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Usos y aplicaciones de la IA en las pymes

La inteligencia artificial (IA) ha llegado para quedarse. En España, el 40,6% de las grandes compañías y el 6,6% de las pequeñas empresas ya la han incluido en su operativa cotidiana, según un informe de ONTSI. La popularización de esta tecnología presenta una oportunidad para nivelar el campo de juego, contribuyendo a aumentar la productividad y mejorar el servicio al cliente sin incurrir en costes elevados.
Inteligencia Artificial para pymes: automatización, seguridad y crecimiento inteligente
España se encuentra 1,2 puntos porcentuales por encima de la media europea en la adopción de la IA. La mayoría de las organizaciones la han integrado en sus procesos de producción, pero tiene muchos otros usos y aplicaciones, desde la gestión empresarial y la logística hasta el control financiero.
- Análisis de datos y toma de decisiones. Los datos son el nuevo oro, pero muchas pymes no podían aprovechar su potencial porque no tenían capacidad de procesamiento. La IA puede procesar y analizar esa información rápidamente, realizando además análisis predictivos que facilitan la toma de decisiones más informadas y estratégicas. También emite informes en tiempo real que permiten administrar mejor los recursos y mejorar la eficiencia operativa.
- Optimización de los procesos operativos. La IA ayuda a las pymes a automatizar muchas de sus operaciones cotidianas para ahorrar tiempo y evitar errores. Las tareas repetitivas y administrativas, como la gestión de inventarios, el envío de correos electrónicos o la programación de citas, se pueden automatizar para optimizar el flujo de trabajo y destinar el personal a actividades que aporten más valor.
- Atención al cliente. Los chatbots y asistentes virtuales han transformado la atención al cliente. Estos sistemas de IA son capaces de responder preguntas frecuentes, ofrecer recomendaciones y resolver problemas sencillos, lo que libera a los empleados para gestionar las consultas más complejas. Además, la IA brinda atención en tiempo real, 24/7, lo que mejora la satisfacción del cliente y aumenta la fidelización.
- Gestión financiera y de riesgos. Mediante el análisis de datos históricos y patrones de gasto, la IA puede prever flujos de caja futuros para que las pymes planifiquen mejor sus finanzas. Sus modelos predictivos son capaces de evaluar el riesgo de crédito, prever tendencias del mercado o analizar la rentabilidad de productos y servicios, aportando una visión más clara a las empresas para gestionar su capital y limitar su exposición financiera.
- Gestión de recursos humanos. La IA ya está desempeñando un rol esencial en la optimización del departamento de Recursos Humanos. Permite automatizar el análisis de currículos, realizar entrevistas preliminares con chatbots y evaluar las aptitudes de los candidatos para acelerar el proceso de selección. Las pymes también podrían usarla para evaluar el desempeño de los empleados, predecir la rotación del personal e identificar áreas de mejora en aras de implementar estrategias de retención más eficaces y crear un ambiente de trabajo más positivo.
- Personalización de marketing. Con la IA es posible diseñar e implementar estrategias de marketing más precisas y efectivas. La inteligencia artificial puede analizar el comportamiento de los usuarios en línea para segmentarlos en grupos específicos, que sirvan como base para lanzar ofertas personalizadas y recomendaciones de productos más relevantes, lo que aumenta las tasas de conversión. Además, el marketing automatizado con IA permite ajustar las campañas en tiempo real según la respuesta del público, lo que optimiza constantemente su rendimiento.
- Seguridad de las TIC. Gracias al análisis de datos en tiempo real y el aprendizaje automático, la IA puede detectar y prevenir ciberataques. Así, las pymes podrán identificar accesos sospechosos, prevenir fraudes y anticiparse a amenazas emergentes. Además, tecnologías como la autenticación biométrica y la detección de anomalías en el comportamiento del usuario proporcionan una capa extra de seguridad y contribuyen a evitar filtraciones de datos.
En resumen, los sistemas de IA no solo permiten a las pymes ser más productivas y eficientes, sino que también refuerzan su seguridad. No obstante, para minimizar los riesgos intrínsecos a la implementación de nuevas tecnologías, se recomienda comenzar con pruebas piloto en áreas específicas. Así, podrás cerciorarte de que esta herramienta esté perfectamente alineada con tus objetivos de negocio y aporte auténtico valor.
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¿Se puede aplazar el Impuesto de Sociedades?

En un contexto macroeconómico marcado por la incertidumbre y los cambios constantes, las empresas deben contar con herramientas que les permitan gestionar sus finanzas de manera más flexible y eficiente. El Impuesto de Sociedades, al ser una de las cargas fiscales más relevantes, también suele ser uno de los principales quebraderos de cabeza, por lo que es posible que te preguntes si se puede diferir.
¿Se puede aplazar el Impuesto de Sociedades? Claves para entender tus opciones legales
El Impuesto de Sociedades es un tributo de carácter directo que grava las ganancias de las empresas. Con un tipo general del 25 por ciento, se declara a través del modelo 200 y se aplica a cada ejercicio económico del negocio. Sin embargo, si estás atravesando una mala racha y necesitas un respiro, existe la posibilidad de aplazar el Impuesto de Sociedades.
El artículo 65 de la Ley General Tributaria establece que “las deudas tributarias que se encuentren en período voluntario o ejecutivo podrán aplazarse o fraccionarse en los términos que se fijen reglamentariamente y previa solicitud del obligado tributario, cuando su situación económico-financiera le impida, de forma transitoria, efectuar el pago en los plazos establecidos”.
Por tanto, si afrontas algún problema temporal de liquidez, puedes pedirle a Hacienda que fraccione o retrase el pago. Así, podrás cumplir con tus obligaciones fiscales más adelante, sin poner en riesgo tu negocio.
¿Se puede aplazar el modelo 202?
El modelo 202 se utiliza para hacer pagos a cuenta del Impuesto sobre Sociedades, suponiendo un adelanto el mismo. En práctica, es un pequeño anticipo a la Agencia Tributaria, que luego se formaliza en el cómputo anual y se presenta al año siguiente mediante el modelo 200.
La ley aclara que “no podrán ser objeto de aplazamiento o fraccionamiento” algunas deudas tributarias, entre ellas las que “deban cumplir el retenedor o el obligado a realizar ingresos a cuenta”. Por consiguiente, no puedes aplazar el modelo 202. Sólo puedes solicitar una prórroga del pago de la liquidación anual del impuesto sobre Sociedades; es decir, el modelo 200.
¿Qué requisitos debes cumplir para aplazar el Impuesto de Sociedades?
