas cualquier tipo de productos.

¿Cuánto cuesta un seguro de responsabilidad civil para un autónomo?

El precio del seguro de responsabilidad civil depende, en gran medida, del sector donde desarrolles tu actividad, la amplitud de sus garantías y los riesgos cubiertos. No obstante, la prima de este tipo de póliza suele rondar los 575 euros anuales, oscilando entre los 150 € y 600 €, según indicó un informe.

Obviamente, existen grandes diferencias sectoriales. Por ejemplo, el precio de un seguro de responsabilidad civil para los profesionales sanitarios ascendería a 1423 €, mientras que en el sector de los servicios disminuye a 1002 € y 1123 € para los comercios.

¿Los seguros de responsabilidad civil para autónomos son obligatorios?

La contratación de un seguro de responsabilidad civil no es de carácter obligatorio, aunque es muy recomendable para protegerse de los imprevistos que puedan producirse y poder seguir trabajando con normalidad. Sin embargo, en algunos casos es imprescindible contar con este tipo de póliza.

Profesiones y actividades que requieren la contratación de un seguro de responsabilidad civil

Si tienes un bar, restaurante, cafetería, peluquería o centro de estética, tendrás que contar con un seguro de responsabilidad civil, una condición indispensable para obtener la licencia de apertura.

También lo necesitan los abogados, corredores de seguros, gestores, auditores, profesionales sanitarios y responsables de agencias de viajes.

Además, si te dedicas a organizar espectáculos, administras centros deportivos, ofreces servicios de mantenimiento, conduces algún vehículo de transporte o realizas actividades pirotécnicas, también tendrás que contratar un seguro de responsabilidad civil.

Ante cualquier duda, puedes consultar las profesiones y actividades que demandan su contratación en el Registro de Seguros Obligatorios.

Categoría: Legal
Modelo 303 de autoliquidación de IVA

El Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA) es un tributo de carácter indirecto que recae sobre los consumidores. Sin embargo, como se paga al adquirir un producto o servicio, los empresarios se convierten en sujetos pasivos, por lo que deben aplicarlo en sus facturas para, posteriormente, ingresarlo a Hacienda a través del modelo 303.

¿Qué es el modelo 303 y quién está obligado a compilarlo?

El modelo 303 es un formulario mediante el cual se declara a la Agencia Tributaria el IVA acumulado en las facturas. Por ese motivo, también se le conoce como “el modelo del IVA”. Incluye el cálculo del IVA soportado - el que aplicas en tus facturas a los clientes-, y el IVA repercutido - el que pagas para cubrir los gastos de tu actividad.

Todos los autónomos que desarrollen una actividad sujeta a IVA están obligados a presentar el modelo 303, independientemente del resultado de la declaración y aunque no hayan tenido actividad durante un trimestre.

También tendrás que rellenarlo si alquilas un local o piso que se utilice como oficina o lugar de trabajo. Solo están exentos los autónomos en régimen simplificado y de recargo de equivalencia, así como los agricultores, ganaderos y pescadores.

Los plazos de presentación del modelo 303

El modelo 303 de la AEAT se utiliza para declarar el IVA trimestral, por lo que tendrás que compilarlo cuatro veces a lo largo del año:

  • Primer trimestre: del 1 al 20 de abril se presentan las facturas de enero a marzo.
  • Segundo trimestre: del 1 al 20 de julio se recogen las facturas de abril a junio.
  • Tercer trimestre: del 1 al 20 de octubre se computan las facturas de julio a septiembre.
  • Cuarto trimestre: del 1 al 20 de enero se suman las facturas de octubre a diciembre.

    Cabe aclarar que los autónomos inscritos en el REDEME, un régimen especial de devolución mensual del IVA, tienen que presentar el modelo 303 cada mes.

Hacerlo fuera de plazo supone una sanción o recargo. Si te das cuenta del olvido y lo presentas antes de que llegue la multa de Hacienda, el recargo por presentar el modelo 303 más tarde es del 1 % fijo más otro 1 % adicional por cada mes completo de retraso. Si han pasado más de 12 meses desde el final del plazo, el recargo aumentará al 15 %.

En cambio, si es Hacienda quien se da cuenta del error, tendrás que ingresar lo que has dejado de pagar más un recargo que oscila entre el 50 y 150 % del importe dependiendo de si este supera o no los 3 000 euros.

