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Si vas a iniciar una actividad, no necesitas convertirte en un experto contable, pero tendrás que dominar algunos conceptos imprescindibles para el funcionamiento empresarial. Las finanzas son uno de los pilares del negocio, por lo que muchas de las decisiones que tomes se basarán en los informes contables. Aunque no tengas que elaborarlos, debes saber interpretar sus resultados.
10 términos contables básicos para mejorar tu cultura empresarial
- Activo. Representa todos los bienes y derechos que ha adquirido una empresa, con los que espera obtener beneficios en el futuro. Es un recurso de valor, como una maquinaria, un ordenador o un local, aunque también existen activos financieros, como las inversiones financieras y los derechos de cobro con los clientes. A nivel contable, se divide en activo corriente, que son recursos más líquidos o de corto plazo, y activo no corriente, menos líquidos y a largo plazo.
- Pasivo. Indica la financiación de la empresa, los fondos que ha usado para realizar las inversiones necesarias, incluyendo sus deudas y las obligaciones pendientes de pago. Se desglosa en el pasivo no corriente, como los préstamos recibidos que se devuelven a largo plazo, y el pasivo corriente, que abarca las deudas a pagar en el plazo de un año, como las contraídas con proveedores o administraciones públicas.
- Ingreso. Son los incrementos en el patrimonio neto de la empresa que no se producen por aportaciones de los propietarios. Por tanto, generalmente se refiere a las ganancias por la venta de un bien o servicio. A efectos contables, los ingresos brutos son aquellos que se reciben sin aplicar deducciones o retenciones, que se convierten en ingresos netos al restar los impuestos y otros gastos.
- Gasto. Son decrementos en el patrimonio neto de la empresa que no se destinan a sus socios o propietarios, sino que se deben a la disminución del valor de los activos o el aumento de pasivos. Cabe aclarar que no todos los pagos se contabilizan como gastos, ni todos los gastos se destinan a realizar pagos. Por ejemplo, las nóminas de los empleados, los seguros y los alquileres son pagos, pero no gastos. El gasto sería la compra de un bien o la demanda de un servicio que se va consumiendo.
- Patrimonio neto. Procede del beneficio acumulado, las inversiones iniciales de los socios y las reservas del negocio, por lo que revela el valor total de la empresa una vez que ha pagado todas sus deudas. De hecho, se obtiene restando los pasivos al conjunto de activos. Cuando el resultado es un patrimonio neto alto, el negocio tiene una posición financiera sólida.
- Balance de situación. Es un informe global del patrimonio de la empresa en un momento determinado, por lo que normalmente se realiza al terminar cada ejercicio contable. Muestra los activos, pasivos y el patrimonio neto, indicando, además, cómo se financia, por lo que refleja la salud económica del negocio y permite tomar decisiones estratégicas de cara al futuro.
- Cuenta de resultados. Evalúa un periodo, generalmente entre la apertura y el cierre del ejercicio, recogiendo todos los ingresos y gastos que se han producido. Su principal objetivo es determinar si la empresa ha obtenido beneficios o pérdidas durante ese ejercicio, por lo que es útil para calcular el Impuesto de Sociedades.
- Estado de flujos de efectivo. Es un estado contable que analiza la proveniencia de los cobros y el destino de los pagos, por lo que brinda información valiosa sobre la salud financiera del negocio. Clasifica los movimientos por actividades y refleja el flujo de caja dentro de la empresa, así como su capacidad para generar, conservar y gastar el efectivo.
- Conciliación bancaria. Es el cotejo de los apuntes contables de la empresa en los que registra los movimientos de dinero de sus cuentas con los extractos bancarios que envía la entidad financiera. Esta operación es esencial para identificar descuadres debido a errores en la contabilidad, abonos no registrados o cheques girados, por lo que permite mantener las cuentas al día.
- Financiación. Es el proceso mediante el cual se obtiene el capital necesario para iniciar una actividad, expandirla o incluso salvarla. Esos fondos pueden ser de capital propio o provenir de fuentes externas, como los proyectos de crowdfunding, préstamos bancarios, créditos o subvenciones gubernamentales. Generalmente se destinan a cubrir los gastos operativos, realizar inversiones o saldar deudas pendientes.
La contabilidad es el lenguaje de los negocios, por lo que, si conoces sus principales términos, podrás navegar con mayor seguridad y precisión por el ámbito empresarial. Familiarizarte con conceptos como activos, pasivos, capital o flujo de caja te permitirá comprender mejor en qué punto se encuentra tu negocio y tomar las decisiones más adecuadas para garantizar su viabilidad y éxito a largo plazo.

Con la irrupción de las nuevas tecnologías, la digitalización de las pymes ha dejado de ser una opción para convertirse en una necesidad, si quieren seguir siendo competitivas. La transformación digital reduce costes, agiliza las operaciones habituales, aporta información valiosa sobre los consumidores, impulsa el crecimiento del negocio y mejora sus resultados.
Sin embargo, a pesar de todas las ventajas que aporta, la digitalización sigue siendo una asignatura pendiente para muchas empresas. El Observatorio Nacional de Tecnología y Sociedad reveló que el 68% de las pymes españolas cuentan con un nivel básico de digitalización, pero se encuentran muy rezagadas en la adopción de tecnologías más avanzadas: solo el 8% usa la inteligencia artificial y apenas un 9% aplica soluciones de big data.
¿Qué es la digitalización de las pymes?
La digitalización es un proceso estratégico dentro del negocio que implica la implantación de la tecnología para facilitar la gestión y el funcionamiento empresarial. No se limita a usar las redes sociales, tener una web o implementar un e-commerce, sino que abarca todos los procesos de la empresa para optimizar la producción, la organización interna y la gestión de los clientes.
Su objetivo principal es ampliar las capacidades de la pyme para que sea más competitiva, por lo que dentro de su arsenal de herramientas, se incluyen desde plataformas que facilitan la comunicación y colaboración de los equipos de trabajo hasta soluciones que automatizan las tareas repetitivas, sin olvidar las tecnologías más disruptivas y novedosas de análisis de datos e inteligencia empresarial.
¿Cómo digitalizar tu pyme?
Para que la transformación digital tenga éxito, es esencial que la abordes de manera estructurada y con una visión estratégica que te permita alinear las nuevas tecnologías con los objetivos a largo plazo de tu empresa.
- Evalúa la situación digital de tu negocio
La digitalización demanda una inversión, a menudo nada despreciable, por lo que antes de lanzarte a transformar tu negocio, debes formarte una imagen global del mismo. Sin un diagnóstico inicial adecuado, la transformación digital puede convertirse en un proceso caótico y costoso en el que acabes implementando tecnologías inapropiadas o infrautilizadas.
Por tanto, analiza los recursos de los que dispones. ¿Cuentas con ordenadores y conexión a Internet? ¿Tus trabajadores conocen y usan las nuevas tecnologías? ¿Ya tienes una web? ¿Empleas canales digitales de venta? ¿Cuánto han avanzado en la digitalización las empresas que operan en tu sector?
Resume esa información en un análisis DAFO en el que reflejes las debilidades y fortalezas internas de tu pyme, así como las amenazas y oportunidades del entorno. Este enfoque, basado en datos, no solo minimizará riesgos, sino que también te asegurará que cada paso del proceso contribuya de manera efectiva a los objetivos estratégicos de tu organización.
- Define los objetivos de la digitalización
Determina qué objetivos quieres alcanzar con la digitalización de tu pyme. La clave radica en descubrir cómo la tecnología puede ayudarte a conseguir tus metas. Puedes, por ejemplo, plantearte el uso de un CRM para impulsar las ventas, implementar un chatbot con inteligencia artificial para mejorar la atención al cliente o recurrir a soluciones SaaS para automatizar las tareas de contabilidad, almacén, gestión de la producción o cadena de suministro.