Si necesitas solicitar un aplazamiento del Impuesto de Sociedades, tendrás que cumplir una serie de condiciones:
- 1.Estar al corriente de tus obligaciones tributarias.
- 2.Presentar una garantía suficiente en forma de aval, fianza o prenda.
- 3.Demostrar que tu negocio atraviesa una situación económica complicada que te impide pagar dicho impuesto en el plazo correspondiente.
La presentación de solicitudes de aplazamiento de deudas se realiza de manera directa, en la sede electrónica de la Agencia Tributaria. Tendrás que indicar la clave de liquidación, importe, tipo de garantía brindada, los datos de la cuenta para la domiciliación bancaria, número de plazos, periodicidad, fecha del primer plazo y motivo de la solicitud, según Hacienda. La Agencia Tributaria también advierte que “la fecha del primer plazo será día 5 ó 20 del mes que corresponda al vencimiento del plazo o fracción o el inmediato hábil siguiente”. Tras presentar la solicitud de prórroga, podrás consultar su estado de tramitación en línea.
¿Por qué es conveniente solicitar una prórroga del pago?
No pagar el Impuesto sobre Sociedades en plazo podría tener serias consecuencias para tu negocio. En ese caso, se activará automáticamente el período ejecutivo, un proceso que conlleva una serie de recargos que pueden agravar aún más el panorama financiero y fiscal de tu empresa.
Cuando contraes una deuda tributaria, tienes que pagar el interés de demora más una serie de recargos adicionales. En cambio, con el aplazamiento sólo se aplica el interés de demora exigible, que “será el interés legal que corresponda hasta la fecha de su ingreso”, pero “impide el inicio del período ejecutivo”.
Por tanto, si tu empresa se encuentra en una situación económica complicada, aplazar el Impuesto de sociedades te dará cierto margen para reencauzarla y encontrar la liquidez necesaria. Podrás centrarte en estabilizar tu negocio sin la amenaza de embargos o recargos adicionales.
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Gestionar un negocio propio representa retos adicionales y, a menudo, dificulta la conciliación, pero si está a punto de llegar un peque a casa, debes saber que la Seguridad Social te ofrece la posibilidad de tomarte un respiro en esa etapa tan importante. Los autónomos, al igual que los trabajadores por cuenta propia, pueden aprovechar la prestación de baja por paternidad o maternidad cuando tienen un hijo, adoptan o acogen a un menor de edad.
El largo camino para equiparar la paternidad y la maternidad
Las condiciones y prestaciones de la baja de maternidad y paternidad han ido evolucionado. Inicialmente, el acceso a esta prestación era más limitado y con requisitos más estrictos, en comparación con los trabajadores por cuenta ajena. Sin embargo, con el paso de los años se han introducido mejoras para equiparar los derechos de los autónomos con los de los asalariados, así como los de ambos progenitores.
Por ejemplo, en 2007 se produjo un cambio significativo con la reforma del Estatuto del Trabajo Autónomo, que mejoró las condiciones de la prestación. Hasta ese momento, la baja por paternidad para autónomos preveía tan solo 2 días. Desde entonces, se han seguido introduciendo modificaciones, como la bonificación del 100 % de la cuota de autónomos durante la baja, lo cual significa que si cotizas por la base mínima, recibirás aproximadamente 950 euros al mes durante ese periodo.
En 2019 se produjo otro cambio importante: la baja por maternidad y la baja por paternidad pasaron a denominarse “prestación por nacimiento y cuidado de un menor”, por lo que dejaron de existir grandes diferencias entre las prestaciones que reciben los dos progenitores o cuidadores.
De hecho, desde 2021 el periodo de prestación se equiparó a 16 semanas de baja para cada progenitor, de las cuales las seis primeras son obligatorias. También se aplican los mismos requisitos y cálculo de la cuantía. No obstante, existe una salvedad en la baja por el nacimiento de un hijo, ya que la madre biológica puede adelantarla cuatro semanas antes del parto.
¿Cómo se distribuye el permiso de paternidad y maternidad para autónomos en 2025?
En el caso del nacimiento de un hijo:
- Tanto el padre como la madre deben disfrutar de un período ininterrumpido de 6 semanas de baja, a jornada completa, tras el nacimiento del bebé. O sea, es una baja de paternidad para autónomos obligatoria.
- Las 10 semanas siguientes son opcionales y se pueden tomar de forma continua, después de esas seis primeras, o de manera interrumpida hasta que el bebé cumpla un año, teniendo la posibilidad de distribuirlas en jornada completa o parcial.
En el caso de una adopción o acogimiento:
- Los padres y las madres deberán tomarse 6 semanas ininterrumpidas a jornada completa, contando a partir de la resolución judicial.
- Las diez semanas restantes se disfrutan igual que en los nacimientos, pero si se trata de un menor de más de 1 año hay que cogerlas sin interrupción.
Obviamente, para solicitar la baja de paternidad como autónomo, es necesario estar dado de alta en la Seguridad Social y estar al corriente en el pago de las cuotas. Si tienes menos de 21 años, no necesitarás haber cotizado previamente. A partir de esa edad, se aplican requisitos de cotización progresivos, de manera que los mayores de 26 años deben haber cotizado 180 días en los últimos 7 años o 360 días en total.
Por último, cabe aclarar que la baja de paternidad y maternidad no es solo un derecho, sino también una herramienta esencial para fomentar la conciliación. Permite que los padres y las madres dediquen tiempo de calidad a sus hijos en una etapa crucial de su desarrollo, fortaleciendo los vínculos afectivos, además de proteger la salud mental de los progenitores, según un estudio realizado en la Universidad de Estocolmo. Por ese motivo, y para cumplir con la normativa europea, es probable que a lo largo de 2025 se amplíe el permiso de maternidad y paternidad a 20 semanas.
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El número de startups crece año tras año en España, pero su camino al éxito está lleno de obstáculos. Más del 50% de las empresas emergentes no superan los primeros cuatro años y solo una de cada diez logra estabilizarse antes de los tres años. No entender las exigencias del mercado o emprender en un sector poco rentable son algunas de las principales causas del fracaso.
De hecho, para que un proyecto de negocio tenga éxito, es fundamental elegir el nicho de mercado correctamente. Conocer las características y necesidades insatisfechas de tus clientes potenciales te permitirá adaptar tus productos o servicios, así como crear campañas de marketing a medida con mensajes relevantes que conduzcan realmente a un aumento de las ventas.
¿Qué es un nicho de mercado?