No obstante, tienes la posibilidad de pedir una prórroga a Hacienda. Como autónomo, puedes aplazar el IVA 12 meses si tu deuda no supera los 30 000 euros, sin tener que justificar las cuotas repercutidas impagadas.

¿Cómo presentar el modelo 303 en la Agencia Tributaria?

Puedes presentar el modelo de IVA trimestral de forma presencial en la Agencia Tributaria o a través de su web, en cuyo caso solo necesitarás el certificado digital o la clave PIN para identificarte.

A la hora de rellenar el modelo 303, tendrás que señalar tus datos identificativos, el periodo correspondiente al trimestre (1T, 2T, 3T o 4T) y el devengo del año de presentación.

Considera que debes separar el IVA según el tipo impositivo y los ingresos por procedencia geográfica. También deberás desglosar los gastos en función de su procedencia, según sean nacionales, europeos o no europeos, y teniendo en cuenta su tipo, si se trata de empresa, mixto o particular.

No olvides señalar tu régimen (general o simplificado) y si no has tenido ninguna actividad en el periodo. Si no tienes que pagar IVA debido a la inversión del sujeto pasivo, marca la casilla 61 para indicar que tienes derecho a la deducción. Por último, introduce el número de cuenta bancaria en el que quieres que Hacienda haga el cobro del IVA o te devuelva el importe correspondiente.

Categoría: Contabilidad
ofertas del Black Friday

 

El Black Friday se ha ido consolidando en España, hasta el punto de que para muchos minoristas se ha convertido en uno de los eventos más importantes del año. Estos descuentos, que comienzan el último viernes de noviembre, se aplican lo mismo en el sector de la tecnología que en el de la moda, por lo que son una excelente oportunidad para que las empresas aumenten sus ventas.

Siete estrategias para lanzar las mejores ofertas del Black Friday

  1. Identifica a tu audiencia

    Antes de lanzar tus ofertas del Black Friday, es importante que tengas claro el público al que enfocarás tu estrategia de marketing. Puedes revisar tus redes sociales para identificar el tipo de perfiles que más interactúan con tus contenidos y/o instalar un píxel de seguimiento en tu web para segmentar mejor a tu audiencia en las campañas publicitarias y facilitar las conversiones.

    El objetivo es saber quiénes son tus clientes potenciales en estas fechas y cuál es su intención de compra. De esta forma podrás personalizar tus ofertas y mensajes publicitarios para que hagan resonancia con sus necesidades, ya se trate de clientes que buscan el mejor precio o seguidores de marcas.

  2. Comienza tu campaña temprano

    Los consumidores empiezan a buscar las ofertas del Black Friday en octubre y muchos aprovechan estas rebajas para realizar sus compras navideñas. Eso significa que no realizan muchas compras por impulso, por lo que es fundamental que lances tu campaña con algunas semanas de antelación.

    Puedes empezar a brindar códigos de descuento o cupones e ir activando las campañas de email marketing. El marketing por correo electrónico te permite conectar directamente con tus clientes para proponerles las mejores ofertas del Black Friday como premio por su lealtad, con el fin de que puedan ir planificando sus compras.

    Otra estrategia interesante consiste en crear una lista de “acceso anticipado”, de manera que tus suscriptores o clientes habituales tengan la posibilidad de aprovechar los descuentos antes que el resto de consumidores. De esta forma, podrás ir adelantando la campaña de venta y, al mismo tiempo, harás que se sientan especiales creando una experiencia de compra más exclusiva.

  3. Aprovecha el poder de las redes sociales

    El 54 % de las personas usan las redes sociales para buscar productos y el 71 % los compra guiándose por las referencias y recomendaciones que se ofrecen en dichas plataformas, según Search Engine Watch. Eso significa que las redes sociales no solo son una excelente fuente de información en tiempo real sobre los consumidores y los productos que más interés generan, sino también una buena herramienta para poner en marcha tus campañas de marketing.

    Puedes comenzar lanzando concursos y sorteos unas semanas antes del Black Friday para generar un mayor engagement en tus seguidores. También puedes brindar códigos de descuento exclusivos o unir fuerzas con micro-influencers que te ayuden a promocionar tus ofertas del Black Friday para llegar a un público objetivo más grande y lograr un mayor retorno de la inversión.