En cualquier caso, es conveniente que establezcas prioridades y fijes indicadores de medición que te permitan ir evaluando la consecución de esos objetivos, de manera que puedas comprobar cómo la digitalización está impulsando tu negocio y obtengas el máximo retorno de la inversión.
- Desarrolla tu plan de transformación digital
Con tus objetivos en mente, traza la hoja de ruta. Debes elaborar un plan de digitalización en el que reflejes las acciones y pasos necesarios. Establece un calendario realista para cada una de esas acciones, de forma que no caigan en saco roto, y designa a las personas responsables de llevarlas a cabo.
Quizá te convenga priorizar las áreas más ventajosas de tu negocio para evitar que el funcionamiento empresarial se vea desbordado por la aplicación de demasiados cambios a la vez. Considera que, aunque el 49% de las empresas reconocen que el uso de un sistema de planificación de recursos empresariales mejora sus procesos comerciales, el 38% también indica que la implementación tarda más de lo esperado, según NetSuite.
Una planificación cuidadosa y una implementación gradual te garantizarán una transición más suave y efectiva, minimizando los riesgos y maximizando los beneficios. Así, evitarás sobrecargas y podrás prever posibles obstáculos para lograr que cada fase del proyecto se complete a tiempo y dentro del presupuesto establecido.
- Elige las tecnologías que necesitas
Existen miles de herramientas digitales, por lo que tendrás que escoger las que pueden aportar un valor real a tu pyme y te ayuden a conseguir tus objetivos de digitalización. Las aplicaciones digitales de gestión, por ejemplo, te permitirán ahorrar tiempo y recursos al automatizar desde la contabilidad hasta la gestión del personal.
Si vendes productos, las plataformas de gestión multicanal, como un CRM, te ayudarán a atender a los clientes de manera eficiente. El big data, por otra parte, puede ayudarte a detectar nuevas tendencias y descubrir oportunidades de negocio.
En la actualidad, muchas de esas herramientas están incorporando la inteligencia artificial para procesar los datos de manera más rápida y precisa, brindando insights valiosos que facilitan una toma de decisiones más informada y estratégica. También te permitirán, por ejemplo, identificar patrones en los comportamientos de los clientes para ofrecerles un servicio más personalizado y diseñar campañas de marketing más eficaces, así como proporcionarles soporte 24/7 para resolver sus dudas y problemas de forma más eficiente.
No obstante, si parte de tu plantilla trabaja a distancia, tendrás que invertir en una plataforma potente para la gestión de proyectos que facilite la organización e interacción, así como en aplicaciones de seguridad para evitar posibles intrusiones en el sistema.
- Forma a tus empleados en las nuevas tecnologías
La digitalización de la pyme no implica únicamente introducir nuevas tecnologías, también demanda la formación de los trabajadores para que puedan utilizarlas de manera eficiente. De hecho, ¿sabías que el 80% de los ejecutivos consideran que el principal desafío para tener una organización data driven no es tecnológico sino humano y cultural? Por tanto, valora si te conviene incluir a un experto en tecnología en tu plantilla o si vas a externalizar esta área.
Sea cual sea la vía que elijas, no olvides que necesitas promover una cultura digital en tu pyme, de manera que los empleados se comprometan con el proceso de trasformación digital y se alineen con esa nueva visión. Así, evitarás que desarrollen una resistencia al cambio, los animarás a abrirse a nuevas formas de trabajar y fomentarás la innovación para sacarle el máximo partido a la tecnología.
- Busca ayudas para la digitalización
La digitalización tiene un coste, pero puedes acceder a ayudas como el Kit Digital. Estas subvenciones forman parte del programa NextGenerationEU, que en España se canaliza a través del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia.
Gracias al Kit Digital, podrás contar con un mínimo de 3.000 euros y hasta 29.000 euros para digitalizar tu negocio, en función del segmento al que pertenezcas. El importe destinado a las empresas con entre tres y diez empleados, por ejemplo, asciende a 6.000 euros.
Tendrás que registrarte en la plataforma Acelera pyme y realizar el test de diagnóstico digital para comprobar el nivel de digitalización de tu negocio. Puedes presentar la solicitud en la sede electrónica de Red.es y, cuando tengas el bono, elegir a uno de los agentes digitalizadores autorizados para comenzar el proceso.
Tienes tiempo para presentar la solicitud hasta el 31 de diciembre de 2024 y puedes usar esa subvención para mejorar tu página web y presencia en Internet, reforzar la ciberseguridad y las comunicaciones, implementar la factura electrónica, ampliar la gestión de los clientes o usar la inteligencia empresarial y analítica en los procesos, entre otras.
Como colofón, recuerda que la digitalización es mucho más que implementar herramientas tecnológicas, a menudo implica una transformación del modelo de negocio y de la cultura empresarial. Las nuevas tecnologías pueden ser el empujón que necesita tu pyme para pasar al siguiente nivel, pero si quieres navegar ese cambio con éxito y adaptarte a un mercado en constante evolución, necesitas tener un plan claro y objetivos bien definidos.
Imagen de javi_indy en Freepik

El contrato mercantil es un documento esencial para que los autónomos y las empresas puedan trabajar con plena seguridad jurídica. Poner por escrito todos los detalles de la relación comercial te brindará más tranquilidad, ya que representa un resguardo desde el punto de vista legal.
¿Qué es el contrato mercantil?
El contrato mercantil determina las pautas de la prestación de servicios entre dos personas físicas o jurídicas. Se trata de un acuerdo mutuo, voluntario y en igualdad de condiciones, en el que la parte contratante, normalmente una empresa, se compromete a pagar cierta suma a quien presta los servicios, generalmente el autónomo.
A diferencia del contrato laboral, con el contrato mercantil el autónomo actúa como un trabajador independiente, no está supeditado a la empresa ni bajo su dirección. Eso implica que la organización no tiene que pagar a la Seguridad Social, ya que las cuotas corren a cargo del autónomo, y que este no será indemnizado por la finalización del contrato, a menos que sea rescindido unilateralmente y en sus cláusulas prevea una penalización.
De hecho, para firmar un contrato mercantil y que sea válido, es necesario que se den algunos requisitos:
- Ambas partes deben brindar su consentimiento libremente, no puede mediar ningún tipo de intimidación o dolo.
- Los firmantes deben tener capacidad legal para ejercer sus derechos sin ningún impedimento.
- El tipo de prestación debe ser lícita y no puede violar ninguna ley vigente.
¿Cuáles son las ventajas del contrato mercantil para los autónomos?
Los autónomos necesitan mecanismos prácticos que les permitan afrontar con éxito un mercado cambiante y competitivo. El contrato mercantil es una de esas herramientas, ya que les permite ganar estabilidad laboral y jurídica mientras preservan su autonomía y flexibilidad. Los principales beneficios que aporta son:
- Minimiza los riesgos y brinda seguridad
Trabajar para clientes sin haber firmado un contrato significa que la relación comercial se puede romper en cualquier momento de manera unilateral y sin previo aviso, lo cual puede dejar al autónomo en una posición de precariedad.
Con un contrato mercantil te blindas ante esa posibilidad, ya que puedes incluir una cláusula de penalización económica en caso de que la empresa decida prescindir de tus servicios antes del tiempo previsto por causas ajenas a ti. Así, tendrás mayor seguridad laboral y unos ingresos más estables.
- Flexibilidad en el trabajo
A diferencia del contrato laboral, con un contrato de autónomo eres tu propio jefe, por lo que tienes más libertad para planificar las tareas y tu jornada laboral, siempre dentro de los límites pactados con la empresa. Esa autonomía te permitirá conciliar mejor tu vida laboral y personal.