El nicho de mercado se refiere a un segmento de consumidores con características similares, cuyas demandas y necesidades no están completamente satisfechas con la oferta actual de los principales proveedores del sector.
Generalmente, ese segmento de consumidores tiene necesidades más complejas que la media, por lo que para satisfacerlas necesitarás un grado de especialización mayor. Sin embargo, suele estar dispuesto a pagar más por esas soluciones “personalizadas”, por lo que podría generar una mayor rentabilidad para tu negocio.
Un nicho de mercado también puede estar compuesto por un grupo de consumidores con preferencias y comportamientos de compra diferentes que desean productos o servicios que se alineen con sus valores, intereses o estilos de vida. Por ejemplo, en lugar de limitarse a buscar un producto funcional, este segmento podría priorizar la autenticidad o la experiencia que ofrece la marca.
Patagonia, la famosa marca de ropa outdoor, ha logrado captar a un nicho de consumidores preocupados por la sostenibilidad y el medio ambiente. En vez de competir en el mercado masivo de ropa deportiva, se ha posicionado como una marca ética que promueve prácticas ecológicas y ofrece productos duraderos, lo que le ha permitido fidelizar a un público dispuesto a pagar más por su activismo.
Como norma, los nichos de mercado suelen ser menos competitivos, lo que facilita el posicionamiento de una marca como referente en ese ámbito. Otro caso destacado es Beyond Meat, que identificó un segmento creciente de consumidores preocupados por la salud, el medio ambiente y el bienestar animal. Al ofrecer alternativas vegetales a la carne, la empresa no solo satisfizo las necesidades de veganos y vegetarianos, sino que también atrajo a otras personas interesadas en reducir su consumo de proteína animal, lo que le ha permitido expandirse rápidamente a nivel global.
Los cinco pasos para elegir tu nicho de mercado
Un nicho de mercado bien explotado no solo genera mayores márgenes de ganancia, sino que se convierte en una base sólida para expandirse hacia otros segmentos en el futuro. Sin embargo, antes de comenzar, debes investigar a fondo las particularidades de tu audiencia, ya que su tamaño reducido y sus demandas especiales requieren un enfoque estratégico bien definido.
- Determina los problemas que puedes resolver
Antes de comenzar a buscar nichos de mercado interesantes, determina cuáles son tus capacidades y talentos. Si ya tienes una empresa, enfócate en sus puntos fuertes y los recursos de los que dispone. Cuando tengas claro lo que sabes hacer bien, podrás determinar qué problemas de tus clientes potenciales puedes resolver.
Para descubrir sus necesidades insatisfechas, puedes usar las redes sociales y los foros especializados, ya que en estos espacios las personas suelen compartir sus inquietudes, demandas y preferencias. Recuerda que muchas veces las necesidades insatisfechas no se expresan de manera directa, sino que se esconden detrás de quejas o deseos incumplidos. Por ejemplo, en las reseñas de productos los consumidores suelen mencionar los aspectos que no les gustan o las características que les gustaría que tuviesen.
- Investiga a tu competencia
Encontrar un nicho de mercado sin explotar es el Santo Grial de todo emprendedor. Sin embargo, cada vez es más complicado, aunque la presencia de competencia no es algo necesariamente negativo. Al contrario, puede indicarte que has encontrado un nicho interesante y rentable. En ese caso, el primer paso consiste en identificar a los principales competidores para estudiar sus fortalezas y debilidades, con el objetivo de encontrar oportunidades de diferenciación.
Internet es una herramienta excelente para investigar a tu competencia, ya que te permitirá analizar las características de sus productos y servicios o descubrir las claves de su estrategia de marketing. Así podrás comprobar si existen necesidades descuidadas que podrías satisfacer. Además, podría darte pistas para predecir cómo reaccionará tu competencia cuando lances un nuevo producto o servicio.
- Estima la rentabilidad del nicho de mercado
Cuando tengas claro el segmento de consumidores que te interesa, debes analizar su rentabilidad. Plataformas como Amazon te ayudarán a formarte una idea de la oferta que existe en el mercado, sus precios y características. A veces, no encontrar competencia puede indicar que otros emprendedores no han logrado monetizar ese nicho.
Considera los costes de producción y comercialización para comprobar si puedes fijar precios competitivos que te dejen un margen de rentabilidad interesante. Calcula cuánto te costará entrar en ese mercado y las inversiones adicionales que tendrás que realizar. Pregúntate, además, cuánto estarían dispuestos a pagar esos consumidores para cumplir con su necesidad insatisfecha.
- Analiza el futuro del nicho de mercado
Algunos segmentos de mercado pueden ser muy interesantes, pero quizá sean demasiado pequeños, de manera que limitan las posibilidades de expansión de tu negocio a largo plazo. Otros tienen una vida corta, por lo que tendrás que preguntarte si realmente vale la pena incursionar en ellos, sobre todo si demandan una inversión considerable o representan un nivel de riesgo elevado.
Analiza las probabilidades de que el nicho de mercado que has encontrado se agote o estanque en poco tiempo. Con la herramienta de análisis de tendencias de Google podrás comprobar el interés por determinados productos o servicios a lo largo del tiempo y, con un poco de suerte, determinar si la demanda será estable en el futuro o tendrás que reenfocar tu negocio en pocos años.
- Pon a prueba tu idea de negocio
Antes de elegir un nicho de mercado definitivamente, es conveniente que pongas a prueba tu idea de negocio, ya que debes constatar si existe una demanda real para la solución que propones. No todos los problemas tienen un mercado viable detrás, por lo que es importante investigar si hay suficientes personas dispuestas a pagar por lo que ofreces.
Puedes, por ejemplo, configurar una página para la preventa del producto o servicio que estás desarrollando y dirigir tráfico de pago hacia ella para comprobar el interés que despierta. Otra opción consiste en configurar una campaña en sitios como Indiegogo o Kickstarter para que valides tu producto mientras recaudas fondos para financiar su lanzamiento. La idea es crear un producto mínimo viable, con el que puedas llegar a los clientes potenciales y sondear su interés, sin tener que invertir demasiado tiempo y recursos.
Por último, debes desarrollar una propuesta de valor clara y convincente. Aunque seas uno de los primeros en explorar un nicho, es importante descubrir cuál es tu ventaja diferencial, eso que hará que tu negocio destaque, aunque entren otros actores en juego. Obviamente, esa ventaja diferencial debe ser sostenible a lo largo del tiempo y difícil de replicar por otras empresas, lo que significa que no basta con tener una idea innovadora al inicio, tendrás que asegurarte de que puedes mantener esa singularidad a medida que el nicho crezca y atraiga a nuevos competidores.