  4. Optimiza tu tienda online para las ventas del Black Friday

    Los consumidores se sienten cada vez más cómodos buscando ofertas y comprando por Internet, por lo que, si has lanzado una campaña de marketing online sólida, tendrás que asegurarte de que tu e-commerce está preparado para recibir a todos esos usuarios. Pon a prueba tu sitio para cerciorarte de que puede soportar un aumento de tráfico y de que carga con suficiente rapidez, pues muchos compradores abandonarán la cesta de la compra si el sitio web es lento.

    Verifica, además, que la versión móvil funciona con fluidez y brinda una buena experiencia de compra, pues el número de usuarios que acceden a través de este tipo de dispositivos ya ha superado a quienes compran a través del ordenador, según Pew Research Center.

    Por otra parte, no olvides verificar que los descuentos son visibles desde la página de inicio para que los clientes sepan, desde el primer momento, cuánto ahorrarán y cerciórate de que las páginas de los productos más demandados están optimizadas y tienen sus imágenes correspondientes.

    Otro detalle que no puedes pasar por alto es el proceso de pago. Asegúrate de que es lo más sencillo, rápido y fluido posible. Incluso podrías ofrecer opciones de pago como invitado para que los clientes puedan comprar sin crear una cuenta, lo cual reduce las barreras de entrada y aumenta las ventas. Y muestra claramente los costos de envío, impuestos y/o cualquier otra tarifa adicional por adelantado para evitar que los usuarios abandonen sus carritos con una sensación de frustración.

  5. Asegura el inventario

    Selecciona lo antes posible los productos que vas a promocionar durante el Black Friday para que puedas aprovisionarte con tiempo. Aplica siempre un margen de retraso, por si los proveedores necesitan más tiempo para preparar tus pedidos, pues es probable que en esas fechas aumente la demanda y se formen cuellos de botella.

    Teniendo en cuenta tu experiencia de años previos, la información de las redes sociales, los informes de ventas de plataformas como Shopify y los productos más vendidos de Amazon, podrás pronosticar la demanda para asegurarte el stock suficiente. 

    Considera, además, cuáles son los productos más deseados o de moda del año. Y valora la posibilidad de crear una guía de regalo con la vista puesta en Navidad. De esta forma, podrás promocionar productos que tienes en tu stock y, al mismo tiempo, facilitar las compras a los usuarios.

  6. Determina tu estrategia de precios

    Durante el Black Friday los negocios lanzan descuentos de al menos el 20 %. Si quieres ser competitivo, debes analizar los descuentos y promociones de la competencia para planificar una estrategia de precios que atraiga a los consumidores.

    Como regla general, una buena estrategia de precios consiste en aplicar descuentos escalonados, de manera que cuanto más compre un cliente en tu negocio, más pueda ahorrar. Así, aumentarás su ticket de compra y podrás deshacerte del inventario difícil.

    Además de las típicas rebajas directas, también puedes aplicar cupones de descuento para los clientes habituales, incluir el envío gratis o, incluso, realizar ventas flash, una estrategia que suele tener mucho éxito en el comercio electrónico, ya que los consumidores saben que esas ofertas solo estarán disponibles durante un periodo de tiempo corto, lo cual genera una sensación de urgencia.

    También puedes ofrecer recompensas por un gasto mínimo, como el envío gratuito en compras superiores a 50 euros o enviar un pequeño regalo que sorprenda gratamente a tus clientes con su compra. Y no olvides aplicar estrategias de venta cruzada, recomendando artículos relacionados con el producto principal que el cliente pueda necesitar y enriquezcan su experiencia de compra.

  7. Valora la posibilidad de instalar un chatbot en tu e-commerce

    Durante el Black Friday necesitarás toda la ayuda que puedas conseguir. Cuando llegan más compradores a tu tienda online, el servicio de atención al cliente también tiene que lidiar con más dudas y consultas sobre los pedidos, envíos y devoluciones. Contar con chatbot en tu sitio web te permitirá optimizar y automatizar algunos de los servicios de atención al cliente. Esta tecnología puede responder a las preguntas frecuentes más sencillas de manera rápida y durante las 24 horas del día, para que no pierdas ninguna venta.

    Un chatbot también puede facilitar el proceso de compra a los clientes, ayudándoles, por ejemplo, a encontrar los productos que desean de forma rápida y simple. A través de una serie de preguntas, estos programas pueden señalar productos específicos o realizar recomendaciones personalizadas basadas en compras anteriores.