Además, tendrás un margen de maniobra más amplio para pactar los términos específicos del acuerdo y lograr que se ajusten mejor a tus condiciones. La relación que estableces con la empresa poseerá un carácter más igualitario y colaborativo, lo cual a menudo fomenta un entorno de trabajo positivo y productivo.
- Más ingresos y clientes
Dado que puedes firmar diferentes contratos mercantiles con distintas empresas, según tu capacidad de trabajo, las probabilidades de aumentar tus ingresos a fin de mes son mayores. Tienes la posibilidad de trabajar con varios clientes al mismo tiempo, lo que te permitirá diversificar tus fuentes de ingresos y reducir el riesgo que implica depender de un único contratante.
Los contratos a autónomos también suponen un gran ahorro para las empresas, ya que eliminan los costes que representa un empleado, por lo que podrían pagarte más por tus servicios. Y si tu cartera de clientes crece, puedes contratar otros empleados.
Cinco beneficios del contrato mercantil para las empresas
El contrato mercantil también se ha convertido en un instrumento esencial para las empresas que quieren adaptarse rápidamente a las demandas del mercado y optimizar sus recursos. A diferencia de los contratos laborales tradicionales, este tipo de acuerdo ofrece una serie de ventajas que van desde la contratación flexible hasta la reducción de costes laborales.
¿Qué tipos de contratos mercantiles existen?
Existen diferentes tipos de contratos mercantiles, según el tipo de relación comercial que se establece. Los más comunes entre las empresas y los autónomos son:
- Contratos de suministro. Este tipo de acuerdo es primordial en el funcionamiento de muchas empresas, ya que les garantiza el flujo constante de productos o servicios que necesitan para operar. Básicamente, es un convenio mediante el cual una parte se obliga al suministro de bienes o servicios de manera periódica, a cambio de su pago. Por ejemplo, un diseñador gráfico autónomo puede tener un contrato de suministro con una discoteca, en el que se compromete a proporcionar regularmente diseños gráficos para promocionar los eventos, a cambio de un pago mensual.
- Contratos de obra. En este caso, una de las partes se compromete a realizar determinada obra o crear cierto producto y la otra a su pago, siempre que se cumplan las condiciones acordadas por ambos. Por ejemplo, un arquitecto que trabaje por cuenta propia puede firmar un contrato de obra con una empresa para proyectar y supervisar la reforma de una nueva oficina o local.
- Contratos de transporte. Habituales en el mundo del comercio y la logística, en este tipo de contrato comercial una de las partes se obliga a conducir a personas o bienes de un lugar a otro usando determinado medio en el plazo fijado y a cambio del precio pactado. Un conductor de camión que trabaje como autónomo podría tener un contrato con una empresa de logística para transportar mercancías desde un almacén a un centro de distribución.
- Contratos de agencia. Común en el sector inmobiliario, de la distribución y el comercio minorista, en este tipo de contrato comercial el agente actúa como intermediario independiente en representación de una empresa, promoviendo y vendiendo sus productos o servicios ante terceros a cambio de una remuneración. Un autónomo, por ejemplo, puede actuar como representante de ventas para farmacéuticas o promoviendo pólizas para las aseguradoras.
- Contratos de comisión. Es un acuerdo en el que una parte se compromete a realizar una actividad específica, como la venta de bienes o la prestación de servicios, en nombre y por cuenta de otra, a cambio de una comisión. Tal es el caso de un artesano que contrate los servicios de un comisionista para que venda sus productos en tiendas locales o ferias de artesanía. A diferencia del contrato de agencia, el comisionista actúa en nombre del comitente, pero no tiene poder de representación legal ni capacidad para negociar contratos en nombre del comitente.
Otro tipo de contrato comercial es el TRADE (Trabajadores Autónomos Económicamente Dependientes). Este acuerdo se firma cuando el autónomo recibe un 75% o más de sus ingresos de un solo cliente, por lo que tiene una dependencia de este. A diferencia de otros contratos mercantiles, en este caso el autónomo tiene derecho a cobrar una prestación por desempleo, si es despedido o si el cliente incumple su parte del acuerdo. También puede disfrutar de 18 días de vacaciones no remuneradas y de permiso de maternidad.
¿Cómo hacer un contrato mercantil?
Para que el contrato mercantil sea legítimo, debe contener al menos esta información:
- Identificación de las partes implicadas. El contrato mercantil debe tener el NIF, nombre comercial, razón social y domicilio de la empresa y el autónomo, así como la firma de ambos.
- Objeto del contrato. El documento debe dejar claro cuáles son los servicios brindados.
- Obligaciones y derechos. El contrato mercantil debe recoger las condiciones con las que ambas partes se comprometen, así como las posibles penalizaciones en caso de incumplimiento de las mismas.
- Duración. Es conveniente indicar el periodo de validez del contrato, señalando la fecha de inicio y fin de la relación comercial.
- Forma de pago. El contrato comercial debe reflejar la forma de pago, el precio total del servicio, incluidos los impuestos, la manera en que se abona y los plazos de pago.
Dado que la empresa no cotiza por el autónomo ni le paga una nómina mensual, debes emitir una factura cuando termines el trabajo. Esas ganancias están sujetas a los impuestos y debes pagar tus cuotas a la Seguridad Social. No obstante, el contrato mercantil te brinda seguridad y es una garantía legal en tus relaciones laborales, además de ayudarte a proyectar una imagen más profesional, por lo que es importante que lo uses en tu día a día.
Qué es un CFO (Chief Financial Officer)

Sus nombres no son tan conocidos como los de Elon Musk, Jeff Bezos o Tim Cook, pero las grandes compañías y muchas otras empresas más pequeñas les deben gran parte de su éxito. En el dinámico mundo de los negocios, la figura del CFO (Chief Financial Officer o Director Financiero) tiene un papel protagónico. Estos profesionales no son simples guardianes de las cuentas corporativas, sino auténticos artífices de la estrategia financiera, por lo que contribuyen a moldear el futuro de sus organizaciones.
¿Qué es CFO?
El CFO es uno de los principales puestos directivos en las empresas. Máximo responsable de la planificación económica, desde la búsqueda de financiación hasta la asignación de los recursos económicos y la relación con los inversores, reporta directamente al CEO de la compañía. De su trabajo depende la salud financiera de la entidad, así como su capacidad para crecer y expandirse de manera rentable.
El amplio perfil del CFO: sus funciones dentro de la empresa
Con un ojo en la rentabilidad y otro en los riesgos, el Director Financiero analiza cada día una ingente cantidad de datos para tomar decisiones económicas esenciales para la organización, por lo que asume varias responsabilidades:
- Desarrollar y aplicar la estrategia financiera de la empresa. El CFO es el máximo responsable de diseñar el plan económico de la entidad para lograr los objetivos de negocio a largo plazo, fomentar su crecimiento y aportar valor añadido.
- Tomar decisiones económicas estratégicas. Al tener un profundo conocimiento del estado contable de la empresa, el Director Financiero, a menudo, debe tomar decisiones importantes sobre las inversiones, adquisiciones, financiamiento u otras cuestiones clave, junto a la junta de dirección. También desempeña funciones de asesoramiento sobre diferentes aspectos fiscales.
- Supervisar las operaciones financieras de la empresa. El CFO dirige el departamento económico, por lo que se ocupa de supervisar la gestión del flujo de caja y la deuda, la administración de los presupuestos y la utilización efectiva del capital para mejorar la rentabilidad de la organización.
- Cumplimiento normativo. Todas las empresas están sujetas a una serie de obligaciones fiscales, por lo que es tarea del CFO garantizar que cumplan las leyes y regulaciones financieras. Además, debe implementar los sistemas de control interno necesarios para prevenir el fraude y evitar los errores contables, así como presentar informes precisos y detallados sobre el estado financiero de la entidad.