En resumen, encontrar el nicho ideal no es cuestión de inspiración o de estar en el lugar adecuado en el momento justo, implica un trabajo de investigación, prueba y ajustes constantes. Por tanto, no te precipites. Analiza el mercado y elige con criterio. Si encuentras un punto intermedio entre lo que sabes hacer bien y lo que piden los consumidores, tendrás muchas más probabilidades de construir un negocio sólido y sostenible a largo plazo.

En un mundo laboral en constante evolución, el trabajo híbrido se está convirtiendo en una respuesta eficaz a las demandas de flexibilidad y conciliación de la fuerza laboral. Este modelo no sólo está redefiniendo la forma en que se organizan las jornadas laborales, sino que también está generando un impacto positivo en áreas clave como los costes, la productividad y el bienestar de los empleados.
Trabajo híbrido: ¿qué es exactamente?
El trabajo híbrido mezcla lo mejor de la fórmula tradicional con las herramientas digitales, permitiendo a los empleados combinar días de trabajo en casa con jornadas presenciales en la oficina. En algunos casos, las empresas fijan qué días es necesario acudir a las instalaciones físicas, aunque otras dejan esa decisión en manos de los trabajadores, ofreciendo una mayor libertad.
Los principales beneficios del trabajo híbrido
El modelo híbrido ofrece un equilibrio idóneo entre adaptabilidad y presencialidad, por lo que aporta numerosas ventajas tanto a las empresas como a su plantilla.
Las organizaciones que implementen esta forma organizativa podrían:
- Reducir costes operativos. Si necesitas una oficina más pequeña o reduces el tiempo de ocupación, podrás disminuir algunos gastos relacionados con el mantenimiento y la operativa cotidiana, desde los servicios de limpieza y los suministros hasta los materiales de oficina.
- Captar y retener el talento. La flexibilidad que ofrece el trabajo híbrido juega a favor de tu marca empleadora porque convertirá a tu empresa en un lugar más atractivo donde trabajar. Además, podrás atraer a profesionales que vivan más lejos, ya que no necesitan acudir todos los días a la oficina.
- Mejorar la employee experience. La conveniencia del trabajo remoto, combinada con las ventajas sociales de la presencialidad, mejorará la experiencia de los empleados en tu organización. A la larga, es probable que desarrollen un mayor sentido de pertenencia con la empresa y se sientan mejor en su puesto de trabajo, lo que reducirá la rotación de personal.
- Aumentar el rendimiento y la productividad. El modelo híbrido combina lo mejor de ambos mundos: potencia el enfoque del trabajo individual a distancia y las sinergias de la colaboración presencial en equipo. Como resultado, suele aumentar el rendimiento y la productividad.
- Reducir la huella de carbono empresarial. Disminuir los desplazamientos diarios de los empleados y el consumo en las instalaciones reduce las emisiones de gases contaminantes de la empresa, por lo que, además de proteger al planeta, reforzarás tu responsabilidad social corporativa cumpliendo con los criterios ESG.
Obviamente, los beneficios del trabajo híbrido también se extienden a los empleados:
- Flexibilidad y conciliación real. Menos trayectos a la oficina y jornadas más adaptables permiten a los trabajadores dedicar más tiempo a su familia, pasatiempos o gestiones personales. Por tanto, esta modalidad organizativa favorece un equilibrio más saludable entre las responsabilidades laborales y personales.
- Mayor motivación y bienestar emocional. La posibilidad de alternar entre diferentes entornos laborales reduce la monotonía y fomenta un mayor compromiso con el trabajo. Eso, combinado a una mayor libertad para gestionar su tiempo, aporta más control a los empleados, lo que reduce su nivel de estrés y las probabilidades de sufrir burnout, mientras aumenta su satisfacción profesional y bienestar emocional.
- Ahorro significativo. El trabajo híbrido también representa un alivio para el bolsillo de los trabajadores. No tener que ir cada día a la oficina supone un ahorro directo en términos de transporte, así como de todos los gastos asociados. Además, les permite ahorrar tiempo que pueden dedicar a otras tareas.
En resumen, el trabajo híbrido no es una tendencia pasajera, sino una transformación estructural que está reconfigurando el panorama laboral. Su capacidad para equilibrar las necesidades de organizaciones y empleados lo convierte en un modelo sostenible, aunque no está exento de retos. Como empresa, tendrás que garantizar la igualdad de oportunidades de tus trabajadores, capacitarlos para que se adapten a esa modalidad de trabajo e invertir en infraestructura tecnológica que facilite una colaboración fluida. Por tanto, para sacarle provecho sin comprometer la eficiencia y la cohesión organizativa, tendrás que planificar bien tu hoja de ruta.
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Garantizar un entorno laboral seguro no es opcional, es un derecho de los trabajadores y una obligación para los empleadores. La normativa sobre prevención de riesgos laborales delimita un marco claro para proteger la salud física y mental de la plantilla. Cumplirla no solo te evitará problemas legales, sino que también mejorará la productividad y, a la larga, reforzará tu marca empleadora, atrayendo talento a tu negocio.
¿Quiénes tienen obligaciones en materia de prevención de riesgos laborales?
La prevención de riesgos laborales son todas aquellas actividades y medidas que adopta una organización para evitar o reducir los riesgos intrínsecos a la labor que desempeñan sus trabajadores. De hecho, la Ley de prevención de riesgos laborales señala que los trabajadores tienen derecho a una “protección eficaz en materia de seguridad y salud en el trabajo”, lo que implica el deber del autónomo o empresario de proteger a sus empleados.
No obstante, para prevenir dichos riesgos, se pueden aplicar diferentes modalidades organizativas: puede asumirla directamente el empresario, designar a trabajadores que se ocupen de esa actividad o contratar servicios de prevención externos.
¿Cuáles son las obligaciones del empresario en materia de prevención de riesgos laborales?
- Evaluar los riesgos laborales. Las organizaciones deben identificar tanto los riesgos generales como aquellos intrínsecos a cada puesto de trabajo para planificar las acciones preventivas correspondientes.
- Elaborar un plan de prevención de riesgos laborales. Las empresas deben diseñar un plan para prevenir los riesgos laborales. No obstante, las que tengan menos de 50 trabajadores, y no lleven a cabo actividades peligrosas, pueden simplificar el proceso con un documento único que combine la evaluación de riesgos y la planificación preventiva. Ese programa siempre estará a disposición de las autoridades laborales.