    No cabe duda de que el Black Friday puede ser una excelente ocasión para disparar tus ventas, pero tendrás que planificar detalladamente tu campaña de marketing y asegurarte de que tu tienda física y/o virtual estén preparadas porque muchas marcas también competirán por la atención de los consumidores.

Categoría: Marketing
asesor legal

Si estás pensando en emprender un negocio, tendrás que cumplir varios requisitos legales, no solo a la hora de constituir la sociedad, sino también cuando entre en funcionamiento. Contar con un asesor legal es esencial para asegurarte de cumplir con todas las normas y evitar sanciones que no solo pueden representar un costo económico adicional, sino también un daño para la reputación empresarial. Sin embargo, cualquier asesor jurídico no vale.

¿Qué características debes buscar en tu asesor jurídico?

A la hora de elegir un asesor legal, es fundamental que ese profesional o la asesoría te transmita confianza y seguridad, ya que, a fin de cuentas, será quien te guíe, oriente y responda a tus dudas en materia fiscal, mercantil, jurídica y/o laboral.

También es esencial que el asesor jurídico sea capaz de ponerse en el lugar del emprendedor y comprenda sus necesidades, de manera que pueda anticiparse a ellas y te ayude a navegar por los diferentes escenarios que tendrá que afrontar tu negocio a lo largo del tiempo.

En un mercado cada vez más cambiante, también es vital que el asesor legal mantenga una comunicación fluida en todo momento y ofrezca consejos rápidos que te ayuden a tomar decisiones estratégicas.

Y si vas a contratar a un profesional, debes cerciorarte de que posee unos conocimientos multidisciplinares lo suficientemente amplios y actualizados, que le permitan ofrecerte un servicio jurídico y económico global. Obviamente, encontrar a un asesor jurídico que conozca bien tu sector será un plus.

Las 5 competencias más importantes de un asesor legal

Si estás buscando un buen asesor jurídico, es conveniente que, además de sus conocimientos en materia fiscal y legal, tenga las siguientes competencias:

  1. Habilidades comunicativas que le permitan transmitir sus consejos y orientaciones con claridad y rigor.
  2. Visión global que ayude a los emprendedores a anticiparse a los cambios y evitar los problemas legales para que puedan trazar estrategias de negocio más eficaces.
  3. Compromiso e implicación con las empresas con las cuales trabaja, de manera que conozca su funcionamiento y pueda contribuir a su crecimiento.
  4. Adaptabilidad y flexibilidad que le permitan mantenerse abierto a los cambios y nuevos enfoques que decida aplicar la empresa para adaptar sus respuestas a las nuevas circunstancias.
  5. Planificación y organización que faciliten el cumplimiento normativo, el establecimiento de prioridades y la distribución eficaz de los recursos.

¿Qué tipo de asesoramiento recibirás?

Lo habitual es contratar los servicios de una asesoría legal, por lo que podrás contar con un equipo de profesionales que cubren todos los frentes, desde el proceso de constitución de la sociedad hasta su puesta en marcha.

  • Asesoramiento jurídico, esencial durante el proceso de creación de la empresa para determinar el tipo de sociedad más conveniente y que mejor se adapte a tus exigencias, teniendo en cuenta factores como la fiscalidad aplicable y el grado de responsabilidad que estás dispuesto a asumir.
  • Asesoramiento fiscal para que puedas presentar todas las declaraciones tributarias correspondientes en tiempo y forma.
  • Asesoramiento laboral si necesitas contratar empleados, elaborar contratos de trabajo, tramitar expedientes sancionadores, gestionar altas y bajas en la Seguridad Social o aplicar una reducción de plantilla.
  • Asesoramiento mercantil y societario para que puedas planificar adecuadamente la entrada y salida de los socios, la ampliación y reducción de capital, la política de dividendos, posibles fusiones, gestionar ayudas y subvenciones públicas o, incluso, guiarte durante el proceso de internacionalización para entrar en nuevos mercados.
  • Protección de productos para evitar la competencia desleal, de manera que podrás blindar tus productos o servicios con patentes u otros medios de protección de la propiedad intelectual.

En cualquier caso, contar con un buen asesoramiento legal desde el inicio te permitirá partir con buen pie. Tener un marco legal bien definido facilitará el funcionamiento del negocio, contribuirá a evitar obstáculos e, incluso, permitirá identificar nuevas oportunidades que impulsen el crecimiento empresarial.

Foto de Gabrielle Henderson en Unsplash

Categoría: Legal
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