- Gestión de riesgos. En el mercado actual, las empresas que quieran sobrevivir necesitan evaluar las amenazas para poder anticiparse a ellas. El Director Financiero es una pieza clave para afrontar los nuevos desafíos, no solo a nivel macroeconómico, sino también los que suponen las transformaciones tecnológicas o el cambio climático. Debe identificar y gestionar los riesgos financieros que podrían afectar a la estabilidad y reputación organizacional, diseñando estrategias de mitigación que garanticen la continuidad del negocio.
- Relación con los inversores y asignación del capital. El CFO se encarga de mantener el contacto con los inversionistas y partes interesadas, presentando la cuenta de resultados, las oportunidades de crecimiento y las estrategias de inversión. También se ocupa de supervisar las decisiones de asignación de capital, equilibrando la necesidad de invertir en innovación y expansión con el retorno de la inversión para los accionistas. Y, dada la creciente importancia de la transparencia financiera y la sostenibilidad, también debe incorporar los criterios ESG en los objetivos de inversión y la toma de decisiones.
Obviamente, las responsabilidades y funciones del CFO varían de un negocio a otro, dependiendo de su tamaño, el sector o incluso la estructura organizacional. Sin embargo, no cabe duda de que, debido a las cambiantes condiciones del mercado, la globalización, la inestabilidad geopolítica y la complejidad creciente de las regulaciones financieras, este perfil profesional irá adquiriendo un rol cada vez más protagónico en la configuración de la estrategia empresarial.

Con la Ley de Contratos del Sector Público que se aprobó en 2017, la administración ha intentado favorecer el acceso de las pymes y autónomos a las licitaciones públicas, agilizando los procedimientos, dividiendo los proyectos en lotes más pequeños y fáciles de gestionar, eliminando algunos requisitos y mejorando la transparencia a la hora de publicitar las licitaciones. No obstante, las ofertas deben ir acompañadas de un aval ante la administración.
¿Qué son los avales ante la administración?
La ley exige una serie de garantías para poder firmar un contrato público, uno de ellos es el aval. El artículo 108 indica que una de las formas aceptadas es el “aval de alguno de los bancos, cajas de ahorros, cooperativas de crédito, establecimientos financieros de crédito y sociedades de garantía recíproca autorizados para operar en España”.
El aval ante la administración tiene el fin de garantizar que las empresas cumplirán con las obligaciones legales y formales que han contraído con el organismo público correspondiente, demostrando que cumplen con las condiciones para acceder a los procesos de licitación y avalando la ejecución del contrato en tiempo y forma.
Tipos de avales ante la administración
Aval de Licitación. Es un aval provisional que debe presentar la empresa que quiera realizar una oferta para participar en un concurso público. Este tipo de aval garantiza que, si la empresa llega a ser la adjudicataria, firmará el contrato de ejecución con la administración, manteniendo las mismas condiciones que realizó en su oferta inicial.
Aval de Cumplimiento. Es un aval definitivo que sustituye al aval de licitación y se aporta cuando la empresa ha sido adjudicataria del concurso. También conocido como aval de ejecución de contrato, garantiza el cumplimiento de las obligaciones que ha adquirido la empresa ante la administración.
¿Qué garantías ofrecen?
Fianza provisional. Mediante el aval de licitación, el avalista responde por el mantenimiento de la oferta que presentó la empresa para que le concedan determinada obra o servicio. En práctica, garantiza que la empresa tiene la capacidad técnica y/o financiera para mantener las condiciones de su oferta.
Ejecución de obra o prestación de servicios. Garantiza la adecuada ejecución del contrato, según las condiciones pactadas, de manera que la empresa se ajuste al presupuesto, tiempo y forma acordados. Esta cobertura se extiende, además, al periodo de garantía que pacten la empresa y la administración.
Acopio de materiales o anticipos. Durante la ejecución de una obra pública, es habitual que la administración realice un anticipo del presupuesto o una entrega a cuenta para la realización de la misma, destinada a la compra de los materiales necesarios. Esta cobertura garantiza que el material acopiado se destinará a la obra en cuestión o que los anticipos a cuenta se utilizarán según los términos previstos.
Garantía de retenciones. En los contratos de construcción y prestación de servicios que se extienden por largos periodos de tiempo, es habitual realizar diferentes pagos distribuidos a lo largo del contrato, en vez de hacer un único pago. Esta garantía sustituye las retenciones de las certificaciones de obra pactadas en contrato y se destina a cubrir cualquier defecto o vicio oculto, respondiendo por la buena ejecución de las obras o servicio contratado.
Ventajas de contar con los avales ante la administración
El aval de una SGR te permitirá presentar tu oferta en los concursos públicos, garantizando que cuentas con los recursos necesarios para encargarte de la obra o los servicios de la licitación. No solo te ayudará a transmitir una imagen más profesional y demostrar tu capacidad técnica o solvencia económica, sino que también te permitirá obtener parte de la liquidez que necesitas para ir poniendo en marcha las operaciones antes de la ejecución de las obras.

La financiación es esencial para el desarrollo y la supervivencia de las pymes y autónomos. En las primeras etapas, proporciona los recursos necesarios para emprender la actividad y, más adelante, contribuye a su expansión. La falta de capital a menudo limita la capacidad de los negocios para aprovechar las oportunidades de crecimiento, conduciéndoles al estancamiento o, incluso, al cierre. En cambio, las fórmulas de financiación adecuadas permiten gestionar mejor el flujo de caja, afrontar los imprevistos con mayor estabilidad, innovar y ganar en competitividad.
Los principales tipos de financiación para pymes y autónomos
Préstamos bancarios
Es la forma de financiación más habitual a la que recurren las empresas y autónomos, sobre todo para expandir sus negocios o adquirir activos. De hecho, existen diferentes modalidades, como los préstamos para capital de trabajo o para inversiones. Básicamente, la entidad financiera te facilitará el capital que necesites a condición de que lo devuelvas con intereses, pagando una serie de cuotas durante el plazo de tiempo que hayáis pactado.
Líneas de crédito
Es una fórmula de financiación flexible destinada, fundamentalmente, a cubrir necesidades del negocio a corto plazo. La entidad bancaria pondrá a tu disposición un capital que puedes utilizar en función de tus necesidades, de manera que pagarás intereses por la cantidad que hayas utilizado y una comisión menor por el total dispuesto.
Este tipo de financiación se suele usar para cubrir los desfases de liquidez que se generan al inicio de un proyecto o las brechas temporales en el flujo de caja, de manera que puedas pagar a tiempo a tus proveedores y empleados en etapas de ingresos variables.
Financiación mediante inversores
Los inversores no solo aportan capital a las pequeñas y medianas empresas, sino también su conocimiento, experiencia y redes de contactos. No obstante, tendrás que ceder parte del control y la propiedad del negocio.
Generalmente, esta forma de financiación proviene de las sociedades de capital riesgo o los business angels, que invierten en empresas emergentes con un buen potencial de crecimiento y esperan recibir el retorno de su inversión en el tiempo pactado. También existen opciones como el crowdlending a través de plataformas como MytripleA, Ecrowd o Colectual, que permiten recaudar fondos y, a la vez, validar la idea en el mercado.
Financiación pública
En España, existen distintos programas de financiación pública especialmente diseñados para apoyar el crecimiento, la innovación y la competitividad de las pymes y autónomos, desde las subvenciones a “fondo perdido” hasta los préstamos blandos, que implican la devolución del capital con unos intereses y plazos más convenientes.
Las ayudas del Instituto de Crédito Oficial (ICO) son las más conocidas. La línea ICO Empresas y Emprendedores, por ejemplo, sufraga proyectos de inversión, actividades empresariales y/o necesidades de liquidez o gastos. En cambio, los programas del Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial (CDTI) se enfocan en financiar proyectos de investigación, desarrollo e innovación (I+D+i).