- Diseñar protocolos en caso de emergencia. Según el tamaño y la actividad de la empresa, hay que detectar las posibles situaciones de emergencia y adoptar las medidas necesarias de primeros auxilios, lucha contra incendios y evacuación de los trabajadores, eligiendo a los responsables de ponerlas en práctica.
- Formar e informar a la plantilla. Los trabajadores deben conocer los riesgos de las actividades que desempeñan, así como las medidas preventivas para reducirlos. En muchos casos, eso demanda una formación específica que les permita trabajar con seguridad y actuar adecuadamente ante emergencias y riesgos graves.
- Hacer partícipes a los trabajadores. La empresa tiene la obligación de consultar con la plantilla o sus representantes todas las cuestiones que afecten a su seguridad y salud en el trabajo.
- Proporcionar los medios de protección adecuados. Es imposible garantizar la seguridad en el entorno laboral sin los recursos adecuados. Por eso, la empresa debe dar a cada trabajador y departamento las herramientas, equipos y materiales necesarios para desempeñar sus funciones de forma segura y eficiente. Esos medios deben ser adecuados y cumplir con las normativas de seguridad vigentes.
- Monitorizar la salud de los empleados. La organización también debe vigilar el estado de salud de sus trabajadores a través de un servicio externo y en función de los riesgos a los que se exponen, sobre todo después de asignar tareas que entrañen nuevos riesgos o tras una ausencia prolongada por motivos de salud.
- Investigar los daños para la salud. Cuando un empleado sufra un accidente de trabajo o enfermedad profesional, la empresa debe realizar una investigación para detectar las causas y poder actuar sobre ellas. También tiene que notificar por escrito a la autoridad laboral los daños a la salud que se hayan producido.
- Proteger a colectivos de riesgo. Dentro de las obligaciones del empresario en materia de prevención de riesgos laborales se encuentra garantizar la seguridad de grupos especialmente sensibles por sus características personales o estado biológico, incluyendo las embarazadas y mujeres en periodo de lactancia.
Por último, cabe aclarar que también existen ciertas obligaciones del trabajador en materia de prevención de riesgos laborales. Los empleados deben usar adecuadamente las máquinas, herramientas, equipos, sustancias peligrosas y cualquier medio de trabajo a su disposición. También deben utilizar correctamente los medios de protección y dispositivos de seguridad, así como informar sobre cualquier situación que suponga un riesgo para la seguridad y la salud, colaborando con el empresario para que éste pueda garantizar unas condiciones de trabajo seguras para todos.
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A la hora de emprender un negocio, hay que tener en cuenta muchísimos factores, desde la financiación y la fuerza de la competencia hasta los márgenes y la promoción de los productos o servicios. Un detalle que a menudo se pasa por alto, pero que es trascendental en un mercado donde los productos compiten por atraer la atención de los consumidores en estanterías abarrotadas y tiendas en línea es el packaging.
La presentación influye enormemente en la percepción de los clientes, por lo que puede impulsar las ventas o, al contrario, obstaculizarlas. El packaging contribuye de manera decisiva al éxito de un producto pues, aunque cuente con una buena campaña de publicidad, el consumidor suele tomar la decisión de compra cuando se encuentra delante del producto. Y en ese momento, lo que ve es el diseño del embalaje.
¿Qué es el packaging?
El packaging o empaquetado engloba todas las actividades dirigidas a preparar los productos para distribuirlos, almacenarlos, venderlos y usarlos con seguridad. Sin embargo, va más allá de lo funcional, ya que también incluye un elevado componente de marketing.
Además de proteger los productos y brindar información relevante sobre los mismos, otro de sus objetivos es captar la atención de los consumidores, generando un impacto visual a través de diseños atractivos que los animen a comprar y refuercen la identidad de marca.
Ventajas de elaborar un buen packaging
El diseño de las latas de sopa Campbell es tan emblemático que inspiró la icónica obra del arte pop de Andy Warhol. La mayoría de las personas también reconoce de un vistazo una caja de cigarrillos Marlboro, el frasco del perfume Chanel No. 5 o la cajita Happy Meal de McDonald’s. Todos esos ejemplos muestran que un buen packaging puede convertirse en un activo estratégico para la marca.
- Genera demanda. Un empaquetado bien pensado consigue llamar la atención del consumidor y despertar su interés. Un estudio publicado en la revista Psychology & Marketing reveló que un diseño atractivo provoca una actividad cerebral intensa en las zonas relacionadas con la recompensa, lo cual estimula las compras por impulso.
- Diferencia las marcas. En el mercado existen miles de productos que compiten por la atención de los consumidores. El packaging ayuda a la marca a distinguirse de la competencia y posicionarse en el top of mind. Al ser reconocible, el cliente también puede diferenciar el producto rápidamente, lo que facilita el acto de compra.
- Comunica los valores empresariales. Un diseño bien pensado crea una narrativa visual que transmite los valores esenciales de la marca o del producto, como calidad, tradición, sostenibilidad o responsabilidad social. Es una vía de comunicación rápida que ayuda a los consumidores a elegir, mientras fomenta una conexión más profunda con los principios que defiende la empresa.
- Incrementa el valor percibido del producto. El packaging no solo es una herramienta de marketing, también puede facilitar el uso del producto. El tubo distintivo de Pringles, por ejemplo, protege mejor las patatas que las bolsas tradicionales, además de facilitar su consumo y almacenamiento. Ese valor añadido es un elemento diferenciador que puede inclinar la balanza a su favor en el momento de la compra o, incluso, hacer que los consumidores estén dispuestos a pagar un precio mayor.
A la larga, un buen diseño del embalaje o empaquetado logrará que la marca sea más memorable y contribuirá a fidelizar a los clientes e incrementar las ventas.
Siete ideas para diseñar un packaging inolvidable
Para diseñar el envase o envoltura, primero debes tener en cuenta las características físicas del producto, desde su composición y tamaño hasta su forma, peso y fragilidad. El segundo factor clave es tu buyer persona, necesitas conocer sus preferencias y los motivos que guían la compra. Con esos datos en mente, puedes aplicar diferentes estrategias de marketing:
- Diseña un packaging con facing. Lo que no se ve, no se vende. Asegúrate de que el paquete pueda colocarse de pie en los estantes, de manera que los consumidores vean la cara principal. De poco te servirá diseñar un envase original, si no se mantiene en pie, como ocurre con muchos envoltorios de plástico.
- Elige los colores adecuados. Un estudio realizado en la South East European University reveló que el 79 % de los consumidores reconoce que el color del packaging influye en sus decisiones de compra. Para elegir los colores correctos, considera las sensaciones que quieres transmitir y las asociaciones entre ciertos colores y productos. El negro, plateado y dorado, por ejemplo, se asocian a productos gourmet, mientras que el verde y el marrón a productos ecológicos.