También puedes contar con las líneas de financiación ENISA para las pymes de reciente creación y las que quieran expandirse, así como con las ayudas autonómicas, que incluyen desde subvenciones a fondo perdido hasta bonificaciones fiscales o incentivos a la contratación. Sin olvidar los fondos de recuperación Next Generation EU, que impulsan proyectos de digitalización, sostenibilidad y resiliencia.
Avales
Los avales de las sociedades de garantía (SGR) son un mecanismo para garantizar financiación a través de terceros, que aporta seguridad jurídica a las transacciones. Mediante un aval financiero, el banco reduce su riesgo, pues si faltas a tus obligaciones, reclamará la deuda al avalista. Por otro lado, el aval comercial se utiliza para garantizar el pago en la compraventa de bienes o cuando se fraccionan los pagos a los proveedores.
Además de facilitar el acceso a la financiación, los avales también permiten ampliar el capital. Además, si cuentas con el respaldo de una SGR, podrás negociar condiciones más ventajosas, como unos intereses más bajos o plazos de devolución más amplios.
Puedes usarlos para cubrir diferentes necesidades. Por ejemplo, Water Challenge recurrió a Avalmadrid para mejorar las condiciones de la financiación destinada a impulsar el desarrollo y comercialización de una tecnología novedosa para convertir residuos en recursos. EuroXogal, una empresa industrial de mecanizados, contó con el aval de Sogarpo para mejorar su proceso productivo y adquirir maquinaria, mientras que Neuro Avanzo tuvo el apoyo de Aválam para ampliar sus instalaciones, modernizarlas y lograr que fueran más funcionales para sus pacientes neurológicos.
En resumen, existen diferentes tipos de financiación para empresas y autónomos. La elección de una u otra puede marcar la diferencia entre el éxito o el fracaso de tu proyecto. Por eso, es importante que explores todas las opciones y te decantes por la que mejor se adapte a las características de tu negocio. Si necesitas más información acerca de la situación de las pymes españolas y las personas que trabajan por cuenta propia (autónomos/as) en relación con la financiación ajena, puedes descargar aquí el XIII Informe sobre la financiación de la pyme en España, realizado por Cesgar.
¿Cómo calcular el flujo de caja?

La estabilidad y salud financiera de un negocio depende, en gran medida, de su flujo de caja. Es un indicador fundamental si necesitas atraer inversores o solicitar un préstamo, además de brindarte una imagen clara de tu empresa, ya que te dará vía libre para emprender nuevos proyectos o, al contrario, lanzará la voz de alarma, señalando un retroceso en la liquidez que debes solucionar cuanto antes.
¿Qué es el flujo de caja y por qué es tan importante para las pymes y autónomos?
El flujo de caja se refiere a las entradas y salidas de dinero que se producen en un negocio durante un período determinado. Brinda información sobre los recursos que produce la empresa y su capacidad para generar riqueza, además de indicar la acumulación neta de activos líquidos durante la etapa analizada.
Es uno de los factores más importantes en la contabilidad por tres razones fundamentales:
- Solvencia empresarial. El flujo de caja revela la liquidez del negocio y su capacidad para hacer frente a las obligaciones financieras que ha contraído.
- Evaluación del rendimiento. Es un indicador particularmente útil para analizar el rendimiento del negocio a lo largo del tiempo y compararlo con los beneficios de sus competidores.
- Planificación financiera. Permite identificar áreas susceptibles de mejora en la eficiencia operativa, tomar decisiones estratégicas sobre la financiación y planificar las futuras inversiones.
¿Qué tipos de flujo de caja existen?
Conocer los diferentes flujos de caja te permitirá tener un mayor control sobre las finanzas de tu empresa, así como planificar mejor la estrategia de crecimiento o decidir si necesitas pedir financiación.
- Flujo de caja operativo (FCO). Refleja la capacidad de un negocio para generar efectivo mediante sus operaciones comerciales, sin tener en cuenta los costes de financiación. Se refiere a los ingresos por la venta de productos o servicios y los gastos operativos en los que se incurre, como la compra de materia prima o las operaciones logísticas.
- Flujo de caja de inversión (FCI). Indica las entradas y salidas de efectivo destinadas a las inversiones en activos de largo plazo. Incluye la compra de inmuebles, equipos o la inversión en productos financieros que se pueden convertir en liquidez con relativa facilidad.
- Flujo de caja de financiación (FCF). Revela cómo la empresa financia sus actividades comerciales e inversiones, por lo que contiene las entradas y salidas de efectivo relacionadas con la financiación. Puede tratarse del pago de dividendos y créditos o la emisión de bonos y acciones.
¿Cómo calcular el flujo de caja de una empresa fácilmente?
Calcular el flujo de caja no es tan difícil como parece, aunque necesitas tener a mano los ingresos y egresos de tu negocio para realizar un balance entre los cobros y los gastos. Aunque existen diferentes métodos, la fórmula general que puedes aplicar es:
Flujo de Caja = Beneficio Neto + Amortización + Provisiones + Cuentas por Pagar – Cuentas por Cobrar
Por ejemplo:
Ingresos. Si durante el mes de mayo has facturado 12.000€ en ventas, a los que añades 2.000€ en términos de amortizaciones y otros 2.000€ por provisiones, tu beneficio será de 16.000€.
Gastos. Si, durante el mismo mes, tienes que pagar 5.000€ de salario a tus empleados, 500€ de factura de la electricidad, otros 500€ para cubrir los intereses bancarios y 2.000€ a tus proveedores, tendrás unos gastos de 8.000€.
Flujo de caja. En este punto, tendrás que restar los beneficios de los gastos. Por tanto, tienes un flujo de caja positivo de 8.000€, que es muy favorable.
Obviamente, si el resultado es negativo, se convierte en una señal de alarma que te indica que debes reducir los gastos o aplicar cambios en tu modelo de negocio para recuperar la solvencia.
Para tener bajo control el flujo de caja, lo ideal es que tus clientes paguen a tiempo y que renegocies tus créditos con condiciones más favorables. También debes conocer tus costes fijos y asegurarte de tener un colchón para cubrir los imprevistos. Recuerda que una mala gestión del flujo de caja puede afectar a la viabilidad de los negocios, sobre todo cuando son pequeños.

En un mercado cada vez más competitivo, en el que los consumidores se ven bombardeados constantemente por anuncios publicitarios, a las marcas más pequeñas les resulta difícil destacar. Explorar nuevas formas de promoción, como el vídeo marketing, puede marcar la diferencia, permitiéndote llegar a un público mayor con el que puedes conectar para convertirlos en tus clientes.
¿Qué es el vídeo marketing?
El vídeo marketing es una estrategia de marketing basada en el uso de material audiovisual con el objetivo de promocionar una marca, servicio o producto. Los anuncios que vemos en televisión son el tipo de vídeo marketing más común, pero no son los únicos.
Existen vídeos corporativos, que plasman la cultura empresarial, y vídeos demostrativos de productos y servicios, que resaltan la propuesta de valor y estimulan las ventas. Los vídeos formativos son otra vía para conectar con el público, así como el videoblog, un formato que está ganando protagonismo por su carácter más personal.
Las ventajas del vídeo marketing para pymes y autónomos
- Aumenta el engagement. El formato vídeo te permitirá transmitir tu mensaje de manera más original y entretenida, favoreciendo, además, el vínculo emocional con los consumidores. Es mucho más potente que una imagen o el texto, ya que involucra más al usuario, por lo que no es extraño que genere un 1200% más de compartidos que las imágenes y los textos combinados, de acuerdo con Forbes.
- Consolida el recuerdo de marca. Los vídeos tienen un gran potencial para captar la atención al transmitir la información a través de diferentes vías: imagen, música, texto y voz en off, lo cual terminará haciendo que la marca sea más memorable. Al generar una experiencia más completa e inmersiva, con este formato audiovisual tienes más probabilidades de quedarte en la mente del usuario.
- Genera tráfico de referencia. Los contenidos alojados en plataformas de vídeo pueden convertirse en una fuente de tráfico para tu sitio web corporativo o tienda online. YouTube, por ejemplo, se ha convertido en la mayor fuente de tráfico de referencia. Los datos señalan que, en 2022, generó casi el 43% del tráfico de referencia a Facebook y el 38% a Instagram, además de ser el principal motor de tráfico para Reddit y LinkedIn. Por tanto, los contenidos en vídeo pueden mejorar la visibilidad online de tu negocio y generar más visitas interesadas a tus productos o servicios.
- Mayor alcance. Los vídeos son un tipo de contenido fácil de consumir, por lo que tienen un gran potencial para volverse virales, de manera que una buena campaña de vídeo marketing puede llegar a un público mucho mayor que el previsto inicialmente. Además, las redes sociales e, incluso, los buscadores están favoreciendo los vídeos sobre otro tipo de contenidos, lo cual puede amplificar aún más su alcance.
- Mejora las conversiones. Casi el 50 % de los internautas ven vídeos relacionados con un producto o servicio antes de visitar una tienda, por lo que no es extraño que estos puedan incrementar en un 144% las compras, según datos de HubSpot. El marketing de contenido audiovisual también es particularmente eficaz para lidiar con las objeciones de los clientes potenciales, ya que puede servir como “prueba de producto”, animando a las personas a sentirse más seguras para dar el siguiente paso.
- Potencia el SEO orgánico. Dado que buscadores como Google favorecen los contenidos con vídeo, estos facilitan el posicionamiento en las palabras clave que más te interesen. De hecho, ¿sabías que las páginas que contienen vídeos tienen 50 veces más probabilidades de aparecer entre los primeros resultados de búsqueda? Además, los vídeos también pueden incrementar la autoridad de tu dominio, un elemento clave para posicionarte mejor de manera natural.
Consejos para implementar una estrategia de vídeo marketing con éxito
Los contenidos en vídeo se han convertido en un formato de comunicación con un gran potencial para conectar, de forma fácil y a un nivel más profundo, con los consumidores, pero es necesario que pienses detenidamente en el mensaje que deseas transmitir y los objetivos que quieres alcanzar.
- Traza una estrategia
Cualquier vídeo debe formar parte de un plan de marketing general, de manera que su contenido refleje el estilo y los valores de tu marca. Por tanto, antes de grabar un vídeo, debes tener claro el público al que te diriges, el formato más adecuado y la propuesta de valor que te diferencia de la competencia. Considera que los vídeos no deben centrarse únicamente en vender, sino que deben aportar valor para que el consumidor recuerde tu marca cuando esté tomando su decisión de compra.
- Segmenta un target específico
Según el producto o servicio que quieras promocionar, tu público objetivo puede ser específico o más amplio. No obstante, lo ideal es que segmentes a tu audiencia en base a las características más importantes, como sus necesidades, ubicación geográfica, intención de compra o intereses. Cuando tengas claro a quién quieres dirigirte, delinea tu buyer persona, el perfil de tu comprador idóneo, para que lo tengas en mente a la hora de desarrollar la estrategia de video marketing. Así, podrás invertir mejor tus recursos y el vídeo cumplirá la función para la que ha sido creado.
- Elige el formato y tipo de vídeo adecuado
El tipo y formato de vídeo que escojas dependerán, en gran medida, de factores como los recursos de los que dispones, la plataforma a través de la cual lo compartirás, las características de tu buyer persona y, por supuesto, el tema a tratar. Puedes crear tutoriales para aclarar las dudas del público sobre los productos y servicios que ofreces o realizar vídeos en directo para lanzar un producto o promover la apertura de un local. También podrías grabar vídeos demo o incluso hacer un time lapse original para generar recuerdo de marca.
- Elige inteligentemente el contenido
Elabora el vídeo pensando en las características, necesidades, preferencias e, incluso, el lenguaje que usa tu público. Asegúrate de incluir elementos novedosos y creativos que generen una respuesta positiva. También es recomendable recurrir al storytelling, cuenta una historia que emocione y resuene en tu público. Y no olvides comenzar con buen pie, porque los primeros 30 segundos son clave para convencer a los consumidores de que vale la pena ver tu vídeo.
- Determina la duración del vídeo
Si el vídeo es muy corto, las personas se quedarán con ganas de ver más y desaprovecharás la oportunidad de generar un vínculo más estrecho, pero si es muy largo, es probable que no terminen de verlo y pierdas clientes potenciales. Como regla general, la duración idónea de un vídeo son 4 minutos, aunque dependerá de su objetivo ya que los contenidos más explicativos pueden ser más largos, pero asegúrate de no aburrir a tu audiencia.
- Crea vídeos de calidad
La calidad es esencial para que una campaña de vídeo marketing tenga éxito. Los vídeos no solo deben tener una buena resolución, sino también un buen sonido. Un audio deficiente puede arruinar un buen vídeo. Utiliza un buen equipo de grabación y presta atención a las interferencias y ruidos para que no distraigan al público. Y no olvides incluir música o jugar con los silencios.
- Elige los canales adecuados
La elección de los canales de difusión es esencial para sacarle provecho a una campaña de vídeo marketing. Aunque YouTube es la plataforma de vídeos por excelencia, si tu público objetivo se encuentra en otra red social, tendrás que utilizarla. Presta especial atención a detalles como la imagen y los textos que acompañan al vídeo, pues no solo influyen en su posicionamiento, sino que también son un reclamo para que los usuarios vean el vídeo.
En resumen, el vídeo marketing se ha ido abriendo camino como un tipo de contenido ideal para captar la atención de la audiencia y generar un vínculo con los clientes potenciales. Por ese motivo, la mayoría de las marcas están invirtiendo en la creación de contenido audiovisual. La buena noticia es que, con creatividad y un mínimo de conocimientos, incluso los autónomos y las pymes pueden aprovechar esta herramienta para llegar a un público más amplio, interesado en sus productos o servicios, con un coste reducido. ¿Te animas?

Whatsapp es una de las aplicaciones para móviles más populares y la tercera red social más grande del mundo. Cuenta con 2.000 millones de usuarios, pero el sistema de mensajería instantánea ha ido un paso más allá para convertirse en el canal de comunicación corporativo por excelencia de las grandes empresas, pymes y autónomos. Con ese fin, la compañía creó Whatsapp Business, una herramienta que facilita el día a día en los negocios y permite mantener una comunicación más directa y fluida con los consumidores.
¿Qué beneficios aporta Whatsapp Business a pymes y autónomos?
1. Generar más confianza con un perfil de empresa
Crear un perfil solo para tu negocio te permitirá proyectar una imagen más profesional. La cuenta de empresa de WhatsApp Business está vinculada a un número de teléfono y brinda un perfil comercial de marca, en vez de una cadena de dígitos. Puedes indicar el nombre, dirección y descripción de tu empresa, así como añadir tu sitio web y el correo electrónico. Así, los consumidores podrán saber de inmediato con quién están hablando y a quién envían los mensajes.
También podrás compartir diferentes contenidos con un tono más profesional, lo cual te ayudará a ganar la confianza de los usuarios y convertirlos en clientes. Otra ventaja de WhatsApp Business es que brinda información de entrega confiable para que puedas saber qué mensajes se han entregado y leído.
2. Intercambiar información de forma más rápida y directa con los usuarios
El principal valor añadido de Whatsapp Business es la facilidad y rapidez para comunicarse con los usuarios y clientes. Mientras que el tiempo de respuesta medio a un correo electrónico son 90 minutos, por Whatsapp son apenas 90 segundos, según indicó Harvard Business Review.