- Usa las imágenes para transmitir mensajes. Una imagen vale más que mil palabras. No es casual que, en ese mismo estudio, el 84 % de los consumidores señalara que el diseño del producto influía en la compra. Por tanto, recurre a imágenes originales que te permitan diferenciarte y transmitan un mensaje claro, en sintonía con tu marca.
- Narra una historia. Cada producto tiene una historia detrás, por lo que puedes intentar contarla a través del envoltorio. Ya sea el proceso de creación, la inspiración detrás del producto o el impacto que quiere generar, el storytelling agrega profundidad y significado, contribuyendo a la diferenciación.
- Sé transparente. En una era caracterizada por una mayor conciencia del consumidor, la transparencia es fundamental. Indica en el envase detalles como los ingredientes, el origen del producto o el proceso de fabricación. Incluye certificados oficiales, porcentajes específicos en vez de enunciados vagos y afirmaciones verificables. Eso fomentará la confianza y la lealtad hacia la marca.
- Aporta valor con el envase. Una estrategia de diferenciación consiste en lograr que el envase aporte un valor añadido al producto. Un sistema de cierre, dosificación o que permita cortar fácilmente el producto pueden ser la clave para captar clientes y fidelizarlos. Otra estrategia para añadir valor consiste en dar un doble uso al envase, de forma que los consumidores puedan reutilizarlo.
- Implica al consumidor. Cuando la persona interactúa con el producto, aumentan las probabilidades de que lo compre. Una manera original para fomentar la implicación consiste en incluir códigos QR en el envase para brindar información adicional o promocionar ofertas y descuentos.
¿Cómo medir el éxito de tu packaging?
Un buen packaging no solo es atractivo visualmente, sino que debe cumplir objetivos claros, como captar la atención del consumidor, comunicar los valores de la marca y, sobre todo, impulsar las ventas. Por ese motivo, es fundamental que midas el éxito de la presentación de tu producto para que sepas si está funcionando según lo previsto.
- Análisis de las ventas. Una de las formas más directas de evaluar el impacto del packaging consiste en observar cómo han evolucionado las ventas desde su implementación. Si el diseño ha mejorado la percepción del producto o ha llamado más la atención, tus ganancias deberían aumentar.
- Estudios de mercado y encuestas. Recopilar la opinión de tu público objetivo también te ayudará a saber si el packaging que has elegido es el más adecuado. Puedes preguntar a tus clientes qué opinan sobre el diseño, la funcionalidad y el mensaje que transmite el envoltorio o envase, realizando encuestas rápidas en los puntos de venta o las redes sociales.
- Métricas en redes sociales. Un buen packaging destaca por ser instagrameable; es decir, los clientes lo comparten en sus perfiles o, incluso, disfrutan haciendo unboxing. Por tanto, monitoriza hashtags, menciones y publicaciones relacionadas con tu producto para saber qué nivel de engagement genera su diseño.
- Impacto en la fidelidad del cliente. ¿El nuevo diseño está animando a tus clientes a volver a comprar? Si notas un incremento en la retención de clientes tras un cambio en el packaging, es probable que esté cumpliendo su función.
- Coste-beneficio. Por supuesto, también es vital que analices si la inversión en el diseño y la producción de tu packaging se justifica, en función del retorno económico que genera. Un envase o embalaje exitoso no solo debe ser atractivo, sino también rentable.
En resumen, si el packaging no está en tu lista de prioridades, es hora de replanteártelo porque es la carta de presentación de tu producto. Invertir tiempo y esfuerzo en su diseño no es un lujo, sino una necesidad en los tiempos que corren. Asegúrate de que tu propuesta no solo envuelva y proteja el producto, sino que cuente una historia, conecte con los valores de tu público y atraiga a tus clientes potenciales. Y si necesitas hacer un rediseño o comenzar desde cero, recuerda que Con Aval Si ofrece tanto avales financieros como técnicos para que puedas poner en marcha o hacer crecer tu negocio.

Si tienes un negocio, es probable que hayas diseñado un sitio web o abierto un e-commerce y tengas, además, una página de Facebook, una cuenta en Instagram y un canal de WhatsApp. Todas esas plataformas te ayudan a atraer clientes e interactuar con ellos, pero si no brindas una experiencia omnicanal, es probable que estés perdiendo oportunidades de conversión.
Omnicanalidad: ¿Qué es exactamente?
La omnicanalidad es una estrategia que integra todos los canales de comunicación y venta de una marca para ofrecer una experiencia coherente y fluida al cliente, ya interactúe en una tienda física, web, app o las redes sociales de la empresa.
A diferencia de la clásica estrategia multicanal, el principal objetivo de la omnicanalidad es que los usuarios puedan moverse entre los diferentes canales sin interrupciones, manteniendo la continuidad de la experiencia, como si todo formara parte de un único ecosistema.
Esta estrategia mejora la experiencia del cliente, garantizándole interacciones más fluidas, personalizadas y adaptadas a sus preferencias, por lo que aumenta su satisfacción y fidelidad. También suele incrementar la tasa de conversión, lo que se traduce en más ventas, ya que se reducen las fricciones al pasar de un canal de comunicación al otro.
Omnicanalidad, ejemplos reales de éxito para conquistar más clientes
La omnicanalidad no es solo una tendencia, sino que se ha convertido en una necesidad en un mundo donde los clientes esperan moverse entre los distintos canales sin interrupciones ni contratiempos. Las nuevas generaciones siguen valorando la experiencia en las tiendas físicas, pero también quieren comprar cómodamente en Internet e interactuar con las marcas a través de las redes sociales. Por eso, cada vez más empresas unifican esas experiencias.
- Amazon
Amazon es una de las compañías líderes en el comercio electrónico a nivel mundial y debe gran parte de su éxito a su enfoque en el cliente. Gracias a la omnicanalidad, permite realizar, visualizar y dar seguimiento a las compras desde cualquier dispositivo, incluso desde Alexa, el asistente virtual integrado en sus altavoces inteligentes. Al mismo tiempo, sus tiendas físicas en Estados Unidos, Amazon Go y Amazon Fresh, proporcionan una experiencia phygital integrando tecnologías avanzadas que facilitan el proceso de compra, cargándola automáticamente a la cuenta de Amazon de los clientes.