Esas respuestas casi instantáneas, o la posibilidad de entablar un diálogo en tiempo real, mejoran considerablemente la comunicación y aumentan las conversiones. De esta forma, no perderás clientes potenciales por falta de información o malentendidos. También podrás gestionar mejor las incidencias, resolver problemas y mejorar la satisfacción de los clientes.
3. Comunicación más segura para empresas y particulares
La seguridad de los datos debe ser una prioridad para tu empresa, sobre todo si trabajas en Internet. De hecho, existen diferentes leyes que regulan la recopilación y tratamiento de los datos de los usuarios para garantizar su privacidad. Uno de los beneficios de WhatsApp Business es que proporciona un sistema de cifrado muy seguro que protege los datos confidenciales.
Esta red social cuenta con un cifrado de extremo a extremo, por lo que el contenido solo es visible por el remitente y el destinatario, sin posibilidad de que accedan terceros. Además, con la autenticación de dos factores incorporada en la aplicación, podrás estar seguro de la identidad de los usuarios con los que conectas, un detalle particularmente importante si también usas WhatsApp Business para reclutar y seleccionar personal o lanzar ofertas de empleo.
4. Facilitar la comunicación interna en la empresa
Whatsapp Business es una excelente herramienta para la digitalización de las pymes. Es un canal de comunicación ideal para el día a día en tu empresa, ya que te brinda todos los servicios de una cuenta privada, incluyendo la creación de grupos y vídeo llamadas.
En este sentido, Whatsapp Web es particularmente interesante, ya que te permitirá simplificar la asignación y el seguimiento de las tareas para que puedas dirigir a tu equipo cómodamente. También podrás usarla para notificar novedades en la empresa, enviar recordatorios a tus empleados, promocionar cursos de formación o, incluso, para brindar soporte a las nuevas incorporaciones y solucionar rápidamente sus dudas.
5. Enviar mensajes de forma automatizada y diseñar respuestas rápidas
Una cuenta de empresa en Whatsapp Business te permite automatizar diferentes mensajes para los usuarios, lo cual representa un ahorro de tiempo y recursos. Puedes crear mensajes de bienvenida para quienes te contactan por primera vez, programar mensajes de ausencia cuando estés fuera del horario de trabajo o automatizar el envío de notificaciones para confirmar el estado de los pedidos de los clientes.
Otra de las ventajas de Whatsapp Business para tu negocio es que también permite crear respuestas rápidas. Podrás guardar mensajes importantes y utilizarlos cuando otros usuarios te pregunten lo mismo. Esa función de “respuesta frecuente” te ahorrará tiempo cuando detectes dudas o preguntas habituales relacionadas con los productos o servicios que ofreces mientras optimizas la atención al cliente.
6. Mensajes totalmente personalizados
Los consumidores demandan un trato cada vez más personalizado. La API de Whatsapp Business permite personalizar las plantillas de mensajes para que simplifiques y optimices la comunicación con tus clientes. Podrás adaptar tus mensajes a las diferentes necesidades y preferencias de tu audiencia, lo cual te ayudará a fidelizarla.
También tienes la posibilidad de enviar mensajes personalizados basados en los intereses, necesidades y hábitos de compra de tus contactos. De esta manera, generarás más interés y aumentarás las conversiones, brindando además un servicio con un valor añadido.
7. Establecer una interacción más humana
En un mundo omnicanal, los consumidores desean interactuar con las marcas y empresas de la misma forma que se conectan con sus familiares y amigos. WhatsApp Business brinda un canal de comunicación cómodo con un enfoque más humano, sin las complicaciones que normalmente están asociadas a los servicios de atención al cliente tradicionales.
Precisamente, una de las mayores ventajas de WhatsApp Business es que facilita el marketing conversacional. Tus equipos de venta o atención al cliente podrán responder directamente a las dudas de los usuarios, enviándoles mensajes personalizados. Así, podrás crear valor a través de las conversaciones en tiempo real, mientras generas nuevas oportunidades de negocio o fidelizas a los clientes.
8. Segmentar con mayor precisión a los usuarios
Una de las mayores ventajas de Whatsapp Business para las pymes y autónomos consiste en la posibilidad de crear grupos, segmentar a los usuarios y añadir etiquetas. Estas funciones te ayudarán a agrupar a los usuarios y clientes en clases diferentes para enviarles mensajes más personalizados que les aporten valor. Teniendo en cuenta sus intereses y necesidades, podrás crear grupos de difusión específicos para cada objetivo de tu estrategia de marketing.
La interacción personalizada también te permitirá evaluar rápidamente el interés de tus clientes potenciales (prospects) y calificar tus contactos (leads) en función de la etapa del proceso de venta en que se encuentren. Podrás darles seguimiento a través del embudo de ventas para hacerles llegar la información precisa en cada etapa y allanar su camino hacia la compra, lo cual redundará en más conversiones. Todo ello te ayudará a cerrar las ventas en menos tiempo y generar una experiencia de marca superlativa.
9. Trabajar con una amplia variedad de formatos
Whatsapp Business brinda un amplio abanico de opciones para desarrollar las campañas publicitarias. Admite el envío de diferentes tipos de archivos adjuntos, desde texto y enlaces hasta audio, documentos y vídeos. Así, podrás combinar diferentes estrategias para llegar hasta los clientes y optimizar las conversiones. Cambiar los textos estáticos por contenido dinámico, por ejemplo, atraerá más atención y hará que el mensaje sea más memorable.
Con una cuenta de empresa en WhatsApp Business, incluso, tienes la posibilidad de crear catálogos de productos para que los usuarios puedan ver los que les interesen, en vez de enviar cada artículo, precio y descripción por separado. También podrás enviar recordatorios de citas, alertas de envío, notificaciones de pedidos, códigos de verificación o vídeos de demostración de productos para captar y retener clientes.
10. Integración con otras herramientas
La API de WhatsApp se integra en diferentes tipos de software para que no tengas que pasar de una aplicación a otra constantemente. Puedes integrarla con tu sistema de gestión de relaciones con el cliente (CRM) para centralizar, sincronizar y gestionar la información de tus contactos y los datos de sus conversaciones en un solo lugar.
También puedes integrarla con otras herramientas de automatización y chatbots para ahorrarte todas esas tareas repetitivas y mejorar la experiencia de usuario, así como con sistemas de análisis de datos para comprender mejor a tu audiencia y tomar decisiones informadas. Como resultado, podrás tener una visión más completa de las interacciones con tus clientes y darles un seguimiento más eficaz para garantizar un servicio óptimo.
11. Mejorar la experiencia de marca
Atrás están quedando las frustrantes llamadas al servicio al cliente o asistencia técnica, los largos tiempos de espera, los correos electrónicos de soporte desfasados y los costes desmedidos por todo el tiempo en espera al teléfono. WhatsApp Business proporciona a las empresas un entorno para comunicar con los clientes en tiempo real y generar una experiencia de marca superior.
Este medio te permitirá enviar ofertas personalizadas y ofrecer asistencia técnica o un servicio de atención al cliente de primera calidad, transmitiendo la personalidad de la marca en cada interacción. Así, lograrás que tu negocio sea más memorable, atraerás nuevos clientes o fidelizarás a los existentes.
12. Las promociones consiguen más clics
WhatsApp Business contribuye a eliminar la fricción en el primer contacto con la empresa. A diferencia de los anuncios tradicionales, puedes crear promociones que no dirijan a los usuarios a una página de destino o un formulario tedioso, sino que activen directamente una conversación. Gracias a esa característica, lograrás atraer la atención de tu audiencia y aumentar las conversiones.
Y no olvides que los estados de 24 horas de WhatsApp son perfectos para anunciar ofertas flash que generen una sensación de urgencia, aunque también puedes usarlos para mostrar tus productos nuevos y organizar sorteos que generen un alto nivel de engagement.
13. Estrategia de marketing más certera
¿Sabías que el ratio de apertura medio de WhatsApp es de un 98%, según Meta? El impulso de la mayoría de los usuarios a revisar los mensajes que entran a través de esta red la ubican muy por encima de otros canales. Basta pensar que la tasa de apertura media de los correos electrónicos ronda el 21%.
Eso significa que el uso de WhatsApp Business multiplica las probabilidades de que un cliente o usuario abra tus mensajes y vea tus ofertas. A la larga, esa conexión más directa con los usuarios mejorará los resultados de tu estrategia de marketing, aumentando su ratio de conversión para que obtengas el mayor retorno de la inversión.
14. Bajo coste de implementación
WhatsApp Business está al alcance de todos los autónomos y las pymes, ya que es posible descargarla de manera gratuita, lo cual significa que no tendrás que invertir en software adicional o infraestructura de TI. Ahora mismo, por ejemplo, este servicio ofrece 1.000 conversaciones gratuitas por mes a las empresas. Su sistema de precios, basados en conversaciones, se adapta a las diferentes categorías y mercados, por lo que es bastante ajustado, incluso para las tarifas internacionales.
15. Evaluar las estrategias comerciales usando las analíticas
Uno de los aspectos distintivos de Whatsapp Business, en comparación con la versión privada, es que incorpora analíticas. Aunque estas no son muy completas, te permitirán dar seguimiento a las diferentes estrategias de marketing y comunicación que hayas puesto en marcha. Podrás medir el impacto de los mensajes y conocer cuántos han sido leídos y en qué momento, de manera que puedas optimizar tus esfuerzos y lograr el mayor retorno de la inversión posible.
¿Cuáles son las desventajas de usar WhatsApp Business?
A pesar de todos los beneficios que aporta WhatsApp Business, antes de comenzar a utilizar esta red de manera comercial, es importante que tengas presente algunos detalles para decidir si es la opción más adecuada para tu negocio:
- Los usuarios esperan una respuesta rápida debido a la inmediatez que caracteriza a este sistema de mensajería, por lo que no puedes tardar en solucionar sus dudas o tu imagen de marca se resentirá.
- La versión gratuita tiene características limitadas, tanto en términos de usuarios y dispositivos como en lo que respecta a las funciones. Para aprovechar al máximo su potencial, necesitarás la API de WhatsApp Business.
- Existe un límite máximo de mensajes diarios para las cuentas comerciales, por lo que si envías muchos mensajes en poco tiempo, podrían sospechar que estás haciendo spam y suspenderte provisionalmente la cuenta.
- Cada campaña tiene límite de contactos, de forma que si deseas lanzar una campaña a gran escala, tendrás que crear diferentes listas de difusión para promocionar tus productos o servicios.
- Los procesos de revisión pueden tardar, ya que todos los mensajes que se envían a través de las plantillas deben cumplir ciertas normas sujetas a aprobación.
En resumen, WhatsApp Business (o su versión API) es una herramienta de mensajería valiosa para conectar con tu audiencia, ya que te permite mantener una relación más directa y cercana. Si la usas adecuadamente, puede catapultar tus ventas y mejorar la fidelización de tus clientes, ofreciendo un servicio de calidad con un valor añadido. La clave consiste en segmentar y, sobre todo, no saturar a tus contactos.
Consejos para hacer networking

El networking consiste en establecer relaciones a largo plazo entre profesionales, emprendedores e instituciones para obtener un beneficio mutuo. Esa red de contactos genera oportunidades laborales, no solo para encontrar empleo, sino también para hallar inversores, socios o generar nuevas oportunidades de negocio.
¿Por qué deberías hacer networking o crear una red de contactos laboral?
¿Sabías que en España, nueve de cada diez empleos no se anuncian? Significa que existe un gran número de vacantes que las empresas satisfacen a través de una selección privada. Por tanto, ampliar tu red de contactos profesionales es fundamental para acceder a esas “ofertas invisibles”.
Además, si tienes una idea de negocio o quieres ampliar tu actividad, el networking puede marcar la diferencia entre llevar adelante tu proyecto con éxito y atraer la inversión que necesitas, o quedarte estancado.
Los principales beneficios del networking
El networking es una de las estrategias más sencillas y eficaces para potenciar tu negocio o marca personal. Sus ventajas son muchas, desde establecer relaciones estratégicas hasta dar a conocer tus servicios o, incluso, detectar tendencias emergentes en el mercado.
- Consolidar tu red de contactos. Hacer networking te permitirá conocer a más profesionales con intereses comunes o, incluso, diversificar tus contactos para encontrar nuevos proveedores o empresas con las que podrías colaborar.
- Ganar visibilidad. Darte a conocer como experto en tu sector o en un tema específico te permitirá ganar notoriedad, lo cual podría mejorar tu employer branding o generar un mayor número de clientes que confíen en tu profesionalidad, competencias y conocimientos.
- Aprender más. El networking también es una oportunidad valiosa para intercambiar conocimientos con profesionales de tu sector que pueden aportarte nuevas perspectivas e ideas.
Además, esta práctica te permitirá saber qué está haciendo tu competencia, ya sea a través de los contactos profesionales en común o cuando coincidáis en eventos del sector. Así podrás detectar nichos de mercado desatendidos, oportunidades (¿falta algo aquí?) o encontrar nuevas estrategias para diferenciarte.
¿Cómo hacer networking? Cinco claves indispensables
Al inicio, construir una red de contactos puede parecer un poco intimidante, sobre todo si estás dando tus primeros pasos en el mundo emprendedor, pero con el paso del tiempo establecer relaciones se volverá más fácil y natural. El secreto consiste en partir con una estrategia de networking clara.
- Busca contactos estratégicos. Si quieres hacer networking empresarial para desarrollar tu negocio, es esencial que definas bien tus objetivos desde el primer momento y que selecciones cuidadosamente los contactos que más te interesan. Priorizar la calidad a la cantidad te permitirá optimizar tu tiempo y esfuerzos.
- Planifica una estrategia de contacto. Los eventos de networking no son simples reuniones sociales, cada minuto cuenta, así que es importante que te prepares de antemano. Piensa en cómo te presentarás a tu interlocutor, planifica las preguntas que harás y la información que compartirás, teniendo en mente tus objetivos. Por supuesto, también es importante que seas amable, escuches con atención e intentes mostrarte cercano y profesional.
- Haz un calendario con los eventos importantes del año. Asistir a eventos sigue siendo una de las mejores vías para generar contactos de calidad, ya que podrás establecer una relación más personal. Por tanto, es conveniente que hagas una lista con los eventos más importantes en tu sector, como ferias, exposiciones o seminarios, para elegir aquellos en los que te interesa participar.
- Optimiza tu perfil en LinkedIn. Las redes sociales, en especial plataformas como LinkedIn, se han convertido en espacios ideales para hacer networking. No obstante, debes asegurarte de completar tu perfil profesional. Comparte, además, contenido interesante que aporte valor para tu sector. Así, atraerás a profesionales y desarrollarás tu marca personal.
- Alimenta tu red de contactos. El networking no da frutos por arte de magia. No basta con recoger un montón de tarjetas de visita o tener cientos de contactos en LinkedIn, es necesario alimentar esa red. No hagas spam, interactúa y ve estableciendo una relación que te permita destacar, de manera que puedas contar con esos profesionales cuando lo necesites.
Por último, recuerda que en un entorno cada vez más dinámico, hacer networking es una estrategia imprescindible. Como emprendedor, debes asumir un rol mucho más activo y abierto al mundo. Necesitas establecer relaciones profesionales y crear sinergias que puedan impulsar tu negocio.