- Starbucks
Uno de los pilares de la estrategia omnicanal de Starbucks es su aplicación móvil, vinculada al programa de fidelización. A través de la app, los clientes pueden pedir y pagar sus pedidos con antelación para no tener que esperar en la fila, ganar premios y acceder a ofertas exclusivas. También pueden acudir a la cafetería y, cuando hacen el pedido en el mostrador, su compra se añade automáticamente a su cuenta. Esa flexibilidad, conveniencia y fluidez entre los diferentes canales han impulsado considerablemente la satisfacción y la lealtad del cliente.
- Sephora
Esta cadena de cosméticos brinda una experiencia omnicanal que conecta las compras en línea con las visitas a la tienda, aprovechando el análisis de datos y otras tecnologías avanzadas. Desde el uso de la realidad aumentada en la aplicación Sephora Virtual Artist, para que los clientes prueben productos virtualmente, hasta las consultas de belleza personalizadas en la tienda, cada punto de contacto está diseñado para aumentar el engagement. También permite comprar online y recoger en la tienda, y con el programa de fidelización Beauty Insider no solo recompensa las compras, sino que brinda ofertas personalizadas y acceso a una comunidad donde los clientes comparten reseñas, debaten y brindan consejos, lo que convierte una compra meramente transaccional en una experiencia relacional sin fisuras.
No cabe duda de que implementar la omnicanalidad tiene recompensa: estas empresas logran retener aproximadamente al 89% de sus clientes, más del doble que las otras. Además, el valor de vida de esos clientes es un 30% más alto, lo que conduce a un aumento del 9,5% en los ingresos anuales. Por tanto, identifica las necesidades de tu audiencia, analiza sus puntos de contacto y diseña una estrategia de comunicación, compra y servicio al cliente unificadas, sin obstáculos entre la tienda física y el mundo digital.
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Cuando los autónomos ganan nuevos clientes o deciden emprender proyectos más ambiciosos, tienen que empezar a pensar en la contratación de personal. Es habitual que acaben empleando a familiares que ya les echaban una mano en el negocio de manera puntual. Esos trabajadores podrían entrar dentro de la categoría “autónomos colaboradores”, una figura que se beneficia de algunas bonificaciones, lo que te permitirá seguir creciendo con el apoyo de personas de confianza mientras alivias la carga económica inicial que implica ampliar la plantilla.
¿Qué es un autónomo colaborador?
Los autónomos colaboradores son los familiares directos de los autónomos titulares, que trabajan para él y conviven bajo su mismo techo. Esta figura representa el 5,2% del total de los autónomos, según los últimos datos de la Seguridad Social. Curiosamente, también ha sido el colectivo que más ha disminuido en términos absolutos en 2024, en comparación con el año anterior.
A efectos de la Agencia Tributaria, solo los siguientes familiares pueden catalogarse como autónomos colaboradores:
- Cónyuge, incluidas las parejas de hecho que estén inscritas en el registro correspondiente y puedan acreditar que han convivido al menos 5 años.
- Padres.
- Hijos mayores de 16 años.
- Otros familiares por consanguinidad o afinidad hasta el segundo grado, por lo que podría tratarse de abuelos, nietos, hermanos, cuñados, suegros y yernos o nueras.
Sin embargo, para formar parte de la categoría de autónomo colaborador no basta con ser familiar, también hay que cumplir otros requisitos:
- Vivir en el mismo hogar del autónomo titular y estar a su cargo.
- No estar dado de alta como trabajador por cuenta ajena.
- Que no sea una colaboración puntual, debe estar empleado por el autónomo titular de manera habitual, lo cual implica que el autónomo colaborador tiene que estar dado de alta un mínimo de 90 días en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos de la Seguridad Social.
Vale aclarar que esta figura no tiene cabida cuando se trata de autónomos societarios que ejercen su actividad profesional a través de una Sociedad Limitada.
¿Qué bonificaciones tienen los autónomos colaboradores?
Los autónomos colaboradores no pueden disfrutar de la tarifa plana que se aplica a quienes comienzan a trabajar por cuenta propia. Tampoco tienen la posibilidad de aprovechar la denominada “cuota cero” con la que algunas Comunidades Autónomas cubren al 100% las cuotas a los autónomos que inicien su actividad en sus territorios.
Sin embargo, en 2015 se aprobó una normativa en materia de autoempleo que incluyó bonificaciones para los autónomos colaboradores. El objetivo de esta medida, que se mantiene vigente, es favorecer la cotización de los familiares de los autónomos que trabajan en el negocio familiar.
De hecho, si decides incorporar a un familiar a tu actividad, debes tener en cuenta que tiene que cotizar a la Seguridad Social independientemente de las horas trabajadas, aunque tienes la posibilidad de aprovechar la siguiente bonificación durante los primeros dos años.
- Bonificación del 50% de la cuota de autónomos durante los 18 meses después de haberse dado de alta en la Seguridad Social. Con esta bonificación podrás contratar a un familiar pagando solo 156,5 euros al mes, en vez de los 314 euros que representa la cuota de estos autónomos en 2025.
- Bonificación del 25% desde el mes 19 al 24 después del alta en la Seguridad Social. Esta subvención de seis meses tiene el objetivo de facilitar la transición al pago de la cuota completa, para que puedas ir ajustando tus cuentas. En este periodo pagarás 234,75 euros.
Cabe aclarar que dicha bonificación se aplica a la base por contingencias comunes correspondiente a la cuota mínima. Desde 2023, el autónomo colaborador cotiza por la base mínima de 1.000 euros porque, como es difícil conocer con certeza sus rendimientos netos, cuando entró en vigor del nuevo sistema de cotización por ingresos reales, la Seguridad Social determinó una base y cuota mínima para este tipo de afiliados.
A lo largo de 2025 la base mínima de 1.000 euros no debería variar, aunque es probable que aumente ligeramente debido al Mecanismo de Equidad Intergeneracional (MEI), cuya cotización subirá un 0,1% para nutrir el Fondo de Reserva de las pensiones.
Por otra parte, es importante recalcar que estas bonificaciones solo se aplican a la base de cotización mínima. Los autónomos colaboradores que escojan un nivel base superior, cotizarán al tipo general del 31,3% por la diferencia restante.
También debes saber que este incentivo solo se puede aprovechar una vez, no se podrá solicitar si el autónomo colaborador ya se ha beneficiado de este descuento en las cuotas a la Seguridad Social.
¿Cómo darse de alta como autónomo colaborador?
Los trámites para darse de alta como autónomo colaborador son bastante sencillos ya que no tiene que darse de alta en Hacienda, solo en la Seguridad Social.
Tendrá que presentar la Solicitud de alta en el régimen especial de autónomos como “Familiar colaborador del titular de la explotación” a través del modelo TA0521/2. Deberá presentar además el libro de familia o certificado que acredite la relación, DNI y una copia del alta en Hacienda del autónomo titular del negocio.
Al completar este proceso, el familiar colaborador quedará registrado en la Seguridad Social y podrá comenzar a cotizar.
¿Qué obligaciones tienen el autónomo titular y el colaborador?
Cuando incorporas a un colaborador a tu actividad, las reglas del juego cambian. Ya no solo tendrás que gestionar tu trabajo, también deberás asumir otras responsabilidades. Para evitar sorpresas desagradables y mantener todo en orden, es fundamental que tanto el autónomo titular como el colaborador conozcan sus respectivas obligaciones.
El autónomo titular que contrate a un familiar como colaborador tiene los mismos deberes que para con el resto de sus trabajadores. Eso significa que tendrás que afrontar las cuotas a la Seguridad Social del autónomo colaborador y pagarle el salario estipulado, conforme a su categoría profesional y el convenio aplicable.
En cambio, el autónomo colaborador solo tiene la obligación de presentar su declaración de IRPF anual. No debe realizar declaraciones ni impuestos trimestrales de IVA e IRPF ya que estos corren a cargo del autónomo titular. El autónomo colaborador tiene una nómina que tributa como rendimiento del trabajo, al igual que cualquier otro trabajador asalariado, no como una actividad económica por cuenta propia. Tampoco tendrá que llevar su contabilidad ni emitir facturas, como hace un autónomo tradicional.
No obstante, eso significa que tampoco puede realizar ningún trabajo por su cuenta, ya que para ello tendría que darse de alta en Hacienda y comunicar la actividad que va a realizar. El autónomo colaborador depende directamente del autónomo titular, ese es el motivo por el que tiene pocas obligaciones contables y fiscales, pero también queda sujeto a ciertas limitaciones.
Resumiendo, la figura del autónomo colaborador es ideal para regular la colaboración de los familiares en los pequeños negocios en el marco de la ley. Por tanto, si estás pensando en dar de alta a un familiar bajo este régimen, comprueba los requisitos para que puedas aprovechar las bonificaciones en la cuota de autónomos y ahorres costes. Recuerda que los gastos que supone el autónomo colaborador son partidas deducibles de tu actividad, así que planifica con cuidado y consulta a un asesor fiscal si tienes dudas. La gestión correcta de todo el proceso podrá ahorrarte muchos dolores de cabeza en el futuro.
Base reguladora: ¿qué es y cómo se calcula?

Si sufres un accidente que te incapacita temporal o totalmente para trabajar, si has alcanzado la edad de jubilación o si estás de permiso por maternidad o paternidad, tienes derecho a recibir una prestación económica. Su cuantía dependerá en gran medida de cuánto hayas cotizado a la Seguridad Social, pero el “punto de partida” es la base reguladora, por lo que es importante que sepas en qué consiste y cómo calcularla.
Base reguladora: ¿qué es exactamente?
Para calcular las prestaciones económicas a las que tienen derecho los trabajadores, la Seguridad Social usa un baremo de referencia que se basa en la cotización del beneficiario durante un periodo de tiempo determinado. Ese baremo se denomina base reguladora.
En práctica, tiene en cuenta cuánto has cotizado y realiza una media, que será tu base reguladora, a la cual se le aplicará un porcentaje que depende de las condiciones de la prestación para determinar el importe final que recibirás. Por tanto, es un dato esencial para saber cuánto recibirás mientras estés de baja, el “paro” que cobrarás si quedas desempleado o tu pensión por jubilación.
¿Cómo hacer el cálculo de la base reguladora?
El cálculo de la base reguladora tiene una relación directa con las bases de cotización del trabajador, ya que es una media de ellas durante un periodo previo, que varía según la prestación o subsidio en cuestión, pero generalmente incluye los últimos meses o años de actividad laboral. Ese promedio se utiliza como base reguladora para calcular la cuantía de la prestación o subsidio.
Por tanto, cuanto más altas hayan sido las bases de cotización, mayor será la base reguladora y la prestación recibida. No obstante, la prestación no depende únicamente de los días cotizados y la cantidad de dinero acumulada durante los años de trabajo, la Seguridad Social también establece un rango mínimo y máximo de pagos a recibir.
La norma general indica que, para calcular la base reguladora, hay que “dividir el importe de la base de cotización del trabajador en el mes anterior al de la fecha de iniciación de la incapacidad por el número de días a que dicha cotización se refiere”. La Seguridad Social aclara que, si el trabajador recibe un salario mensual, el divisor será 30. En cambio, si se trata de un salario diario, habrá que dividir por 30, 31, 28 ó 29.
La base reguladora en acción
El cálculo de la base reguladora también depende de la contingencia en cuestión, ya que las reglas difieren según se trate de una pensión de jubilación, una pensión de incapacidad o una prestación por desempleo. Asimismo, se valoran factores como el pluriempleo, los contratos para la formación y aprendizaje, la edad del trabajador y otras situaciones, que puedes consultar directamente en la Seguridad Social.
La base reguladora de la pensión de jubilación contributiva desde 2022, por ejemplo, es el cociente que se obtiene al dividir por 350 las bases de cotización del trabajador durante los 300 meses previos al mes en que causó la jubilación. Las bases de cotización de los últimos 24 meses, antes del mes de la jubilación, se consideran por su valor nominal, mientras que las restantes se ajustan a la evolución del Índice de Precios al Consumo (IPC).
En el caso de incapacidad temporal o desempleo, la base reguladora se calcula aplicando la norma general, por lo que se debe dividir la base de cotización entre los días del periodo cotizado (28, 29, 30 ó 31). Sin embargo, no se cobra el 100% de la cantidad resultante, la Seguridad Social estipula el porcentaje que corresponde en cada caso:
- Enfermedad común o accidente no laboral:
- 60% de la base reguladora que corresponda desde el día 4 hasta el 20 del mes, ambos incluidos.
- 75% de la base reguladora que corresponda a partir del día 21.
- Accidente de trabajo o enfermedad profesional: 75% de la base reguladora desde el primer día con derecho al cobro.
En resumen, la base reguladora es el pilar sobre el que se apoyan la mayoría de las prestaciones que ofrece la Seguridad Social. Tener claro ese concepto y su cálculo te permitirá hacer números y planificar mejor tu futuro financiero para que puedas afrontar con mayor seguridad y tranquilidad los imprevistos.
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